La comunidad parroquial de Nuestra Señora de Guadalupe recibió a su nuevo párroco, se trata del Padre Oscar Valentín Muñoz quien se venía desempeñando como vicario en la parroquia de San Felipe Apóstol.

El Arzobispo Alfonso Cortés fue quien entregó la parroquia al nuevo párroco que vino a relevar al Padre Jesús Salvador Rodríguez, quien lamentablemente falleció el mes pasado.

DIOS LOS ESCOGE

En su homilía Mons. Alfonso señaló: “Dios escoge a unos bautizados y los consagra con su gracia ministerial. Esos son los sacerdotes. Participamos de ese ministerio de Jesucristo para el Pueblo de Dios… Nosotros primero somos bautizados. A ejemplo de Cristo tenemos que dar la vida, en cuerpo y alma por ustedes… El presbítero, ahora el Padre Oscar, se va a encargar de representar a Jesucristo en nombre de la Iglesia y en nombre de Cristo. El Padre Oscar tiene 3 tareas: alimentar al pueblo fiel del Evangelio, administrar los Sacramentos y santificar a su comunidad”.

Enseguida el Padre Oscar renovó sus promesas bautismales y sacerdotales. Enseguida Mons. Cortés le entregó la Pila Bautismal, el Confesionario, Ambón y Altar. Así mismo le invitó a ocupar la Sede para desde ese momento quedar constituido párroco de la comunidad. Finalmente, después de la comunión, le fueron entregados los Santos Óleos y los libros parroquiales. Enseguida realizó su primer deber como párroco que fue llevar el Santísimo al Sagrario.

En su primer mensaje el Padre Oscar agradeció a Dios y al Arzobispo el haberle llamado al ministerio sacerdotal y a servir como párroco. Recalcó a la comunidad que viene a caminar con ellos en su proceso de evangelización.