A los hermanos Presbíteros de la Arquidiócesis de León, con mi saludo cordial en la Paz de Cristo, Evangelio del Padre:

Desde finales de marzo del año anterior, estamos viviendo una emergencia sanitaria que, en algunas etapas se ha agravado con muy lamentables consecuencias en muchos aspectos de nuestra vida. Como Iglesia Diocesana hemos procurado estar en cercanía con nuestros hermanos para sobrellevar esta situación, en la medida que esta lacerante realidad nos ha permitido.

En estos dos últimos meses ha habido mejores perspectivas para el desarrollo de las actividades en el común de la sociedad. La aplicación de las vacunas ha contribuido a esta mejoría. Sin embargo, es importante seguir procurando los cuidados sanitarios, personales y comunitarios.

Ante esta situación favorable, considero que es OPORTUNO REACTIVAR, en la medida posible de cada lugar, las actividades pastorales y cultuales. Comprendiendo que debemos ser los primeros en promover el bienestar integral de las personas. Con este documento queda derogado el anterior comunicado, donde se había instruido suspender toda actividad Pastoral.

Con la alegría de ser servidores de Cristo, IMPULSEMOS CON RENOVADO ARDOR, el trabajo evangelizador en su totalidad. Retomemos con mayor entusiasmo nuestro Plan Diocesano de Pastoral con su Objetivo y prioridades. Desde ahí proyectemos la Catequesis en todos sus niveles, la actividad de los Grupos bíblicos, la Pastoral Familiar, de Adolescentes y Jóvenes, la Promoción vocacional, el Culto litúrgico tan fundamental para nuestra vida y las diversas acciones de caridad.

También les pido, en ambiente de sinodalidad, que lleven a cabo el Encuentro Eclesial en la propia Parroquia, después en su Decanato y posteriormente el de la Zona Pastoral respectiva.

Con ánimo generoso, que fortalece la acción del Espíritu Santo, seamos impulsores alegres y optimistas para ir al frente de nuestros hermanos, y cumplir la Misión que nos pide el Señor en este tiempo particular que vivimos: “Vayan y evangelizen

En comunión con la Humilde Sierva del Señor, María Santísima, que siempre acompaña a la Iglesia, confiemos que toda actividad parroquial y diocesana, será de gran beneficio para nuestra Arquidiócesis.

Con mi afecto pastoral los bendigo.
Dado en la Sede Episcopal de León, Gto., a 5 de Junio del 2021.