El sistema inmune recibe información del medio ambiente a través del sistema nervioso, el cual recibe esa información asociando eventos ambientales que son percibidos como estresantes o en los estados depresivos o en la ansiedad.

Existen algunos estudios en los que muestran que las emociones percibidas de ambiente favorables llevan a enfermos terminales a aumentar la sobrevida y hacen menos vulnerables físicamente a las personas sanas a partir de los 45 años.

El estrés provoca alteraciones en la respuesta inmunológica y altera la susceptibilidad a contraer o aumentar el crecimiento de tumores y algunas enfermedades.

SISTEMA INMUNE

Recordemos que las funciones del sistema inmune son identificar y eliminar materiales extraños, que contactan el organismo, incluyendo bacterias, virus, parásitos y hongos. También identifica y destruye células del propio organismo que sufrieron alteraciones asociadas con malignidad y de inhibir respuestas inmunológicas entre las células de su propio cuerpo. Estas funciones permiten al hombre sobrevivir en su medio ambiente y mantener su propio organismo bajo control.

El estrés y las emociones están asociadas con cambios fisiológicos. Por ejemplo las personas bajo estrés suelen desarrollar prácticas pobres para el mantenimiento de la salud que afectan la función inmunológica: fuman mucho, tienen insomnio, beben más alcohol o drogas, comen poco etc.

El empobrecimiento inmunológico tienen que ver con cambios de vida según algunos estudios que muestran que diferentes eventos afectan la inmunidad, haciendo a los individuos más vulnerables para contraer enfermedades e influenciando el curso y pronóstico de las mismas,  a mayor depresión, mayores desajustes en la función inmunológica.

Los estudiantes en periodos de exámenes resultan con mayor afectación al sistema inmune, aunque la afectación puede variar en función de las formas que tienen los sujetos en afrontar estos eventos y por sus características individuales.

Existen evidencias de asociaciones entre las relaciones interpersonales y la salud, encontrando mayor mortalidad entre individuos con pocas relaciones sociales que con muchas. Los sentimientos de soledad también se correlacionan con una peor respuesta inmunológica.

EL ESTRÉS

La forma en que las personas percibimos y afrontamos el estrés es determinante para la respuesta del organismo y también para la función inmunológica. El estilo explicativo es otra de las variables importantes en la percepción de los estresores, por tanto las formas en que nosotros expliquemos esos eventos que consideramos estresantes. Quienes tienen un estilo explicativo pesimista, son personas menos saludables en su vida posterior, que aquellos que tenían explicaciones optimistas a los eventos que les ocurren.

Las personas introvertidas tienen mayor cantidad de infecciones y síntomas somáticos y son más susceptibles a contraer enfermedades severas que las personas extrovertidas.

En conclusión la expresión de emociones, el optimismo, un sentido de control personal y la habilidad para encontrar significado a las experiencias de la vida se asocian con una mejor salud mental. También estas variables mejoran la progresión de enfermedades, aumentan la sobrevida en pacientes terminales e influencia sobre la salud en general.