El régimen Nazi, fue causante del conflicto que la humanidad recuerda cómo la Segunda Guerra Mundial y también de la herida profunda que dejó el holocausto, que fue la eliminación de la población judía, debido a ideas antisemitas (contra la población judía).

Mucho se recuerda de tan terribles actos de la guerra dejó a su paso y decenas de historias crecieron en torno al sufrimiento. Una de las que tomaron fuerza al paso de las décadas fue el mito del silencio que la Iglesia Católica guardó ante los crímenes ocurridos en los campos de concentración e incluso algunos han asegurado que el Vaticano respaldó los asesinatos de inocentes.

El catolicismo no sólo condenó los actos cometidos en el régimen nazi, sino que también actuó en defensa de los perseguidos. Te presentamos algunos de las historias donde religiosos y laicos defendieron la vida del inocente.

HNA. DENISE BERGON 

Religiosa del convento de Nuestra Señora de Massip de Capdenac. Durante la ocupación de Francia y aprovechando que su convento gestionaba un internado, decidió esconder a niños judíos entre los cristianos que ya cuidaban, esto con el apoyo de su Arzobispo.

En el invierno de 1942, la hermana Bergon recogió a varios niños judíos que se escondían en los bosques y valles en las inmediaciones de su región. Hasta 83 judíos llegó a esconder en el internado.

Aunque el peligro era muy alto, la hermana Bergon ocultó a los niños durante dos años, exponiendo su propia vida. Finalmente al llegar 1944 los niños judíos abandonaron el convento cuando Francia fue libre.

La hermana Bergon permaneció en el convento y continuó trabajando hasta su muerte en 2006 a la edad de 94 años. En 1980 recibió honores por parte del Centro Conmemorativo del Holocausto y fue nombrada como “Justa de las Naciones”.

EL PADRE KOLBE

Fue un sacerdote católico, Maximiliano Maria Kolbe, un franciscano polaco que fue asesinado en el infame campo de concentración de Auschwitz hace 80 años, el 14 de agosto de 1941.

Este Sacerdote fue un preso político, pese a las circunstancia, Kolbe entró en Auschwitz como una misión de fe. Les dijo a sus compañeros que era necesario tener compasión y rezar por los nazis.

En julio de ese año, 1941, se produjo una fuga y tres presos lograron escapar. Como represalia se ordenó que diez personas elegidas al azar entre los reclusos fueran condenadas a muerte.

Kolbe se ofreció de voluntario para el castigo fatal, en lugar de un hombre del cual sintió compasión.  En su abandono, el padre Kolbe celebró Misa, oraba junto a sus compañeros, pasadas  dos semanas de deshidratación y hambre. Solo Kolbe y otros tres compañeros quedaron con vida. Luego, el 14 de agosto de 1941, los nazis le dieron a él (y a los otros tres) una inyección letal. Más tarde incineraron su cuerpo.

PIO XII

El Papa escondió a numerosos judíos en iglesias y monasterios de Roma, además de facilitarlos falsos certificados de bautismo y visados tras la redada en el gueto de Roma realizada por los nazis el 16 de octubre de 1943. Según los datos que arrojó un congreso celebrado hace dos años en Roma en torno a la figura de Pío XII, el Papa y sus colaboradores protegieron y ayudaron a 6.288 judíos a través de distintos medios: 336 fueron ocultados en los colegios pontificios y las parroquias de Roma; 4.112 se escondieron en 235 monasterios; 160 se resguardaron en el Vaticano y sus sedes extraterritoriales y 1.680 judíos extranjeros fueron ayudados por la Asociación Delasem con apoyo económico del Vaticano.

(Fuente: religiónenlibertad.com)