‘Verán venir al Hijo del Hombre en una nube con gran poder y majestad’

‘Verán venir al Hijo del Hombre en una nube con gran poder y majestad’

‘Estén alerta, para que los vicios, con el libertinaje, la embriaguez y las preocupaciones de esta vida no entorpezcan su mente’

En este Domingo I de Adviento del ciclo C leemos ya un primer texto del Evangelio de Lucas (21,25-28.34-36). Se trata de algunos versículos de la versión lucana del “Discurso Escatológico” de la Tradición Sinóptica (Cfr. Mt 24-25; Mc 13; Lc 21,5-36). Aquí también se pone en evidencia la importancia estructural y teológica del tema de la salvación en el Evangelio de Lucas: en la manera como aborda en este discurso el tema de la venida del Hijo del Hombre, que es un signo de salvación. La obra de Lucas – su Evangelio y el Libro de los Hechos de los Apóstoles – revela una comprensión teológica del tiempo y de la historia – estamos en el “hoy” de la salvación en Cristo, el Salvador que nos ha nacido “hoy” (Cfr. 2,11) y que “hoy” mismo ha comenzado a cumplir su misión evangelizadora (Cfr. 4,21). La salvación que viene de Dios en Cristo es permanentemente actual, y nosotros, como las multitudes del Evangelio, “hoy” hemos las maravillas que hace el Hijo del Hombre, de su autoridad y señorío, y podemos dar testimonio de ello (Cfr. 5,26; 13,32-33). Podemos acoger a Jesús, que “hoy” nos pide hospedaje en nuestra casa para traernos la salvación, si somos capaces, como Zaqueo, de abrirnos a la acción de su gracia y a la conversión que exige el Reino de Dios (Cfr. 19,5.9). “Hoy” tenemos la oportunidad de reconocer a Jesús – a diferencia de Pedro (Cfr. 22,34.61) – como nuestro Señor y Salvador, para conseguir estar con Él en el Paraíso (Cfr. 23,43). En Cristo, el Hijo de Dios, que se ha hecho por nosotros también el “Hijo del Hombre”, la salvación divina y eterna ha entrado definitivamente en nuestra historia (Cfr. 12,28) para darnos la oportunidad de entrar, “hoy”, en su descanso si, a diferencia del Israel rebelde del desierto, “escuchamos su voz” (Cfr. Sal 95,7-11).

FIN DE LOS TIEMPOS

Por eso, en principio es inútil distraerse mirando con curiosidad hacia el futuro tratando de encontrar “signos” del fin de los tiempos; esta distracción puede impedirnos estar atentos al verdadero “signo”, que no es sino Jesús, el “Hijo del Hombre”, que en su venida nos traerá la liberación. En su “Discurso Escatológico” Lucas nos presenta a Jesús más que como el juez universal de Mateo (Cfr. Mt 25,31-46), como el Salvador universal y cósmico. Sin embargo, Lucas ya ha señalado la función de Jesús, el “Hijo del Hombre”, como juez (Cfr. 17,22-37): el “Día del Señor” anunciado por los antiguos profetas (Cfr. Am 5,18-20; Jl 2,1-2; Sof 1,14-18), día de juicio – día de la ira, de tiniebla y oscuridad – se convierte en “el día del Hijo del Hombre” (hóutōs éstai ho hyiós tóu anthrōpou en tēi hēmérāi autóu, v. 24), día de juicio y de salvación por la justicia divina. El cap. 21 del Evangelio de Lucas, por su parte, comienza con la enseñanza de Jesús sobre la ofrenda de la viuda – esta escena nos da la ambientación del principio del “Discurso Escatológico”, que se desarrolla en el Templo: Jesús anuncia la destrucción del Templo y la ruina de Jerusalén, así como las persecuciones que han de sufrir sus discípulos (Cfr. 21,5-24). El resto del capítulo se dedica al tema de la venida del Hijo del Hombre y sus alcances cósmicos, texto del que hoy escuchamos una selección (21,25-28.34-36): “En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Habrá señales prodigiosas en el sol, en la luna y en las estrellas. En la tierra, las naciones se llenarán de angustia y de miedo por el estruendo de las olas del mar; la gente se morirá de terror y de angustiosa espera por las cosas que vendrán sobre el mundo, pues hasta las estrellas se bambolearán. Entonces verán venir al Hijo del hombre en una nube, con gran poder y majestad»”. Jesús habla de los “signos” (sēméia) cósmicos de la venida del Hijo del Hombre haciendo uso del lenguaje apocalíptico tradicional – el alcance de la salvación que se realiza en Cristo se extiende al universo entero. Los discípulos habían preguntado a Jesús sobre los “signos” de la destrucción del Templo (Cfr. 21,7) y ahora Jesús amplia esta información. El sol, la luna y las estrellas representan el ámbito de la trascendencia divina – no son dioses, como lo afirmaban las antiguas mitologías, sino creaturas de Dios que reflejan su gloria (Cfr. Gn 1,14-19; Sir 43,1-10) y sirven a sus propósitos. La reacción de las naciones y los hombres, por su parte, es de “angustia y miedo” (synojē ethnōn en aporíāi, v. 25), de “angustia y temor” (apó phóbou kái prosdokías). Sin embargo, todo eso no será sino el preámbulo del “signo” verdadero y único, el signo de salvación que debemos esperar: “Entonces verán venir al Hijo del hombre en una nube con gran poder y majestad” (kái tóte ópsontai tón hyión tóu anthrōpou erjómenon en nephélēi metá dynámeōs kaí dóxēs pollēs). Éste será un signo bien visible, de manera que los discípulos podrán verlo efectivamente (Cfr. Mt 24,30; 25,31; Mc 13,26; 14,62). Se trata de la venida del Salvador glorificado, que había empeñado su palabra de “volver”. En el momento de la Ascensión (Cfr. Hch 1,9-11) una nube cubrió a Jesús de la vista de los discípulos, ansiosos de no perder de vista al Señor – en el día de su venida, el Hijo del Hombre vendrá “en una nube” (erjómenon en nephélēi, Cfr. Dn 7,13), investido ya del poder y la gloria, atributos divinos, para consumar su victoria definitiva y su Reino. “Desde las teofanías del Antiguo Testamento, la Nube, unas veces oscura, otras luminosa, revela al Dios vivo y salvador, tendiendo así un velo sobre la trascendencia de su Gloria: […] Es, finalmente, la misma nube la que «ocultó a Jesús a los ojos» de los discípulos el día de la Ascensión, y la que lo revelará como Hijo del hombre en su Gloria el Día de su Advenimiento” (Cfr. CatIgCat 697). “Cuando estas cosas comiencen a suceder, pongan atención y levanten la cabeza, porque se acerca la hora de su liberación.

LOS VICIOS

Estén alerta, para que los vicios, con el libertinaje, la embriaguez y las preocupaciones de esta vida no entorpezcan su mente y aquel día los sorprenda desprevenidos; porque caerá de repente como una trampa sobre todos los habitantes de la tierra. Velen, pues, y hagan oración continuamente, para que puedan escapar de todo lo que ha de suceder y comparecer seguros ante el Hijo del hombre”. A pesar de lo intimidante de estas imágenes apocalípticas y la respuesta de estupor y temor que causan en el mundo de los hombres, los discípulos de Jesús deben reconocer la venida del Hijo del Hombre como un signo de salvación: sin distraerse de la atenta espera haciendo cábalas sobre el cómo y el cuándo de la parusía. “Estén atentos y levanten la cabeza” (anakýpsate kái epárate tás kephalás hymōn) – atención y disponibilidad: los que antes andaban agachados bajo el peso del pecado y del castigo, ahora podrán levantar la cabeza con dignidad, “porque se acerca la hora de su liberación” (dióti engízei hē apolýtrōsis hymōn). Este término manifiesta un claro influjo de la teología paulina: “Apolýtrōsis se encuentra 10 veces en el NT, y sólo en los escritos paulinos, en Heb (2 veces) y en Lc (1); aquí aparece la preferencia del griego helenístico por los compuestos. En Heb 11,35 la palabra tiene un sentido profano y significa la liberación, que los mártires no quieren comparar [Sic] renegando de su fe (cf. 2mac 7,24); Lc 21,28 trata de la liberación que servirá de consuelo a los discípulos de Jesús al fin de los tiempos por encima de todos sus temores: «Poneos derechos y alzad la cabeza, que se acerca vuestra liberación». A esa liberación se refiere también Ef 1,14; 4,30; según Rom 8,23, ella traerá también consigo la liberación del cuerpo (no en el sentido de quedar liberado del cuerpo, sino de transformar toda la existencia; cf. Flp 3,21: «él transformará la bajeza de nuestro ser reproduciendo en nosotros el esplendor del suyo»)” (Mundle, “Redención [lýtron]”, DTNT IV, 58). La cercanía de Dios y de su Reino, proclamado ya “cercano” en la predicación de los discípulos enviados por Jesús (Cfr. 10,9.11), será efectiva e irreversiblemente victoriosa en el día de su venida. “Estar atentos” significa, en primer lugar, no perder el tiempo absurdamente escudriñando el cielo para buscar los “signos” del fin del mundo (Cfr. 17,23-25) – hay una misión que cumplir mientras vuelve Jesús (Cfr. Hch 1,10-11). La venida del Hijo del Hombre significa la salvación plena y definitiva: la parábola de la higuera floreciente, insertada en este contexto (Cfr. Mt 24,32-35; Mc 13,28-31; Lc 21,25-28), alude a un signo profético de salvación (Cfr. Jl 2,22). “Jesús empleó la imagen no en vistas al terror de los últimos tiempos, sino a los signos del tiempo de salvación. La higuera, pues, se diferencia de otros árboles de Palestina, como el olivo, el roble, el algarrobo, en que pierde su follaje en invierno y parece como muerta por sus ramas desnudas de modo que se puede observar en ella claramente la ascensión de la savia nueva. Sus brotes, irrupción de la vida en la muerte, símbolo del gran misterio de la vida y de la muerte, son un signo precursor del verano.

MIRAD LOS SIGNOS

Igualmente, dice Jesús, el Mesías tiene también sus signos precursores. ¡Mirad los signos! La higuera muerta reverdece, surgen los brotes, el invierno ha pasado definitivamente, el verano está a las puertas, el pueblo de salvación se despierta a una nueva vida (Mt 11,5); ahí está; la plenitud final ha comenzado, el Mesías llama a la puerta (Ap 3,20)” (Jeremias, Interpretación de las Parábolas [Pamplona 20007] 89). “Estar atentos” implica también la mirada aguda del discernimiento cristiano – “Donde esté el cadáver, allí también se reunirán los buitres” (Cfr. 17,37) –, que puede distraerse a causa de “los vicios, el libertinaje, la embriaguez y las preocupaciones de esta vida” (Cfr. 17,26-30). Tan inesperada como el diluvio y la destrucción de Sodoma, así será también la venida del Hijo del Hombre. Por último, “estar atentos” significa “velar y orar continuamente” (agrypnéite… deómenoi): en esto consiste la espera activa y comprometida del Reino de Dios. Entre los evangelistas ninguno insiste tanto como Lucas en la oración de Jesús y la oración como rasgo característico de sus discípulos. Esperar la venida del Hijo del Hombre, Cristo, el Salvador, no es una excusa para evitar el compromiso cristiano de cada día: al contrario, es el principal estímulo de nuestra vida cristiana porque sabemos que tendremos que comparecer en su presencia. El tiempo santo del Adviento que comenzamos hoy de la mano de Lucas nos señala así la primera actitud espiritual que debemos ejercitar en este tiempo santo, en este tiempo oportuno que se nos ofrece “hoy”: “vigilancia y oración” – lejos de la superficialidad mercantilista con la que muchos llenan su vacío espiritual en estas fiestas, un cristiano consciente tendrá que vivirlas con un renovado empeño de vida cristiana.

55 años de vida artística

55 años de vida artística

El padre José Guadalupe Plasencia, en su papel de Maestro de ceremonias, reconoció la relevante aportación del coro a las funciones litúrgicas: “Es uno de los pocos coros que existen en nuestro medio, tienen capacidad vocal y tienen capacidad de estudios. Nos unimos a ustedes, dándole gracias a Dios por estos 55 años. El Coro polifónico Miguel Bernal Jiménez se inició en el año 1956 bajo la dirección de los maestros David Gutiérrez Ledezma y Alfonso Sánchez. Varios de ellos han estado en la Escuela Superior de Música.

SU TRAYECTORIA

A Través de esos 55 años han tenido un sinnúmero de actuaciones muy valiosas, ya que siempre contó con el apoyo de la Orquesta Sinfónica de Guanajuato, dirigida entonces por el Maestro José Rodríguez Frausto. Se pusieron obras como la Novena Sinfonía coral de Beethoven, también la fantasía coral del mismo y la misa en Do Mayor.

El Réquiem de Mozart, el Réquiem de Fauré, Vivaldi, Carmina Burana de Karl Orff, y muchas obras de gran trascendencia.

Han participado en varios Festivales Cervantinos. En octubre del año 2002, participaron en el Concierto conmemorativo del centenario de la coronación de la Madre Santísima de la Luz, cantando obras como el Ave Verum, y la misa en Do Mayor Coronación de Mozart.

BENEDICTO XVI

Participaron en la misa de la visita del Papa Benedicto XVI en el año 2012, y en las vísperas solemnes en la Catedral Basílica.

La directora de la agrupación pidió también un aplauso para Don Ignacio Serrano, bajo y Don Lorenzo, tenor. Fundadores del coro y que han participado ininterrumpidamente durante estos 55 años de vida. En entrevista, La Maestra Marina Rivera expresó: “El ejemplo de los señores que ahorita presenté, yo los veía en su bici, o caminando cuando iban a los estudios. Para mí son una inspiración, ellos y los maestros Salgado y Gutiérrez sembraron la semilla y hoy festejamos con gusto. Estar aquí en el Templo Expiatorio, en su centenario, después de haber sido también nosotros parte de sus etapas es un orgullo”.

Un acto de misericordia

Un acto de misericordia

Pecado penalizados.

  • La apostasía.
  • El cisma.
  • La herejía.
  • Profanación de las sagradas especies en la Eucaristía.
  • La violencia física contra el Papa.
  • Violación del sigilo sacramental.
  • El aborto (Tanto quien lo practica, como quien lo solicita). n El intentar conferir el orden sagrado a una mujer

En entrevista con el Padre Tadeo Velázquez Centeno sobre el tema de la excomunión, el Licenciado en Derecho Canónico aclara algunos mitos y falsedades sobre el tema.

Gaudium: ¿qué es la excomunión?

Padre Tadeo: Es un tema muy interesante, muy apasionante y ojalá les quede claro. Porque en nuestro lenguaje popular a veces es muy sencillo decir -Padre excomulgue a esta persona, pero quisiera partir de algo. A veces tenemos unas expresiones de… esta persona es exfutbolista, o esta persona es mi exmarido.

¿Qué significan estas expresiones?, si decimos exfutbolista, quiere decir que se ha apartado de las canchas. Si decimos, si decimos mi exmarido, es porque se ha apartado de su esposa, pero existe ese vínculo.

Igual la excomunión, en el código de derecho canónico de 1917 viene una definición de qué es la excomunión. Es una pena medicinal o una censura por la cual se excluye a alguien de la comunión de los fieles. En pocas palabras es la pérdida de la comunión eclesial.

Aquí podríamos decir: ¿dónde está la misericordia de Dios con ese pecador?, es una medida pastoral y de mucha caridad con esa persona. Es una manera de vivir la misericordia y el amor con esa persona.

Me llama mucho la atención que lo llames una pena medicinal…

Así es, no es un castigo, es un método para que se vea que queremos lo mejor para esa persona. Que queremos que regrese a la comunidad, que sepa que Dios lo ama.

Jóvenes comparten  su amor a Dios

Jóvenes comparten su amor a Dios

Nayelli Arredondo, una de las talleristas y miembro de la pastoral vocacional de la diócesis nos comenta: “En esta ocasión tenemos nuevamente chicos de toda la arquidiócesis; de Romita, de Ocampo, de San Felipe y sobre todo de aquí de León. Estamos viviendo el previo misión, que es la tercera etapa de formación, rumbo a la experiencia de misiones que tendremos en el mes de diciembre en Romita”.

Sobre los objetivos de cada una de las etapas explica: “En cada una de las etapas se atiende un objetivo diferente de lo que es el Projuv. La primera etapa se llamó “Conócete”, la segunda “acéptate”, la tercera es “prepárate”, y la cuarta “comparte con la comunidad”.

Mientras la mayoría de las personas piensan en la última semana de diciembre como un momento de descanso, estos chicos tendrán la misión del 26 al 31 de diciembre, como un momento de entrega generosa para la comunidad: “consideramos este fin de año como un momento muy importante, un momento en el que compartimos con los demás todo lo que hemos recibido en las diferentes etapas del Projuv y no quedárnoslo solamente para nosotros”.

COMPARTIR EL MENSAJE 

Rumbo a la misión se están preparando cuatro equipos, integrados por jóvenes acompañados por consagradas que los acompañarán en esta experiencia: “Queremos compartir un mensaje que perdure. Nos estamos integrando en cuatro equipos, identificados por un color distinto y puestos bajo la protección de un santo: el equipo rojo, Carlos Acutis; el equipo morado, San José Sánchez del Rio; el equipo azul, María Goretti; y por último el equipo verde, Sandra Sabatini”.

Son santos jóvenes que nos invitan a seguirlos, y compartir su ejemplo para hacerlo vivo en nuestra viva.

Finalmente, Nayelli nos deja su experiencia: “personalmente el Projuv me ha dejado mucho, me ha enseñado quien soy, a dirigirme a los demás, para compartir lo que he recibido y nos enriquezcamos mutuamente”.

Como parte de este acompañamiento, la hermana Maria Juana Cabrera Rodarte, Oblata esclava de la Santísima Eucaristía y coordinadora del proceso Projuv explica: “el projuv tiene un proceso previo, para que el chico conozca cuáles son las etapas y de ser posible y conozcan los objetivos, para que cuando ellos ingresen, sepan que no es un retiro de fin de semana, sino que es un proceso que dura seis meses. Comenzamos en octubre y terminamos en marzo.

Es un proceso formativo entonces. En un proceso vocacional en el que conocen todos los estilos de vida consagrada, inclusive también se les forma en la vocación del matrimonio, las misioneras laicas. El chico conoce todos los estilos de vocaciones para que sepa a dónde Dios le está llamando. Finalmente se trata de que salga con un compromiso con Dios.

‘El reinado de Cristo,  es un reino de paz’

‘El reinado de Cristo, es un reino de paz’

El Año Litúrgico llegó a su final y con ello el festejo de la Solemnidad de Cristo Rey del Universo. Solemnidad que se celebra de una manera muy significativa en el Santuario Votivo Nacional de Cristo Rey en el Cerro del Cubilete.

Este año la Misa fue presidida por el Arzobispo Alfonso Cortés acompañado de los sacerdotes P. Silverio Chávez, P. Carlos Becerra y P. Alberto Belman y cientos de fieles de distintas partes de la Arquidiócesis y del país.

LA VERDAD

En su homilía Mons. Cortés resaltó: “Nuestra visión de esperanza nos la ilumina el día de hoy esta fiesta de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo… El Reino de Cristo es Reino de verdad, el Reino de Jesucristo es reino de amor, es reino de la santidad. Queridos hermanos, hoy estamos viviendo una crisis de verdad. Estamos un tiempo en que no sabemos que es verdad y que no es verdad. Hoy para mucha gente, con un relativismo muy grande, se cuestiona por la verdad. Mucha gente dice que la verdad es lo que yo pienso, lo que a mí me gusta. Eso no es la verdad. La verdad es un fundamento y ese fundamento es la realidad. Nosotros tenemos una necesidad profunda, para tener una vida digna, tenemos necesidad de la verdad”. Cabe señalar que en este año acudieron muchas personas con fotos de sus familiares, que quizá tenían la tradición de ir al Santuario y que lamentablemente perdieron la vida a causa de la pandemia.

“La verdad sobre Dios nos va a ayudar a tener una verdad digna sobre la persona humana, sobre nosotros mismos”.

Alfonso Cortés. Arzobispo de León.

’Escuchar y desbordar’,  claves hacia la sinodalidad

’Escuchar y desbordar’, claves hacia la sinodalidad

El domingo 21 de noviembre, se publicó el mensaje del Papa Francisco dirigido a los participantes de la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe, reunidos en Ciudad de México del 21 al 28 de noviembre de 2021, con el deseo -escribe el Santo Padre- de impulsar una Iglesia en salida sinodal, “reavivar el espíritu de la V Conferencia General del Episcopado que, en Aparecida en 2007, nos convocó a ser discípulos misioneros, y animar la esperanza, vislumbrando en el horizonte el Jubileo Guadalupano en 2031 y el Jubileo de la Redención en 2033”.

PARTICIPACIÓN Y MISIÓN

En su mensaje (firmado en San Juan de Letrán, Roma, el 15 de octubre de 2021), el Pontífice agradece a todos por su presencia en esta Asamblea, «que es una nueva expresión del rostro latinoamericano y caribeño de nuestra Iglesia, en sintonía con el proceso preparatorio de la XVI Asamblea general del Sínodo de los Obispos que tiene como tema ‘Para una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión’».

En base a estas claves que “vertebran y orientan la sinodalidad”, es decir, comunión, participación y misión; el Papa reflexiona brevemente sobre dos palabras que exhorta “a tener en cuenta de modo especial en este camino que están haciendo juntos: escucha y desborde”.

ESCUCHARSE MUTUAMENTE

“El dinamismo de las asambleas eclesiales está en el proceso de escucha, diálogo y discernimiento”, escribe el Obispo de Roma, destacando que en una Asamblea, “el intercambio facilita escuchar la voz de Dios hasta escuchar con Él el clamor del pueblo, y escuchar al pueblo hasta respirar en él la voluntad a la que Dios nos llama”.

Les pido -se lee en el mensaje del Papa- que procuren escucharse mutuamente y escuchar los clamores de nuestros hermanos y hermanas más pobres y olvidados.

AMOR CREATIVO DE SU ESPÍRITU

“El discernimiento comunitario requiere mucha oración y diálogo para poder hallar juntos la voluntad de Dios, y también requiere encontrar caminos superadores que eviten que las diferencias se conviertan en divisiones y polarizaciones”, escribe Francisco manifestando que, en este proceso, pide al Señor que esta Asamblea sea expresión del “desborde” del amor creativo de su Espíritu, “que nos impulsa a salir sin miedo al encuentro de los demás, y que anima a la Iglesia para que, por un proceso de conversión pastoral, sea cada vez más evangelizadora y misionera”.

Por ello, el Pontífice alienta a todos a vivir estos días “acogiendo con gratitud y alegría este llamado al desborde del Espíritu en el Pueblo fiel de Dios que peregrina en América Latina y el Caribe”.

“Que Jesús los bendiga y la Virgen Santa los cuide con su protección maternal. Y, por favor, no se olviden de rezar por mí”, concluye Francisco.