¿México será pro abortista?

¿México será pro abortista?

Que los congresos estatales no pueden definir cada uno de los derechos humanos, porque violaría el principio universal establecido por el artículo 1 de la Carta Magna, fue lo que dijo la ministra Esquivel Mossa en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Esto se da en el marco de la controvertida discusión sobre la constitucionalidad de la protección a la vida del ser humano desde su concepción. Esto, sienta un precedente no sólo en nuestro país, sino en América Latina, dado que México es uno de los países más poblados en esta zona, y con mayor número de cristianos, quienes, se supone, en razón de doctrina, están a favor de la vida.

 

¿Qué es lo que aquí sucede? Cualquiera podría pensar que, por el hecho de ser católicos (o cristianos), todos piensan igual, y que todos saludan con la misma bandera. La triste realidad es que esto no es así. La pluralidad nos ha alcanzado no sólo en materia religiosa, sino que aún en una misma religión, muchos, piensan distinto. ¿Qué quiero decir con esto? Que si hacemos un censo sobre la religión que profesan quienes son los protagonistas en este asunto, nos llevaremos una gran sorpresa, así como si se realiza sobre las personas activistas en favor del aborto. Muchos de ellos son creyentes o profesan alguna religión cristiana, pues casi el 90 % del país profesa alguna religión (INEGI 2020). Entonces, ¿Por qué si la gran mayoría de la población profesa una religión que está a favor de la vida, la agenda abortista ha ganado tanto terreno?

 

PENSEMOS

 

1.No todos piensan igual. En la actualidad, aunque la gran mayoría profesa una religión, no profesan la misma doctrina. Kant, decía “¡sapere aude!” (atrévete a pensar) y en estos tiempos, es lo que la sociedad actual está haciendo. Está pensando. Bien o mal, pero está pensando. Ya no estamos en tiempos antiguos, en donde los demás pensaban por los ciudadanos, y todo se regulaba con normas y decretos. La gran mayoría de las personas eran iletradas, y no tenían argumentos para exigir sus derechos; era más bien en razón de la sensibilidad, que del intelecto. ¿Por qué siendo la gran mayoría cristianos, no logramos ponernos de acuerdo? Porque aunque siendo cristianos, cada quien tiene su propio pensamiento. Muchísimos coinciden con la doctrina cristiana, otro no.

  1. Ya no preocupan las condenas. Antiguamente, se podía condenar a alguien desde este mundo a las penas del infierno, sentenciarle a la excomunión, u otras puniciones y era una verdadera tragedia. Esto tocaba hasta reyes y magistrados. Ahora, para muchos, esto les tiene sin cuidado, pues dado que no son sentencias punitivas temporales, para muchos, creyentes o no, les da igual; su conciencia, por más que sorprenda, no les remuerde.
  1. El ser es, el no ser, no es. El Estado, a través de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, no tiene la facultad para determinar cuándo comienza la vida ni quién es persona. Esto, es única y exclusivamente competencia de la naturaleza. Las cosas son lo que son, y no son, lo que no son. Un principio filosófico reza: “el ser es, el no ser no es, no existe término medio” Es decir, no porque la SCJN diga: “este es persona” o “esto no es persona” por eso va a ser o dejar de ser. Eso, aplica a tenor del derecho positivo, no a tenor de la naturaleza quien tiene su propia ley natural.
  1. El Estado, no obliga a abortar, pero sí concede el “derecho”. Me explico: Si la SCJN determina que el aborto es legal, no quiere decir que es una obligación de todas las mujeres practicarse el aborto, sino que el Estado no perseguirá a aquellas que lo procuren. Entonces, aquí tenemos dos elementos: uno, queda a la formación de cada quien, no tener que acudir a la necesidad de abortar, con una formación sexual responsable; y dos, el criminalizar a la mujer que aborta, no es la solución; si no hay formación de conciencia responsable, no habrá poder que impida los embarazos no deseados.

 

TENGAMOS CONCIENCIA

  1. Formación de la conciencia. Aunque la Constitución proteja el aborto, si hay formación integral de la conciencia en la vida sexual, no habrá necesidad de recurrir a la protección del Estado para abortar, pues sería un artículo oneroso. Un país bien formado y bien consciente de su compromiso y responsabilidad ética, no tendría que recurrir a normas regulatorias cuando su conciencia no le permite una transgresión de la ley natural.

 

  1. Diálogo se sordos. Ni ellos (pro abortistas) nos van a convencer a nosotros (pro vida), ni nosotros a ellos. En realidad, es un diálogo de sordos. Nosotros decimos que tenemos la razón y que tenemos los suficientes argumentos ya expuestos en la Corte en el 2007, con sustento jurídico, filosófico, científico, sociológico, psicológico, etc., y que no quisieron escuchar. Ellos tienen sus propios argumentos que dicen que son muy válidos, y que para nosotros no tienen ninguna validez, puesto que decimos que en contra de la vida, no hay argumento que valga.
  1. Objeción de conciencia. La resolución a favor del aborto no es lo peor, sino lo que se viene: la objeción de conciencia. Esto es, obligar a trabajadores del Estado a practicar obligatoriamente el aborto a quien lo solicite, en contra de lo que le dicte su propia conciencia. Ese sí va a ser un gran problema, y un verdadero dolor de cabeza. Pues si nosotros creemos que la conciencia es el sagrario del hombre en donde se manifiesta la voz de Dios, y que nadie puede vulnerar – ni el Estado- no estaríamos en condiciones de tener que realizarlo. Pero si el Estado lo legisla, y obliga a sus ciudadanos a hacer algo que no quieren, en razón de conciencia, entonces creo que sí será un verdadero caos y tal vez hasta confrontamientos lamentables. Si el Estado legisla a favor de la práctica del aborto hasta en las mismas conciencias, estaremos al borde del precipicio. Y lo peor serán las consecuencias: despidos, discriminación, represalias…. Veamos qué dice la Corte.
  1. La SCJN en estos temas no siempre es imparcial. Tiene la presión de poderosos colectivos y de organismos internacionales. Además, es de todos sabido que los ministros de la Corte son propuestos por los presidentes en turno, y avalados por los legisladores de acuerdo a los intereses de partido, o según las ideologías. Obviamente, esto hace pensar que no siempre legislan movidos por el verdadero espíritu de la ley, sino por la conveniencia imperante. Estoy seguros que ni siquiera la Comisión Nacional de los Derechos Humanos se va a pronunciar, ¿A quién le dan pan que llore? Todo tiene su precio.

 

DERECHOS DE LA MUJER

  1. Los derechos de la mujer. Esos, nadie los discute. La mujer tiene derechos, y éstos deben ser respetados. Pero ante todo, deben -ella y él- llevar proyecto de vida, no una vida de inmediatez. Todos debemos de hacernos cargo de nuestras acciones y actuar con responsabilidad. No esperemos siempre que el Estado asuma nuestra falta de responsabilidad. Hay honrosas excepciones, eso sí.
  1. Responsabilidad del Estado. Hasta cierto punto, el Estado tiene también cierta responsabilidad que esto se salga de control, pues promueve un despertar demasiado temprano en la sexualidad, quiere quitar el derecho a la educación de la misma a los padres de familia, reparte preservativos en lugar de aumentar la calidad de la educación integral. Promueve, y luego se lamenta. No hay equilibrio.

 

Estos puntos de vista, son muy personales y creo que son expresados con verdad y responsabilidad. No es cuestión de una sola persona o institución. Es responsabilidad de todos. 

Probióticos y prebióticos

Probióticos y prebióticos

¿Dónde encontrarlos y sus beneficios?

Los probióticos y los prebióticos, aunque pueden parecer términos similares a simple vista, presentan grandes diferencias.

Por un lado, los probióticos son microorganismos vivos que, administrados de forma adecuada, pueden aportarnos numerosos beneficios para la salud, especialmente por su capacidad de mejorar el equilibrio entre bacterias benéficas y otras patógenas.  Por otro lado, los prebióticos son alimentos, generalmente con alto contenido en fibra, que son utilizados por la microbiota intestinal para aumentar la presencia de bacterias beneficiosas.

Los probióticos están en presentes en la composición de algunos alimentos como los yogures, el kéfir, el chucrut y el kimchi, entre otros. Por otra parte encontramos prebióticos en alimentos como la miel, la cerveza, cebolla, espárragos, centeno, avena, alcachofas, plátanos y la chicoria.

BENEFICIOS DE LOS PROBIÓTICOS

Entre los beneficios que presentan los probióticos, destaca su uso para reducir los síntomas que provoca el síndrome del intestino irritable (dolor de estómago y molestias frecuentes, distensión abdominal, cambios en la frecuencia de las deposiciones), ya que ayudan a equilibrar la actividad del aparato digestivo, favoreciendo el tránsito y las deposiciones.

El yogurt y las leches fermentadas con probióticos son mejor tolerados que la leche por personas intolerantes a la lactosa.

Los probióticos, además de frenar el desarrollo de patógenos, refuerzan la acción del intestino como barrera, con lo que evitan que los microorganismos perjudiciales puedan pasar al torrente circulatorio.

Recientemente se ha encontrado una relación inversa entre el riesgo de presentar diversos tipos de cáncer y el consumo de dietas que incluyen alimentos probióticos. Éstos pueden reducir las enzimas que transforman los procarcinógenos en carcinógenos e inhibir el desarrollo de tumores malignos.

También, algunos estudios han demostrado que los probióticos pueden reducir el peso o la grasa corporal y, además, disminuir las concentraciones de colesterol malo en sangre.

De igual forma, la Organización Mundial de Gastroenterología destaca que los probióticos pueden prevenir la dermatitis atópica y reducir los patógenos orales y las caries dentales.

BENEFICIOS DE LOS PREBIÓTICOS

En cuanto a los prebióticos, según la Organización Mundial de Gastroenterología, su uso es frecuente para la prevención y el tratamiento de la encefalopatía hepática.

Asimismo, ayudan a favorecer la digestión, a mejorar la absorción de minerales y a prevenir problemas cardiovasculares.

Por último, al igual que los probióticos, los prebióticos también ayudan a regular el tránsito intestinal y, por tanto, a mejorar problemas como la enfermedad inflamatoria intestinal.

El amor, origen y fundamento de la familia

El amor, origen y fundamento de la familia

Luis Antonio Vázquez Parra

Hola estimados lectores de Gaudium. En los artículos anteriores, a la luz del tercer capítulo de la exhortación apostólica Amoris Laetitia, hemos mostrado la realidad actual que viven las familias leonesas.  Sin duda alguna la realidad no es nada alentadora, pero la esperanza vuelve a surgir si las familias vuelven a su esencia que es el amor y acuden a la fuente y medida del amor verdadero, a la buena nueva que se encuentra en Cristo Jesús, que siempre alienta y conforta.

Precisamente el Papa Francisco en el capítulo cuarto de Amoris Laetitia ofrece una reflexión sobre las características del amor verdadero a partir del himno a la caridad escrito por San Pablo en la primera Carta a los Corintios (1 Co 13, 4-7) donde se manifiesta el evangelio del amor; un evangelio bello que puede estimular la consolidación y profundización del amor conyugal y familiar. A lo largo de los siguientes artículos estaremos reflexionando sobre estas características del amor en base a este hermoso himno de la caridad.

Sin embargo, no será vano preguntarnos ¿para qué reflexionar y conocer sobre el amor? ¿de qué sirve a los matrimonios y familias saber sobre el amor? ¿qué no es acaso un tema sabido y comprendido por todos?

EL AMOR

Definitivamente el tema del amor es un tema de interés para todos, todo ser humano desea amar y ser amado. Este anhelo humano se ha expresado desde siempre en innumerables cosas y formas de arte como poemas, cantos, novelas, pinturas y esculturas, la música, etc. En la actualidad no es raro ver el tema del amor en las telenovelas o películas, en las redes sociales, en las parejas que a muy corta edad empiezan a cortejarse o simplemente en parejas que aún siguen contrayendo el matrimonio.

A pesar de esto, el amor es siempre un misterio que los seres humanos nunca comprendemos del todo. En un momento nos sentimos felices por el amor, pero en otro nos sentimos tristes, heridos, incomprendidos y de forma lamentable desilusionados por alguna traición. Todos sabemos de alguna forma qué es el amor, pero también es cierto que nos resulta difícil amar y ser amados de verdad, mayormente en una sociedad donde reina el éxito vestido de narcisismo y de relaciones superfluas, sin embargo, a pesar de esas condiciones sociales e históricas que nos ha tocado vivir, es innegable que ese deseo profundo de encontrar la felicidad en amar y ser amados de verdad nunca se apagará.

“Amar y ser amados de verdad es un arte” y todas las culturas de todos los tiempos nos han mostrado caminos a través de los cuales se puede llegar a amar. Amar es un arte porque no se sabe amar de verdad de un momento a otro, exige su tiempo, su esfuerzo, sus modos y su paciencia; no admite reglas rígidas ni demasiado flexibles, necesita libertad y compromiso; requiere una dosis de incoherencia y de dolor, pero también de confianza y de esperanza; amar de verdad exige fuerza, pero también delicadeza.

La evidencia de lo difícil que es amar y ser amados de verdad lo hemos constatado de manera negativa en los desafíos y retos de los matrimonios y las familias, sobre todo en los episodios de familias envueltas de mucha violencia, de divorcios, de rupturas, de traiciones.

UN SOLO CAMINO

Nuestra fe cristiana a lo largo de estos siglos, ha profesado que tiene un solo camino, una fuente y una medida del amor verdadero que se encuentra en Cristo Jesús, el amigo fiel; da cuenta de innumerables testimonios de familias que han encontrado ese amor verdadero, un amor que, aunque es un arte siempre se sabe que viene primero de Dios como un don totalmente gratuito.

Por eso conocer a Jesús, el amor hecho carne, el amor cercano a nosotros pecadores es el verdadero arte de conocer el amor en Persona, ya mismo San Juan en su primera carta en el capítulo cuarto nos habla sobre esto, y espero que al igual que todos los que lo lean, se llenen de ternura, de alegría y esperanza saber que Dios es la fuente del amor porque Dios mismo es amor.

“Queridos, amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor. En esto se manifestó entre nosotros el amor de Dios; en que Dios envió al mundo a su Hijo único, para que vivamos por medio de Él. En esto consiste el amor: no en que hayamos amado a Dios sino en que Él nos amó y nos envió a su Hijo como víctima de expiación, para el perdón de nuestros pecados.

Queridos, si Dios nos ha amado de esta manera, también nosotros debemos amarnos unos a otros. A Dios nadie le ha visto nunca. Pero, si nos amamos unos a otros, Dios mora en nosotros, y podemos decir que su amor ha llegado en nosotros a la perfección.”

¿Cómo evangelizar en casa?

¿Cómo evangelizar en casa?

Una experiencia muy común entre quienes nos hemos encontrado con el Señor Jesús y tenemos una vida de fe es la inquietud de cómo compartir lo que vivimos con nuestra familia. Cuando ellos (aunque creyentes) están un poco alejados de la práctica de la fe, cuando sus creencias son débiles, cuando tienen rechazo a las cuestiones de Dios y prejuicios con la Iglesia y su doctrina. En definitiva, se trata de responder a la pregunta de ¿cómo tener mayor influencia en la vida de fe de mi familia que no es practicante? ¿Cómo evangelizar en mi propio hogar?

Aquí les comparto algunos consejos que pueden llevarse a la vida cotidiana y ayudarnos a ser portadores de la luz de Cristo en nuestros hogares.

SIN CRÍTICAS

Puede sucederle a aquel que va avanzando en la vida cristiana y que va teniendo mayores conocimientos doctrinales que quiera (aunque con buenas intenciones) que los que no han encontrado este camino sean como él piensa, o actúen como él actúa. Y estas expectativas podrían llevar a que se juzgue el actuar de otros con mucha rigidez. Aparecen entonces las “sermonerías”, los famosos “deberías hacer así o no hacer esto”, con lo cual se termina generando más rechazo. Es importante recordar que la fe que Dios nos regala y el camino que Él nos propone está fundada en el amor y no en el deber y el temor. Dios nos invita a vivir una vida feliz y plenamente libre.

SEAMOS EJEMPLO

Ya lo diría san Juan Bosco «la prédica más eficaz es el buen ejemplo». Y es que no pocas veces nos sucede que pensamos que se trata de convencer a los otros con nuestros argumentos y nuestros discursos. La conversión de los otros no depende de lo qué digamos, de cómo lo digamos. Nosotros no somos el centro de atención. Es como si dijéramos “véanme a mí, vean que yo si sé lo que sigo y tengo razón”. Recordemos que una virtud muy importante es la humildad: reconocer que, si bien podemos saber mucho, no somos todopoderosos. Nuestra labor es la de ser servidores e instrumentos de Dios. Él se vale de cada uno de nosotros, de nuestro humilde y pequeño servicio para llevar su Buena Nueva. Y, por otro lado, más que unas palabras bonitas, lo que más convence y arrastra es el testimonio de nuestro obrar, de una vida coherente, recta, justa y alegre.

VIVAMOS LA FE

Muchos santos, a pesar de sus dificultades, de sus vidas marcadas por el dolor y el sufrimiento, han podido experimentar la alegría auténtica y la esperanza que viene de Dios. Como dice el Papa Francisco: «la alegría que se vive en medio de las pequeñas cosas de la vida cotidiana». Una sonrisa sin fingimientos es contagiosa y llena el corazón del deseo de poder vivir así. Aquel que pueda experimentar, incluso en medio de los momentos difíciles, una serena alegría, es porque ha recibido la bendición de Dios, es la manifestación más concreta que esa persona tiene a Dios en su vida. Quien quiera ser testigo del Señor y lo quiera comunicar ha de trasmitir alegría y esperanza, como también el Papa, dejar las caras avinagradas y llenas de amarguras y contagiar a otros de la alegría del Evangelio.

EMPIEZA POR LO SENCILLO

No pensemos que cuando hablamos de dar ejemplo con nuestro obrar, en que tenemos que hacer cosas grandiosas y extraordinarias necesariamente. Pensemos en lo que vivimos cada día en nuestro hogar, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. ¿Saludo y agradezco con amor y respeto? ¿Estoy dispuesto a servir y a ayudar en las labores de la casa? ¿Estoy atento a las necesidades que tienen los otros? Si de pronto me peleo o discuto, ¿perdono o pido perdón? Son pequeños gestos, que si se hacen todos los días, tendrán una fuerza extraordinaria para iluminar a nuestra familia con la luz de Cristo y de su Evangelio. Pensemos en esta frase de san Francisco de Asís: «Empieza haciendo lo necesario, continúa haciendo lo posible; y de repente estarás haciendo lo imposible».

COMPARTE

No hay experiencia más hermosa para el cristiano que nutrirse del amor de Dios a través de la oración y de la Eucaristía. ¡Cómo no compartir esta dicha con los que más queremos! Me viene la imagen de la Virgen visitando a su prima Isabel. Cuando uno encuentra un tesoro quisiera compartirlo inmediatamente con las personas más significativas. Podemos, de manera creativa y poco a poco, invitar a que nuestros familiares vayan experimentando estos preciosos momentos de oración y de encuentro con Dios: por ejemplo proponer bendecir los alimentos, o rezar en algún momento en que estemos reunidos. También podemos compartirles alguna cita de la Palabra que escuchamos en la Misa o compartirles algún texto espiritual, alguna frase de un santo, entre otras.

Espero que estas ideas puedan ayudarte a ser testimonio en tu hogar del amor de Dios. Ten paciencia, no te desanimes. Recuerda que el que obra la conversión es Dios, que siempre toca la puerta de los corazones y no desampara a nadie.

LA BELLEZA DE LA FAMILIA UN DESAFÍO EN LA ACTUALIDAD

LA BELLEZA DE LA FAMILIA UN DESAFÍO EN LA ACTUALIDAD

Luis Antonio Vázquez Parra

En el artículo anterior, mencionamos que la garantía de una buena familia, se encuentra en una buena relación entre los esposos, de tal forma que cuando en los esposos existe el compromiso de vencer el egoísmo, el individualismo, el distanciamiento y la infidelidad mediante la comunicación, la afectividad, la confianza, el diálogo abierto y humilde, la fidelidad y la exclusividad; los problemas y desafíos en las familias, se irán sobrellevando y solucionando.

En esta ocasión a partir del estudio que se realizó a algunas familias leonesas, se agregarán los desafíos que como familias (padres e hijos) han experimentado y las formas en cómo las han solucionado.

ESTABILIDAD EMOCIONAL

El primer reto que presentan las familias es la estabilidad primeramente conyugal y emocional que arriba se menciona, donde los esposos se aman no sólo de palabra sino con sus actos, su confianza, respeto y ayuda mutua. Posteriormente la estabilidad material que viene a través de un trabajo seguro que garantice las necesidades básicas, los servicios de salud y vivienda. También y no menos importante un ahorro previo ante cualquier emergencia. Cuando no se cuenta con una estabilidad material y un sincero compromiso entre los cónyuges, puede ser una fuente de conflictos familiares por no poder atender las necesidades básicas que exige la familia. Por eso si se desea formar una familia es importante visualizarla a futuro.

En este primer reto se recomienda mucho para tener esta estabilidad conyugal, emocional y material que los esposos sean austeros, garantizar y priorizar lo básico y tratar de evitar en la medida de lo posible vivir en la misma casa con los papás, ya que teniendo su espacio propio ayuda a que los esposos maduren, generen autoconfianza y capacidad de solucionar sus problemas como casados, evitando toda influencia externa que merme o condicione su capacidad responsable y creativa ante las crisis y problemas. Es importante que esto no se mal interprete como romper todo vínculo con la familia de origen sino tomar conciencia que los propios problemas no los deben solucionar alguien externo. No se debe confundir autonomía con autosuficiencia, pues la segunda es hija del egoísmo y la soberbia, que termina en orgullo pensando que no necesitamos de los demás ni de nadie, lo cual es un error personal, familiar y social. Todos necesitamos de todos. Nadie se basta así mismo. Está por demás pedir un buen consejo, ayuda, acompañamiento, un apoyo económico cuando exista una verdadera necesidad, un tiempo de atención y cuidado a la familia de origen.

El segundo reto es el cuidado, atención y educación de los hijos. Aquí es donde se comienza a ejercer la paternidad y la maternidad que no vienen en automático con el matrimonio, pero se pueden ir aprendiendo cuando existe un sincero compromiso con los hijos. Concuerdan las familias en que, si no hay un involucramiento de ambos padres, la familia poco a poco comenzará a tener fracturas, es decir, cuando empiece a existir un distanciamiento afectivo, emocional y educativo por ambos padres hacia los hijos, sobre todo muy recalcado en el papá, pues es un error muy común pensar que los hijos y la esposa sólo necesitan en el hogar cosas materiales o  un orden represivo, cuando en realidad la familia no necesita sólo eso sino principalmente el amor, el cuidado, el cariño y el tiempo (que en la actualidad se escatima mucho). La estabilidad material no debe contribuir a la inestabilidad afectiva y familiar, sino al contrario debe estimularla y sostenerla. De nada sirve buscar ansiosamente un futuro si no se cuida el presente.

EDUCACIÓN

En este reto de la educación de los hijos, las familias recalcaron que el ejemplo conductual de los padres es fundamental para que el hijo pueda aprender de ellos las conductas, los hábitos, las convicciones y los valores fundamentales que luego serán la base de su conducta en el entorno social. El concepto de “ejemplo” las familias lo entienden de la siguiente manera que agrego a manera de consejos prácticos, sobre todo para hacer frente a la influencia social:

  • Mucha firmeza en el estudio cuando son pequeños. Permitirles que yerran, pero enseñarlos a aprender de ellos.
  • Enseñarles hábitos de la casa, ponerles límites, a ser austeros, a ser autónomos empleándolos en las tareas domésticas.
  • No enseñarles el consumismo y los gastos innecesarios.
  • La comunicación y el diálogo abierto con ellos, no insultarlos no ofenderlos.
  • Convivir y jugar mucho con los hijos.

Para terminar, agrego que unas familias comentaron con tristeza que ellos siempre dieron buenos ejemplos, pero los hijos no los siguieron conforme iban creciendo, ante esto, conforme dice el Papa a partir de estas experiencias, nunca caminar solos y buscar siempre un acompañamiento en otras familias, en la parroquia e incluso con especialistas. Debemos buscar otras miradas más amplias para saber discernir, sobre todo la de Dios que es quien tiene la mejor mirada sobre nuestras vidas.

Alimentos ultraprocesados, ¿Por qué evitarlos? 

Con el confinamiento, muchos de nosotros hemos abusado de los alimentos ultraprocesados, aquellos elaborados con ingredientes industriales, que contienen poco o ningún alimento natural.

La Organización de las Naciones Unidas destaca que se trata de formulaciones industriales hechas a base de sustancias extraídas o derivadas de alimentos, además de aditivos.

Al estar elaborados con ingredientes específicos, diversos métodos y técnicas de fabricación y procesamiento, los productos ultraprocesados tienen un consumo duradero, un rico sabor y, además, están listos para consumir en cualquier momento.

Los refrescos azucarados, los postres lácteos azucarados, los embutidos, las papas fritas, la bollería industrial, las galletas, los cereales, los productos cárnicos reconstituidos como salchichas y nuggets son algunos de estos alimentos ultraprocesados.

La mayoría de los ultraprocesados son resultado de una tecnología sofisticada. Estas tecnologías industriales incluyen procesos de hidrogenación, hidrólisis, extrusión, moldeado y remodelado, que están diseñadas para hacer que los ingredientes parezcan alimentos, pero en realidad son muy diferentes a los productos que promueven, porque incluyen agentes y procesos muy diversos.

Asimismo, los ultraprocesados se caracterizan por ser alimentos con un elevado contenido en azúcares libres, grasas saturadas y sodio. En cambio, tienen un bajo contenido en fibra, proteínas, vitaminas y minerales.

Todas estas características nutricionales, además de las metabólicas, sociales, económicas y ambientales, hacen que los alimentos ultraprocesados pueden tener consecuencias negativas para la salud.

Se trata de alimentos nutricionalmente desequilibrados de alta densidad energética y baja calidad nutricional, que pueden provocar adicción y crear hábitos de consumo.

ADITIVOS

Suelen usar aditivos que reproducen aromas, sabores y colores, utilizando un mecanismo engañoso para intentar imitar a los alimentos naturales.

La adición de vitaminas sintéticas y otros compuestos de estos alimentos provoca que creen una falsa impresión de ser saludables.

Estos alimentos son los que más se han vinculado a la presencia de cáncer debido a la gran cantidad de aditivos y a la pobre calidad nutricional que poseen.

La ingesta de sodio de una dieta basada en ultraprocesados se asocia con la prevalencia de la hipertensión arterial y los eventos cardiovasculares.

También, la ingesta de alimentos ultraprocesados se asocia con la presencia de sobrepeso y obesidad.

 

Por todo esto, es fundamental reducir los alimentos ultraprocesados en nuestra dieta y apuntarnos cada día más a cocinar y comer en casa, pues es la mejor manera de garantizar buenos nutrientes en la alimentación cotidiana y así, proteger al organismo de enfermedades propias de los malos hábitos de vida.