La Parroquia Jesús del Monte: una historia

La Parroquia Jesús del Monte: una historia

La parroquia de Jesús del Monte, también conocida como Señor de Chalma, se ubica en San Francisco del Rincón y fue erigida un 28 de abril de 1967. Pastoralmente se ubica en el Decanato de San Pedro y en la Zona I “Inmaculada Concepción”. Colinda con las parroquias de Señor de la Buena Muerte, Nuestra Señora de la Candelaria y Señor de la Expiración.

Las personas de esta comunidad son muy cálidas y muy sencillas. Se tiene una población aproximada de 11,500 personas. Comprenden 24 comunidades. Son 4 zonas pastorales. Esta parroquia en su mayoría pertenece a San Francisco del Rincón, León y Romita.

SEÑOR DE CHALMA

La parroquia está dedicada al Señor de Chalma. Cuenta que el Señor de Chalma, Crucifijo que preside el Templo Parroquial, fue encontrado por unas personas. La imagen está hecha de pasta de maíz y tiene entre 250 y 200 años de existencia. Cuenta que al encontrarla, algo deteriorada, se las presentaron a unos restauradores que pasaban por la comunidad y se ofrecieron a repararla. Cuando la gente los buscó para darles su pagó, estos ya se habían ido. Años más tarde el Cristo se cayó y se le quebró su cabecita. La gente asustada solo pegó la cabecita al cuerpo. Se le tiene por milagrosa. Mucha gente que ha emigrado a los Estados Unidos le tiene mucha fe.

Además de la devoción al Señor de Chalma, la comunidad tiene las devociones a San Miguel Arcángel, San José, Sagrado Corazón de Jesús, Nuestra Señora de Guadalupe, Nuestra Madre Santísima de la Luz, Nuestra Señora del Rayo, La Asunción y el Corazón Inmaculado de María.

Actualmente la comunidad es atendida por el Sr. Cura Rafael Macías Frausto quien se encuentra acompañado por el Diácono Juan Manuel Méndez Bárcenas, que dicho sea de paso es la primera vez que esta comunidad cuenta con un Diácono.

COVID – 19

Durante la pandemia con mucho dolor la comunidad parroquial tuvo que seguir las medidas sanitarias. Se abrió una cuenta de Facebook para transmitir la Misa. Algunas personas se acercaban al jardín a hacer oración y escuchar la Misa.

El Padre Rafa nos da el siguiente mensaje: “Que la alegría del Señor de Chalma se muestre en su gente. La gente tiene situaciones difíciles, en Estados Unidos solamente ellos saben lo que están viviendo allá para hacer su patrimonio acá en su comunidad. El mensaje que yo les doy es que tengamos mucha esperanza en estos tiempos difíciles. Es ahora cuando más se debe de manifestar la esperanza. La gente busca a Dios y eso llena de esperanza. Nunca pierdan su fe y no permitan que nada ni nadie les arrebate esa fe tan linda que tienen. Sigan con su fe muy arraigada, con sus bonitas tradiciones. Somos una familia, somos la familia de Dios. Sigamos adelante con nuestra fe y con el amor a Jesús y a María. Que Dios les de paz en el corazón a ustedes y a toda su familia”.

10 de septiembre, día mundial de la prevención del suicidio

10 de septiembre, día mundial de la prevención del suicidio

Tanto la organización mundial de la salud, como la asociación internacional para la prevención del suicidio, tienen el objetivo de crear conciencia acerca de la prevención del suicidio en todo el mundo.

El tema o lema del año 2021 es “crear esperanza a través de la acción”, por lo que todos podemos tomar acción para prevenir el suicidio.

ESTEMOS ALERTA

Como familia y sociedad debemos estar alertas a aquellas manifestaciones que se presentan en las personas que tienen en primer lugar una idea de muerte o suicidio. Los pensamientos de las personas pueden ser expresados por un deseo de morir y/o  pueden expresar un plan.

Se cuenta con registro de que en el año 2019, se suicidaron en la región de las américas un total de 97,339 personas.

Mientras que algunas de las muertes por suicidio ocurren sin ninguna señal de alerta, la mayoría de la gente que muere por suicidio muestra dos o más de las señales que se mencionan a continuación:

Declaraciones o amenazas de suicidio. Estos cometarios en su mayoría son ignorados, pues luego se cree que estas personas solo quieren llamar la atención y por ese motivo suelen ignorar aunque en realidad por ese motivo se deben considerar esos comentarios de manera muy seria ya que estas personas que hablan sobre el suicidio lo hacen para encontrar a alguien en quien apoyarse y no cometer el acto, buscan ayuda.

Preocupación por la muerte y la falta de esperanza. Las personas que suelen hablar de la muerte hacen comentarios como “desearía estar muerto”, o “esto sería mucho más fácil si yo no viviera”. En muchas ocasiones lo expresan de manera verbal pero también lo hacen de manera escrita o en dibujos o gráficas.

Uso de drogas o alcohol. Este riesgo se incrementa entre los adolescentes y adultos jóvenes.

Se deshacen de objetos personales. Comienzan a regalar sus pertenencias u objetos muy queridos.

Se despiden de sus seres queridos. Hay quienes pedirán perdón como despedida, hay quienes dejaran encargos a sus familiares o amigos.

Se aíslan y descuidan su aspecto personal. No contestan llamadas, dejan de convivir con los demás, ya no les interesa el arreglo personal, también deja de interesarle todas aquellas actividades que realizaba normalmente y que eran de su agrado.

LA FAMILIA

Los suicidios afectan no solo a la persona sino también a la familia, a la comunidad y sociedad en general, por eso se debe estar muy alerta ante estas señales.

Los factores que se asocia al suicidio, como la pérdida de empleo, los trastornos mentales, el uso de sustancias adictivas, antecedentes de suicidio en la familia, se han ampliado aún más con la presencia de la COVID-19 viéndose incrementado el pensamiento de muerte y/o los intentos de suicidio, así como los suicidios consumados.

Como medidas incluyen el mantener una comunicación, escuchar a quien pide ser escuchado, buscar ayuda familiar, profesional y en su momento hasta escolar. Siempre que la persona se encuentre en un lugar confortable y con la persona a quien le tiene confianza será una opción de prevención. Debemos recordar que si la persona ya nos habló de sus pensamientos de muerte o de querer matarse es importante no juzgar el dolor ni el pensamiento de aquella persona, ni minimizar su problema, así como tampoco ponernos de ejemplo ante su situación, porque cada persona experimenta un dolor, una sensación o un problema de manera diferente, por tanto su resolución será diferente y habrá quien sienta que no encuentra salida ni solución a sus problemas. Por lo que como amigos, familiares y sociedad debemos ser apoyo para aquella persona y no señalar, ni juzgar, ni minimizar el dolor ajeno.

¿México será pro abortista?

¿México será pro abortista?

Que los congresos estatales no pueden definir cada uno de los derechos humanos, porque violaría el principio universal establecido por el artículo 1 de la Carta Magna, fue lo que dijo la ministra Esquivel Mossa en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Esto se da en el marco de la controvertida discusión sobre la constitucionalidad de la protección a la vida del ser humano desde su concepción. Esto, sienta un precedente no sólo en nuestro país, sino en América Latina, dado que México es uno de los países más poblados en esta zona, y con mayor número de cristianos, quienes, se supone, en razón de doctrina, están a favor de la vida.

 

¿Qué es lo que aquí sucede? Cualquiera podría pensar que, por el hecho de ser católicos (o cristianos), todos piensan igual, y que todos saludan con la misma bandera. La triste realidad es que esto no es así. La pluralidad nos ha alcanzado no sólo en materia religiosa, sino que aún en una misma religión, muchos, piensan distinto. ¿Qué quiero decir con esto? Que si hacemos un censo sobre la religión que profesan quienes son los protagonistas en este asunto, nos llevaremos una gran sorpresa, así como si se realiza sobre las personas activistas en favor del aborto. Muchos de ellos son creyentes o profesan alguna religión cristiana, pues casi el 90 % del país profesa alguna religión (INEGI 2020). Entonces, ¿Por qué si la gran mayoría de la población profesa una religión que está a favor de la vida, la agenda abortista ha ganado tanto terreno?

 

PENSEMOS

 

1.No todos piensan igual. En la actualidad, aunque la gran mayoría profesa una religión, no profesan la misma doctrina. Kant, decía “¡sapere aude!” (atrévete a pensar) y en estos tiempos, es lo que la sociedad actual está haciendo. Está pensando. Bien o mal, pero está pensando. Ya no estamos en tiempos antiguos, en donde los demás pensaban por los ciudadanos, y todo se regulaba con normas y decretos. La gran mayoría de las personas eran iletradas, y no tenían argumentos para exigir sus derechos; era más bien en razón de la sensibilidad, que del intelecto. ¿Por qué siendo la gran mayoría cristianos, no logramos ponernos de acuerdo? Porque aunque siendo cristianos, cada quien tiene su propio pensamiento. Muchísimos coinciden con la doctrina cristiana, otro no.

  1. Ya no preocupan las condenas. Antiguamente, se podía condenar a alguien desde este mundo a las penas del infierno, sentenciarle a la excomunión, u otras puniciones y era una verdadera tragedia. Esto tocaba hasta reyes y magistrados. Ahora, para muchos, esto les tiene sin cuidado, pues dado que no son sentencias punitivas temporales, para muchos, creyentes o no, les da igual; su conciencia, por más que sorprenda, no les remuerde.
  1. El ser es, el no ser, no es. El Estado, a través de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, no tiene la facultad para determinar cuándo comienza la vida ni quién es persona. Esto, es única y exclusivamente competencia de la naturaleza. Las cosas son lo que son, y no son, lo que no son. Un principio filosófico reza: “el ser es, el no ser no es, no existe término medio” Es decir, no porque la SCJN diga: “este es persona” o “esto no es persona” por eso va a ser o dejar de ser. Eso, aplica a tenor del derecho positivo, no a tenor de la naturaleza quien tiene su propia ley natural.
  1. El Estado, no obliga a abortar, pero sí concede el “derecho”. Me explico: Si la SCJN determina que el aborto es legal, no quiere decir que es una obligación de todas las mujeres practicarse el aborto, sino que el Estado no perseguirá a aquellas que lo procuren. Entonces, aquí tenemos dos elementos: uno, queda a la formación de cada quien, no tener que acudir a la necesidad de abortar, con una formación sexual responsable; y dos, el criminalizar a la mujer que aborta, no es la solución; si no hay formación de conciencia responsable, no habrá poder que impida los embarazos no deseados.

 

TENGAMOS CONCIENCIA

  1. Formación de la conciencia. Aunque la Constitución proteja el aborto, si hay formación integral de la conciencia en la vida sexual, no habrá necesidad de recurrir a la protección del Estado para abortar, pues sería un artículo oneroso. Un país bien formado y bien consciente de su compromiso y responsabilidad ética, no tendría que recurrir a normas regulatorias cuando su conciencia no le permite una transgresión de la ley natural.

 

  1. Diálogo se sordos. Ni ellos (pro abortistas) nos van a convencer a nosotros (pro vida), ni nosotros a ellos. En realidad, es un diálogo de sordos. Nosotros decimos que tenemos la razón y que tenemos los suficientes argumentos ya expuestos en la Corte en el 2007, con sustento jurídico, filosófico, científico, sociológico, psicológico, etc., y que no quisieron escuchar. Ellos tienen sus propios argumentos que dicen que son muy válidos, y que para nosotros no tienen ninguna validez, puesto que decimos que en contra de la vida, no hay argumento que valga.
  1. Objeción de conciencia. La resolución a favor del aborto no es lo peor, sino lo que se viene: la objeción de conciencia. Esto es, obligar a trabajadores del Estado a practicar obligatoriamente el aborto a quien lo solicite, en contra de lo que le dicte su propia conciencia. Ese sí va a ser un gran problema, y un verdadero dolor de cabeza. Pues si nosotros creemos que la conciencia es el sagrario del hombre en donde se manifiesta la voz de Dios, y que nadie puede vulnerar – ni el Estado- no estaríamos en condiciones de tener que realizarlo. Pero si el Estado lo legisla, y obliga a sus ciudadanos a hacer algo que no quieren, en razón de conciencia, entonces creo que sí será un verdadero caos y tal vez hasta confrontamientos lamentables. Si el Estado legisla a favor de la práctica del aborto hasta en las mismas conciencias, estaremos al borde del precipicio. Y lo peor serán las consecuencias: despidos, discriminación, represalias…. Veamos qué dice la Corte.
  1. La SCJN en estos temas no siempre es imparcial. Tiene la presión de poderosos colectivos y de organismos internacionales. Además, es de todos sabido que los ministros de la Corte son propuestos por los presidentes en turno, y avalados por los legisladores de acuerdo a los intereses de partido, o según las ideologías. Obviamente, esto hace pensar que no siempre legislan movidos por el verdadero espíritu de la ley, sino por la conveniencia imperante. Estoy seguros que ni siquiera la Comisión Nacional de los Derechos Humanos se va a pronunciar, ¿A quién le dan pan que llore? Todo tiene su precio.

 

DERECHOS DE LA MUJER

  1. Los derechos de la mujer. Esos, nadie los discute. La mujer tiene derechos, y éstos deben ser respetados. Pero ante todo, deben -ella y él- llevar proyecto de vida, no una vida de inmediatez. Todos debemos de hacernos cargo de nuestras acciones y actuar con responsabilidad. No esperemos siempre que el Estado asuma nuestra falta de responsabilidad. Hay honrosas excepciones, eso sí.
  1. Responsabilidad del Estado. Hasta cierto punto, el Estado tiene también cierta responsabilidad que esto se salga de control, pues promueve un despertar demasiado temprano en la sexualidad, quiere quitar el derecho a la educación de la misma a los padres de familia, reparte preservativos en lugar de aumentar la calidad de la educación integral. Promueve, y luego se lamenta. No hay equilibrio.

 

Estos puntos de vista, son muy personales y creo que son expresados con verdad y responsabilidad. No es cuestión de una sola persona o institución. Es responsabilidad de todos. 

La historia de una joven provida

La historia de una joven provida

Myriam Ponce

Lia, una pequeña de 12 años de Toronto, Canadá, se convirtió en toda una estrella en Youtube al haber presentado un discurso sobre el aborto en un concurso escolar en el año 2009. Su intervención, de tan solo cinco minutos, resultó ser totalmente pro-vida, algo que se presentaba como «políticamente incorrecto» en el país que reside.

Por esta razón, sus profesores intentaron orientarla en la elección de otro tema «menos controvertido». Pero su madre decidió apoyarla, y sí que dio frutos su esfuerzo, porque 10 años después, su lucha sigue en pie. Te compartimos el emotivo video con el que su historia en favor de la vida inició.

DISCURSO DE LIA

¿Y si te dijera en este momento, que alguien está eligiendo si vas a morir o vivir? Independientemente de lo que tú hagas, hayas hecho o puedas hacer en el futuro. ¿Y si además tú no puedes hacer nada para evitarlo?

Estos fueron los interrogantes con que Lia inició su discurso y con los que nosotros podríamos iniciar una gran reflexión sobre el valor de la vida. Te compartimos su discurso para que toda la información que menciona te pueda ser útil:

«Compañeros y maestros:

Miles de niños están ahora en esta situación. Alguien decide, sin que ellos lo sepan, si vivirán o morirán. Ese «alguien» es su madre y esa “decisión” se llama aborto.

Cada día, mueren 115,000 niños a causa del aborto. 115,000 niños. Eso significa que 5,000 niños mueren cada hora. Todas esas vidas han acabado. Todas las posibilidades se han ido, para ellos ya terminó toda esperanza.

Sé que algunos podrían pensar que no es un asesinato, pues el feto no es un niño, ¿no?, ¿y porque un feto no pueda hablar o hacer lo que tú haces no es un ser humano? La palabra «feto» proviene del latín y significa «joven».

Algunos bebés nacen después de solo cinco meses, ¿acaso no son humanos? El aborto no solo se hace con cinco meses, se permite en cualquier momento. Entonces, ¿solo somos seres humanos si somos queridos?

No, los fetos son seres humanos, unidos a su madre. Seres a los que su Creador conoce por su nombre. Algunos dicen que como el aborto es legal, no es asunto nuestro, no importa. Pero esto es algo injusto, no debe ser ilegal para que nos afecte y desgraciadamente, este «derecho» tiene un gran impacto en la sociedad.

En 1997 hubo más de 1 millón de abortos solo en USA. En el 2008 más de 42 millones de abortos en el mundo. Eso es un gran impacto. Algunos dicen que la madre tiene derecho a abortar, al final su vida cambia por el bebé.

Pero piensen en los derechos no reconocidos del niño. Que la madre tenga derechos no significa que podamos negar los del bebé. Hablando de derechos de la madre, ella pudo elegir no tener relaciones sexuales responsables. Nuestros derechos conllevan responsabilidades. No hay derechos que eviten nuestras responsabilidades.

Es ahora donde se plantea la eterna cuestión: ¿y si la madre no quiso tener relaciones sexuales?, ¿y si fue violada? Pero, veamos los hechos de USA, por ejemplo. Solo 1% de los abortos ahí son «casos límite» que incluyen la violación, el incesto y el peligro de vida para la madre. Un 1 %, algo que difícilmente justifica la preocupante cantidad de abortos que se producen.

EFECTOS EMOCIONALES

Pero, quizá los peores efectos sean los emocionales. La mujer que aborta tiene trastornos psíquicos por lo que llegan a herirse a sí mismas. Además, la mujer que aborta tiene cinco veces más probabilidades de tener problemas con las drogas o el alcohol.

El aborto deja en la mujer una sensación de pérdida y de incertidumbre sobre su futuro. Casi 1/3 de las mujeres que abortan no están satisfechas con su decisión. Ciertamente no es la mejor solución.

Leí un testimonio en la web de «Focus on the Family», sobre una mujer que abortó. Ella escribe: «yo aborté a los 17 años y fue la peor cosa que hice en la vida. Jamás lo recomendaría porque es algo que se vuelve a ti» —Sharon Osbourne. Esta es solo una historia que me destroza el corazón y nadie lo habla en nuestros días. Estas son cosas que debemos escuchar.

Gracias por dedicar este tiempo a pensar sobre el aborto, por pensar en los no nacidos y en los efectos del aborto en la madre. Si este discurso no te ha afectado, puede que te afecten estas palabras: «¿Conoces el cuento de Horton, el elefante que arriesgó su vida para salvar una pequeña «mancha»? Acuérdate de su singular frase: «aunque no puedas verles o escucharles, una persona es una persona, independientemente de su tamaño».

LIA MILLS 10 AÑOS DESPUÉS

En Canadá, desde 1988, el aborto es legal y se practica sin límite de gestación, como un procedimiento gratuito. Como resultado, desde el 2015, se puede estimar que se han practicado cerca de medio millón de abortos, una cifra alarmante. Esto, aun cuando algunos políticos canadienses difieren al confirmar verdaderamente la existencia de una ley federal que lo permita. Lo cual es sumamente triste, porque pareciera ser un tema que no tiene la importancia debida.

Hace dos años, Lia, quien se denomina como una activista pro-vida, grabó un video justificando el por qué se consideraba así y cómo esto en realidad significaba estar del lado de la mujer. También, el año pasado, fue entrevistada en la televisión canadiense por su experiencia sobre la libertad de expresión escolar. Todo esto además de ser expositora en múltiples eventos que apoyan la causa que defiende.

Ante la reciente historia de Greta Thunberg y su discurso en favor de la protección ambiental, valdría la pena recordar a más jóvenes que, desde pequeñas, han luchado por defender otras causas sumamente nobles, como lo es la protección de los seres humanos desde el vientre materno.

Ante esta realidad, Lia resplandece como un rayo de esperanza que, por medio de un discurso firme y emotivo, despierta el interés internacional por retomar el tema y darle la relevancia que merece. En la entrevista que le hacen en este segundo video, somos testigos de que Dios es el autor de nuestros más grandes anhelos. Su tenacidad, entrega y pasión por luchar por la vida es como una llama que no se extingue.

Recemos para que más jóvenes como Lia sean testimonio de fe en nuestros tiempos y acompañemos, también con nuestras oraciones, a quienes han entregado su esfuerzo y dedicación a la lucha por la vida. Que seamos muchos más los que unidos a Cristo y la Virgen podamos ver su triunfo.

Si alguno quiere ser el primero, que sea el

Si alguno quiere ser el primero, que sea el

La segunda parte del Evangelio de Marcos, desde el punto de vista narrativo y teológico, es el camino de Jesús hacia la cruz y de los discípulos con Él. El domingo pasado escuchamos en la lectura del Evangelio el punto de inflexión del Evangelio: la pregunta de Jesús a sus discípulos sobre su propia identidad, seguida del primer anuncio de la Pasión-Resurrección y la advertencia sobre el seguimiento de Jesús que se desprende del intento de Pedro de disuadirlo (8,27-38). La Transfiguración (9,2-10) representa un intento de Jesús de apartar de sus discípulos el escándalo de la cruz, completando el tema de la revelación de su identidad – “Este es mi Hijo amado, escúchenlo” – y su destino: “y cuando bajaban del monte les ordenó que a nadie contasen lo que habían visto hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos”, aunque los discípulos aún son incapaces de comprender qué significa “resucitar de entre los muertos”. La pasión y la cruz son el único camino hacia la resurrección y la vida eterna con Jesús. “A la subida (9,2) corresponde el descenso (9,9), que significa también el regreso a las circunstancias de la vida ordinaria. La iniciativa es nuevamente de Jesús, el cual ordena callar a los tres discípulos. Hasta la resurrección del Hijo del Hombre de entre los muertos ellos no deben referir a nadie lo que han visto.

 

IDENTIDAD DE JESÚS

La última orden de callar se refería a la identidad de Jesús, como había sido declarada por Pedro (8,30); ahora se trata de aquello de lo que sobre el monte los tres discípulos han tenido experiencia respecto a Jesús. Pero esta vez se pone un límite a su silencio: la resurrección del Hijo del Hombre de entre los muertos” (Stock, Marco [2003] 171). El episodio de la expulsión del demonio que atormentaba al muchacho epiléptico (9,14-29) pone en evidencia la debilidad de los discípulos y el poder de Jesús, al mismo tiempo que el poder de la fe y de la oración, condición indispensable para el milagro la primera, mientras que la segunda es la única capaz de expulsar a tales demonios. La fe es un don cuyo crecimiento debe pedirse, como lo hace el padre del joven ante el reproche de Jesús. Así se llega al segundo anuncio de la Pasión-Resurrección y su prolongación en la enseñanza sobre la grandeza y el servicio, que hoy escuchamos (9,30-37). “En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos atravesaban Galilea, pero él no quería que nadie lo supiera, porque iba enseñando a sus discípulos. Les decía: «El hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; le darán muerte, y tres días después de muerto, resucitará». Pero ellos no entendían aquellas palabras y tenían miedo de pedir explicaciones”: éste es el primer momento de la enseñanza de Jesús, mientras Él y sus discípulos “iban caminando a través de Galilea” (pareporéuonto diá tēs Galiláias). Jesús no desea ser reconocido porque se está dedicando a la enseñanza de sus discípulos en privado. Una vez más, el anuncio de la Pasión es caracterizado como “enseñanza” (edídasken, Cfr. 8,31), interpretando las Escrituras con autoridad, refiriéndolas al destino de sufrimiento y exaltación que le espera – la presencia de Moisés y Elías, representantes de la Ley y los Profetas en la escena de la Transfiguración, representan este testimonio y argumento escriturístico: Lucas nos revelará el contenido de la conversación que sostienen entre ellos – “hablaban de su partida (élegon tēn éxodon autóu), que iba a cumplir en Jerusalén” (Cfr. 9,30-31). La enseñanza de Jesús es breve e incisiva: “El hijo del hombre va a ser entregado (ho hyiós tóu anthrōpou paradídotai) en manos de los hombres; le darán muerte (kái apoktenóusin autón), y tres días después de muerto, resucitará (kái apoktanthéis metá tréis hēméras anastēsetai)”. “Por el contenido, esta segunda predicción es la más breve. La parte conclusiva es casi igual en las tres predicciones (8,31; 9,31; 10,33-34): se refiere al asesinato del Hijo del Hombre, y dice que él resucitará después de tres días. La primera predicción ponía en relieve la actividad del sanedrín (8,31), y la tercera referirá muchos particulares sobre los protagonistas y sus acciones (10,33-34). En contraste, la segunda dice muy secamente: «El Hijo del Hombre es entregado en las manos de los hombres». Es lo que Jesús repetirá casi literalmente poco antes de su captura: «El Hijo del Hombre es entregado en las manos de los pecadores» (14,41).

 

ASÍ DEBE SER

El pasivo del verbo se entiende como pasivo teológico y alude a la disposición de Dios. En 8,31 Jesús había dicho: «Así debe ser, corresponde a la voluntad de Dios…». También en 9,31 comunica que así ha establecido Dios” (Stock, Marco [2003] 178-179). Ya en la lista de los Doce se mencionaba a Judas Iscariote como “el mismo que le entregó” (hos kái parédōken autón, Cfr. 3,19; 14,44). Los hombres matarán a Jesús, pero Dios lo resucitará al tercer día (Cfr. 1Cor 15,3-8). Ante esta enseñanza los discípulos reaccionan con perplejidad – son incapaces de comprender en este momento el significado de las palabras de Jesús y la revelación sobre su destino (hoi dé ēgnóoum tó rhēma). Además, “tenían miedo de pedir explicaciones” (ephobóunto autón eperōtēsai), quizá porque han intuido, después del primer anuncio y la enseñanza sobre las exigencias del discipulado, que el destino de Jesús les atañe también a ellos. De ahí la importancia de la enseñanza sobre el servicio que sigue al segundo anuncio de la Pasión: “Llegaron a Cafarnaúm, y una vez en casa, les preguntó: «¿De qué discutían por el camino?» Pero ellos se quedaron callados, porque en el camino habían discutido sobre quién de ellos era el más importante. Entonces Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo: «Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos». Después, tomando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: «El que reciba en mi nombre a uno de estos niños, a mí me recibe. Y el que me reciba a mí, no me recibe a mí, sino a aquel que me ha enviado»”. En lugar de discutir sobre el significado de la enseñanza de Jesús y el sentido de sus palabras, los discípulos se han enfrascado en una estéril discusión sobre las precedencias humanas al interno del grupo. No han comprendido que para seguir a Jesús es preciso renunciar a las propias ambiciones mundanas para salvar la propia vida entregándola (Cfr. 8,34-36). Jesús vuelve a interrogar a sus discípulos (epērōta, Cfr. 8,27): “¿De qué discutían por el camino?” (tí en tēi hodōi dielogízesthe?). El “camino” es el camino de Jesús hacia Jerusalén y de los discípulos con Él, hacia la cruz, que simboliza en sí misma la plenitud del servicio y del amor, la entrega de sí mismo según la voluntad salvífica del Padre. De ahí el absurdo y la absoluta contradicción que significa discutir “en el camino” (en tēi hodōi) acerca de “quién es el más grande” (tís meizōn), cuando Jesús habla de sacrificio y obediencia a la voluntad divina – ahora el silencio no expresa perplejidad, sino vergüenza.

 

JESÚS A SUS DISCÍPULOS

Ahora Jesús no reprende a los discípulos: más bien les aclara las implicaciones de sus palabras anteriores sobre las exigencias del discipulado. Adoptando la postura propia del maestro – “habiéndose sentado” (kathísas, Cfr. Mt 5,1; 13,1; Lc 5,3; Jn 8,2) – Jesús llama a voces a los Doce y les habla claramente sobre el significado de la primacía en la comunidad de Jesús: “Si alguno quiere ser el primero (éi tis thélei prōtos éinai), que sea el último de todos y el servidor de todos (éstai pántōn ésjatos kái pántōn diákonos)”. El primado en el Reino de Dios sólo puede ser el del servicio – una enseñanza rotunda que echa por tierra cualquier ambición mundana y cualquier comprensión errónea de la autoridad en la Iglesia, como Jesús lo reiterará con ocasión del tercer anuncio de la Pasión, en base a su propio ejemplo: “tampoco el Hijo del Hombre ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos” (Cfr. Mc 10,41-45). Jesús concretiza enseguida el contenido del principio que ha enseñado a sus discípulos con un gesto ejemplar: “tomando a un niño (kái labōn paidíon), lo puso en medio de ellos (éstēsen autó en mésōi autōn), lo abrazó (kái enagkalisámenos autó)”. Jesús toma a un niño, símbolo de la indigencia y de lo inacabado, y lo coloca “en medio”: en el centro de la atención de los discípulos (Cfr. Mc 3,3), distraídos en las cuestiones de la primacía y el poder, en la misma posición donde Jesús está “en medio” de sus discípulos, “como el que sirve” (Cfr. Lc 22,27). Jesús abraza al niño como un gesto de amor efusivo y protector (Cfr. 10,16). Este “niño” (paidíon) es el modelo del “siervo” (en arameo talya) dócil, sin ambiciones propias que, al mismo tiempo, se identifica con Jesús: “El que reciba en mi nombre (epí tōi onómatí mou) a uno de estos niños, a mí me recibe” (Cfr. Mt 18,1-5). Jesús, siendo el Hijo amado (Cfr. 1,11; 9,7), no pierde la consciencia de ser “el enviado” para realizar el máximo servicio de dar la vida en rescate por muchos. Acoger al indigente, al desvalido y al pobre, identificado como Jesús (Cfr. Mt 25,34-40), es preciso para entrar en el Reino como auténtico discípulo: aquí no vale otra precedencia más que la del servicio amoroso. “Como es la vía directa hacia la comunión con Jesús y con Dios, así el servir es también la vía directa hacia la grandeza. No hay cosa más grande para un hombre que su comunión real con Jesús y con Dios; nada puede elevarlo más. A su modo, los discípulos buscan la máxima cercanía posible con Jesús; desean para sí los puestos a su derecha y a su izquierda (10,37). Jesús quiere abrirles los ojos, mostrándoles la vía que conduce, sin posibilidad de error, a tal meta. Les corresponde a ellos aceptar y seguir la vía de Jesús” (Stock, Marco [2003] 186). Es muy difícil para los discípulos comprender a Jesús: es el Mesías, el rey ungido, el salvador esperado por Israel y, sin embargo, no ha venido a ocupar una posición de privilegio o a disputar el poder a los grandes de este mundo. En lugar de prometer a sus seguidores puestos importantes y posiciones de poder, les exige renuncias radicales y servicio desinteresado, siguiendo el ejemplo que Él mismo les da. Jesús nos pide cambiar nuestra manera de pensar (Cfr. Mc 1,15) para mirar a los débil e indigentes con los ojos de Dios y descubrir, así, la grandeza del servicio, asemejándonos a Él, el siervo obediente a la voluntad del Padre.