‘Verán venir al Hijo del Hombre en una nube con gran poder y majestad’

‘Verán venir al Hijo del Hombre en una nube con gran poder y majestad’

‘Estén alerta, para que los vicios, con el libertinaje, la embriaguez y las preocupaciones de esta vida no entorpezcan su mente’

En este Domingo I de Adviento del ciclo C leemos ya un primer texto del Evangelio de Lucas (21,25-28.34-36). Se trata de algunos versículos de la versión lucana del “Discurso Escatológico” de la Tradición Sinóptica (Cfr. Mt 24-25; Mc 13; Lc 21,5-36). Aquí también se pone en evidencia la importancia estructural y teológica del tema de la salvación en el Evangelio de Lucas: en la manera como aborda en este discurso el tema de la venida del Hijo del Hombre, que es un signo de salvación. La obra de Lucas – su Evangelio y el Libro de los Hechos de los Apóstoles – revela una comprensión teológica del tiempo y de la historia – estamos en el “hoy” de la salvación en Cristo, el Salvador que nos ha nacido “hoy” (Cfr. 2,11) y que “hoy” mismo ha comenzado a cumplir su misión evangelizadora (Cfr. 4,21). La salvación que viene de Dios en Cristo es permanentemente actual, y nosotros, como las multitudes del Evangelio, “hoy” hemos las maravillas que hace el Hijo del Hombre, de su autoridad y señorío, y podemos dar testimonio de ello (Cfr. 5,26; 13,32-33). Podemos acoger a Jesús, que “hoy” nos pide hospedaje en nuestra casa para traernos la salvación, si somos capaces, como Zaqueo, de abrirnos a la acción de su gracia y a la conversión que exige el Reino de Dios (Cfr. 19,5.9). “Hoy” tenemos la oportunidad de reconocer a Jesús – a diferencia de Pedro (Cfr. 22,34.61) – como nuestro Señor y Salvador, para conseguir estar con Él en el Paraíso (Cfr. 23,43). En Cristo, el Hijo de Dios, que se ha hecho por nosotros también el “Hijo del Hombre”, la salvación divina y eterna ha entrado definitivamente en nuestra historia (Cfr. 12,28) para darnos la oportunidad de entrar, “hoy”, en su descanso si, a diferencia del Israel rebelde del desierto, “escuchamos su voz” (Cfr. Sal 95,7-11).

FIN DE LOS TIEMPOS

Por eso, en principio es inútil distraerse mirando con curiosidad hacia el futuro tratando de encontrar “signos” del fin de los tiempos; esta distracción puede impedirnos estar atentos al verdadero “signo”, que no es sino Jesús, el “Hijo del Hombre”, que en su venida nos traerá la liberación. En su “Discurso Escatológico” Lucas nos presenta a Jesús más que como el juez universal de Mateo (Cfr. Mt 25,31-46), como el Salvador universal y cósmico. Sin embargo, Lucas ya ha señalado la función de Jesús, el “Hijo del Hombre”, como juez (Cfr. 17,22-37): el “Día del Señor” anunciado por los antiguos profetas (Cfr. Am 5,18-20; Jl 2,1-2; Sof 1,14-18), día de juicio – día de la ira, de tiniebla y oscuridad – se convierte en “el día del Hijo del Hombre” (hóutōs éstai ho hyiós tóu anthrōpou en tēi hēmérāi autóu, v. 24), día de juicio y de salvación por la justicia divina. El cap. 21 del Evangelio de Lucas, por su parte, comienza con la enseñanza de Jesús sobre la ofrenda de la viuda – esta escena nos da la ambientación del principio del “Discurso Escatológico”, que se desarrolla en el Templo: Jesús anuncia la destrucción del Templo y la ruina de Jerusalén, así como las persecuciones que han de sufrir sus discípulos (Cfr. 21,5-24). El resto del capítulo se dedica al tema de la venida del Hijo del Hombre y sus alcances cósmicos, texto del que hoy escuchamos una selección (21,25-28.34-36): “En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Habrá señales prodigiosas en el sol, en la luna y en las estrellas. En la tierra, las naciones se llenarán de angustia y de miedo por el estruendo de las olas del mar; la gente se morirá de terror y de angustiosa espera por las cosas que vendrán sobre el mundo, pues hasta las estrellas se bambolearán. Entonces verán venir al Hijo del hombre en una nube, con gran poder y majestad»”. Jesús habla de los “signos” (sēméia) cósmicos de la venida del Hijo del Hombre haciendo uso del lenguaje apocalíptico tradicional – el alcance de la salvación que se realiza en Cristo se extiende al universo entero. Los discípulos habían preguntado a Jesús sobre los “signos” de la destrucción del Templo (Cfr. 21,7) y ahora Jesús amplia esta información. El sol, la luna y las estrellas representan el ámbito de la trascendencia divina – no son dioses, como lo afirmaban las antiguas mitologías, sino creaturas de Dios que reflejan su gloria (Cfr. Gn 1,14-19; Sir 43,1-10) y sirven a sus propósitos. La reacción de las naciones y los hombres, por su parte, es de “angustia y miedo” (synojē ethnōn en aporíāi, v. 25), de “angustia y temor” (apó phóbou kái prosdokías). Sin embargo, todo eso no será sino el preámbulo del “signo” verdadero y único, el signo de salvación que debemos esperar: “Entonces verán venir al Hijo del hombre en una nube con gran poder y majestad” (kái tóte ópsontai tón hyión tóu anthrōpou erjómenon en nephélēi metá dynámeōs kaí dóxēs pollēs). Éste será un signo bien visible, de manera que los discípulos podrán verlo efectivamente (Cfr. Mt 24,30; 25,31; Mc 13,26; 14,62). Se trata de la venida del Salvador glorificado, que había empeñado su palabra de “volver”. En el momento de la Ascensión (Cfr. Hch 1,9-11) una nube cubrió a Jesús de la vista de los discípulos, ansiosos de no perder de vista al Señor – en el día de su venida, el Hijo del Hombre vendrá “en una nube” (erjómenon en nephélēi, Cfr. Dn 7,13), investido ya del poder y la gloria, atributos divinos, para consumar su victoria definitiva y su Reino. “Desde las teofanías del Antiguo Testamento, la Nube, unas veces oscura, otras luminosa, revela al Dios vivo y salvador, tendiendo así un velo sobre la trascendencia de su Gloria: […] Es, finalmente, la misma nube la que «ocultó a Jesús a los ojos» de los discípulos el día de la Ascensión, y la que lo revelará como Hijo del hombre en su Gloria el Día de su Advenimiento” (Cfr. CatIgCat 697). “Cuando estas cosas comiencen a suceder, pongan atención y levanten la cabeza, porque se acerca la hora de su liberación.

LOS VICIOS

Estén alerta, para que los vicios, con el libertinaje, la embriaguez y las preocupaciones de esta vida no entorpezcan su mente y aquel día los sorprenda desprevenidos; porque caerá de repente como una trampa sobre todos los habitantes de la tierra. Velen, pues, y hagan oración continuamente, para que puedan escapar de todo lo que ha de suceder y comparecer seguros ante el Hijo del hombre”. A pesar de lo intimidante de estas imágenes apocalípticas y la respuesta de estupor y temor que causan en el mundo de los hombres, los discípulos de Jesús deben reconocer la venida del Hijo del Hombre como un signo de salvación: sin distraerse de la atenta espera haciendo cábalas sobre el cómo y el cuándo de la parusía. “Estén atentos y levanten la cabeza” (anakýpsate kái epárate tás kephalás hymōn) – atención y disponibilidad: los que antes andaban agachados bajo el peso del pecado y del castigo, ahora podrán levantar la cabeza con dignidad, “porque se acerca la hora de su liberación” (dióti engízei hē apolýtrōsis hymōn). Este término manifiesta un claro influjo de la teología paulina: “Apolýtrōsis se encuentra 10 veces en el NT, y sólo en los escritos paulinos, en Heb (2 veces) y en Lc (1); aquí aparece la preferencia del griego helenístico por los compuestos. En Heb 11,35 la palabra tiene un sentido profano y significa la liberación, que los mártires no quieren comparar [Sic] renegando de su fe (cf. 2mac 7,24); Lc 21,28 trata de la liberación que servirá de consuelo a los discípulos de Jesús al fin de los tiempos por encima de todos sus temores: «Poneos derechos y alzad la cabeza, que se acerca vuestra liberación». A esa liberación se refiere también Ef 1,14; 4,30; según Rom 8,23, ella traerá también consigo la liberación del cuerpo (no en el sentido de quedar liberado del cuerpo, sino de transformar toda la existencia; cf. Flp 3,21: «él transformará la bajeza de nuestro ser reproduciendo en nosotros el esplendor del suyo»)” (Mundle, “Redención [lýtron]”, DTNT IV, 58). La cercanía de Dios y de su Reino, proclamado ya “cercano” en la predicación de los discípulos enviados por Jesús (Cfr. 10,9.11), será efectiva e irreversiblemente victoriosa en el día de su venida. “Estar atentos” significa, en primer lugar, no perder el tiempo absurdamente escudriñando el cielo para buscar los “signos” del fin del mundo (Cfr. 17,23-25) – hay una misión que cumplir mientras vuelve Jesús (Cfr. Hch 1,10-11). La venida del Hijo del Hombre significa la salvación plena y definitiva: la parábola de la higuera floreciente, insertada en este contexto (Cfr. Mt 24,32-35; Mc 13,28-31; Lc 21,25-28), alude a un signo profético de salvación (Cfr. Jl 2,22). “Jesús empleó la imagen no en vistas al terror de los últimos tiempos, sino a los signos del tiempo de salvación. La higuera, pues, se diferencia de otros árboles de Palestina, como el olivo, el roble, el algarrobo, en que pierde su follaje en invierno y parece como muerta por sus ramas desnudas de modo que se puede observar en ella claramente la ascensión de la savia nueva. Sus brotes, irrupción de la vida en la muerte, símbolo del gran misterio de la vida y de la muerte, son un signo precursor del verano.

MIRAD LOS SIGNOS

Igualmente, dice Jesús, el Mesías tiene también sus signos precursores. ¡Mirad los signos! La higuera muerta reverdece, surgen los brotes, el invierno ha pasado definitivamente, el verano está a las puertas, el pueblo de salvación se despierta a una nueva vida (Mt 11,5); ahí está; la plenitud final ha comenzado, el Mesías llama a la puerta (Ap 3,20)” (Jeremias, Interpretación de las Parábolas [Pamplona 20007] 89). “Estar atentos” implica también la mirada aguda del discernimiento cristiano – “Donde esté el cadáver, allí también se reunirán los buitres” (Cfr. 17,37) –, que puede distraerse a causa de “los vicios, el libertinaje, la embriaguez y las preocupaciones de esta vida” (Cfr. 17,26-30). Tan inesperada como el diluvio y la destrucción de Sodoma, así será también la venida del Hijo del Hombre. Por último, “estar atentos” significa “velar y orar continuamente” (agrypnéite… deómenoi): en esto consiste la espera activa y comprometida del Reino de Dios. Entre los evangelistas ninguno insiste tanto como Lucas en la oración de Jesús y la oración como rasgo característico de sus discípulos. Esperar la venida del Hijo del Hombre, Cristo, el Salvador, no es una excusa para evitar el compromiso cristiano de cada día: al contrario, es el principal estímulo de nuestra vida cristiana porque sabemos que tendremos que comparecer en su presencia. El tiempo santo del Adviento que comenzamos hoy de la mano de Lucas nos señala así la primera actitud espiritual que debemos ejercitar en este tiempo santo, en este tiempo oportuno que se nos ofrece “hoy”: “vigilancia y oración” – lejos de la superficialidad mercantilista con la que muchos llenan su vacío espiritual en estas fiestas, un cristiano consciente tendrá que vivirlas con un renovado empeño de vida cristiana.

55 años de vida artística

55 años de vida artística

El padre José Guadalupe Plasencia, en su papel de Maestro de ceremonias, reconoció la relevante aportación del coro a las funciones litúrgicas: “Es uno de los pocos coros que existen en nuestro medio, tienen capacidad vocal y tienen capacidad de estudios. Nos unimos a ustedes, dándole gracias a Dios por estos 55 años. El Coro polifónico Miguel Bernal Jiménez se inició en el año 1956 bajo la dirección de los maestros David Gutiérrez Ledezma y Alfonso Sánchez. Varios de ellos han estado en la Escuela Superior de Música.

SU TRAYECTORIA

A Través de esos 55 años han tenido un sinnúmero de actuaciones muy valiosas, ya que siempre contó con el apoyo de la Orquesta Sinfónica de Guanajuato, dirigida entonces por el Maestro José Rodríguez Frausto. Se pusieron obras como la Novena Sinfonía coral de Beethoven, también la fantasía coral del mismo y la misa en Do Mayor.

El Réquiem de Mozart, el Réquiem de Fauré, Vivaldi, Carmina Burana de Karl Orff, y muchas obras de gran trascendencia.

Han participado en varios Festivales Cervantinos. En octubre del año 2002, participaron en el Concierto conmemorativo del centenario de la coronación de la Madre Santísima de la Luz, cantando obras como el Ave Verum, y la misa en Do Mayor Coronación de Mozart.

BENEDICTO XVI

Participaron en la misa de la visita del Papa Benedicto XVI en el año 2012, y en las vísperas solemnes en la Catedral Basílica.

La directora de la agrupación pidió también un aplauso para Don Ignacio Serrano, bajo y Don Lorenzo, tenor. Fundadores del coro y que han participado ininterrumpidamente durante estos 55 años de vida. En entrevista, La Maestra Marina Rivera expresó: “El ejemplo de los señores que ahorita presenté, yo los veía en su bici, o caminando cuando iban a los estudios. Para mí son una inspiración, ellos y los maestros Salgado y Gutiérrez sembraron la semilla y hoy festejamos con gusto. Estar aquí en el Templo Expiatorio, en su centenario, después de haber sido también nosotros parte de sus etapas es un orgullo”.

Un acto de misericordia

Un acto de misericordia

Pecado penalizados.

  • La apostasía.
  • El cisma.
  • La herejía.
  • Profanación de las sagradas especies en la Eucaristía.
  • La violencia física contra el Papa.
  • Violación del sigilo sacramental.
  • El aborto (Tanto quien lo practica, como quien lo solicita). n El intentar conferir el orden sagrado a una mujer

En entrevista con el Padre Tadeo Velázquez Centeno sobre el tema de la excomunión, el Licenciado en Derecho Canónico aclara algunos mitos y falsedades sobre el tema.

Gaudium: ¿qué es la excomunión?

Padre Tadeo: Es un tema muy interesante, muy apasionante y ojalá les quede claro. Porque en nuestro lenguaje popular a veces es muy sencillo decir -Padre excomulgue a esta persona, pero quisiera partir de algo. A veces tenemos unas expresiones de… esta persona es exfutbolista, o esta persona es mi exmarido.

¿Qué significan estas expresiones?, si decimos exfutbolista, quiere decir que se ha apartado de las canchas. Si decimos, si decimos mi exmarido, es porque se ha apartado de su esposa, pero existe ese vínculo.

Igual la excomunión, en el código de derecho canónico de 1917 viene una definición de qué es la excomunión. Es una pena medicinal o una censura por la cual se excluye a alguien de la comunión de los fieles. En pocas palabras es la pérdida de la comunión eclesial.

Aquí podríamos decir: ¿dónde está la misericordia de Dios con ese pecador?, es una medida pastoral y de mucha caridad con esa persona. Es una manera de vivir la misericordia y el amor con esa persona.

Me llama mucho la atención que lo llames una pena medicinal…

Así es, no es un castigo, es un método para que se vea que queremos lo mejor para esa persona. Que queremos que regrese a la comunidad, que sepa que Dios lo ama.

Jóvenes comparten  su amor a Dios

Jóvenes comparten su amor a Dios

Nayelli Arredondo, una de las talleristas y miembro de la pastoral vocacional de la diócesis nos comenta: “En esta ocasión tenemos nuevamente chicos de toda la arquidiócesis; de Romita, de Ocampo, de San Felipe y sobre todo de aquí de León. Estamos viviendo el previo misión, que es la tercera etapa de formación, rumbo a la experiencia de misiones que tendremos en el mes de diciembre en Romita”.

Sobre los objetivos de cada una de las etapas explica: “En cada una de las etapas se atiende un objetivo diferente de lo que es el Projuv. La primera etapa se llamó “Conócete”, la segunda “acéptate”, la tercera es “prepárate”, y la cuarta “comparte con la comunidad”.

Mientras la mayoría de las personas piensan en la última semana de diciembre como un momento de descanso, estos chicos tendrán la misión del 26 al 31 de diciembre, como un momento de entrega generosa para la comunidad: “consideramos este fin de año como un momento muy importante, un momento en el que compartimos con los demás todo lo que hemos recibido en las diferentes etapas del Projuv y no quedárnoslo solamente para nosotros”.

COMPARTIR EL MENSAJE 

Rumbo a la misión se están preparando cuatro equipos, integrados por jóvenes acompañados por consagradas que los acompañarán en esta experiencia: “Queremos compartir un mensaje que perdure. Nos estamos integrando en cuatro equipos, identificados por un color distinto y puestos bajo la protección de un santo: el equipo rojo, Carlos Acutis; el equipo morado, San José Sánchez del Rio; el equipo azul, María Goretti; y por último el equipo verde, Sandra Sabatini”.

Son santos jóvenes que nos invitan a seguirlos, y compartir su ejemplo para hacerlo vivo en nuestra viva.

Finalmente, Nayelli nos deja su experiencia: “personalmente el Projuv me ha dejado mucho, me ha enseñado quien soy, a dirigirme a los demás, para compartir lo que he recibido y nos enriquezcamos mutuamente”.

Como parte de este acompañamiento, la hermana Maria Juana Cabrera Rodarte, Oblata esclava de la Santísima Eucaristía y coordinadora del proceso Projuv explica: “el projuv tiene un proceso previo, para que el chico conozca cuáles son las etapas y de ser posible y conozcan los objetivos, para que cuando ellos ingresen, sepan que no es un retiro de fin de semana, sino que es un proceso que dura seis meses. Comenzamos en octubre y terminamos en marzo.

Es un proceso formativo entonces. En un proceso vocacional en el que conocen todos los estilos de vida consagrada, inclusive también se les forma en la vocación del matrimonio, las misioneras laicas. El chico conoce todos los estilos de vocaciones para que sepa a dónde Dios le está llamando. Finalmente se trata de que salga con un compromiso con Dios.

‘El reinado de Cristo,  es un reino de paz’

‘El reinado de Cristo, es un reino de paz’

El Año Litúrgico llegó a su final y con ello el festejo de la Solemnidad de Cristo Rey del Universo. Solemnidad que se celebra de una manera muy significativa en el Santuario Votivo Nacional de Cristo Rey en el Cerro del Cubilete.

Este año la Misa fue presidida por el Arzobispo Alfonso Cortés acompañado de los sacerdotes P. Silverio Chávez, P. Carlos Becerra y P. Alberto Belman y cientos de fieles de distintas partes de la Arquidiócesis y del país.

LA VERDAD

En su homilía Mons. Cortés resaltó: “Nuestra visión de esperanza nos la ilumina el día de hoy esta fiesta de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo… El Reino de Cristo es Reino de verdad, el Reino de Jesucristo es reino de amor, es reino de la santidad. Queridos hermanos, hoy estamos viviendo una crisis de verdad. Estamos un tiempo en que no sabemos que es verdad y que no es verdad. Hoy para mucha gente, con un relativismo muy grande, se cuestiona por la verdad. Mucha gente dice que la verdad es lo que yo pienso, lo que a mí me gusta. Eso no es la verdad. La verdad es un fundamento y ese fundamento es la realidad. Nosotros tenemos una necesidad profunda, para tener una vida digna, tenemos necesidad de la verdad”. Cabe señalar que en este año acudieron muchas personas con fotos de sus familiares, que quizá tenían la tradición de ir al Santuario y que lamentablemente perdieron la vida a causa de la pandemia.

“La verdad sobre Dios nos va a ayudar a tener una verdad digna sobre la persona humana, sobre nosotros mismos”.

Alfonso Cortés. Arzobispo de León.

’Escuchar y desbordar’,  claves hacia la sinodalidad

’Escuchar y desbordar’, claves hacia la sinodalidad

El domingo 21 de noviembre, se publicó el mensaje del Papa Francisco dirigido a los participantes de la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe, reunidos en Ciudad de México del 21 al 28 de noviembre de 2021, con el deseo -escribe el Santo Padre- de impulsar una Iglesia en salida sinodal, “reavivar el espíritu de la V Conferencia General del Episcopado que, en Aparecida en 2007, nos convocó a ser discípulos misioneros, y animar la esperanza, vislumbrando en el horizonte el Jubileo Guadalupano en 2031 y el Jubileo de la Redención en 2033”.

PARTICIPACIÓN Y MISIÓN

En su mensaje (firmado en San Juan de Letrán, Roma, el 15 de octubre de 2021), el Pontífice agradece a todos por su presencia en esta Asamblea, «que es una nueva expresión del rostro latinoamericano y caribeño de nuestra Iglesia, en sintonía con el proceso preparatorio de la XVI Asamblea general del Sínodo de los Obispos que tiene como tema ‘Para una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión’».

En base a estas claves que “vertebran y orientan la sinodalidad”, es decir, comunión, participación y misión; el Papa reflexiona brevemente sobre dos palabras que exhorta “a tener en cuenta de modo especial en este camino que están haciendo juntos: escucha y desborde”.

ESCUCHARSE MUTUAMENTE

“El dinamismo de las asambleas eclesiales está en el proceso de escucha, diálogo y discernimiento”, escribe el Obispo de Roma, destacando que en una Asamblea, “el intercambio facilita escuchar la voz de Dios hasta escuchar con Él el clamor del pueblo, y escuchar al pueblo hasta respirar en él la voluntad a la que Dios nos llama”.

Les pido -se lee en el mensaje del Papa- que procuren escucharse mutuamente y escuchar los clamores de nuestros hermanos y hermanas más pobres y olvidados.

AMOR CREATIVO DE SU ESPÍRITU

“El discernimiento comunitario requiere mucha oración y diálogo para poder hallar juntos la voluntad de Dios, y también requiere encontrar caminos superadores que eviten que las diferencias se conviertan en divisiones y polarizaciones”, escribe Francisco manifestando que, en este proceso, pide al Señor que esta Asamblea sea expresión del “desborde” del amor creativo de su Espíritu, “que nos impulsa a salir sin miedo al encuentro de los demás, y que anima a la Iglesia para que, por un proceso de conversión pastoral, sea cada vez más evangelizadora y misionera”.

Por ello, el Pontífice alienta a todos a vivir estos días “acogiendo con gratitud y alegría este llamado al desborde del Espíritu en el Pueblo fiel de Dios que peregrina en América Latina y el Caribe”.

“Que Jesús los bendiga y la Virgen Santa los cuide con su protección maternal. Y, por favor, no se olviden de rezar por mí”, concluye Francisco.

‘¡Soy Rey!’

‘¡Soy Rey!’

En la cruz de Cristo contemplamos el máximo testimonio de la Verdad, de la presencia y la obra del amor de Dios por los hombres.

En esta Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo Rey del Universo, como conclusión del Año Litúrgico (ciclo B), es el Evangelio de Juan el que leemos (18,33-37) – el primer diálogo entre Jesús y Pilato en el proceso romano. En el tercer anuncio de la Pasión en el Evangelio de Marcos Jesús anuncia a sus discípulos el proceso judicial al que será sometido hasta llegar a su ejecución y resurrección: “Miren que subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas; le condenarán a muerte (paradothēsetai tóis arjieréusin kái tóis grammatéusin, kái katakrinóusin autón thanátōi) y le entregarán a los gentiles (kái paradōsousin autón tóis éthnesin), y se burlarán de él, le escupirán, le azotarán y le matarán, y a los tres días resucitará” (10,33-34). Los Evangelios Sinópticos y Juan coinciden en presentar este doble proceso al que Jesús es sometido en sus relatos de la Pasión: Jesús “es entregado” – un “pasivo teológico” que hace referencia al agente implícito de esta “entrega”: los eventos de la Pasión-Muerte-Resurrección de Jesús se realizan de acuerdo a la voluntad divina (Jn 3,16; Cfr. CatIgCat 599-601) – a sus enemigos, las autoridades del pueblo judío quienes, a su vez, “lo entregarán a los paganos” – las autoridades romanas, representadas por Poncio Pilato, Prefecto de Judea, cuya administración se extendió del 26 al 36 d.C. Este hecho es tan importante que ha quedado consignado en nuestra profesión de fe: “y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato” (Cfr. Hch 3,13; 4,27, 13,28). El motivo se explicita al principio del relato del proceso romano: “Pilato replicó: «Tómenlo ustedes y júzguenlo según su Ley». Los judíos replicaron: «Nosotros no podemos dar muerte a nadie» (hēmín ouk éxestin apoktéinai oudéna).

CRUCIFICADO

Así se cumpliría lo que había dicho Jesús cuando indicó de qué muerte iba a morir” (18,31-32) – crucificado, según la costumbre romana (Cfr. 3,14-; 12,32-33). Para las autoridades del pueblo – a quienes Juan se refiere como “los judíos” (hoi Ioudáioi) – Jesús es reo de muerte por su actividad proselitista y por su enseñanza y su interpretación heterodoxa de la Ley mosaica: Anás le ha interrogado “sobre sus discípulos y su doctrina” (perí tōn mathetōn autóu kái perí tēs didajēs autóu, Cfr. 18,19). De hecho, habían ya decidido su muerte a propósito de la resurrección de Lázaro (Cfr. 11,45-54). Por ese motivo la escena del proceso judío ante el Sumo Sacerdote es descrita de una manera tan sumaria, sin entrar en los detalles de las acusaciones, como lo hacen los Sinópticos (Cfr. Mt 26,57-67; Mc 14,53-65; Lc 22,66-71): las palabras de Jesús sobre la destrucción del Templo y su identificación como Mesías, a lo que se añade la blasfemia – la pretensión de ser “Hijo de Dios”. Sin embargo, es preciso decir que resulta absurdo buscar en estas expresiones del IV Evangelio una justificación del antisemitismo, acusando globalmente a “los judíos” de la condena a muerte de Jesús (Cfr. CatIgCat 595-598; Nostra Aetate 4). Después de ser enviado a Caifás (Cfr. 18,24) y la negación de Pedro (Cfr. 18,25-27), comienza el proceso romano contra Jesús: “De la casa de Caifás llevan a Jesús al pretorio (eis tó praitōrion). Era de madrugada (ēn dé prōí). Ellos no entraron en el pretorio para no contaminarse y poder así comer la Pascua (allá phágōsin tó pásja)” (18,28). Cambio de lugar, cambio temporal y explicitación del contexto teológico de la Pasión de Cristo – su muerte tendrá un sentido Pascual. El desarrollo del juicio ante Pilato está cuidadosamente estructurado y se desarrolla en diversas escenas en las que interactúan Jesús y Pilato – las autoridades judías desaparecen de la narración hasta el momento de “Ecce Homo”, la presentación de Jesús escarnecido que provoca la petición de su crucifixión (Cfr. 19,4-7), donde añadirán otro motivo para pedir su condena a muerte: “Los judíos le replicaron: Nosotros tenemos una Ley y según esa Ley debe morir, porque se tiene por Hijo de Dios”. El interrogatorio se desarrolla como una mayéutica – una profundización a través de preguntas y respuestas – sobre la identidad de Jesús. El texto que hoy escuchamos corresponde al primer diálogo: “En aquel tiempo, preguntó Pilato a Jesús: «¿Eres tú el rey de los judíos?» Jesús le contestó: «¿Eso lo preguntas por tu cuenta o te lo han dicho otros?» Pilato le respondió: «¿Acaso soy yo judío? Tu pueblo y los sumos sacerdotes te han entregado a mí. ¿Qué es lo que has hecho?» Jesús le contestó: «Mi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuera de este mundo, mis servidores habrían luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi Reino no es de aquí». Pilato le dijo: «¿Conque tú eres rey?» Jesús le contestó: «Tú lo has dicho. Soy rey. Yo nací y vine al mundo para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz»”. La presencia en Jerusalén de Pilato, el Procurador romano de Judea que habitualmente residía en Cesarea Marítima (Cfr. Hch 23,33-35), se justifica por la proximidad de la Pascua, con una afluencia enorme de peregrinos llegados de todo el mundo para la festividad y el peligro de presentarse motines. Actualmente se discute la ubicación del Pretorio, dividiéndose las opiniones entre la Fortaleza Antonia, al Norte del Templo, o el Palacio de Herodes, en la colina occidental de la ciudad. La pregunta de Pilato a Jesús se refiere a su identidad, como “Rey de los Judíos” (sý éi ho basiléus tōn ioudáiōn?). La formulación de las palabras de Pilato como pregunta revelan un cierto escepticismo: en un ambiente religioso agitado por la expectación mesiánica (Cfr. Hch 5,34-39), como era el de Palestina en el tiempo de la ocupación, un agitador más reclamando para sí este papel sería un asunto de poca importancia para la atención del Prefecto romano.

CONDENA A MUERTE

No hay pruebas que demuestren un complot o la inminencia de un levantamiento – en principio no hay motivos para una condena a muerte, dado que Jesús no es un oponente político serio al poder de Roma, cuyas autoridades eran proclives a abstenerse de intervenir en las disputas religiosas de las facciones judías (Cfr. Hch 18,12-17; 23,29; 25,18-19). Como juez, Pilato pretende mantenerse a la mayor distancia posible respecto al acusado y a las acusaciones. Así, se comprende que cuando Jesús replica cuestionándole sobre el origen de la afirmación, Pilato se desmarque: “¿Acaso soy yo judío? (mēti egō ioudáiós eimi?) Tu Pueblo y los sumos sacerdotes te han entregado a mí. ¿Qué es lo que has hecho? (tí epóiēsas?)”. A Pilato no le importan las discusiones religiosas de los judíos, sino sus implicaciones políticas y los hechos. Jesús regresa al tema del reino: “Mi reino no es de este mundo” (hē basiléia hē emē ouk éstin ek tóu kósmou tóutou) – no es un reino basado en el poder, en la fuerza y la violencia; su origen es diferente (Cfr. 3,5). Jesús había huido “al monte” – hacia Dios – de la multitud que, malinterpretando el signo de la multiplicación de los panes, había querido “arrebatarlo con violencia para hacerlo rey” (hína poiēsōsin basiléa, Cfr. 6,15). Ahora, por el contrario, reivindica claramente para sí el título de “Rey” (basiléus eimi). El carácter real de Jesús no le viene del capricho de las multitudes ni de la fuerza de las armas o las conjuras políticas; para Él es una misión particular que le ha sido confiada desde el nacimiento – desde la eternidad: “Yo nací y vine al mundo para ser testigo de la verdad” (eis tóuto gegénnēmai kái eis tóuto elēlytha eis tón kósmon, hína martyrēsō tēi althéiāi). El testimonio es una categoría muy importante en el Evangelio de Juan y ahora sirve para sintetizar la actividad de Jesús como Mesías: “dar testimonio de la verdad”. El Reino de Jesús no es una fuerza política antagónica a Roma o a cualquier otro imperio mundano, aunque su predicación viene a revolucionar la vida de los hombres desde sus raíces más profundas, porque se trata de poner al hombre nuevamente en relación con Dios, la única Verdad que da sentido y vida al mundo, al hombre y a las estructuras de la vida social y política con las que el ser humano debe expresar su dignidad y su finalidad trascendente. Por eso, en la continuación del interrogatorio, Jesús y Pilato hablarán de la “autoridad” (exousía), que “es dada de lo alto” (dedoménon ánōthen) no como un privilegio para ejercer a capricho, para imponerse sobre los demás, sino como una responsabilidad ante Dios para el servicio integral del hombre (Cfr. 19,8-11). El Reino de Jesús es testimonio de la “verdad” porque es el anuncio del amor de Dios que libera al hombre de la esclavitud del pecado (Cfr. 8,32) a través de la entrega de su Hijo, quien personalmente es “camino, verdad y vida” (Cfr. 14,6). A pesar de estar convencido de la inocencia de Jesús, Pilato tiene que actuar como representante de un poder que no está basado en la verdad, sino en la fuerza de las armas.

LIBERTAD DE JESÚS

Por eso, aunque intenta hacer lo posible por liberar a Jesús, termina accediendo a la exigencia de las autoridades judías cuando le recuerdan las implicaciones políticas del caso y las consecuencias que puede tener para él: “Desde entonces Pilato trataba de librarle. Pero los judíos gritaron: «Si sueltas a ése, no eres amigo del César; todo el que se hace rey se enfrenta al César»” (19,12). Pilato reconoce que Jesús es Rey: así lo presenta ante la multitud (19,14-15) y así lo mandará consignar en la inscripción que coloca sobre la cruz: “Jesús el Nazareno, el rey de los Judíos” (ho basiléus tōn ioudáiōn, Cfr. 19,19-22). Por razones políticas Pilato actúa contra su consciencia, contra la justicia y contra la verdad: “entonces lo entregó para que lo crucificaran” (tóte óun parédōken autón autóis hína staurōthēi). En la cruz de Cristo contemplamos el máximo testimonio de la Verdad con mayúsculas, de la presencia y la obra del amor de Dios por los hombres: en la entrega del Hijo amado por nosotros, los pecadores. El Reino de Cristo manifiesta así su carácter absolutamente diferente a los reinos del mundo: la corona de Jesús es de espinas, su trono es la cruz y su manto real es la desnudez del Hijo del Hombre que cumple la voluntad del Padre y manifiesta su amor por los suyos “hasta el extremo” (Cfr. Jn 13,1). En el Prefacio de esta solemnidad se enumeran las características de este Reino de Cristo, “Sacerdote eterno y Rey del Universo”, sacrificado en el altar de la cruz: “Reino de la verdad y de la vida, Reino de la santidad y de la gracia, Reino de la justicia, del amor y de la paz”. Hoy contemplamos el Reino y la Verdad del amor manifestado en Cristo crucificado y proyectamos nuestra esperanza cristiana en la plenitud de este Reino, cuyo advenimiento pedimos todos los días en el rezo del Padrenuestro – una esperanza que anima nuestro empeño en su construcción y nos llama a ser “testigos de la Verdad”.

FIG 2021

FIG 2021

Concluyó el Festival Internacional del Globo 2021. Con esta edición se cumplen 2 décadas ya trayendo postales inolvidables para los visitantes y los pobladores de la zona norte de la ciudad de León.

AL CUIDADO DE LOS INDEFENSOS

La Iglesia Católica, atendiendo al llamado del Papa francisco, de custodiar  a los más indefensos, lanzó el 07 de mayo de 2019 la carta apostólica Vos Estis Lux Mundi, con la cual pide constituir en cada Diócesis una Comisión para la tutela de menores y adultos vulnerables, cuyo objetivo es establecer acciones educativas de prevención y cuidado de dichas personas en la Iglesia contra los abusos sexuales de los clérigos y otros agentes de pastoral. 

Atendiendo a esta instrucción del Papa, Mons. Alfonso Cortés, Arzobispo de León, tuvo a bien fundar en esta Arquidiócesis dicha Comisión, la cual ya comenzó sus labores atendiendo los distintos ámbitos encomendados por la misma. Estos ámbitos de acción son los siguientes:

  • Escuelas Católicas.
  • Presbiterio.
  • Seminario.
  • Parroquias.
  • Comunidades Eclesiales.

De estos ámbitos, la Comisión ya se presentó, presidida por nuestro Sr. Arzobispo, a las Escuelas Católicas y al Presbiterio. El pasado jueves se tuvo la presentación al presbiterio, es decir, a todos los sacerdotes de esta Arquidiócesis y se llevó a cabo por medio de la plataforma Zoom.

La manera de actuar de la Comisión respecto al presbiterio será muy específica y se presentó con un objetivo, no sin antes decir que la labor de la Comisión es ante todo de prevención, de escucha y de atención para evitar cualquier tipo de abuso a menores y adultos vulnerables. Y como lo ha manifestado el Papa francisco, en este tema debe haber cero tolerancia.

El objetivo es:

Sensibilizar al presbiterio sobre la acción conjunta y corresponsable respecto a la prevención de las Conductas Sexuales Inapropiadas y el tratamiento legal a los casos que se presenten, a través de un análisis de la problemática, que logre integrar los aspectos preventivos en el proyecto formativo para fortalecer y preservar el ministerio sagrado en su dignidad.

Ante este panorama de atención al presbiterio, es importante mencionar que la Iglesia, con estas acciones, está atendiendo lo que el Papa Francisco ha solicitado, pero también atiende con responsabilidad y valentía los asuntos que le competen para evitar cualquier conducta inapropiada, sea por parte de un presbítero, sea por parte de un miembro de la misma Iglesia Católica.

Mons. Alfonso Cortés, comentó sobre la Comisión para la Tutela a Menores y Adultos Vulnerables es un trabajo educativo para la Iglesia. “Es un trabajo de amor, es un trabajo de protección a lo más precioso que tiene una familia, que tienen los padres, a lo más precioso que tiene la Iglesia: los niños no se tocan. Las personas debilitadas en su afecto, en su físico, en su dignidad no se tocan”.

Esta Comisión es un trabajo en el que están colaborando tres sacerdotes y cuatro laicos, quienes desde su especialidad, han generado este proyecto con objetivos muy concretos. Pidamos a Jesús, el Señor conceda a toda la Iglesia saber cuidar a los menores y adultos vulnerables y que juntos luchemos para que en la Iglesia siempre nos comportemos a la altura de los sus discípulos.      

El mejor equipo, con la mejor dirección

El mejor equipo, con la mejor dirección

Hablar de deportes es hablar de atletas, entrenadores, dirigentes, técnicos y en fin, toda una gama de personajes que ayudan y coadyuvan a que los resultados de un deportista o un equipo deportivo sean los óptimos para su trayectoria deportiva.

Y en la vida personal y diaria cabría preguntarnos ¿nosotros también nos preparamos diariamente al cobijo del mejor guía y del mejor equipo de apoyo que podemos tener? Seguramente la respuesta interna nos sorprenderá a casi todos, al reconocer que hemos dejado “a la deriva” a la parte principal de nuestra vida.

Para un atleta o un equipo de atletas, sea cual sea el deporte, siempre existe una cabeza que direcciona la carrera deportiva del individuo, llámese desde un presidente y/o representante deportivo, pasando por directivos generales, entrenadores, técnicos, médicos, terapeutas, preparadores físicos, auxiliares, ayudantes de campo, etc., etc., etc. Pero, ¿y en la vida diaria, quien nos ayuda, quien nos apoya, o a quien recurrimos para mejorar nuestro íntimo “record” personal y particular en el cotidiano vivir y en nuestro desarrollo humano?

Muchos podrán o podremos pensar que para eso existen también los contadores, los doctores, los psicólogos, abogados, comerciantes y otra vez un largo etcétera. Pero no, en ésta ocasión no hablamos de la parte externa de nuestro yo, sino de la parte interna, íntima, espiritual de nosotros mismos.

“Empecemos por el principio”: Todos debemos saber que Dios tiene un plan especial para cada uno.

AMOR DE DIOS

Dios es nuestro Padre y nosotros somos sus hijos; debemos estar conscientes que Él nos ama con amor total y quiere lo mejor para nosotros y para ello ha hecho un plan de vida para cada uno, pero nos deja en plena libertad de que seamos nosotros quienes lo llevemos a cabo; Él pone a nuestra disposición el mejor “equipo” de preparación espiritual que nos puede dar, pero en nosotros está que aceptemos a “ese” equipo para ganar nuestras propias competencias de vida. El plan de Dios es perfecto, para que vayamos creciendo en “Su Fe” y en sus enseñanzas, lo demás lo deja a nuestro albedrío, el aceptarlo o no.

Dios nos envía a este mundo físico a enfrentar desafíos y aprendizaje “humano”. Pero de igual forma para que a través de las enseñanzas que nos ha plasmado sepamos cuidar ese espíritu que nos ayude a seguir hasta alcanzar la meta que significa regresar a la vida eterna sin mancha y con un record impecable, como buen “deportista de Dios”.

Vuelve a nuestra mente la misma pregunta, así como buenos atletas terrenales (seamos profesionales, amateurs o simplemente por “cuidado personal”) buscamos ayuda y apoyos externos para tener esa mejoría que buscamos, ¿en el ámbito espiritual buscamos tener con nosotros al mejor equipo?

Dios (el principal “dirigente” espiritual y religioso) nos espera junto con Cristo, los apóstoles, la siempre Virgen María, los Santos, obispos, sacerdotes, etc.; ese equipo que hará de nosotros mejores personas de bien; nos ha dejado sus “manuales” como son mandamientos, sacramentos, eucaristía, oración, etc., para llevar a cabo nuestro “entrenamiento”.

 ¿Aceptamos su ayuda y apoyo aun sabiendo que es gratis y que no conlleva más que un pequeño esfuerzo de nuestra parte: el querer y desear vivir en conjunción con Él? La respuesta está en nosotros, en nuestro corazón y conciencia.

La protección de los  menores es prioridad

La protección de los menores es prioridad

Encabezada por el Arzobispo Alfonso Cortés, Arzobispo de León, varios sacerdotes y laicos, se llevó a cabo la presentación de la Comisión Diocesana para la Protección para Menores y Adultos Vulnerables, que ha sido un deseo explícito del Papa Francisco. El evento se realizó a distancia a través de una plataforma digital.

El Arzobispo señaló que es importante la comisión ya que es un “requerimiento de la Iglesia Universal… No hay ninguna institución en el mundo que esté trabajando en este problema que tanto ha dañado la imagen de la Iglesia y que ha dañado el ministerio ante la sociedad.” Señaló además que hay una gran sensibilidad social por el tema de la protección tanto en la Iglesia como en el mundo. Señaló que esta Comisión es una esperanza para la Iglesia y la protección de menores. En la reunión de la Comisión el Padre Tadeo Velázquez Centeno abordó el tema de la renovación del Código de Derecho Canónico a tenor de la renovación del Libro VI del documento.

Integrantes de la Comisión:

  • Padre Carlos Muñoz Hernández, Derecho Canónico y Vicario Judicial
  • Padre Marcos Cortés Muñiz, Comunicación Social e Institucional
  • Padre Arturo López Márquez, Psicólogo
  • Lic. Roberto Blancarte Medel
  • Psicóloga Gema del Refugio Balderas Lucio
  • Psicóloga María Eugenia García de Arcos
  • María de los Ángeles  Meza Chávez, agente de pastoral.
¿Conversión o imposición sangrienta?

¿Conversión o imposición sangrienta?

Rodolfo Herrera Pérez

Una de las religiones de los pueblos mesoamericanos establecía alimentar a sus dioses con corazones aún palpitantes y derramar sobre sus efigies la sangre de los sacrificados para rendirles culto. La máxima expresión de estas prácticas la tenía el pueblo mexica que exigía cada vez más cautivos para las ceremonias en que se rendía culto a sus dioses, principalmente a Huitzilopochtli.

Al llegar los españoles en 1523 al centro de lo que ahora es México, encontraron una gama de pueblos sojuzgados o como enemigos de los mexicas, quienes creían en el retorno del dios Quetzalcóatl y al ver a los hombres barbados pensaron que el momento había llegado. Sin embargo, la ciudad que en un principio los recibió como visitantes distinguidos, luego fue tomada a sangre y fuego, y las antiguas creencias cayeron bajo el filo de la espada.

PRIMEROS MISIONEROS

Seguro fue un duro impacto para los indígenas, acostumbrados a ofrecer su sangre, cuando los primero misioneros franciscanos les empezaron a hablar sobre el Hijo de Dios, que pedía corazones, sí, pero no ofrecidos aún palpitando para alimentarlo, si no convertidos e incendiados de amor por Él para alojarlo, y que a cambio Él había derramado su sangre para borrar las culpas cometidas por cada uno, lavarlos y salvarlos.

En ese choque de dos culturas es lógico pensar que hubo imposición de una nueva religión y que fue necesario el uso de las armas, castigos y destrucción de templos e imágenes; pero a medida que la evangelización se fue extendiendo y hubo más conocimiento de la palabra de Dios, es seguro que se haya dado la conversión, al amparo de los frailes.

APARICIONES GUADALUPANAS

No olvidemos el milagroso acontecimiento de las apariciones guadalupanas, imagen llena de simbolismo que entendieron los indígenas: una doncella parada sobre la luna, es decir sobre México; en oración, pues tiene una rodilla flexionada para bailar; ataviada con un vestido rojo, como la sangre, y bordado con el símbolo del cerro; cubierta con un manto verde, del color del jade, y lleno de estrellas; rodeada por los rayos del sol; sobre su vientre el cinturón de las embarazadas y el símbolo del dios por nacer; con las manos juntas haciendo una casita, para acoger a sus hijos, y ella llevada por un mensajero. Esa Señora era más grande que todos los astros, y los había puesto en armonía, pues antes estaban en constante enfrentamiento; y sus palabras constataban que era la Madre del Único Dios por quien se vive.

Es así como Santa María de Guadalupe contribuyó en la conversión de nuestros ancestros y sigue siendo pilar importante en la evangelización de las nuevas generaciones, para conocer al Dios de la Civilización del Amor.

El mito del silencio de la Iglesia

El mito del silencio de la Iglesia

El régimen Nazi, fue causante del conflicto que la humanidad recuerda cómo la Segunda Guerra Mundial y también de la herida profunda que dejó el holocausto, que fue la eliminación de la población judía, debido a ideas antisemitas (contra la población judía).

Mucho se recuerda de tan terribles actos de la guerra dejó a su paso y decenas de historias crecieron en torno al sufrimiento. Una de las que tomaron fuerza al paso de las décadas fue el mito del silencio que la Iglesia Católica guardó ante los crímenes ocurridos en los campos de concentración e incluso algunos han asegurado que el Vaticano respaldó los asesinatos de inocentes.

El catolicismo no sólo condenó los actos cometidos en el régimen nazi, sino que también actuó en defensa de los perseguidos. Te presentamos algunos de las historias donde religiosos y laicos defendieron la vida del inocente.

HNA. DENISE BERGON 

Religiosa del convento de Nuestra Señora de Massip de Capdenac. Durante la ocupación de Francia y aprovechando que su convento gestionaba un internado, decidió esconder a niños judíos entre los cristianos que ya cuidaban, esto con el apoyo de su Arzobispo.

En el invierno de 1942, la hermana Bergon recogió a varios niños judíos que se escondían en los bosques y valles en las inmediaciones de su región. Hasta 83 judíos llegó a esconder en el internado.

Aunque el peligro era muy alto, la hermana Bergon ocultó a los niños durante dos años, exponiendo su propia vida. Finalmente al llegar 1944 los niños judíos abandonaron el convento cuando Francia fue libre.

La hermana Bergon permaneció en el convento y continuó trabajando hasta su muerte en 2006 a la edad de 94 años. En 1980 recibió honores por parte del Centro Conmemorativo del Holocausto y fue nombrada como “Justa de las Naciones”.

EL PADRE KOLBE

Fue un sacerdote católico, Maximiliano Maria Kolbe, un franciscano polaco que fue asesinado en el infame campo de concentración de Auschwitz hace 80 años, el 14 de agosto de 1941.

Este Sacerdote fue un preso político, pese a las circunstancia, Kolbe entró en Auschwitz como una misión de fe. Les dijo a sus compañeros que era necesario tener compasión y rezar por los nazis.

En julio de ese año, 1941, se produjo una fuga y tres presos lograron escapar. Como represalia se ordenó que diez personas elegidas al azar entre los reclusos fueran condenadas a muerte.

Kolbe se ofreció de voluntario para el castigo fatal, en lugar de un hombre del cual sintió compasión.  En su abandono, el padre Kolbe celebró Misa, oraba junto a sus compañeros, pasadas  dos semanas de deshidratación y hambre. Solo Kolbe y otros tres compañeros quedaron con vida. Luego, el 14 de agosto de 1941, los nazis le dieron a él (y a los otros tres) una inyección letal. Más tarde incineraron su cuerpo.

PIO XII

El Papa escondió a numerosos judíos en iglesias y monasterios de Roma, además de facilitarlos falsos certificados de bautismo y visados tras la redada en el gueto de Roma realizada por los nazis el 16 de octubre de 1943. Según los datos que arrojó un congreso celebrado hace dos años en Roma en torno a la figura de Pío XII, el Papa y sus colaboradores protegieron y ayudaron a 6.288 judíos a través de distintos medios: 336 fueron ocultados en los colegios pontificios y las parroquias de Roma; 4.112 se escondieron en 235 monasterios; 160 se resguardaron en el Vaticano y sus sedes extraterritoriales y 1.680 judíos extranjeros fueron ayudados por la Asociación Delasem con apoyo económico del Vaticano.

(Fuente: religiónenlibertad.com)

Un pecado a costo “accesible”

Un pecado a costo “accesible”

La avaricia y consumismo son pecados similares, en su fundamento. Ambos se basan en el frenesí absurdo por acumular, ambas estériles, aunque en el caso de la avaricia, esa acumulación pretende esconderse. El avaro solo obtiene la satisfacción de sentirse poderoso por el hecho de acumular para sí en lo oculto bienes materiales, principalmente dinero. En este sentido es un pecado más “personal”.

El consumismo en cambio, es un pecado que ha tomado tintes sociales. Como sociedad estamos generando una identidad orientada al consumo incesante de bienes que no necesitamos, solo para mantener una imagen ante nuestros cercanos, o en casos cada vez más comunes, ante los extraños que nos ven a través de las redes sociales. En este caso también se trata de una acumulación desenfrenada.

En palabras del Papa Francisco: “El consumismo es un virus que afecta a la fe en su raíz porque te hace creer que la vida depende sólo de lo que tienes, y así te olvidas de Dios que viene a tu encuentro y de los que te rodean”.

Ya en 1973, Hans Küng advertía, vivimos una sociedad de logros, el valor de cada persona se mide por las metas que consigue cumplir. La estructura de redes sociales en la que vivimos potenció increíblemente esta sociedad de logros, para beneplácito de las empresas que se benefician del materialismo práctico implícito.

NUESTRAS NECESIDADES

Las empresas tecnológicas viven y se enriquecen en una estructura creada para generar necesidades y satisfacerlas a través de los productos, muchas veces chatarra que ofrecen a través de las diferentes plataformas. Nunca había sido tan sencillo comprar, basta un click en un mensaje emergente a través del muro de tu perfil y en menos de 3 minutos.

Se compra solo para ostentar un status artificial y exhibirlo al mundo. De hecho, da más satisfacción para el consumista, gastar 1,000 pesos que ganar 1,000 pesos.  La tiranía de la moda y la obsolescencia programada trabajan en una misma línea, convertirnos en una sociedad de compradores.

Ante esto, vale la pena recordar que el verdadero sentido de la vida no es acumular. Vivir la vida para los demás, para el prójimo, es el gran mensaje del Evangelio. Finalmente, nuevamente Eclesiastés nos da una frase precisa para concluir esta reflexión: “El que ama el dinero, no se saciará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También esto es vanidad”. Ec 5,10.

Corren a encontrar con el Señor

Corren a encontrar con el Señor

Por 63 años, la comunidad parroquial del Coecillo ha llevado a cabo una carrera de relevos desde las afueras del templo de la Purísima Concepción, hasta los pies del monumento Votivo Nacional a Cristo Rey.

En esta ocasión, no fue posible realizar en su totalidad el protocolo de los relevos, por lo que de manera simbólica, el Padre Marcos Cortés Muñiz, cura de la Purisima Concepción, tomó la antorcha con el fuego en la capilla del Santísimo y corrió la primera etapa, hasta el Kiosco de la plaza, donde hizo entrega a los portadores, quienes custodiaron la llama en los camiones que los trasladaron a la casa del peregrino, en las faldas del Cubilete, desde donde comenzó el recorrido a pie.

En la ceremonia de envío de los corredores y madrinas, el Padre Adrián Esparza, explicó: “Son 63 años de esta carrera, que no sería sin el esfuerzo, la constancia y el sacrificio de todos aquellos que han hecho esta historia. Los corredores y todos nosotros vamos sobre los hombros de todos ellos…  desde sus hombros vemos así al Señor. 

Ahora hemos invitado a todos los ex militantes de la Acción Católica. Los invitamos de manera muy particular a volver a ese reconocimiento de estas personas, a quienes debemos este reconocimiento”.

AÑO DE SAN JOSÉ

De manera particular, y a tono con el año de San José, se invitó a que las familias de la parroquia participarán también en la carrera: “para ustedes, quienes correrán presentando su juventud, el caminar de los años en la Acción Católica, y su familia misma, quienes participaremos en esta carrera, volteemos a ver la Sagrada Escritura para reconocer algo especial… fidelidad. El Señor siempre es fiel a su palabra… vemos ahí, como Jesús nos guía a la fidelidad”.

Adán Guerrero, portador de la enseña de la Acción católica durante la carrera comenta: “Fue muy bonita, porque vinieron familiares y ex militantes, algunos con 20, 30 y 50 años sin correr, que volvieron a vivir esta experiencia… tenemos a los participantes jóvenes que van iniciando este recorrido a Cristo Rey”.

Descubren su misión evangelizadora

Descubren su misión evangelizadora

Los integrantes de la pastoral juvenil de la Arquidiócesis llevaron a cabo el pasado fin de semana el proceso vocacional juvenil llamado PROJUV 2.0., en el cual, durante dos días, apoyaron a 63 jóvenes para emprender un proceso de discernimiento vocacional.

El evento comenzó el viernes 5, con una serie de conferencias en plataforma virtual y prosiguió el sábado 6 y domingo 7 con un encuentro en la Casa de los obreros guadalupanos.

Los talleres fueron impartidos por los jóvenes Sandra Sancén, Paulina Regalado, Nayeli Arredondo, Alejandra Moreno y Fernanda Magaña, acompañadas por el Ministerio de música Abiel, en la animación.

Los temas estuvieron orientados para ayudar a los participantes a descubrir su propio ser, descubrir a Jesús en sus vidas, y como desde todas las vocaciones es posible encontrar una misión evangelizadora.

ENTREGADOS A LA MISIÓN

En palabras de Sandra Sancén, coordinadora de la experiencia: “Cada taller está hecho para que experimenten un discernimiento y se entreguen a la misión que Dios tiene para ellos en nuestras vidas, al propósito que tenemos en nuestras vidas. El primer día fue de forma virtual, ayer por la tarde ya comenzamos de manera presencial y concluirá el domingo a las 7 pm”.

Este proceso vocacional concluirá en marzo de 2022, después de que cada participante haya experimentado las 5 etapas de que consta. En ese momento se convertirán en replicadores de la experiencia en lo que se llamará PROJUV 3.0 y que debe llegar a otros chicos en la arquidiócesis.

Sandra concluye con un llamado a los jóvenes que estén interesados en participar en esta experiencia: “Que tengan un bendecido día, y recuerden que el propósito de su vida es divino. ¡Hay que seguirlo!”

Presentación editorial

Presentación editorial

El 5 de noviembre, en la parroquia del Sagrado Corazón de la colonia Valle del Sol se hizo la presentación editorial del libro “Va por todos. El Despertar del Ejército Celeste”, escrito por Carlos Ramírez. Es un segundo título de la serie que está planeado publicar para dotar de elementos y argumentos para todos aquellos defensores del derecho a la vida.

En entrevista para Gaudium, Carlos comenta: “se trata de desmitificar los argumentos que emplean para engañar a los más jóvenes, hasta compartir estadísticas e información puntual para que puedas rebatir todo aquello que emplean para difundir estas falacias que se quieren vender como falsos derechos”.

Llama la atención que, en tu libro, por ejemplo, se da mucha importancia a los argumentos científicos, más allá de los posibles argumentos religiosos… hemos visto cómo te atacan mucho en redes sociales por este punto…

Nosotros tratamos de defender siempre el derecho a la vida desde el uso de la razón, de los elementos y argumentos, buscamos difundir la verdad, desenmascarar la mentira. Volviendo al caso de la niña, estaban promoviendo “menor de edad, abusada por su padre…” ¿de dónde sacaron esos datos? Solo son historias que crean para causar polémica, causar lástima, causar controversia. En este libro invitamos a la gente a que analice las técnicas que se emplean para confundir a la sociedad, para crear estas historias lamentables que solo sirven para confundir y manipular sentimental y racional a la gente.

Entre los argumentos expuestos, se hizo notar como a partir de la legalización del aborto en CDMX, el índice de pobreza se ha incrementado 1.1% en lugar de disminuir, contrariamente a lo que argumentan los grupos abortistas, mismo caso en Michoacán. Por otro lado, en 2018 en la misma Ciudad de México, ya con aborto liberado murieron 30 mujeres por aborto.  Mientras que en 2006, solo 6. Siendo la fuente de información, GIRE (Grupo partidario del aborto).

La pregunta es: ¿dónde se practicaron estos abortos y bajo qué condiciones es que murieron estas mujeres?, la respuesta es obvia, en los hospitales públicos muchas veces se carece hasta de gasas. Se hacen coloquios argumentando que es un proceso menor, cuando en realidad es complejo y los hospitales requieren todo lo necesario, sin hablar de las demoras y tiempos de espera.

Para concluir, se hizo un llamado a las personas interesadas en adquirir el libro, con el cual se financiarán las actividades de los defensores de la vida, así como afiliarse a Choose life, la asociación que aglutina estos entusiastas y que próximamente anunciará nuevos eventos.

 

¿Estoy en una relación tóxica?

¿Estoy en una relación tóxica?

Psic. Claudia Pérez Romo.

Primero definamos que es TÓXICO. Tóxico representa algo que está contaminado, algo que daña o incluso que puede aniquilar, entonces al referirnos a una relación tóxica, nos estamos refiriendo a un vínculo que está dañado, cargado de miedos, expectativas desmedidas, ocasionando en una persona una situación de infelicidad.

Entonces nos referimos a una relación que nos produce malestar en general y que muchas veces no nos podemos despegar de esa relación porque es un vínculo que no puedes deshacer.

¡CONTAMINACIÓN!

Una relación de pareja tóxica es precisamente eso, una relación que te va contaminando, y va haciéndote cambiar a peor, tu autoestima va decayendo, junto con tu estado de ánimo, vas alejándote de las cosas que te gustas, hay peleas frecuentes con la pareja que te agotan cada vez más, hasta que te das cuenta que estás atrapada/o en esa relación.

Quien establece una relación tóxica a su vez tiene un grado de toxicidad para poder compartir eso con el otro, lo que significa que tienes una necesidad y un vacío que necesitas trabajar y que te hace creer que puedes llegar a llenar por medio de las conductas tóxicas del otro.

 

¿Cómo identificar si tú eres una persona Tóxica?

Aquí, tengamos cuidado. En la actualidad está muy de moda llamar tóxico a alguien que no está de acuerdo con nosotros, así que a la primera contradicción ya dicen Tóxico.

El saber si eres tóxico depende del grado de infelicidad que tienes. Cuando tu autoestima está en riesgo, cuando sientes ese daño a tu amor propio entonces estás en una relación tóxica.

Cuando te estás dando cuenta de que todos te abandonan, que las personas se mantienen alejadas de ti, constantemente recibes retroalimentación de que necesitas un cambio, entonces probablemente tu estás siendo Tóxico. El otro es tu reflejo y a través del otro puedes aprender. Aunque también es cierto que una persona Tóxica es alguien que está sufriendo mucho, tiene muchos miedos y una autoestima tan herida que cree que necesita controlar a otros para que los quieran.

 

¿CÓMO PROTEGERTE DE RELACIONES TÓXICAS?

Todo inicia desde el amor a ti mismo, empieza a trabajar tu amor propio y autoestima. Cuidarse es una manifestación de amor propio, además que trabajar esos vacíos y carencias te ayudarán a relacionarte con otro tipo de personas.

Otro punto es que no vivas como la víctima. Tal vez lo fuiste en algún momento, pero ya no lo eres, en el momento en que dejes de vivir como la victima vas a recuperar el control de tu vida y vas a poder empezar a trabajar en ti mismo, en tu autoestima, y en tu propio valor.

Pero a pesar de que haya tantas razones que expliquen estar en relaciones de parejas tóxicas, una cosa está clara el amor no es malestar, ni dependencia, ni miedo, es libertad y satisfacción. Si no sientes eso entonces no es amor. Si de verdad quieres amar y ser amado, tu corazón es la mejor guía. Apuesta por ti, por lo que sientes, por tu intuición.

No es tan difícil identificar si estas en una relación tóxica o si eres alguien tóxico pero si ya te diste cuenta entonces necesitas el apoyo de un psicólogo

¿Cómo identificar si estás en una relación tóxica?
  • Manipulación o chantaje. “Uno de ellos se caracteriza por ser muy manipuladora o chantajista”.
  • “personas que buscan obtener un poder de decisión sobre los demás”
  • “implica que te topas con personas muy encantadoras, que te seducen de verdad, pero que en realidad de fondo lo que importa es lo suyo, y mientras le sirvas en ese propósito te va a amar. El narcisista te ama porque se ve reflejado en ti… pues intentas complacerle siempre.
  • Aquí se refiere a las personas que solamente se vinculan con otros porque les importa sacar algo de ellos. Es decir “los utiliza”
  • Ésta es la más grave, la violencia de género, sexual, verbal, psicológica, que lastima profundamente. Forma parte de las características de las relaciones tóxicas.
  • Dejas de ser tú mismo, ya no te reconoces ni te reconocen, has dejado de hacer aquello que te gustaba.
  • Te esfuerzas constantemente en demostrar tu valor propio.
  • Tienes la percepción constante de que algo no funciona.
  • Estás en compañía pero te sientes sola o solo, también sientes que giras alrededor de él o ella, que tu vida se centra sólo en la relación y en sus exigencias.
  • Sientes que su manera de estar te empequeñece, te va entristeciendo y te va alejando de las cosas que te gustan.

El aliado para una salud fuerte

El aliado para una salud fuerte

El omega 3 es un conjunto de ácidos grasos poliinsaturados, que aportan muchos beneficios para la salud humana. Entre los diferentes tipos de omega 3 podemos encontrar tres tipos de ácidos grasos principales:

  1. Ácido alfa-linolénico, que se encuentra en los aceites vegetales. Por ejemplo, los frutos secos o las semillas.
  2. Ácido eicosapentaenoico,que lo contiene el pescado azul y la leche materna.
  3. Ácido docosahexaenoico, que se encuentra en algunos pescados azules.

El principal beneficiado del aporte que dan los tres tipos de omega 3 es el sistema cardiovascular, pues estos contienen propiedades antiinflamatorias y anticoagulantes, lo que ayuda a reducir el nivel de colesterol, triglicéridos y de presión sanguínea.

Durante el embarazo: ayudan al desarrollo cerebral del feto, favorece a que él bebe nazca con capacidad de aprendizaje más elevada y con una menor probabilidad de tener problemas de visión.  

Además, los ácidos grasos omega 3 ayudan a reducir los riesgos y síntomas de otro tipo de trastornos: diabetes, accidente cerebrovascular, algunos cánceres, artritis reumatoide, asma, enfermedad intestinal inflamatoria, colitis ulcerativa, depresión, cefaleas, migrañas y deterioro mental.

Nuestro organismo necesita este tipo de ácidos grasos omega 3, pero nuestro cuerpo no lo produce por sí solo, debemos obtenerlo a través de una alimentación. Los pescados y mariscos son sin duda la fuente más abundante de omega 3, que están contenidos en cantidades significativas en aquellos de aguas frías.

Según el Instituto Nacional estadounidense de Salud (NHI en sus siglas en inglés), los expertos no han establecido unas cantidades diarias recomendadas, a excepción del ácido alfa linolénico (ALA), que en adultos es de 1,1 g en mujeres y 1,6 g en hombres.

Si su consumo a través de la variedad de alimentos que lo contienen se nos dificulta, por ejemplo, porque nos desagrade el gusto del pescado, el omega 3 también está presente en suplementos.

Ante todo, recuerda la importancia de diseñar una dieta equilibrada con una combinación adecuada de alimentos que le proporcione a nuestro organismo todos los nutrientes que necesita. Porque no existe un solo alimento que contenga todos los nutrientes.

Verán venir al Hijo del Hombre

Verán venir al Hijo del Hombre

Este Domingo XXXIII del Tiempo Ordinario (ciclo B) escuchamos un último texto del Evangelio de Marcos, tomado de su capítulo 13, conocido como el “Discurso Escatológico” o el “Apocalipsis Sinóptico” – es el final de la actividad de Jesús en Jerusalén antes de la Pasión. El capítulo comienza con un diálogo entre Jesús y sus discípulos: “Al salir del Templo, le dice uno de sus discípulos: «Maestro, mira qué piedras y qué construcciones». Jesús le dijo: «¿Ves estas grandiosas construcciones? No quedará piedra sobre piedra que no sea derruida». Estando luego sentado en el monte de los Olivos, frente al Templo, le preguntaron en privado Pedro, Santiago, Juan y Andrés: «Dinos cuándo sucederá eso, y cuál será la señal de que todas estas cosas están para cumplirse»” (v. 1-4). Es importante señalar, en primer lugar, los participantes: se trata de los primeros discípulos llamados por Jesús (Cfr. 1,16-20); no solamente Pedro, Santiago y Juan, frecuentemente mencionados en conjunto (Cfr. 5,37; 9,2; 14,33), sino también de Andrés. Enseguida, también los lugares son importantes: Jesús “sale del Templo” (kái ekporeuoménou autóu ek tóu hieróu) cuando “uno” entre los discípulos le hace una alabanza de la arquitectura maravillosa del edificio.

 

MONTE DE LOS OLIVOS

 

Enseguida, el diálogo en privado con los discípulos sucede “estando sentado en el monte de los Olivos, frente al Templo” (kái kathēménou autóu eis tó Óros tōn Elaiōn katénanti tóu hieróu) – “sentado”: esta postura indica la autoridad del maestro. En el Libro de Ezequiel el profeta describe la visión previa a la destrucción del Templo (Cfr. 11,22-23) – la “gloria del Señor” abandona el edificio y se posa “sobre el monte que se encuentra al oriente de la ciudad”, que no es otro sino el Monte de los Olivos, para no regresar sino al Templo nuevo descrito en la “Tôrāh de Ezequiel” (Cfr. 43,1-9). Desde ahí Jesús pronuncia también una lamentación sobre la Ciudad insensible a la predicación evangélica y a la presencia del Salvador (Cfr. Lc 19,41-44; Mt 23,37-39), desde un sitio identificado por la tradición hasta el día de hoy como el “Dominus Flevit” (“El Señor lloró”, Cfr. https://www.custodia.org/es/sanctuaries/dominus-flevit). La tradición sinóptica (Cfr. Mt 24,1-3; Lc 21,5-7) y joánica (Cfr. 2,18-22) coincide poniendo en labios de Jesús estos dichos acerca de la destrucción del Templo que luego serán recordados entre las acusaciones contra Jesús en el curso del proceso ante el Sanedrín (Cfr. Mt 26,61; 27,40; Mc 14,58; 15,29). Este anuncio ha de cumplirse en el año 70 cuando, a consecuencia de la Primera Revuelta Judía (66-73 d.C.), la ciudad de Jerusalén sea asediada y el Templo destruido. “La abominación de la desolación” (tó bdélygma tēs erēmōseōs, Cfr. Dn 9,27;11,31; 12,11 LXX), alude al altar pagano erigido por Antíoco IV Epífanes sobre el altar de los Holocaustos en el año 168 a.C. (Cfr. 1Mac 1,54.59; 6,7): la profanación del Templo se convierte ahora en un anuncio de su destrucción. La pregunta de los discípulos da pie al discurso de Jesús: “¿Cuándo sucederá eso y cuál será la señal…?” (póte táuta éstai kái tí tó sēméion…?). Jesús no contesta con términos claros a estas preguntas, sino con una advertencia: “Miren que no los engañe nadie…” (blépete mē tis hymás planēsēi, Cfr. v. 5). El error comienza ya desde el planteamiento de la pregunta: no se trata de satisfacer una curiosidad morbosa, como cuando hoy en día el tema del “fin del mundo” aflora de tanto en tanto en los medios de comunicación y en el interés de la gente por el surgimiento de pseudoprofecías y agoreros que lo anuncian para tal o cual fecha. “Cuando oigan hablar de guerras y de rumores de guerras no se alarmen; porque eso es necesario que suceda, pero no es todavía el fin” – ni los conflictos bélicos ni las persecuciones son signos inequívocos del final de los tiempos. De hecho, Jesús no anuncia el fin del mundo, sino la destrucción del Templo y la venida del Mesías, “el Hijo del Hombre”, en gloria para manifestar en plenitud el juicio divino, que será un juicio de salvación para quienes esperen atentos su venida – “sus elegidos” (tóus eklektóus autóu, v. 22.27).

 

LA GRAN TRIBULACIÓN

 

El texto litúrgico de este domingo (13,24-32) pertenece a la continuación de la respuesta de Jesús: “En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Cuando lleguen aquellos días, después de la gran tribulación, la luz del sol se apagará, no brillará la luna, caerán del cielo las estrellas y el universo entero se conmoverá. Entonces verán venir al Hijo del hombre sobre las nubes con gran poder y majestad. Y él enviará a sus ángeles a congregar a sus elegidos desde los cuatro puntos cardinales y desde lo más profundo de la tierra a lo más alto del cielo»”. “En aquellos días” (en ekéinais táis ēmérais) – una vaga fórmula temporal que sirve para conectar los acontecimientos descritos en este capítulo, a la vez que introduce una distancia temporal entre ellos (Cfr. 13,17.19.20.32). “Después de la gran tribulación” (metá tēn thlípsin ekéinēn, Cfr. 4,17; 13,19), es decir, después de las guerras, las persecuciones y la aparición de los “falsos cristos y falsos profetas” (pseudójristoi kái pseudoprophētai) descritas anteriormente, junto con el testimonio cristiano y la misión (v. 5-23). El objetivo de estos “falsos cristos y falsos profetas” es distraer a los elegidos del cumplimiento de su misión y de la atenta espera de la plenitud: la manifestación en gloria del “Hijo del Hombre”. Ahora Jesús propone su respuesta la pregunta sobre los “signos” – no son los signos del fin del mundo, sino de la venida del Hijo del Hombre. Jesús ha advertido anteriormente en el Evangelio de Marcos que habrá un juicio para los pecadores, hablando de la codicia de los escribas (kríma, Cfr. 12,40). Este escenario apocalíptico descrito en el v. 25 es el marco para introducir la cima del “drama apocalíptico” – la manifestación del Hijo del Hombre que viene para juzgar: aunque no se mencione explícitamente el término “juicio”, se entiende por la atmósfera creada. Los discípulos serán testigos (“entonces verán”: tóte ópsontai) de esta venida (tón hyión tóu anthrōpou erjómenon), cuya descripción remite al texto de Dn 7,13 (Cfr. Mt 25,31). El “Hijo del Hombre”, señalado en los anuncios de la Pasión del Evangelio de Marcos, ha sido exaltado a la derecha del Padre como término de su itinerario pascual – de ahí vendrá nuevamente “sobre nubes” (en nephélais), del cielo, no para sufrir nuevamente, sino “con gloria y majestad” (metá dynámeōs pollēs kái dóxēs). Participando de la autoridad divina, el “Hijo del Hombre” envía a los ángeles a reunir a los “elegidos” de todo el mundo, “desde los cuatro puntos cardinales y desde lo más profundo de la tierra a lo más alto del cielo”. Comprender los eventos de la historia humana y reconocer las señales de la venida del Hijo del Hombre implica un empeño cristiano en el discernimiento: “el que lea, que entienda” (ho anginōskōn noéitō, v. 14). “Leer los signos de los tiempos” no significa escrutar el cielo o la historia buscando el cumplimiento literal de las palabras de los profetas que anuncian desastres cósmicos o eventos históricos en particular como preámbulos de la catástrofe definitiva, sino la capacidad de interpretar en clave profética y sapiencial – “escucha y discernimiento” – lo que Dios nos dice a través de los acontecimientos y la respuesta cristiana que nos está pidiendo en el momento actual (GS 4; Cfr. San Juan Pablo II, Audiencia General [23 septiembre 1998]  https://www.vatican.va/content/john-paul-ii/es/audiences/1998/documents/hf_jp-ii_aud_23091998.html). Jesús propone enseguida a sus discípulos un complemento a su respuesta sobre los “signos” – el “signo” de la higuera que reverdece: “Entiendan esto con el ejemplo de la higuera. Cuando las ramas se ponen tiernas y brotan las hojas, ustedes saben que el verano está cerca. Así también, cuando vean ustedes que suceden estas cosas, sepan que el fin ya está cerca, ya está a la puerta.

 

EL CIELO Y LA TIERRA

 

En verdad que no pasará esta generación sin que todo esto se cumpla. Podrán dejar de existir el cielo y la tierra, pero mis palabras no dejarán de cumplirse. Nadie conoce el día ni la hora. Ni los ángeles del cielo ni el Hijo; solamente el Padre”. “Entiendan el ejemplo” (máthete tēn parabolēn) – es la primera exhortación de Jesús a sus discípulos respecto al signo de la higuera. Una higuera seca había significado la esterilidad espiritual de quienes no están dispuestos a aceptar con fe la persona y la predicación de Jesús, el Mesías de Dios (Cfr. 11,12-14.20-26). Por el contrario, la higuera que reverdece anuncia la llegada del verano, pero también anuncia la llegada de los tiempos de la salvación (Cfr. Jl 2,22): se trata, pues, de un signo positivo, un signo de esperanza cuya contemplación animará a los discípulos, “los elegidos” – quizá sea ésta la razón por la que en Marcos sólo se hable de la suerte de los elegidos y no de la condenación de los réprobos, como en Mateo –, que deberán pasar por la tribulación y la persecución (Cfr. 13,9-13) antes de la manifestación del Hijo del Hombre, que enviará por ellos a sus ángeles. “Jesús empleó la imagen no en vistas al terror de los últimos tiempos, sino a los signos del tiempo de salvación… Igualmente, dice Jesús, el Mesías tiene también sus signos precursores. ¡Mirad los signos! La higuera muerta reverdece, surgen los brotes, el invierno ha pasado definitivamente, el verano está a las puertas, el pueblo de salvación se despierta a una nueva vida (Mt 11,5); ahí está; la plenitud final ha comenzado, el Mesías llama a la puerta (Ap 3,20)” (Jeremias, Interpretación de las Parábolas [Pamplona 20007] 89). “Sepan que está cerca, a las puertas” (ginōskete hóti engýs estin epí thýrais, v. 29) – se trata de una bella y expresiva imagen que implica vigilancia y espera, disponibilidad y comunión (Cfr. Lc 12,36; Sant 5,9; Ap 3,20): quien está a las puertas no es la hecatombe cósmica, sino la presencia salvífica y consoladora del Señor, “el que viene” (Cfr. Hb 10,37; Ap 1,4.8; 4,8; 22,20) de manera permanente, presente y esperado, invocado por la novia-Iglesia animada por el Espíritu (Cfr. Ap 22,17). Aunque parece que la venida de Jesús se retrasa, sus discípulos deben mantener firme su fe en el cumplimiento de sus palabras: “Podrán dejar de existir el cielo y la tierra, pero mis palabras no dejarán de cumplirse”.

 

LA VIGILANCIA

 

Jesús no ha querido revelar a sus discípulos el tiempo exacto de su venida en gloria para exhortarles a la vigilancia: “Desde la Ascensión, el advenimiento de Cristo en gloria es inminente, aun cuando a nosotros no nos «toca conocer el tiempo y el momento que ha fijado el padre con su autoridad» (Hch 1,7). Este advenimiento escatológico se puede cumplir en cualquier momento, aunque tal acontecimiento y la prueba final que le ha de preceder estén «retenidos» en las manos de Dios” (CatIgCat 673; Cfr. 474). Mientras Jesús viene, la Iglesia vive de esta esperanza, perseverando en la acción de gracias, la plegaria, la misión evangelizadora y el testimonio de fe, particularmente en la celebración eucarística: “Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección. ¡Ven, Señor Jesús!”

 

El legado a la humanidad

El legado a la humanidad

Sor Juana Inés de la Cruz, fue la escritora más importante de la Colonia y el barroco Novohispano, figura de la literatura universal, y última representante de la literatura en idioma español del Siglo de Oro.

La importancia de su obra fue tal, que mereció en vida ser llamada “La Décima Musa”, por la claridad de su inspiración y la cantidad de sus escritos, los cuales consiguieron ser publicados masivamente.

No es seguro cuál es su fecha de nacimiento exacta, se cree que fue entre 1648 y 1651. Desde muy pequeña deslumbró por su inteligencia y belleza. Se dice que aprendió a leer a los 3 años y a los 8 escribió su primera obra. Hasta este punto, había cultivado su saber de manera autodidacta, por el acceso que tuvo a la biblioteca de su abuelo.

En 1656 se trasladó a la Ciudad de México, donde sus tíos le proporcionaron acceso a una buena educación. En 1659 sorprendió nuevamente a todos al aprender latín en solo veinte lecciones. Estos prodigios de inteligencia le valieron el reconocimiento para establecer relaciones sociales que le permitieron ingresar a la corte de los virreyes.

Como protegida de las esposas de los virreyes, Conde de Mancera, y después del Conde de Paredes, la joven Juana experimentó el entorno intelectual y social que le permitió desarrollar y difundir su obra libremente. Y este fue uno de los grandes méritos de la escritora, romper las barreras que para una mujer de su tiempo representaba dedicarse de manera prioritaria a actividades intelectuales.

MATRIMONIO O CONVENTO

Al crecer y convertirse en una joven, solo dos caminos eran socialmente aceptados para una mujer de su tiempo, el matrimonio o el convento. En 1669 profesa como religiosa de San Jerónimo. Su celda se convierte en un centro de encuentro intelectual, donde produce sus obras y sostiene tertulias con otros sabios.

Su obra brilla por el dominio de temas filosóficos y estéticos, en sus escritos, se describen situaciones que permiten conocer a fondo la realidad de su tiempo. Por ejemplo, “Los empeños de una casa”, describe el complejo sistema de relaciones conyugales y la vida urbana en la Hispanoamérica colonial.

En 1686, después de concluir el encargo sus protectores, los virreyes, comienzan sus dificultades. El Arzobispo Francisco de Aguiar y Seijas no veía con buenos ojos que dedicara tanto tiempo a cuestiones profanas y comenzó un período de hostigamiento a su pluma.

El Arzobispo de Puebla, en 1690, la impulsó a escribir la llamada “Carta Atenagórica”, en la cual desarrolla de manera brillante una disertación teológica sobre el amor de Dios a los hombres. Para sorpresa de Sor Juana, la publica junto con una carta donde le recrimina su afición a las letras profanas.

Como reacción, escribe la famosa “Respuesta a Sor Filotea de la Cruz”, donde describe detalles autobiográficos, su dilema por no poder dedicarse libremente a su pasión por las letras, y defiende su derecho a desarrollar su talento, el cual no es un pecado, sino la expresión misma de su persona.

En sus últimos años se vio obligada a ceder al hostigamiento y dejó su labor intelectual.  Murió en 1695, mientras cuidaba a sus hermanas del convento durante una epidemia de peste, contagiada de la terrible enfermedad.

Viven en el ejemplo de San Francisco de Asís

Viven en el ejemplo de San Francisco de Asís

Con la presencia del Nuncio Apostólico en México, Mons. Franco Coppola y del Arzobispo de León, Mons. Alfonso Cortés, la Orden Franciscana Seglar dio gracias a Dios por 800 años de vida en el Santuario Votivo Nacional a Cristo Rey.

A la celebración acudieron 12 sacerdotes Franciscanos, entre ellos 3 Provinciales de las 5 Provincias que cuenta nuestro país, así como por alrededor de 700 Seglares que acudieron de toda el país.

¿Qué es el síndrome de burnout?

¿Qué es el síndrome de burnout?

Cáritas.

El síndrome de burnout o síndrome del trabajador quemado hace referencia que se vuelve crónico al estrés laboral. Este se manifiesta a través de un estado de agotamiento físico y mental que se prolonga con el tiempo y llega a alterar la personalidad y autoestima del trabajador.

Este se llega a presentar mayormente en aquellos puestos de trabajo relacionados con atención a terceros como son los docentes, atención al cliente, call centers, así como personal sanitario (doctores, enfermeras, asistentes y psicólogos).

El síndrome de burnout se incluye ente los principales problemas de salud mental y en la antesala de muchas de las patologías psíquicas derivadas de un escaso control y la carencia de prevención primaria de este síndrome según informa la OMS (Organización Mundial de la Salud).

SIGNOS Y SINTOMAS

Síntomas físicos: dolores de cabeza, de estómago o problemas intestinales, así también como pérdida de peso/aumento de peso, manchas en la piel ya sean blancas o cafés, salpullido (acné) irritación en la piel, pérdida de cabello, tensión muscular, mareos, problemas cardiovasculares, dolor y rigidez muscular.

Agotamiento emocional: incapacidad de hacer frente al trabajo, personas agotadas (mucho sueño) a menudo les falta energía para hacer su trabajo, sensibilidad a la crítica, alteraciones del apetito sexual, desmotivación y cambios de estado de ánimo.

Rendimiento reducido: Negativos sobre las tareas, dificultad para concentrarse y a menudo carecen de creatividad.

TRATAMIENTO Y PREVENCIÓN

Equilibrio de tareas vitales; familia, amigos, aficiones, descanso, trabajo. Fomento de una buena atmósfera de equipo: espacios comunes, objetivos comunes y limitar la agenda laboral. Evitar darle varias tareas al mismo tiempo ya que disminuye la capacidad de concentración.

Pedir ayuda cuando el nivel de estrés sobrepasa a la persona, cuando hay repercusiones en la salud o síntomas de depresión o ataques de ansiedad, hay que acudir con un especialista.

Juntos enfrentemos los nuevos retos

Juntos enfrentemos los nuevos retos

Llegamos al mes de noviembre, mes del Encuentro Eclesial Diocesano. El próximo sábado 27, la Iglesia Diocesana vivirá su Encuentro de Diálogo del cual ya hemos participado a través del Encuentro Parroquial, de Decanato y de Zona Pastoral. Entrevistamos al Padre Juan Felipe Vallejo Sánchez, Secretario de la Vicaría de Pastoral, para que nos diera más detalles y esto gentilmente nos contestó:

¿Cómo prepararnos para participar en el próximo Encuentro Eclesial Diocesano?

A través de las plataformas digitales con las que cuenta nuestra Arquidiócesis y también con cada una de las páginas electrónicas de nuestras parroquias, así podremos enlazarnos para participar de forma virtual en este encuentro Eclesial. Se podrá participar, no solamente escuchando, sino sobre todo, en el momento concreto poder hacer alguna sugerencia o comentario. Puesto que la plataforma que vamos a utilizar está diseñada para que todos los espectadores y participantes puedan hacerlo de forma oportuna. También pediríamos a los párrocos, que de una forma conveniente, pudieran invitar al resto de su feligresía a participar del Encuentro Eclesial Diocesano compartiendo la liga electrónica o el link correspondiente para que ellos, desde sus casas y hogares nos puedan seguir.

¿Qué objetivos pretendemos con el Encuentro Eclesial Diocesano?

Primero, en el Espíritu del Sínodo convocado por el Santo Padre Francisco, pretendemos que esta Iglesia particular que peregrina en León, realice también ella esta experiencia de Encuentro, de Escucha, de Dialogo y de Comunión. Buscando así, nuevos caminos para que nuestra Iglesia pueda enfrentar los nuevos desafíos ante esta realidad. Que logremos, como dicen los obispos mexicanos, soñar juntos con una mejor Iglesia, una mejor sociedad.

Segundo, reforzar las acciones pastorales contenidas en nuestro Plan Diocesano de Pastoral y confrontarlas con la nueva realidad que se nos presenta ahora. Y estas mismas realidades pastorales, ponerlas en las mesas de diálogo para ver si son las más oportunas o si tendremos que asumir otras nuevas.

Tercero, que como Arquidiócesis entreguemos nuestra aportación a nuestra Provincia Eclesial del Bajío, y a través de ella a toda la nación. Que se escuche nuestra voz, que se comparta nuestra experiencia en el próximo Encuentro Eclesial de México que celebraremos en abril del año próximo.

¿Cuál sería el programa del Encuentro Eclesial Diocesano?

Básicamente tendremos la intervención especial de nuestro Arzobispo Alfonso Cortés que dará una conferencia en el espíritu de la Sinodalidad. Nos motivará y ayudará a entender esta experiencia pastoral. Pero lo más importante del Encuentro Diocesano, será el momento de diálogo que realizaremos por grupos y que consistirá en analizar toda nuestra realidad, hacer nuevas propuestas, manifestar que otras cosas nos urgen en la Arquidiócesis para que se realice verdaderamente la Sinodalidad. Manifestar quizá realidades que no hemos contemplado, proponer nuevos caminos, nuevas estrategias ante estos nuevos desafíos.

El fraude de los psíquicos en los medios masivos

El fraude de los psíquicos en los medios masivos

Desde hace tiempo se han hecho populares en todos los países y por todos los medios, tanto en televisión abierta, como en radio, prensa escrita e internet, los programas y espacios dedicados a los psíquicos y otros personajes que pretenden encontrar respuestas a los fenómenos personales y de la naturaleza a través de medios más o menos supersticiosos.  

En España incluso se creó el término “Telebasura”, para referirse a este género en que se incluyen entre otros: adivinos, esoteristas, expertos en horóscopos y otros personajes. Entrevistamos al Conductor de televisión y periodista Juan Gabo González, sobre este tema y estos fue lo que nos respondió.

Juan Gabo González: Primero, no tiene base científica. Segundo, alimentan su “diagnóstico” de la propia información que el cliente les provee. Tiene amplísima habilidad mental y verbal, al grado de crear confiabilidad en la mayoría de los incautos. Es parte del perfil.

Gaudium: ¿Porque tantos incautos?  ¿De dónde la fascinación por estos fraudes?

JGG: El perfil del cliente tiene qué ver. Nace de una baja autoestima y profunda inseguridad.

G: ¿no hay una falta de ética en los medios en permitir o dar espacio a charlatanes como estos?

JGG: No lo consideran poco ético porque no cuadra en su ética.  Forma parte ya de la industria del entretenimiento. Y si deja dinero, es porque hay mercado

G: o sea… ¿ellos están conscientes que es una broma… pero le dan espacio porque es problema del cliente creerlo o no creerlo?

JGG: Para la industria no hay moral, sólo mercado. E insisto, es la pauta para recibir dinero, para publicitar lo que quieran mientras lo paguen. Es un principio de la mercadotecnia: si inviertes, ganas.

Astrología y esoterismo ¿tienen algo de verdad?

Astrología y esoterismo ¿tienen algo de verdad?

En estos últimos tiempos, veremos que es algo común el que las personas estén preocupadas por conocer qué es lo que va a suceder en el futuro, al igual que en tiempos antiguos. El tiempo pasa, el mundo evoluciona, y algunas creencias y supersticiones permanecen. Esto lleva a no pocas personas a creer que estamos predestinados por el movimiento de los astros. Pero el tener este tipo de creencias que son incompatibles con la fe y la naturaleza humana, puede llevar a disminuir la calidad de vida y las relaciones interpresonales.

 

Veamos algunos puntos importantes:

Diferencia entre la astrología y la astronomía. La astronomía es una ciencia que estudia las leyes del universo. Es decir, esta ciencia trata lo que se refieren a la parte física de los astros como el tamaño, la posición, la ubicación, etc. En la actualidad, por ejemplo, con la misión de “Perseverance” en Marte ha despertado bastante curiosidad científica acerca de los astros y las leyes del universo. Por otro lado la astrología es una creencia pseudocientífica que “pretende conocer y predecir el destino de los hombres y pronosticar los sucesos terrestres” (RAE). En pocas palabras, diremos que la astronomía es algo serio, una ciencia, mientras que la astrología es una farsa disfrazada de ciencia.

 

ESOTERISMO

Esta palabra, dice relación a lo que está oculto a los sentidos e incluso a la ciencia. Esta relacionado con prácticas de magia, alquimia y astrología que no se basan en experimentación científica (Oxford Languages). Este recurso, en la historia de la humanidad, ha sido utilizado para infundir miedo, o revestirse de poder avalado por entidades sobrenaturales que causan asombro y a la vez, reverencia.

 

RELACIÓN ENTRE ASTROLOGÍA Y ESOTERISMO

Como podemos ver, la astrología y el esoterismo se relacionan estrechamente, pues ambos se usan para provocar en las personas un sentimiento de certeza y veracidad de acontecimientos que en primera instancia resultan inexplicables.

 

IMPLICACIONES FILOSÓFICAS Y TEOLÓGICAS

Para una persona, puede resultar insignificante este tipo de creencias, y probablemente resulte algo “inocente” creer en el horóscopo. Y es que se creen determinados por los astros, suponiendo que el futuro ya está dicho, y no hay posibilidad de escapar de él. Esto, resulta contraproducente ante la filosofía y la teología, pues implica la supresión de la libertad y la voluntad, facultades fundamentales del ser humano, sin las  cuales, no se puede considerar como tal. Por otro lado, la teología distingue fundamental la opción del ser humano  que, según su propia decisión, se acercará a la gracia, o se alejará de ella, no determinado por nada ni nadie, pues Dios, que dio al hombre el regalo de la libertad, no se puede contradecir a sí mismo. Cada ser humano como hijo de Dios, por sus acciones decide su propio destino.

 

NEGOCIO VITUPERABLE

Cuando vemos alguna película de la Edad Media, nos quedamos sorprendidos cómo era posible que se creyera en brujas y hechiceros, artes adivinatorias y magia. En realidad, ahora sucede lo mismo, sólo que ahora los brujos actuales se hacen llamar “maestros”, ya no están vestidos de túnicas negras y gorros de pico, sino que ahora usan corbata. Ya no usan la escoba sino que se pasean en vehículo de motor. Ya no usan bolas de cristal sino los medios de comunicación como la televisión, la radio, el internet y las redes sociales. Ya no quieren el poder de un reino sino que cobran en pesos, y bastante caro. Se aprovechan de la angustia de la gente, a quienes son capaces hasta de engañar diciendo que hacen trabajos “garantizados”. Son capaces de hacer que las personas que acuden a ellos, se endroguen con cientos de miles de pesos con tal de tener remedio a sus enfermedades o males que los aquejan.

 

PROVOCAN CONFRONTAMIENTO

Si una persona acude a un brujo moderno, éste le pedirá su nombre y fecha de nacimiento; otros más, les pedirán una fotografía y en base a eso, desacreditarán a personas que les rodean diciendo que “alguien” le tiene mala voluntad, que es “una señora” de “tez morena” de “edad avanzada” quien le ha mandado hacer un “trabajo” y que la tiene “atada”. Todo mundo está rodeada de personas de estas características y estas adivinaciones llevan a pensar en la suegra, la vecina, la amiga, etc., a quienes luego se les señala de todos los males y les lleva al confrontamiento. Para liberarles de ese trabajo, les pedirán primero una cantidad económica, luego otra más fuerte y después una cantidad exorbitante que no podrán pagar. Algunos hasta les pedirán escrituras de la casa o los papeles del vehículo.

 

VERDADERAS PREDICCIONES

Nosotros podremos ver en la Sagrada Escritura, que existieron en su momento, los Profetas, que eran aquellos que predecían el futuro de acuerdo a un proyecto de salvación divina, y que sus predicciones se cumplían. Sin embargo, tales profecías no se decían a nombre propio ni por negocio, sino por disposición divina y distinguían muy bien cuando hablaban a nombre propio, y cuando lo hacían a nombre de Dios. La prueba de su autenticidad,  era el cumplimiento de sus profecías. No se descartan tampoco, los falsos profetas, como por ejemplo los profetas de Baal a quienes retó el profeta Elías para que demostraran que eran auténticos profetas, y éstos fallaron.

 

DIOS NO VIVE EN EL TIEMPO

El ser humano está limitado porque vive en el espacio y el tiempo; no así Dios quien vive en la eternidad. Él lo conoce todo, pero con el ingrediente de que conoce lo que el ser humano hará o dejará de hacer libremente. De ahí que Dios, puede comunicar lo que Él quiere. Así lo hizo con los profetas, y la máxima revelación, se hizo por su Hijo Jesucristo. Después de él ya no hay más revelaciones.

 

LA MAGIA O ADIVINACIÓN ACTUAL

La magia se puede seguir haciendo presente y algunas personas dirán que es “magia blanca” distinta de la “magia negra”; en realidad, todo tipo de magia, evocación de los muertos o adivinación, está influenciada por algo maligno que no corresponde a la naturaleza humana. Nuestras decisiones no están predeterminadas. Actuamos siempre con libertad; no somos juguetes de nadie.

 

QUÉ HACER SI HE CONSULTADO ADIVINOS

Si Usted ha caído en el error de consultar adivinos, mandar hacer “trabajos”, cree en los horóscopos, o practica o cree en la magia, es tiempo de hacer una sanación, pues no se obra conforme a la razón ni a su naturaleza. Se le da el lugar de Dios a otras cosas, creencias o personas que desfiguran la auténtica fe.

Un culto incompatible con la fe católica

Un culto incompatible con la fe católica

Julia: Padre Marcos, estoy confundida por los altares que últimamente he visto cerca de mi casa y es que ya son varias familias las que tienen una santa muerte y lo ponen en un altar como si fuera una santa, ¿este culto es compatible con nuestra fe?

 

Padre Marcos Cortés: Apreciable Julia, te comparto que también yo he visto varios altares a la santa muerte y te explicaré por qué este culto no es compatible con nuestras creencias. Primero te comento que, en algunos países de Latinoamérica, principalmente en México y Argentina, se ha extendido esta falsa devoción conocida como la “Santa muerte”.

Para resolver las dudas, el P. Jil Portilla, exorcista para la II Vicaría de la Arquidiócesis de México y especialista en el tema, compartió hace algún tiempo a un medio católico 8 claves para comprender el real significado de este peligroso “culto a la muerte” y sus consecuencias.  

  1. La “Santa muerte” no es una persona o un ser

La “Santa muerte” no tiene absolutamente nada de santa. La muerte no es un ser, sino un acontecimiento. Significa la ausencia de vida, es decir, que una persona se ha quedado sin vida. Desde pequeños nos enseñaron a imaginar la muerte como un esqueleto humano con vida, que lleva una guadaña y que quita la vida a las personas para llevárselas de este mundo. Pero esto no es real, sino que es una fantasía. Es una forma alegórica o caricaturizada para expresar el fin de la vida, porque la muerte no es un personaje real.

 

  1. La muerte es en realidad la consecuencia del pecado

La muerte llegó a la humanidad como consecuencia del pecado y así lo revelan las Sagradas Escrituras en: Génesis 2, 15-17; Romanos 5, 12 y Deuteronomio 30, 15-20.

Algunas personas creen que Dios es el autor de la muerte, y que por lo tanto es bueno darle culto. Sin embargo, tal premisa es errónea y puede ser constatada en: Sabiduría 1, 12-13.

Quien sí es el autor de la muerte es el demonio, quien es culpable de que el hombre peque y experimente la muerte. Las Escrituras revelan esta información con toda claridad en: Sabiduría 2, 23-24; Génesis 3, 1-6; y Hebreos 2, 14-15.

 

  1. El culto a la “Santa muerte” es satánico

Las imágenes de la muerte representan las obras del demonio. Por lo tanto, el que adora a la muerte, adora al demonio y sus obras.

 

  1. La calavera no es más que una burda imagen

Algunas personas le piden a Dios que les conceda una santa muerte, es decir, que desean morir santamente. Sin embargo, en ningún caso piensa que la muerte sea un ser santo. Sabiendo que la muerte no es un ser, entonces, cada imagen de la “Santa muerte”, no tiene nada de santa y no es más que una burda y fea imagen.

 

  1. La Iglesia Católica nunca ha aprobado su culto

La Iglesia no ha aprobado nunca el culto a la “Santa muerte”. Se debe tener cuidado porque existen falsos sacerdotes en algunos lugares que se hacen pasar por iglesias católicas y que dan culto a la muerte.

“Adorar a la muerte es idolatría, pero sobre todo que muchas personas lo hacen por ignorancia”, dijo en una ocasión el P. José de Jesús Aguilar, encargado del área de Radio y Televisión de la Arquidiócesis de México.

 

  1. La muerte no hace favores

Muchas personas le piden a la muerte que les conceda algún favor: dinero, trabajo, poder, protección, curación, seducción, etc. Es verdad que en algunos casos les ha concedido lo que pedían, pero a un precio muy alto, sufriendo graves consecuencias.

Dejar de ver anuncio

Aquí algunos sufrimientos que padecen los adoradores de la muerte:

  1. Si son casados, se resquebraja el matrimonio
  2. Si se les concedió tener dinero, pierden la paz y alegría
  3. En algunas ocasiones sufren la miseria y no progresan
  4. Les suceden accidentes mortales
  5. Padecen depresión (mucho miedo y tristeza)
  6. Escuchan ruidos, ven fantasmas
  7. Se alejan de la fe
  8. Toda la familia se ve afectada con muchos problemas

 

  1. Las personas son engañadas y se alejan de Dios

A quienes rinden y extienden su culto, colocándole un altar, flores, alimento o llevándole en el pecho, se les suele amenazar con que si no cumplen o se arrepienten de adorar a la “Santa muerte”, entonces ésta tomará venganza de ellos. Es el Maligno quien finalmente comienza a atormentar con muchos sufrimientos.

Sin embargo, no debe dar temor el escapar de sus garras. Si se invoca a Jesús, Él te defenderá de todas las obras del demonio. Así se puede constatar en las Sagradas Escrituras en: 1 Juan 3,8; Romanos 10, 13; Santiago 4, 7; y 1 Pedro 5, 8-9.

 

  1. La muerte es el peor enemigo de Dios y de los hombres

Algunas veces se mencionan las obras para referirse al autor de ellas. Por ejemplo, se dice que se combate el crimen cuando en realidad se combate a los criminales. De igual manera, cuando la Biblia habla de aniquilar a la muerte, en realidad habla de aniquilar a su autor, es decir, al demonio.

Jesucristo será quien acabé con él para siempre, junto con sus obras. Así lo establecen las Escrituras en: Isaías 25, 6-8; y 1 Corintios 15, 21-26.

…ha echado todo lo que tenía para vivir

…ha echado todo lo que tenía para vivir

La sección formada por los capítulos 11-12 del Evangelio de Marcos termina con un fuerte contraste entre las duras palabras con las que Jesús advierte a la multitud sobre la conducta de los escribas y el elogio de la generosidad de una viuda pobre (12,38-44). Es cierto que poco antes “uno entre los escribas” se ha acercado a Jesús con una intención leal de aprender del Maestro – “No estás lejos del Reino de Dios” (Cfr. 12,28-34) – pero en general los adversarios de Jesús forman un grupo compacto: “sumos sacerdotes, escribas y ancianos” (Cfr. 11,8.27), a los que se añaden “fariseos y herodianos” (Cfr. 12,13) y “saduceos” (Cfr. 12,18). El “escriba, experto en la Ley de Moisés” (sōphēr māhîr bǝtôrat Mōšeh, Cfr. Esd 7,6) se convierte en una institución en el Israel post-exílico ya en la época de Esdras; posteriormente, Ben Sirá le dedica un elogio al escriba al terminar su “sátira de los oficios” (Cfr. 38,24-34), considerándolo superior a quienes se dedican a las tareas manuales: “No así el que aplica su alma a meditar la ley del Altísimo (en nómōi Hypsístou). La sabiduría de todos los antiguos (sophían pántōn arjáiōn) rebusca, a las profecías (en prophētéiais) consagra sus ocios… Muchos elogiarán su inteligencia, jamás será olvidada.

 

LEY, SABIDURÍA Y PROFECÍA

No desaparecerá su recuerdo, su nombre vivirá de generación en generación. Su sabiduría comentarán las naciones, su elogio, lo publicará la asamblea. Mientras viva, su nombre dejará atrás a mil, y cuando descanse, él le bastará” (Cfr. 39,1-11). Ley, Sabiduría y Profecía: el canon tripartito del Antiguo Testamento reconocido también en el Prólogo del traductor griego – el escriba consagra su vida a la meditación, estudio y enseñanza de la Tôrāh. De hecho, escribas y fariseos están profundamente relacionados histórica e ideológicamente: “Los Fariseos (Gr Pharisaioi; Aram Perîšāyê) eran los «Separados», así llamados probablemente por sus oponentes, a causa de su declarado alejamiento de los gentiles, los pecadores y los judíos menos observantes de la Ley. Aunque el origen de este grupo tuvo sus raíces en los «escribas» laicos (juristas) que surgieron en el período helenístico post-exílico, apareció por primera vez como un movimiento organizado ca. 140 a.C., poco antes del tiempo de Juan Hircano (Ant. 13.5,9 §171). Estaban más estrechamente ligados a los Hasideos (Gr Asidaioi; Hebr Ḥasîdîm, «los Piadosos», 1Mc 2,42), que apoyaban la rebelión macabea hasta que se volvió demasiado política y secular (1Mc 7,12-25)” (Wright-Murphy-Fitzmyer, “A History of Israel” – “From Pompey to Bar Cochba”, JBC, 692). Así, para la época de Jesús, “escribas y fariseos” forman un grupo compacto, que sobrevivirá a la caída de Jerusalén y la destrucción del Templo, modelando la vida y la consciencia del judaísmo posterior en la estricta observancia de los preceptos de la Ley. Con este grupo Jesús mantiene una fuerte polémica y les dedica las palabras más duras que encontramos en sus labios, llamándolos “hipócritas” y haciendo una denuncia profética de su incoherencia y su olvido de la justicia, la misericordia y la fe: “¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas!” (ouái hymín, grammatéis kái pharisáioi hypokritái, Cfr. Mt 23,23-33) – viven de apariencias, sin preocuparse por la realidad profunda de la relación con Dios, el sentido auténtico de la Ley. “En aquel tiempo, enseñaba Jesús a la multitud y le decía: «¡Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplios ropajes y recibir reverencias en las calles; buscan asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; se echan sobre los bienes de las viudas haciendo ostentación de largos rezos. Estos recibirán un castigo muy riguroso»”. Las palabras de Jesús son “enseñanza” (en tēi didajēi autóu élegen) dirigida a “la multitud” (Cfr. 11,18.32; 12,12.37) que está admirada de su enseñanza y le escuchaba con gusto – a esta multitud le temen los adversarios de Jesús. Les previene contra la ostentación de los escribas que gustan de los ropajes y el reconocimiento público, de los “primeros lugares en las sinagogas” (kái prōtokathedrías en táis synagōgáis): estas palabras no sólo se refieren a la pretensión de ocupar los primeros lugares, sino a que ellos se erigen como los intérpretes auténticos de la Tôrāh (Cfr. Mt 23,2-4). “Los primeros puestos en los banquetes” (kái prōtoklisías en tóis déipnois): en la rigurosa etiqueta de precedencias ellos pretenden ser dignos de los primeros lugares, en contra de la enseñanza evangélica. Nuevamente, no se trata sólo de orgullo: los escribas creen ser merecedores de los primeros lugares en el banquete del Reino (Cfr. Lc 14,7-14) por sus conocimientos sobre las Escrituras pero, habiendo olvidado la esencia de la Ley – la justicia, la misericordia y la fe –, corren el peligro de quedarse fuera. Jesús denuncia la máxima incoherencia y el máximo delito: ocultar su avidez y el despojo de las viudas (hoi katesthíontes tás oikías tōn jērōn) bajo un velo de piedad (prophásei makrá proseujómenoi, Cfr. Mt 6,5-8; Lc 18,9-14), como ya lo habían hecho los antiguos profetas – el juicio de Dios (perissóteron kríma) será implacable (Cfr. Am 8,4-8). “Lo que ellos mismo hacen, Jesús lo describe con dos ejemplos, que muestran su comportamiento para con el prójimo y para con Dios (cf. 12,28-34): saquean las casas de las viudas y oran prolongadamente, por ostentación. Las viudas (y los huérfanos) representan proverbialmente a los socialmente débiles, que tienen necesidad de defensa en modo particular.

 

FALTA GRAVE

Quien los explota, falta gravemente contra el mandamiento expreso de Dios (Ex 22,21-23; Is 1,17; 10,1-2). A los escribas Jesús reprocha que priven a las viudas de su patrimonio. Esto puede suceder en cuanto ellos, conocedores de la Ley, se hacen pagar mucho por sus obras y consejo (cf., en otro ámbito, la hemorroísa y los médicos: 5,26), o bien en cuanto se hacen sustentar por las viudas. Sus prolongadas plegarias son hechas por ostentación. A los escribas no les importa Dios, ni dirigirse a él con todo el corazón y con todas las fuerzas, sino la impresión que buscan producir en los hombres (cf. Mt 6,5; también Mc 7,6 = Is 29,13: «Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está muy lejano de mí»)” (Stock, Marco [2003] 259-260). Y hablando de las viudas, el contraste se establece ahora con la generosidad absoluta demostrada por una de ellas: “En una ocasión Jesús estaba sentado frente a las alcancías del templo, mirando cómo la gente echaba allí sus monedas. Muchos ricos daban en abundancia. En esto, se acercó una viuda pobre y echó dos moneditas de muy poco valor. Llamando entonces a sus discípulos, Jesús les dijo: «Yo les aseguro que esa pobre viuda ha echado en la alcancía más que todos. Porque los demás han echado de lo que les sobraba; pero ésta, en su pobreza, ha echado todo lo que tenía para vivir»”. La escena cambia ahora completamente: “la multitud” (ho ójlos) ya no es la que escucha con gusto a Jesús, sino la que entra al Templo y deposita abundantes limosnas en sus alcancías (eis tó gazophylákion), particularmente “muchos ricos” (kái pollói plóusioi éballon pollá). Ahora se trata de “una viuda pobre que arrojó dos moneditas de poco valor” (mía jēra ptōjē ébalen leptá dúo, hó estin kodrántēs): Marcos nos da la equivalencia, ya que nos informa que se trata de dos “leptones” áticos de bronce, la moneda más pequeña en circulación, equivalente a un “cuadrante” romano del tiempo de Augusto. Ahora Jesús “convoca a sus discípulos” (proskalesámenos tóus mathētás autóu, Cfr. 3,13.23) y pronuncia solemnemente una enseñanza, un principio de juicio y discernimiento sobre la limosna – una de las prácticas religiosas más antiguas y arraigadas, sobre la que Jesús ya había dado enseñanzas: el valor de la ofrenda no depende de las cantidades, y la recompensa no depende del reconocimiento público, sino que viene del Padre celestial (Cfr. 9,41; Mt 6,2-4).

 

VIUDA POBRE

Jesús retoma la descripción de la “viuda pobre” – que casi es un pleonasmo, dada la condición de desvalimiento propia de la mujer viuda en el contexto cultural de la época – y afirma el valor superior de su ofrenda: “Porque los demás han echado de lo que les sobraba (pántes gár ek tóu perisséuontos autóis ébalon); pero ésta, en su pobreza, ha echado todo lo que tenía para vivir (pánta hósa éijen ébalen hólon tón bíon autēs)”. La viuda pobre no es solamente una mujer generosa: es una mujer de fe, libre de las preocupaciones del dinero no porque le sobre, sino porque confía en la providencia amorosa divina, que no ha de desampararla. “Es a sus discípulos, a quienes ha llamado, a quienes Jesús revela (12,43) cuánto aprecia el comportamiento de esta viuda. En el camino a Jerusalén (8,27-10,52), Jesús se ha ocupado casi exclusivamente de ellos. En Jerusalén obra casi exclusivamente en el templo y se dirige a todo el pueblo de Israel. A éste pertenecen naturalmente también sus discípulos, que lo acompañan a todas partes (cf. 11,11.12.15.19.20.27). […] En el camino hacia la ciudad, delante de la higuera seca, Jesús llama a sus discípulos a la fe incondicional en Dios y al perdón en relación con el prójimo (11,20-25). En la figura de la viuda pobre indica a sus discípulos, que han dejado todo (10,28-31), cuál es la dignidad del pobre, la libertad en relación consigo mismo y la total confianza en Dios. Ellos deben orientarse no hacia su propia ambición (9,33-34; 10,35-41) y hacia el comportamiento de los escribas (12,38-40), sino hacia el de esta mujer pobre. Deben confiar en Dios y orientarse sólo hacia él. Como en otros lados en la obra de Jesús en Jerusalén, también en estas dos enseñanzas al centro se encuentra Dios” (Stock, Marco [2003] 263-264). Todos estamos expuestos a la tentación de vivir de apariencias ante Dios, pero es inútil: su mirada penetra hasta el corazón del hombre, de manera que sólo Él puede juzgar correctamente nuestras acciones (Cfr. 1Sam 16,7). Dios no se deja engañar por los falsos alardes de piedad o por cuantiosas donaciones – la ofrenda que espera de nosotros es la fe incondicional puesta en Él cuando humildemente nos atrevemos a orar con las palabras y el Espíritu de Jesús: “hágase tu voluntad… danos hoy nuestro pan de cada día”.

 

HOMBRE RICO

El apego a sus bienes impidió al hombre rico seguir a Jesús (Cfr. 10,17-22) y Jesús advirtió a sus discípulos sobre el peligro de las riquezas (Cfr. 10,23-27). Pedro equivocadamente ha pensado que seguir a Jesús es un negocio, como una inversión que debe producir ganancias: “Ya lo ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido” (Cfr. 10,28-31). El discipulado tiene que hacerse en pobreza, porque el Reino de Dios pertenece a los “pobres de espíritu” (Cfr. Mt 5,3), que no es una categoría meramente sociológica ni económica, sino la condición de posibilidad para el discipulado porque significa libertad y disponibilidad al servicio. En el camino con Jesús hacia el Reino lo único que necesita el discípulo es la fe que lo hará libre y ligero para seguirle con autenticidad.

Un homenaje para un ser amado

Un homenaje para un ser amado

Tuvimos la oportunidad de platicar con Christian Ureña, de Grupo Ureña Funerarios, para entender cómo vive la gente el duelo y los servicios que ofrecen.

 

¿Qué tanta gente

busca la cremación?

Regularmente aquí en Guanajuato la gente seguimos siendo tradicionalistas, buscamos más el entierro. Si bien es cierto, se tuvo un incremento en las cremaciones en el paso de los años, yo te hablo que de hace 20 años Grupo Ureña Funerarios teníamos una cremación por cada 100 entierros y  actualmente estamos teniendo diez cremaciones por cada 100 entierros, ósea que ha tenido un incremento importante de un 1% a un 10% en el mercado.

 

¿Qué  costo tiene un servicio funerio?

El servicio puede fluctuar entre 10 mil o los 200 mil o en medio millón de pesos, depende también a donde vayas hacia lo que quieras los servicios funerarios finalmente debemos de entender que es un homenaje a la persona, nosotros nos preparamos para hacer una fiesta cuando vamos a tener una primera comunión, un bautizo, una boda, finalmente se consigue el salón, el vestido, todos los arreglos necesarios para que aquellas personas, hablando de la boda, puedan unirse en vida, pues en este sentido esa es una cultura que tiene el mexicano, sin embargo los servicios funerarios eso no existe, en otras partes del mundo donde la gente primero prevé tener un servicio funerario antes que hacer una boda y aquí estamos al reves, aquí primero son las fiestas y desafortunadamente la mayor parte de los casos cuando las personas fallecen pues no cuenta con el recurso.

En Grupo Ureña Funerarios, contamos con programas de cooperativa para que la gente pueda ir pagando su servicio funerario y también contamos con planes de previsión.

Las cooperativas se pagan desde 20 pesos semanales, los paquetes de previsión, son desde 100 pesos semanales y estos paquetes son un ahorro para el día que se ocupe; debemos entender y tener algo en claro: nadie quiere morir, sin embargo es lo único seguro que hay en esta vida. Entonces la gente que tiene un plan previsor, está más preparada cuando ocurre un deceso de él o de uno de sus seres queridos para no lastimar el bolsillo o la economía de su familia.

 

¿Grupo Ureña

cuenta con servicio de repatriación?

Nosotros tenemos una red de servicios funerarios en la cual contactamos a miembros de nuestra red, para que recojan el resto humano donde fallezca, lo lleven y hagan los preparativos.

Grupo Ureña Funerarios nos encargamos de realizar los trámites ante el consulado que le corresponda, en la unión americana y enviamos un vehículo para hacer el levantamiento de la persona que falleció allá y traerlo a México.

 

¿Cómo vive grupo Ureña su fe?

En este sentido nosotros, hablo de la familia Ureña, hemos sido criados bajo la fe católica y profesamos como tal la religión católica, nosotros somos respetuosos de otras religiones, contamos con salas que son ecuménicas porque de repente tenemos gente que tiene otro tipo de creencia y pues somos respetuosos de ello.

Nosotros vivimos como nos lo enseñaron, desde nuestros padres, nuestros abuelos y finalmente en el clero, y como tal buscamos apoyar a la gente para rendir homenaje para que se le pueda dar una despedida aquella persona.

Buscamos lo que es el templo la iglesia o parroquia donde se va a celebrar la misa y el cementerio. Queremos ayudar a la gente para que no tengan de que preocuparse en una situación de este tipo.

Sabemos que de ante mano que el alma ya no está pero el cuerpo ahí permanece entonces como tal solicitamos que pues busquen lo que mas le gustaba (ropa), para que se vaya de este mundo terrenal de la mejor manera posible.

La fe nosotros la profesamos como tal, para que la familia pueda despedir de la mejor manera a sus seres queridos sin tener que preocuparse de ese tipo de detalles.

Al momento que llegan al Grupo Ureña Funerarios nosotros, queremos hacerles el trago amargo menos difícil, encargándonos de todo y que ellos puedan vivir su duelo en acompañamiento con aquella persona de la mejor manera posible.

¿La cremación es pecado?

¿La cremación es pecado?

Entrevistamos al Padre Rubén Porras Penilla, párroco de la parroquia del Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en León. Esta parroquia tiene la atención pastoral del Panteón San Nicolás. El cual abrió sus puertas a finales del siglo XIX y actualmente sigue teniendo mucha afluencia de personas. La parroquia ha llegado a tener la celebración de exequias hasta de 8 difuntos. En la presente entrevista el Padre Rubén nos aclara mucho en tema de la Resurrección y la Cremación de los difuntos.

¿Qué nos puede comentar sobre la Resurrección de los Muertos y la cristiana sepultura?

En 1963, lo que era antes el Santo Oficio ahora llamada la Congregación para la Doctrina de la Fe, determinó que todos los muertos deberían de ser sepultados. Esa es la indicación. Todos los muertos deben de ser sepultados por respeto a su dignidad de haber sido bautizados. Todos los cuerpos merecen respeto y se les debe tratar con veneración, no con adoración, pues esa pertenece solo a Dios. 

La razón es la Resurrección, porque Cristo Resucitó, todos tenemos la esperanza de Resucitar con Él. Al sepultar a los muertos creemos que Jesús nos resucitará con Él. ¿Cómo? Como Dios sabe hacerlo, como Él quiere hacerlo.

El Santo Oficio o Congregación de la Doctrina de la Fe, declaró también que si algunas personas querían cremar a sus muertos, también lo podrían hacer. Siempre y cuando no lo hicieran por odio a la fe.

¿LA CREMACIÓN CONTRADICE LA FE?

No, porque la Iglesia, sabe que esa cremación no le va a afectar al alma del difunto, así como mucha gente dice que cremarlo es como echarlo al infierno, eso no es cierto. La cremación no afecta en nada al alma del muerto. Por lo tanto está autorizada la cremación.

Recordemos también que pensar en esparcir las cenizas en un rio, echarlos al viento es una práctica panteísta. Porque con eso se está afirmando, erróneamente, una doctrina falsa de que el ser humano es como parte de las cosas. La Iglesia prohíbe que se esparzan las cenizas, porque no somos parte de la naturaleza material. El ser humano, por el Espíritu Santo es un ser espiritual.

¿CÓMO EXPLICAR EL HECHO DE LA RESURRECCIÓN Y CÓMO SE RELACIONA EL TEMA DE LA CREMACIÓN?

La fe en la Resurrección nos ayuda a comprender que Cristo ha dispuesto moradas en el Cielo.

Entendamos que el Cielo no es un espacio físico, es la comunión con Dios, por lo tanto los que han muerto en la fe en el Señor, tienen la esperanza de Resucitar con Él. ¿Por qué pueden Resucitar? Porque creen en el Señor.

Dice Jesús: “vengan benditos de Padre, tomen posesión del Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo”. Y también las otras palabras de Jesús: “Vengan a mí los que están agobiados y cansados que yo los Resucitaré”. La Resurrección es un hecho histórico que se basa en la Resurrección de Cristo.

Ir a Misa y confesarse, comulgar nos capacita para escuchar y comprender la voz de Dios, para conocerla. Porque en el mundo hay muchas voces. ¿Cómo podemos percibir la voz de Dios? Yendo a Misa, confesando y comulgando es como nos vamos familiarizando con la voz de Dios. Que un día nos va a llamar, no sabemos ni cuando, ni como, pero sabemos que nos va a llamar.

La fe en la Resurrección, la práctica de las buenas obras, no te libra de la muerte, porque la muerte es necesaria. Es un paso de una etapa limitada, que nos puede gustar mucho, pero que no se puede comparar con la vida eterna. La muerte no es querida por Dios, Él quiere que tengamos vida y la tengamos en abundancia, tanto así que nos dio la vida eterna.

¿QUÉ PASA POR LA MENTE DE USTED CUANDO CELEBRA UNAS EXEQUIAS?

Primeramente observo a la gente, a unos los veo con mucha fe, muy convencidos, muy entregados a la voluntad de Dios. Pero también veo a otros muy indiferentes. Y otros enojados con Dios.

Yo dirijo la homilía precisamente a estas personas: a los que vienen indiferentes, los ánimo.

¿Los animales tienen alma?

¿Los animales tienen alma?

Sabemos que las mascotas ocupan un lugar muy importante en la vida del ser humano, estos vienen a ocupar un lugar en la vida emocional de las personas y forman parte de la familia y la pregunta que los fieles se plantean es: ¿los animales van al cielo? ¿Podemos celebrar una misa de exequias a nuestras mascotas?

El Padre Rubén Porras nos comenta: “La opinión de la Iglesia es, que como San Francisco de Asís, debemos cuidar y querer a los animales y a las plantas. El mismo Papa Francisco habla mucho de la ecología, de crear un equilibrio entre los seres creados. Pero eso no significa que por ese cariño a las mascotas se les deba celebrar Misa, ni darles una sepultura porque no son cristianos. No pueden ser llevados a un cementerio. La Iglesia no autoriza eso”.

EL ALMA

Actualmente hay una controversia en las redes sociales donde se habla mucho de los “sentimientos” de los animales. Se asegura que también ellos tienen alma, porque ellos también “sienten”, a propósito de esto el mismo sacerdote señala: “No entran al cielo porque no tienen alma, esta parte espiritual es únicamente humana. Los animales son parte de la naturaleza totalmente. El ser humano forma parte de la naturaleza pero con un alma humana que lo hace diferente a todos los seres creados, pues tiene voluntad e inteligencia”.

67º Rosario viviente en León

67º Rosario viviente en León

El pasado domingo 24 se llevó a cabo el 67 Rosario Viviente, bajo el lema: “El amor permanece siempre”. Un acontecimiento típicamente leonés, cuidadosamente resguardado por generaciones de fieles, que han resguardado, pulido y acrecentado este legado, iniciado por el Padre Roberto Guerra.

El rezo comenzó con el canto del himno a la Madre Santísima de la Luz, cuya imagen presidió como cada edición el cuadro final al centro del Estadio. La jaculatoria propuesta por los organizadores proclamó: “Señor, al igual que San José, haznos personas de bien”.

Además de San José, este año el rosario estuvo soportado por otras dos columnas fundamentales: la devoción a la Virgen del Pueblito, y el centenario de la Legión de María.

Los conductores principales fueron el Padre Roberto Guerrero, responsable del comité organizador y la periodista Tere Vergés, Coordinadora de Radio Cristo Rey.

PASAJES

El primer pasaje se llamó “Llevó a María a su casa”, dedicado al valor de la generosidad y dirigido por Martina García de la Legión de María; el segundo, “Nacer para Dios”, dedicado a la humildad y dirigido por Luisa Alfaro, integrante de “Derechos de los Niños A.C.”; el tercero, “Tomó al niño y a su madre y se fue a Egipto”, dedicado a la valentía, dirigido por Fray Julián OFM; el cuarto, “Volver a casa”, dedicado a la responsabilidad, dirigido por la familia Cervantes Rodríguez; finalmente, el quinto pasaje, “Educar en el bien y en el amor”, dedicado a la esperanza, a cargo del sacerdote Jesuita Juan Carlos Zavala.

En las efemérides a recordar, se hizo oración por el ya mencionado Año de San José, por los 500 años de la Conversión de San Ignacio, por el Proyecto Global de Pastoral en México, y por el año internacional para la eliminación del trabajo infantil.

Con luces se fue pintando la figura del rosario sobre el pasto, al paso de cada Padre Nuestro y Ave María, dibujo de luz que resaltó visualmente gracias a las tomas con dron que desde las alturas fue acompañando a la procesión, mientras que además registró la puesta espectacular de sol, que engalanó con su sinfonía de colores la devoción, regalo que el cielo dio para suplir el espectáculo presencial de las miles de velas que este año, por segunda ocasión consecutiva no pudieron iluminar el estadio León.

Durante meses, los organizadores estuvieron planeando y ensayando los cuadros, las meditaciones y la logística en general, lo que se hizo patente en la impecable producción, transmitida por señal abierta a través de Tv4, por María Visión, y a través de las redes sociales de la Arquidiócesis, Radio Cristo Rey, Semanario Gaudium, y más de 15,000 páginas amigas y fieles que compartieron la transmisión, haciendo posible que el rosario, que antes de la pandemia llegaba a decenas de miles, ahora llegó a cientos de miles, tal vez millones, gracias a la maravilla de la tecnología.

REZAR CADA DÍA

El Padre Roberto, exhortó a los fieles que acompañaron la transmisión a prender las velas en sus casas, y hacer la promesa central del evento, rezar diariamente el Rosario en familia por el resto del año.

En su mensaje a la feligresía, el Arzobispo Alfonso Cortés comentó: “Estamos viviendo tiempos muy particulares que nos han impedido estar reunidos, por eso hay solamente una presencia muy significativa… este año, particularmente, queremos tener la experiencia de venerar a San José, este hombre justo que hizo las veces de padre con nuestro Señor Jesucristo… les dejo este mensaje con el corazón, y estaré presente desde Roma con ustedes rezando el Santo Rosario”.

Exhortó a vivir como familia en la iglesia: “Quiero hacerles una invitación a que tomemos conciencia de que somos familia. Que como familia debemos renovar nuestra fe, debemos mirar las virtudes de la Sagrada familia. En este momento, los padres de familia, deben educar a sus hijos como personas, como hijos de Dios”.

¿Qué hacer con las cenizas de un ser amado?

¿Qué hacer con las cenizas de un ser amado?

El misterio de la existencia ha sido desde siempre uno de los misterios que más aquejan la vida del hombre. Desde siempre, el final de dicha existencia, ha sido acompañada con una serie de ritos y costumbres de acuerdo a la cultura y la religión que se profesa.

En nuestro caso, como país, hemos sido formados en un sincretismo religioso y cultural que tiene sus inicios desde el llamado “Descubrimiento de América” a finales del siglo XV. Desde entonces, con la llegada del cristianismo y las raíces precolombinas, tenemos usos y costumbres en los ritos funerarios que forman parte de nuestra fisonomía como nación.

Sin embargo, a pesar de que hay bellas costumbres con una explicación ampliamente cultural como los altares de muerto, el cempasúchil, las calaveritas, la catrina, etc, hay otras acciones que en los últimos tiempos han venidos practicándose y que es necesario que nos detengamos un poco en atenderlas:

 

VELORIO

Esta costumbre, no existe en todos los pueblos. En el nuestro, es una costumbre que es imprescindible, ya que nuestra sensibilidad necesita tiempo de proceso para despedirse de los despojos mortales de nuestros seres queridos. Al haber perdido a un ser querido es un cúmulo de sentimientos que necesitan ponerse en orden. En un proceso de duelo, viene la resignación, el coraje, la tristeza, etc; que necesita tiempo para procesarlo, en compañía de los familiares y amigos que se reúnen para apoyarse y demostrar cercanía.

 

CREMAR LOS CUERPOS

Esta es una costumbre que antiguamente no se aceptaba en la Iglesia pues se consideraba que se verían en la imposibilidad de la resurrección del último día. Sin embargo, con la instrucción de la Iglesia, desde 1963, se aconsejaba la sepultura de los cuerpos, pero agregó que la cremación no es contraria a ninguna verdad natural o sobrenatural, por lo que desde entonces, gran número de personas eligen ser incinerados por razones de diversa índole.

 

NOVENARIO

Una vez que ha pasado el velorio, la gente se retira a sus casas y la familia permanece en la propia; pero aquí no termina todo, pues ahora viene el sentimiento de soledad. Es momento de encontrarse consigo mismos, aunque de una manera sabia, durante nueve días, amigos y familiares se reúnen en casa -normalmente por la noche- para rezar el rosario y despedir poco a poco al difunto dejándolo ir lentamente, abrazando y mostrando su cercanía con los deudos.

 

COMIDA EN CADA DÍA DEL NOVENARIO

Es común que durante esos días, la familia comparte un “refrigerio” con las personas que les acompañan. Para algunos, es un gasto innecesario y una práctica onerosa, pero también es una realidad que mucha gente se solidariza con ellos y les proporciona lo necesario o una ayuda para los gastos. Esta práctica obviamente pretende significar el compartir la misma vida, pues el alimento es vida. Así como se comparte la vida en un momento de gozo como una boda, un bautizo o un cumpleaños, así se comparte la vida en el dolor y la tristeza.

 

EL LEVANTAMIENTO DE LA CRUZ

Esta práctica se ha ido haciendo cada vez más común. Muchas personas lo piden, pero no saben su significado. Esta práctica es una mezcla de culturas prehispánicas que combinan la tierra, los pétalos de flores y el agua como en los tapetes de día de muertos. El último día del Novenario, se lleva a cabo este acto que ordinariamente lo reza algún laico y pretende simbolizar el acompañamiento que se hace al difunto hasta que llegue a la vida eterna, y se le impulsa con las oraciones en su honor. Se levanta del lugar donde por última vez estuvo su cuerpo y se le recomienda a la vida eterna.

 

QUÉ HACER CON LAS CENIZAS

Cuando ha pasado el día del velorio y novenario viene un momento de apaciguamiento del frenesí. La gente se va, y se quedan las cenizas. Lo que aconseja la Iglesia es que se depositen en un lugar sagrado: en la Iglesia o en el cementerio donde esperarán la resurrección del último día. Ordinariamente se llevan a misa y al terminar, se depositan ahí. Es el momento final y se continúa con la propia vida, no sin dolor, pero con esperanza en la vida eterna.

A pesar de todo, algunas personas deciden quedárselas en casa, pero esto no es aconsejable, puesto que después de la generación inmediata, las cenizas pueden pasar a ser un estorbo para quienes no conocieron de cerca al difunto y se pueden cometer acciones de irreverencia. Por eso, la Iglesia dispone que descansen en un lugar sagrado por la fe que profesamos y por salvaguardar la dignidad, puesto que los despojos mortales participan de la persona en su integridad y en su historia que debe ser respetada siempre. La voluntad de que las cenizas serán esparcidas en el mar, en la montaña o en el bosque o en cualquier otro lugar, expresa una disociación de la fe cristiana, pues ésta cree absolutamente que la persona sigue viviendo para la eternidad y que no queda anulada su existencia. Es por eso que la Iglesia, sabiamente, ha dispuesto un día para todos los difuntos -2 de noviembre- y los encomienda con sus oraciones a Dios, quien a nadie olvida.

Una costumbre más rara aún, es el disponer que las cenizas se dividan entre los hijos, que se conviertan en joyas o amuletos. Esto es totalmente el lado opuesto, pues aunque ya no son una persona, no se les puede tratar con irreverencia cosificante. No necesitamos llevar a todas partes lo que fue de nuestros nuestros seres queridos, para decir que los amamos. Ellos como hijos de Dios, esperan la manifestación gloriosa de los últimos tiempos y el lugar más adecuado en el que se asegura el respeto y la dignidad a perpetuidad, es en un lugar sagrado.

 

VESTIR LOS CUERPOS CON ATAVÍOS

La manera en que debe ir vestido el difunto, es lo que en su vida cristiana es significativo. Por ejemplo, a un obispo, sacerdote o diácono, se le viste con sus ornamentos, puesto que desempeñó un oficio en favor de la comunidad; a un ministro extraordinario de la Eucaristía, adorador nocturno o de alguna otra cofradía se le puede poner su distintivo, según lo que haya expresado en su fe y devoción. Alguien que no pertenecía a ningún movimiento apostólico, se le viste como de ordinario, con su ropa de civil y cristiano, con el crucifijo y el rosario entre sus manos, para expresar así, su fe y devoción a Dios y a la Santísima Virgen    María. Dado que la en esos últimos momentos se recomienda el alma, no es significativo vestirlos según sus aficiones deportivas o de otra índole, ya que eso no es significativo para la vida cristiana.

 

HOMENAJES

Es común ver que aquellas personas que ocuparon un lugar en la sociedad como por ejemplo en la política, la cultura, las artes, sean homenajeados en su lugar de trabajo o ámbito en el que se desempeñaron como el Congreso, el Palacio de Bellas Artes, en el estadio, etc. Cuando se trata de un homenaje civil respetuoso que exprese la dignidad y el aprecio de los fallecidos, es loable; pero cuando son prácticas rebasan el límite, no se aconseja, por ejemplo, el llevar el ataúd a una portería de fútbol para que rebote y entre el esférico, o montarlo en un caballo; llevarlo en un vehículo a toda velocidad, sacar el cadáver para despedirse de él, etc. Éstas aunque son prácticas más comunes en otros países y culturas, a veces se adoptan en nuestro país. Aunque de hecho se haga y no esté explícitamente determinado, no  es lo mejor.

 

EL CORAZÓN DE LOS DEUDOS

A pesar de que sabemos que nuestros seres queridos ya no están, los signos que hacemos en torno a sus despojos mortales, es para tranquilidad de nuestra propia conciencia y demostrar externamente que nunca los olvidaremos y que siempre los llevaremos en nuestro corazón. Sin embargo, los signos que realicemos que nunca confronten ni banalicen nuestra fe.

 

ORACIONES

Después de todos los rituales, con el paso de los días, los meses y los  años, el dolor va disminuyendo con mucho trabajo y resignación, pero lo que no debe de disminuir nunca son las oraciones de intercesión por nuestros fieles difuntos, pues el verdadero juez de nuestras intenciones es el tiempo. Recién fallecidos se hacen los mejores propósitos, y después, éstos se van desvaneciendo. Las flores naturales nos aprovechan a nosotros; las verdaderas flores espirituales que les aprovechan a ellos, son las intenciones de misa y nuestras oraciones personales.

El Señor, nuestro Dios, es el único Señor

El Señor, nuestro Dios, es el único Señor

Después de la entrada mesiánica en Jerusalén (Cfr. 11,1-11) se agudiza el conflicto entre Jesús y las autoridades religiosas del pueblo judío – sumos sacerdotes, escribas y fariseos –, encargadas también de la gestión del Templo. El episodio de la higuera estéril es una alusión a la esterilidad de aquellos que no son capaces de creer en Jesús (Cfr. 11,12-14.20-26). La fe es la condición necesaria para una plegaria efectiva – en el Evangelio de Marcos no encontramos una forma específica del Padrenuestro como en los otros sinópticos (Cfr. Mt 6,9-13; Lc 11,2-4), pero sí una clara alusión a la plegaria cristiana por excelencia: “Por eso les digo: todo cuanto pidan en la oración, crean que ya lo han recibido y lo obtendrán. Y cuando se pongan de pie para orar, perdonen, si tienen algo contra alguno, para que también su Padre, que está en los cielos, les perdona sus ofensas” (11,24-25; Cfr. 14,32-42). La entrada mesiánica de Jesús, en el primer día de su actividad en Jerusalén, y la expulsión de los mercaderes del Templo – que debe ser “casa de oración para todas las gentes” (Cfr. Is 56,7) – en el segundo día, provoca fuertes confrontaciones con las autoridades, que cuestionan la autoridad de Jesús para actuar de ese modo (11,27-33). La parábola de los viñadores homicidas (12,1-12) está dirigida a estas mismas autoridades, que “trataban de detenerle – pero tuvieron miedo a la gente – porque habían comprendido que la parábola la había dicho por ellos.

 

TRIBUTO AL CESAR

Y dejándole, se fueron”. Enseguida encontramos dos episodios polémicos más: uno, protagonizado por los fariseos y herodianos, sobre la licitud del tributo al César (Cfr. 12,13-17), otro, protagonizado por los saduceos, sobre la resurrección de los muertos (Cfr. 12,18-27). En este contexto se inserta el texto de la lectura de hoy (12,28-34): “En aquel tiempo, uno de los escribas se acercó a Jesús y le preguntó: «¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?» Jesús le respondió: «El primero es: Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor; amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. El segundo es éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay ningún mandamiento mayor que éstos»”. Podemos comprender que los ánimos están caldeados por las confrontaciones anteriores, en las que Jesús ha sido cuestionado “para cazarle en alguna palabra” (hína autón agréusōsin lógōi, Cfr. 12,13). El hecho de que ahora “uno de entre los escribas” (héis tōn grammatéōn) tome la iniciativa de “acercarse” (proselthōn) a Jesús podría ponerlo en guardia ante un nuevo ataque ante la “pregunta” (epērōtēsen autón) de un personaje identificado con el grupo de sus adversarios. Sin embargo, Marcos nos indica que la motivación para este gesto del escriba es positiva: había escuchado la respuesta que Jesús había dado a los saduceos – “les había oído y, viendo que les había respondido muy bien…” (akóusas autōn syzētóuntōn, idōn hóti kalōs apekríthē autóis, v. 28). La pregunta es comprensible en labios de un escriba: “¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?” (póia estín entolē prōtē pántōn?). Como lo hemos visto, un escriba es un experto en la Tôrāh, en su interpretación y aplicación a las realidades cotidianas de la vida del pueblo judío. A diferencia de la presentación de este episodio en Mateo (22,34-40) y Lucas (10,25-289, que es la de una controversia, en el caso de Marcos nos encontramos con una “disputa escolar”, es decir, el escriba toma el lugar del discípulo que pregunta lealmente al Maestro sobre un tema frecuente en las discusiones de escuela: “Los rabinos discutían con relativa frecuencia sobre cuál era el primer mandamiento o cuál era más suave y fácil de cumplir; sus respuestas eran diversas; […] La respuesta más famosa es la que dio Hillel a un prosélito que quería instruirse en la ley y ser independiente: «Lo que no quieras para ti, no lo hagas para los demás: en esto se resume la ley, el resto sólo es un comentario; ve y aprende» (Sabbat, 31a)” (Taylor, Evangelio según San Marcos, 585).

 

PIEDAD JUDÍA

La respuesta de Jesús es un nuevo ejemplo de su estilo de enseñanza con autoridad en la interpretación de las Escrituras, remitiéndose nada menos que al šǝma‘, texto que la piedad judía ordenaba recitar diariamente a todo judío piadoso y observante: “Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor; amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas” (Cfr. Dt 6,4-5 LXX). La afirmación fundamental de la fe judía – el carácter único e indivisible del Dios del Éxodo y de la Alianza, a diferencia de los ídolos – es la base de la exigencia de un amor total que implica reconocimiento, culto y obediencia exclusiva. A la base de todo mandamiento y de su obligatoriedad está la imagen de Dios, que “no es un Dios de muertos, sino de vivos” (Cfr. 12,27). Por otro lado, la enumeración señalada por Marcos para caracterizar el amor que exige este mandamiento – “con todo tu corazón” (ex hólēs tēs kardías sou), “con toda tu alma” (ex hólēs tēs psyjēs sou), “con toda tu mente” (ex hólēs tēs dianóias sou) y “con todas tus fuerzas” (ex holēs tēs isjýos sou), implica la totalidad absoluta del ser humano: el amor total que se debe a Dios nace del corazón del hombre e implica todas sus potencias y capacidades. Con su respuesta, Jesús establece con absoluta firmeza que los mandamientos no son simplemente normas absolutas que cumplir, sino respuesta obedientemente amorosa del hombre al amor divino que lo constituye como hombre libre del egoísmo y del interés propio para amar “con todo el corazón”. Lo que une al hombre con Dios no es el cumplimiento estricto del precepto, sino el amor con el que se observan las disposiciones divinas, que son un don de gracia para el pueblo de Israel y para el discípulo de Jesús. Jesús añade por su cuenta un “segundo mandamiento” (deutéra háutē), citando Lv 19,18: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (agapēseis tón plēsíon sou hōs seautón), uniéndolos inseparablemente, aunque distinguiendo la intensidad del amor que corresponde a cada uno. De Dios parte la iniciativa del amor de elección por Israel, haciéndolo libre y convirtiéndolo en su pueblo en la Alianza – la respuesta de amor por parte del hombre, aunque imperfecta, tiene que ser total. El amor al prójimo – al que está cerca de ti, para con quien tú tienes obligaciones de caridad, sin limitaciones ni distingos raciales o religiosos (Cfr. Lc 10,29-37) – corresponde a la dimensión horizontal de la existencia humana: reconocer en el otro a un hijo de Dios, uno a quien Dios ama como a mí. En esta respuesta de amor se reconocerá al auténtico discípulo de Jesús (Cfr. Jn 13,35; 1Jn 4,19-20). “En conclusión, Jesús reafirma que ningún otro mandamiento es más grande que estos dos. Estos son la luz que Dios da a los hombres, y muestran cuál es la tarea primaria del hombre, dando dirección y sentido a su existencia, indicando el camino hacia la vida. El primer mandamiento permanece en primer lugar y el segundo en segundo; no son intercambiables, pero tampoco separables. El amor a Dios está em primer lugar y debe ser omnicomprensivo. El amor al prójimo, como el amor a sí mismo, puede no tener de hecho este carácter. Sólo Dios es Dios; por eso a él solamente corresponde la devoción que todo permea y abraza, sin reservas. El prójimo es, como el propio yo, una creatura de Dios; a él corresponde otro tipo de amor. Sin embargo, para Jesús la relación con Dios y con el prójimo están indisolublemente unidas (cf. 11,22-24 y 11,25)” (Stock, Marco [2003] 251).

 

EL SEÑOR ES ÚNICO

 

La reacción del escriba acogiendo la enseñanza de Jesús es de un reconocimiento entusiasta: “El escriba replicó: «Muy bien, Maestro. Tienes razón cuando dices que el Señor es único y que no hay otro fuera de él, y que amarlo con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, vale más que todos los holocaustos y sacrificios». Jesús, viendo que había hablado muy sensatamente, le dijo: «No estás lejos del Reino de Dios». Y ya nadie se atrevió a hacerle más preguntas”. El escriba le reconoce a Jesús el título honorífico de “maestro” (didákale) y reconoce también su respuesta como “buena” (kalōs) y “verdadera” (ep’alēthéias), repitiendo el núcleo de sus palabras. El añadido del escriba adquiere un sentido particular tomando en cuenta el lugar donde se desarrolla este diálogo – la explanada del Templo, el único lugar donde el pueblo judío puede ofrecer los sacrificios mandados en la Ley para expiar sus pecados, limpiar sus impurezas y restablecer su relación exclusiva con Dios. Los profetas del Antiguo Testamento habían insistido en la necesidad de unir la dimensión cultual sacrificial de la religión israelita con la rectitud ética: “porque yo quiero amor (ḥésed), no sacrifico (lō’-zābaḥ), conocimiento de Dios (wǝdá‘at ’ĕlōhîm), más que holocaustos (mē‘ōlôt)” (Os 6,6; Cfr. 1Sam 15,22; Sal 40,7-8; Is 1,11-17). Ahora es Jesús quien reconoce la rectitud de intención del escriba por su respuesta – “había hablado muy sensatamente” (nounejōs apekríthē) – y le hace un elogio muy singular dentro del contexto polémico de su actividad en Jerusalén previa a la Pasión: “No estás lejos del Reino de Dios” (ou makrán éi apó tēs basiléias tóu Theóu). El escriba se ha apartado del vicio de la interpretación casuística de la Ley que Jesús les echaba en cara, así como su ostentación y avidez (Cfr. 12,38-40; Mt 23,33-39) para reconocer lo que es verdaderamente esencial en la relación con Dios: el amor. Reconociendo a Jesús como maestro, el escriba ha comenzado su propia conversión hacia el Reino (Cfr. 1,15).

 

DISCÍPULO DEL REINO

Sería el caso del escriba que se ha hecho “discípulo del Reino” y saca del tesoro de la Palabra de Dios cosas nuevas y cosas antiguas (Cfr. Mt 13,52). Sin embargo, al escriba le falta dar otro paso fundamental: el reconocimiento de Jesús como el Mesías (Cfr. 8,27-30), tema de la siguiente controversia (Cfr. 12,35-37). No se puede entrar en el Reino de Dios sino a través del discipulado – el seguimiento personal de Cristo, Ungido de Dios, salvador, el único que nos dará testimonio del amor absoluto a Dios y el amor a los hermanos asumiendo la cruz (Cfr. Jn 3,16; 15,13) y, por ello, podrá exigir a sus discípulos el cumplimiento de este mandamiento: “ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando” (Cfr. Jn 15,14) – la esencia del discipulado y lo que Jesús nos manda es el amor.

Comunidad de Santa Catarina

Comunidad de Santa Catarina

Es en la comunidad de Santa Catarina donde nació el ilustre Sacerdote Jesús Ibarra Grande en 1925. Clérigo que destacó por su amor a la historia no solo eclesial, sino de todas las comunidades que pertenecieron a la hoy parroquia de San Diego de Alcalá en Jaral de Berrios de dónde se desprendió la parroquia de Santa María de Guadalupe Reina de los Apóstoles (San Bartolo) a donde pertenece la comunidad de Santa Catarina.

En el atrio del nuevo Templo dedicado a Santa Catarina y ubicado frente a la Primaria Emiliano Zapata, encontramos en el atrio un testimonial del Padre Ibarra Grande. En ella se refiere que esta zona del Valle de Jaral se asentaron los indios Cuachichiles. Vestigios de este pasado prehispánico aún se pueden encontrar en una zona denominada “La Malinche”, además en los alrededores las personas han encontrado piedras labradas en forma de hachas. Se dice que los Cuachichiles eran una tribu seminómada y muy aguerrida en la defensa de sus territorios.

HACIENDA DE TRESQUILA

Posteriormente, con la llegada de los Españoles, este lugar recibió el nombre de la Hacienda de Tresquila en 1607. Su primer dueño fue D. Juan de Zava, español que falleció en México en 1620. Los dueños sucesivos fueron D. Martín Ruiz de Zavala, D. Prudencio de Armenta, D. Juan Ruiz de Zavala y Lois, D. José de Retes, D. Dámaso de Zaldivar, D. Andrés de Berrio y D. Miguel de Berrio y Zaldivar, primer Marques de Jaral de Berrio. Como vemos, esta Hacienda de Trasquila fue anterior incluso a la Hacienda de Jaral de Berrio y después fue absorbida por esta.

Capilla Antigua de Santa Catalina

Capilla Antigua de Santa Catalina

Ubicada en la orilla del pueblo y a un costado prácticamente de un estanque de agua, se ubica e antiguo templo de Santa Catalina.

Este recinto, de acuerdo con el Padre Jesús Ibarra, se construyó sobre el antiguo Templo dedicado a Santa Catherina de la Antigua Hacienda de Tresquila. Dicho recinto aún conserva sus muros hechos de adobes y parte de su cúpula.

LA LEYENDA

Se dice que se edificó ahí ese templo debido a que un arriero que pasaba por ahí extravió su mula. En ese lugar se acercó con unas personas que rezaban y el forastero se unió a sus ruegos. Pasadas las horas, su mula apareció en ese lugar. En agradecimiento se edificó un recinto.

Con el paso de los años este Templo albergó un par de cuadros de hoja de lata. En ellos se representa a las ánimas del purgatorio. El más pequeño dice “A devoción de Francisco Antonio Bustamante mayo de 1848”  y así este templo se le empezó a denominar “Templo de las Animitas de Santa Catalina”. De hecho aún se conserva bajo resguardo tanto los dos cuadros como la imagen original de Santa Catarina que se veneraba en esa capilla antigua de las “animitas”.

A finales de la década de 1950 tanto el párroco de Jaral de Berrio, como los habitantes de Santa Catalina, se deciden a emprender la construcción de un nuevo recinto y dejar el “Templo de las Animitas” ya que territorialmente estaba desfasado de la zona centro de la comunidad y el estanque comenzó a acrecentarse llegando literalmente hasta las puertas de dicho templo, “más nunca el agua entró” aseguran los pobladores.

En 1960 se hace el cambio de templo y se lleva en solemne profesión tanto la imagen de Santa Catalina como las dos pinturas que hacen referencia a las Ánimas del Purgatorio.

Años más tarde y con el impulso del primer párroco de la parroquia de Santa María de Guadalupe Reina de los Apóstoles, Padre Miguel Padilla Estopellán, se amplía el templo nuevo y se construyen un par de características torres. Apenas en el mes de marzo de este año se puso su reloj que comienza a marcar la hora las 6 de la mañana y avisa a las 9 de la noche su última melodía. A las 3 se reproduce la Corona de la Misericordia.

En tanto la “Capilla de las Animitas” puede contemplarse a la orilla del estanque. Lamentablemente algunos elementos como las ventanas y puerta fueron robadas. Quedan solamente los vestigios de sus gruesos muros y dan testimonio del pasado de esta comunidad.

Bendicen sus campos

Bendicen sus campos

Desde hace aproximadamente 10 años la familia Rocha de la comunidad de Santa Catarina, en la parroquia de Santa María de Guadalupe Reina de los Apóstoles, comenzó con la bella tradición de bendecir sus cultivos, sus tierras, sus campos en el mes de julio.

La familia se especializa en el cultivo de chiles de diferentes tipos. Antes de comenzar a levantar las cosechas y echar andar el proceso de deshidratación de los chiles es que invitan a los sacerdotes a bendecir las tierras donde los tienen sembrados, en este año acudieron el Padre Marcos Cortés, Padre Diego Alejandro Porras y el Párroco del lugar, Padre José de Jesús Pérez Negrete.

BENDICIÓN

A las 10:30 de la mañana se comenzó con la bendición de unas tierras ubicadas en los límites de San Luis Potosí, en el ejido de Guadalupe. Ahí los Padres Marcos y Diego realizaron una oración de acción de gracias por los frutos ya visibles de la siembras y pidieron a Dios que siguiera asistiendo con su Providencia el tiempo restante de la temporada, mandando la lluvia suficiente a los campos y ciudades.

Más tarde, ya en las tierras de la comunidad de Santa Catarina se tuvo la celebración de la Santa Misa a la que acudió la familia Rocha y algunas familias más de la comunidad y de la comunidad de los Conitos y propietarios de más parcelas de la zona. Arribaron al lugar de la comunidad en peregrinación con la imagen de San Isidro Labrador, patrono de los agricultores.

Fue el Padre Diego quien se encargó de presidir la Eucaristía, concelebró con él el Sr. Cura José de Jesús Pérez. Mientras que el Padre Marcos ofreció el Sacramento de la Reconciliación a los fieles que lo requerían. Asistieron aproximadamente 120 personas.

GENEROSIDAD DE DIOS

En su homilía el Padre Diego señaló: “Venimos a agradecer a Dios los beneficios que de su generosidad recibimos, como el agua, por la cual están verdes nuestros campos. Nuestra actitud es de confianza y que se traduce en fe, esto nos lleva a la esperanza, esperanza en lo que su Palabra nos dice. Esto nos debe de llevar a obrar siempre en caridad. Pidámosle al Señor que nunca nos olvidemos de sus beneficios.”

Después de la Santa Misa se tuvo la comida. La familia Rocha convidó a todas las personas que acudieron a Misa. Se ofreció la tradicional sopa de arroz, carne de puerco en salsa verde, mole, elotes cocidos en una “foguera”(sic.) y como platillo principal barbacoa.

En general se vivió un ambiente de alegría, fraternidad y acción de gracias en donde todas las personas se involucraron para llevar a cabo la bendición de los campos y la celebración de la Santa Misa.

Una comunidad que respeta a Dios

Una comunidad que respeta a Dios

Parroquia de Santa María de Guadalupe Reina de los Apóstoles

La parroquia de Santa María de Guadalupe Reina de los Apóstoles fue erigida hace 17 años. Su primer párroco fue el Padre Miguel Padilla Estopellán, quien durante 14 años estuvo al frente de esta comunidad. El segundo cura es el Padre José de Jesús Pérez Negrete, quien lleva 3 años. Se desprendió de la parroquia de San Diego de Alcalá en Jaral de Berrios.

VIRGEN DE GUADALUPE

Una de las bellas tradiciones de esta parroquia es su preparación a su fiesta parroquial el 12 de diciembre. Durante 60 días se preparan para festejar a la Virgen de Guadalupe mediante la celebración de la Santa Misa en las distintas familias. San Bartolo es de las comunidades más grandes de San Felipe con una población aproximada de 10 mil personas. En toda la parroquia hay cerca de 30 mil personas.

Además de San Bartolo, hay 12 comunidades más que comprenden esta parroquia y entre ellas Santa Catalina. Esta comunidad en palabras de su párroco tiene “un bello sentido sobre la eternidad, sobre la muerte”, pues celebran cada aniversario de sus difuntos a la par de la Misa con alguna reliquia (alimentos) a las personas que asisten. “Esta es una comunidad profundamente viva, expresivamente ferviente”, recalca el sacerdote.

Las personas de Santa Catalina se dedican tanto a la agricultura como a la ganadería. Siendo la siembra del chile el más característico y nacionalmente conocido por su sabor.

La parroquia cuenta con su plan de pastoral parroquial, el objetivo de este es el encuentro con Jesús Vivo, el cual se renueva cada año y en enero se planean todas las actividades a realizarse. Se cuenta con consejo parroquial. Una de las experiencias más significativas es el trabajo con la pastoral de adolescentes y jóvenes de la mano con el Padre Mauricio Hernández y Padre Claudio Ramírez. En el 2019 se reunieron a vivir la Pascua más de 500 adolescentes y jóvenes. Se tiene también la catequesis infantil escolarizada a la par con la diócesis y se ofrece la catequesis pre sacramental. Ahora se está trabajando en la experiencia del kerigma en toda la comunidad parroquial. Se cuenta con Escuela de Formación de Agentes.

RESPETO A DIOS

Una de la característica esencial de esta parroquia es el profundo respeto a Dios y hacia el sacerdote. Finalmente el Padre José de Jesús da el siguiente mensaje: “La más grande de las noticias es que se encuentren con el Señor que da la paz, la alegría, la esperanza. Nunca pierdan su ilusión de vivir, nunca pierdan la esperanza por ninguna razón. Síganle echando muchas ganas y pongan toda su confianza en Dios. Él es el único que los puede consolar en sus diferentes angustias, Él es el que les puede dar vida en plenitud. El Señor es el que da la alegría y la felicidad plenamente cuando se tienen la confianza en Él. Nunca se alejen de Dios por ninguna razón, Él estará con ustedes en todas sus adversidades y también estará con ustedes en todas sus alegrías. Las adversidades cuando se está cerca a Dios se puede superar cualquiera; las alegrías cuando se está cerca de Dios son dobles”.

¿Gano si se lo pido a Dios?

¿Gano si se lo pido a Dios?

En muchas competencias deportivas que vemos ya sea en los centros deportivos (estadios, canchas, gimnasios, etc.) o en medios masivos de comunicación, ha sido una costumbre cada vez más arraigada, ver a tal o cual deportista (futbol, basquetbol, tenis, carreras, béisbol, etc.), musitando (es lo que creemos y ellos lo transmiten) una oración, haciendo la señal de la cruz, persignándose o abriendo los brazos al cielo mientras meditan; por ello que  cabe la reflexión que da pie a éste artículo: ¿Si me encomiendo a Dios, gano?

Podría parecer una contradicción cuando vemos a dos rivales deportivos haciendo similares gestos que nos hacen adivinar que se “encomiendan a Dios” para obtener la victoria, lo que nos lleva a otras preguntas ¿A quién le va Dios en ése encuentro, como para inclinar la balanza de la victoria a uno u otro lado? ¡Vaya quebradero de cabeza para encontrar la respuesta! ¿Y, si uno gana y el otro pierde, quiere decir que Dios “simpatizó” con uno y no con el otro? ¿Y por qué?

La fe católica es y debe ser muy importante en todo aspecto de nuestra vida, en la convivencia diaria familiar y social, en las tareas más sencillas, en las actividades laborales, los momentos importantes y por qué no, dentro de nuestras actividades deportivas, como esparcimiento, como profesión o como diversión; el encomendarnos a Dios es parte de lo que somos y nos hace (o nos debe de hacer) bien al practicar y dar testimonio de nuestra fe.

NUESTRA FE EXIGE SACRIFICIOS

Todos sabemos que la católica es una religión exigente en lo moral en todos nuestros aspectos de vida y que debe replicarse aún en lo deportivo. Es por ello que el ejemplo y la predica en un deportista, resulta especialmente ejemplar. Y más cuando se hace en foros abiertos a la vista de todo público.

La Iglesia no está ajena a la importancia que tiene el deporte en los valores cristianos y por ello los ejemplos de los deportistas que lo hacen patente, deben de ser reconocidos, sin que por ello se ponga en duda que lo hacen no para ganar notoriedad, sino para manifestar que por sobre todas las cosas, incluido el juego o los deportes, debemos tener presente a Dios.

Seguimos por ello recordando a San Pablo quien con lenguaje “deportivo” manifestaba en 1 Cor 9,23-27:

  1. Todo lo cual hago por amor del Evangelio, a fin de participar de sus promesas; 24. ¿No sabéis que los que corren en el estadio, si bien todos corren, uno sólo se lleva el premio?; 25. Ello es que todos los que han de luchar en la palestra, guardan en todo, una estricta preparación; y no es sino para alcanzar una corona perecedera; mientras que nosotros la esperamos eterna; 26. Así que, voy corriendo, no como quien corre a la ventura; peleo no como quien tira golpes al aire, sin tocar a su enemigo; 27. sino que castigo mi cuerpo rebelde y lo tengo bajo control, no sea que, habiendo predicado a los otros, venga yo a ser eliminado.

Dios no escoge ganadores ni vencidos, Dios quiere tener de su lado a aquellas personas que luchen con Fe, que se entreguen en todo momento por Él, buscando no una gloria efímera, sino la salvación eterna.

Maestro, que pueda ver

Maestro, que pueda ver

La lectura continua del Evangelio de Marcos nos ofrece hoy el episodio de la curación del ciego Bartimeo (10,46-52): la última curación que Jesús realiza en este Evangelio y la conclusión del “camino” que lo ha llevado, junto con sus discípulos, desde Galilea hasta Jerusalén, donde le espera la pasión y la cruz. Se forma una inclusión entre la curación del ciego de Betsaida (Cfr. 8,22-26) y la curación del ciego Bartimeo, al salir de Jericó – localidad que marca el final del camino por la fosa del Jordán y el inicio de la subida efectiva hacia Jerusalén. Jericó en este sentido es la última etapa antes de la llegada a Jerusalén, meta final del “camino”. El relato, extremadamente detallado en la descripción del personaje y las circunstancias de su encuentro con Jesús, asemeja mucho más un relato de vocación que un relato de un milagro de curación. “En la segunda parte del Evangelio de Marcos (de 8,22 al final), los milagros se hacen más raros hasta desaparecer durante la pasión, como si Jesús, que había salvado a otros, fuera incapaz de salvarse a sí mismo (15,31). […] Inmediatamente antes del relato de la entrada triunfal en Jerusalén, Jesús cura al ciego Bartimeo. Quizá debamos ver una oposición entre la actitud de Bartimeo (que con una fe disponible y eficaz reconoce en Jesús al Hijo de David) y la actitud de la muchedumbre de Jerusalén (que aclama la venida del reino de David, pero con unos sentimientos tan estériles como la higuera y tan ambiguos como el templo). Bartimeo, por el contrario, se reconoce ciego. Sabe que necesita la ayuda de Jesús para ver, creer y caminar. Pide y clama a Jesús. Por eso Jesús manda que se le acerque.

 

HIJO DE DAVID

El ciego, al arrojar su manto, que simboliza las trabas más legítimas, salta para recibir del Hijo de David la visión de la fe. Se trata, al parecer, directa y explícitamente de la fe y de una existencia cristiana siguiendo a Jesús. En oposición a este milagro de la fe, el relato de la higuera estéril (11,12-14.20-25) describe las consecuencias de la falta de fe” (Léon-Dufour [ed.], Los Milagros de Jesús [Madrid 19862] 217-218). El tema principal de este relato es, pues, el seguimiento de Jesús, la llamada al discipulado a la que Bartimeo, una vez recuperada la vista y adquirida la visión de la fe, responde positivamente, dejándose guiar por Jesús por el “camino” hacia la pasión y la cruz, hacia la gloria y el Reino. “En aquel tiempo, al salir Jesús de Jericó en compañía de sus discípulos y de mucha gente, un ciego, llamado Bartimeo, se hallaba sentado al borde del camino pidiendo limosna. Al oír que el que pasaba era Jesús Nazareno, comenzó a gritar: «¡Jesús, hijo de David, ten compasión de mí!» Muchos lo reprendían para que se callara, pero él seguía gritando todavía más fuerte: «¡Hijo de David, ten compasión de mí!»”. El lugar preciso del encuentro es la salida de Jericó (ekporeuoménou autóu apó Ierijō). Marcos describe detalladamente a los acompañantes de Jesús: “sus discípulos y una gran multitud” (kái tōn mathētōn autóu kái ójlou hikanóu) – sus discípulos son su compañía constante a lo largo de este camino hacia Jerusalén. Jesús les ha enseñado “en privado” (Cfr. 9,2.28.30) durante el viaje. La multitud sólo se menciona con ocasión de otro milagro: la curación del endemoniado epiléptico (Cfr. 9,14), reapareciendo al principio del capítulo 10, donde se nos dice que, como de costumbre, Jesús “les enseñaba”. Después de Jesús, el protagonismo en esta escena corresponde al ciego Bartimeo: la detallada descripción del personaje nos ubica en un concepto vocacional, ya que se nos ofrecen sus datos generales (Cfr. 1,16-20; 2,14) – su filiación (ho hyiós tóu Timáiou), su nombre (Bartimáios), su condición y su oficio. Se trata de un “ciego mendigo” (typhlós prosáitēs). Por su condición, “se sentaba al lado del camino” (ekáthēto pará tēn hodón): no se trata sólo de una referencia anecdótica – es muy común encontrar mendigos aquejados de diferentes enfermedades y discapacidades al margen de los caminos que recorren los peregrinos que se dirigen a grandes santuarios. Es preciso recordar que Jesús, acompañado de sus discípulos, está recorriendo el “camino” que lo lleva a Jerusalén, a la pasión y a la cruz, al cumplimiento de la voluntad del Padre. La indicación del lugar en el que se encontraba Bartimeo se refiere a que su ceguera le impedía recorrer el “camino” de Jesús, hacerse su discípulo. “Escuchar” (akóusas) el alboroto de la gente le debe haber advertido de un suceso importante. Cuando se da cuenta de la identidad del personaje que causa este alboroto – “Jesús Nazareno” (Iēsóus ho Nazarēnós) – no deja de llamarlo insistentemente a gritos (ērxato krázein/ho dé pollōi mállon ékrazen) a pesar de los regaños de la gente que quiere hacerlo callar. Bartimeo invoca a Jesús con estas palabras: “¡Jesús, hijo de David, ten compasión de mí!” (hyié Dauíd Iēsóu, eléēsón me) – se trata de una incipiente profesión de fe, comparable con la de Pedro, que ha reconocido a Jesús, en principio, como “el Cristo” (ho Xristós, Cfr. 8,29).

 

EL MESÍAS

En su venida, el “hijo de David”, como figura mesiánica, traería la vista a los ciegos (Cfr. Is 35,5; Mt 11,5). La iluminación del texto de Isaías nos remite al significado de la curación que Jesús se dispone a realizar: “Entonces se despegarán los ojos de los ciegos, y las orejas de los sordos se abrirán. Entonces saltará el cojo como ciervo, y la lengua del mudo lanzará gritos de júbilo… Habrá allí una senda y un camino (maslûl wādérek), vía sacra se le llamará (wǝdérek haqqōdeš yiqqārē’); no pasará el impuro por ella”. En efecto, Bartimeo será curado de su ceguera para poder recorrer un camino que no conduce ya a la Jerusalén ansiada por los desterrados, sino el camino del seguimiento de Jesús hacia el Reino. Bartimeo recuerda estas palabras de la Escritura y pone su confianza en ser curado por Jesús, el “Hijo de David”. “En la primitiva predicación se hacía referencia al oráculo de la dinastía davídica (2Sam 7,14ss). En la tradición sinóptica común Jesús es llamado «Hijo de David» dos veces: la curación del hombre ciego (Mc 10,47; Mt 9,27; 20,30; Lc 18,38); y la pregunta sobre el hijo de David (Mc 12,35; Mt 22,42; Lc 20,41). Estos dos son los únicos ejemplos en Mc; y Lc 1,32 es el único ejemplo excepcional en el tercer Evangelio. Sin embargo, Mt tiene seis ejemplos adicionales. El interés de Mateo en este título es evidente desde la primera línea (1,1) y desde el hecho de que a José, a pesar de no ser el padre natural de Jesús, se le da el rol paternal de transmitir al niño Jesús su linaje davídico (cf. Mt 1,20 donde «hijo de David» es el nombre por el que el ángel se dirige a José)” (Stanley-Brown, “Aspects of New Testament Thought” – “Titles of Christ”, JBC, 773). Enseguida viene la reacción de Jesús a los gritos insistentes de Bartimeo y el encuentro entre ellos: “Jesús se detuvo entonces y dijo: «Llámenlo». Y llamaron al ciego, diciéndole: «¡Animo! Levántate, porque él te llama». El ciego tiró su manto; de un salto se puso en pie y se acercó a Jesús. Entonces le dijo Jesús: «¿Qué quieres que haga por ti?» El ciego le contestó: «Maestro, que pueda ver». Jesús le dijo: «Vete; tu fe te ha salvado». Al momento recobró la vista y comenzó a seguirlo por el camino”. Jesús se detiene y manda llamar a Bartimeo. Algunas personas entre la multitud que antes lo reprendían, lo animan ahora: “¡Animo! Levántate, porque él te llama” (thársei, égeire, phōnéi se). Se nos informa también de un pequeño detalle: Bartimeo “tira su manto” (ho dé apobalōn tó himátion autóu) – el ciego de despoja de una de sus pocas preciadas pertenencias para que nada le impida seguir a Jesús, a diferencia del hombre rico que no fue capaz de renunciar a sus riquezas para hacerse discípulo (Cfr. 10,17-22). Enseguida se acerca a Jesús y se verifica entre ellos un diálogo. Jesús le pregunta: “¿Qué quieres que haga por ti?” (tí soi théleis poiēsō?), pregunta que nos recuerda la petición de los hijos del Zebedeo (Cfr. 10,35-40), quienes pedían puestos de influencia y poder, mientras que Bartimeo sólo pedirá “recuperar la vista” (Rabbouni, hína anablépsō). Su petición es muy obvia, y esto hace que la pregunta de Jesús parezca superflua. Sin embargo, en el diálogo se subraya la conciencia que Bartimeo tiene de su situación – está ciego (“el ciego le dijo” [ho dé typhlós éipen autōi]), le falta la luz necesaria para conocer a Jesús en plenitud y seguirle – y el reconocimiento de la persona de Jesús, que sólo puede hacerse desde la fe, aunque ésta sea sólo incipiente – “Hijo de David”, Mesías-Salvador, Ungido, Santo de Dios.

 

DISCÍPULO

Esta fe de Bartimeo, confesada en la invocación de Jesús, será el punto de partida de su propio camino como discípulo. Jesús le concede la curación sin tocarlo siquiera, a diferencia de la curación del ciego de Betsaida (Cfr. 8,22-26). Jesús ha visto con mayor profundidad en el corazón de Bartimeo y ha constatado que tiene fe – condición de posibilidad de la curación y la salvación: “Vete, tu fe te ha salvado” (hýpage, hē pístis sou sésōkén se, Cfr. 9,19.23.24). La curación, instantánea (anéblepsen), pone a Bartimeo en condiciones para seguir a Jesús: “Al momento recobró la vista y comenzó a seguirlo por el camino” (kái euthýs anéblepsen kái ēkolóuthei autōi). El camino de Bartimeo a partir de ese momento, con Jesús, será el camino del discipulado y de la fe. Este episodio, pues, representa la síntesis de los grandes temas de la enseñanza de Jesús en el camino de Galilea a Jerusalén: la identidad de Jesús (Cfr. 8,29; 10,47-48), el camino de la vida y la salvación y el desprendimiento que éste exige (Cfr. 8,34-9,1; 10,17-31), la absoluta necesidad de la fe para la curación y la salvación (Cfr. 9,14-29; 10,52), la necesidad de la insistencia en el acercamiento a Jesús para obtener la bendición y la salvación, a pesar de los obstáculos que los hombres puedan interponer (Cfr. 10,13-16; 10,48), la relación entre iniciativa y respuesta positiva al llamado de Jesús a su seguimiento (Cfr. 10,17-22; 10,46-52). Por último: mientras que los hijos del Zebedeo piden, equivocadamente, puestos de poder e influencia, Bartimeo pide lo único verdaderamente importante y necesario: la luz de la fe para seguir a Jesús. Así, Bartimeo se convierte también para nosotros en un modelo de discípulo, consciente de sus carencias y consciente de la necesidad de acercarse insistentemente a Jesús, el único que, siendo Él mismo la Luz verdadera (Cfr. Jn 8,12), puede iluminar nuestra vida para hacernos capaces de recorrer con Él, el camino del Reino.

Celebran a  Nuestra Señora de la Caridad del Cobre

Celebran a Nuestra Señora de la Caridad del Cobre

La pequeña comunidad de la Colonia Peñitas se unió para festejar de manera muy emotiva a su santa patrona, Nuestra Señora de la Caridad del cobre.

El padre Salvador Veloz, decano del Señor de la Salud, presidió la acción de gracias, acompañado del Padre Jesús Sánchez Alcántar, párroco del lugar.

En su mensaje de agradecimiento a la comunidad, el padre Chava se permitió una evocación muy sentida ya que, en sus años de seminarista, tuvo oportunidad de servir como apostolado en el grupo de catequesis de esta capilla.

MARÍA

La homilía inició con una alabanza a María: ¿Quién será la mujer que a tantos inspiró….? Y sobre esta base, el decano fue desglosando las cualidades de nuestra Madre Santísima: “María es esa mujer… en cierta ocasión de mis vivencias sacerdotales, me invitaron a una reunión donde platicábamos sobre las diferentes advocaciones de la Virgen. A la abuelita de la familia le preguntó la nietecita de 6 años, entonces… ¿hay muchas vírgenes? Y ella de manera muy bella y sencilla explicó -No mijos, es la misma virgencita, pero con diferente vestido… Las advocaciones dependen de cada lugar o de la misión de la virgen. En nuestro caso, nuestra señora está dedicada a la caridad, al amor. María se nos presenta como madre amorosa de sus hijos”.

Al concluir la ceremonia, se cantaron las mañanitas y se repartió un pastel entre los asistentes presenciales, pocos, debido a las condiciones sanitarias, pero entusiastas, y se procedió a festejar en familia, para que quede constancia que a cada capilla si le llega su fiestecita inevitablemente.

Recibe su primera parroquia

Recibe su primera parroquia

La comunidad parroquial de Nuestra Señora de Guadalupe recibió a su nuevo párroco, se trata del Padre Oscar Valentín Muñoz quien se venía desempeñando como vicario en la parroquia de San Felipe Apóstol.

El Arzobispo Alfonso Cortés fue quien entregó la parroquia al nuevo párroco que vino a relevar al Padre Jesús Salvador Rodríguez, quien lamentablemente falleció el mes pasado.

DIOS LOS ESCOGE

En su homilía Mons. Alfonso señaló: “Dios escoge a unos bautizados y los consagra con su gracia ministerial. Esos son los sacerdotes. Participamos de ese ministerio de Jesucristo para el Pueblo de Dios… Nosotros primero somos bautizados. A ejemplo de Cristo tenemos que dar la vida, en cuerpo y alma por ustedes… El presbítero, ahora el Padre Oscar, se va a encargar de representar a Jesucristo en nombre de la Iglesia y en nombre de Cristo. El Padre Oscar tiene 3 tareas: alimentar al pueblo fiel del Evangelio, administrar los Sacramentos y santificar a su comunidad”.

Enseguida el Padre Oscar renovó sus promesas bautismales y sacerdotales. Enseguida Mons. Cortés le entregó la Pila Bautismal, el Confesionario, Ambón y Altar. Así mismo le invitó a ocupar la Sede para desde ese momento quedar constituido párroco de la comunidad. Finalmente, después de la comunión, le fueron entregados los Santos Óleos y los libros parroquiales. Enseguida realizó su primer deber como párroco que fue llevar el Santísimo al Sagrario.

En su primer mensaje el Padre Oscar agradeció a Dios y al Arzobispo el haberle llamado al ministerio sacerdotal y a servir como párroco. Recalcó a la comunidad que viene a caminar con ellos en su proceso de evangelización.

Las emociones y el sistema inmunológico

Las emociones y el sistema inmunológico

El sistema inmune recibe información del medio ambiente a través del sistema nervioso, el cual recibe esa información asociando eventos ambientales que son percibidos como estresantes o en los estados depresivos o en la ansiedad.

Existen algunos estudios en los que muestran que las emociones percibidas de ambiente favorables llevan a enfermos terminales a aumentar la sobrevida y hacen menos vulnerables físicamente a las personas sanas a partir de los 45 años.

El estrés provoca alteraciones en la respuesta inmunológica y altera la susceptibilidad a contraer o aumentar el crecimiento de tumores y algunas enfermedades.

SISTEMA INMUNE

Recordemos que las funciones del sistema inmune son identificar y eliminar materiales extraños, que contactan el organismo, incluyendo bacterias, virus, parásitos y hongos. También identifica y destruye células del propio organismo que sufrieron alteraciones asociadas con malignidad y de inhibir respuestas inmunológicas entre las células de su propio cuerpo. Estas funciones permiten al hombre sobrevivir en su medio ambiente y mantener su propio organismo bajo control.

El estrés y las emociones están asociadas con cambios fisiológicos. Por ejemplo las personas bajo estrés suelen desarrollar prácticas pobres para el mantenimiento de la salud que afectan la función inmunológica: fuman mucho, tienen insomnio, beben más alcohol o drogas, comen poco etc.

El empobrecimiento inmunológico tienen que ver con cambios de vida según algunos estudios que muestran que diferentes eventos afectan la inmunidad, haciendo a los individuos más vulnerables para contraer enfermedades e influenciando el curso y pronóstico de las mismas,  a mayor depresión, mayores desajustes en la función inmunológica.

Los estudiantes en periodos de exámenes resultan con mayor afectación al sistema inmune, aunque la afectación puede variar en función de las formas que tienen los sujetos en afrontar estos eventos y por sus características individuales.

Existen evidencias de asociaciones entre las relaciones interpersonales y la salud, encontrando mayor mortalidad entre individuos con pocas relaciones sociales que con muchas. Los sentimientos de soledad también se correlacionan con una peor respuesta inmunológica.

EL ESTRÉS

La forma en que las personas percibimos y afrontamos el estrés es determinante para la respuesta del organismo y también para la función inmunológica. El estilo explicativo es otra de las variables importantes en la percepción de los estresores, por tanto las formas en que nosotros expliquemos esos eventos que consideramos estresantes. Quienes tienen un estilo explicativo pesimista, son personas menos saludables en su vida posterior, que aquellos que tenían explicaciones optimistas a los eventos que les ocurren.

Las personas introvertidas tienen mayor cantidad de infecciones y síntomas somáticos y son más susceptibles a contraer enfermedades severas que las personas extrovertidas.

En conclusión la expresión de emociones, el optimismo, un sentido de control personal y la habilidad para encontrar significado a las experiencias de la vida se asocian con una mejor salud mental. También estas variables mejoran la progresión de enfermedades, aumentan la sobrevida en pacientes terminales e influencia sobre la salud en general. 

¿Dónde están nuestras seguridades y esperanzas?

¿Dónde están nuestras seguridades y esperanzas?

Silvia del Valle

A propósito de la prolongada caída de las redes sociales que se dio hace unas semanas, me di cuenta de que muchos estaban muy desesperados y brincaban de una red social a otra; brincaban de una aplicación de mensajería a la otra tratando de estar comunicados, sin darse cuenta de que esto solo provoca que todo se sature y colapse.

Este fenómeno es muy interesante porque nos permite ubicar que tenemos puestas nuestra esperanza y seguridad en cosas efímeras y muy volátiles que no dependen de nosotros.

Esto nos hace muy inestables y vulnerables por lo que debemos enseñar a nuestros hijos a poner sus seguridades y esperanzas en lo trascendente para llegar a ser felices, por eso aquí te dejo mis cinco tips para lograrlo.

LA FAMILIA

Una familia unida es el lugar más adecuado para el correcto desarrollo de los hijos.

En la actualidad hay muchas situaciones que hacen difícil tener una familia unida. No me refiero solo a aquellas familias que son monoparentales sino las que, a pesar de tener papá y mamá, ambos tienen que trabajar mucho y por lo mismo no pueden convivir con sus hijos.

De cualquier forma es necesario que nuestros hijos tengan una comunidad familiar y sientan que ahí están seguros, que ahí pueden expresar sus temores, sus angustias, lo que les inquieta y los que les hace felices, de tal forma que podamos cobijarlos y encausarlos.

Cada familia puede establecer sus tiempos y espacios para la sana convivencia. Esto les da mucha seguridad y les permite crecer sanos.

APRENDER A SER FELICES

La felicidad no debe radicar en el tener sino en el ser.

De tal forma que la felicidad sólo dependa de ellos y de cómo ven las cosas y de las personas que los rodean sin que las modas que nos quiere imponer la sociedad los afecten. Ellos será n felices en todo momento.

Ser feliz no quiere decir que van a estar riendo todo el tiempo, por supuesto que tendrán momentos de dificultad o de preocupación pero lo sabrán afrontar con una actitud positiva y siempre con paz en el corazón.

ESPERANZAS

Y es que es necesario que sepamos lo que es humanamente posible y lo que está fuera de nuestro alcance y que requiere de otras medidas como la oración.

Cuando las cosas se salen de nuestras manos es necesario voltear los ojos al cielo y pedir ayuda a Dios, y nuestros hijos deben saber que así funciona la vida y tener el discernimiento para ubicar cuando hay que aplicarlo.

DISPUESTOS A ADAPTARSE

Nuestros hijos deben saber que la vida es un constante cambio y que es necesario no estar aferrados a nada ni a nadie, de esta forma estarán capacitados para analizar las circunstancias y tomar las decisiones prudentes para salir adelante en cada una de ellas.

Si así lo hacen, este proceso no les generará angustia o desesperación, sino que al contrario, les permitirá afrontar los cambios con alegría y paz en el corazón y les ayudará a tomar las mejores decisiones, siempre con los pies en la tierra.

Esto lo deben aprender de nosotros, sus papás, de cómo tomaos los imprevistos, como enfrentamos los retos, de si nos adaptamos a los imprevistos de cada día y si somos alegres durante el día a pesar de todo la que suceda. Las palabras convencen pero el ejemplo arrastra.

COMPARTIR SU ALEGRÍA

La boca habla de lo que está lleno el corazón, por lo que es necesario estar seguros de que nuestros hijos tienen alegre el corazón para que lo puedan compartir con los que les rodeamos, ya sea en la forma de hablar, en la forma de jugar y hasta en la forma de enfrentar las frustraciones y los problemas.

Que Dios nos ayude a saber que Dios debe estar en nuestros corazones para que podamos dar testimonio de alegría y paz en el corazón, poniendo nuestra esperanza y seguridad en Dios.

Hay que mostrar la fe con obras

Hay que mostrar la fe con obras

En días pasados conversamos un poco con ex Gobernador del Estado, Miguel Márquez Márquez. Le preguntamos sobre lo que fue su administración y su postura, como católico, sobre cómo se debe de vivir la fe en estos tiempos en ocasiones tan contrarios los principios evangélicos y moral cristiana

Por principio de cuentas, ¿cómo es la vida de un ex gobernador?

Estoy dedicado a la familia, con mi esposa y mis hijos. Vivimos en una “privadita” que mi papá nos regaló, construimos y ahí vivimos con mis demás hermanos y mi madre. Es una vida normal como cualquier familia: en las mañanas voy al rancho, mi familia siempre se dedicó a la agricultura y ganadería. Por la tarde voy a comer en familia o tengo algunas citas, atiendo gente ahí en mi casa que es su casa. Luego voy a rezar el Rosario con mi mamá por las tardes. Claro que esto no es todos los días, porque atiendo algunas citas. Ya por la noche nos reunimos a cenar y a las 11 de la noche ya estoy literalmente en cama.

A tres años de haber dejado la Gubernatura, ¿cuáles serían los mejores momentos que vivió como Gobernador y cuáles fueron los mejores obras que realizó?

Lo mejor que te puede pasar es estar cerca de la gente y, sobre todo, de la gente que más lo necesita. Que es la que menos tiene, que menos puede, que menos sabe. Aquella gente que hay que empujar, que hay que echarle la mano. A mí me encantaba, sobre todo, ir a las comunidades, a las colonias para estar cerca de ellos, escucharles y resolverles, en la medida de lo posible, sus problemas. Hasta echarles una palmadita para que salieran adelante.

También me gustaba mucho convivir con los jóvenes. Y me gustaba mucho contribuir en la educación de los niños, si en el tema académico, pero también yo siempre les insistía mucho en el tema de los valores. Necesitamos excelentes seres humanos comprometidos con los demás, con la comunidad, con el medio ambiente y con el prójimo.

Apostar por el tema de la salud también para mí fue fundamental y fíjate que creo fue algo en lo que no nos equivocamos. En el tema de la salud literalmente al Gobernador Diego le dejamos el 99% de la construcción de hospitales, centros de salud, personal médico y que convierte a Guanajuato en el primer sistema de salud pública a nivel nacional. Por eso no se entregó al INSABI. Y yo creo que ese fue uno de los temas muy importantes que le dejamos a la gente. Era importante tener un sistema de salud robusto.

¿Qué temas a usted no le dejaron tan satisfecho durante su gestión?

Sin lugar a dudas el tema de la seguridad. En todos los demás rubros Guanajuato fue de los primeros lugares y lamentablemente durante los últimos dos años comenzamos a tener problemas con el robo de combustible, que es un tema estrictamente federal, pero que tuvo un impacto muy fuerte a nivel local, sobre todo en la Refinería pues desde ahí estaba la colusión junto con la empresa PEMEX y hay que decirlo con todas sus letras. Y eso nos vino a descomponer la seguridad del Estado. Eso es algo de lo que al final se empezó a complicar y ahora lamentablemente se complicó más.

¿Cuáles serían las claves para que nuestra sociedad pueda mejorar y se pueda superar?

Yo soy un convencido y no es que seamos conservadores y retrogradas y nos consideren casi como cavernícolas, pero la verdad ahí está. Lo que le da cohesión, unidad y hace salir adelante a las comunidades es la célula básica, la familia. El respeto a la dignidad de la persona es fundamental. Fomentar los valores de ser subsidiarios, solidarios con los demás, con aquellos que menos tienen. Y aquellos que pueden por sí mismo, pues darles el empujón para que generen dinero, generen empresas. Ser muy respetuosos de nuestros adultos, de nuestros mayores. Inculcarles a nuestros jóvenes el valor de la humildad, el valor de la honestidad que hoy en día se ha perdido bastante. Hoy tal parece que el fin justifica los medios y se quiere ser famoso a toda costa y se les olvida lo más importante que es ser buenas personas. Hay que convivir más en familia y estar cernamos en casa. Hay que convivir más con nuestros hijos y lo digo como padre de familia que tengo dos hijos de 16 y 18 años. Estar al pendiente de la formación de nuestros hijos. Y si nos vamos al tema de la fe, es fundamental para comprender mejor el propósito en la vida. En lo personal yo no lo podría entender si en mí no estuviera la presencia de Jesús, de María.

¿Qué mensaje les daría a los jóvenes?

Que no se dejen llevar por esas “lucecitas” que les ponen por ahí de la vida fácil. No se dejen llevar por las drogas. No se dejen llevar por las malas influencias. Yo creo que hoy los jóvenes viven retos muy interesantes, muy difíciles, más complejos que a los que nosotros nos enfrentamos. Hoy están invadidos de información, hoy tienen que saber seleccionar la información, saber cuál es la verdad, cual es mentira. Cual es aquella que parece ser verdad y resulta ser mentira y los jóvenes se dejan ir con ella. Les ofrecen una falsa felicidad. Yo creo que los jóvenes no deben de perder de vista que la felicidad está en ustedes mismos y ser buenas personas. Está en ustedes que la descubran en las cosas más sencillas.

¿Qué mensaje le da los católico?

Primero, no renegar de nuestra fe. Muchos ante esta oleada a nivel internacional, donde hay una clara destrucción a la Iglesia Católica sacan la cara y no, al contrario, salir de frente y manifestarnos como católicos que profesamos nuestra fe, que tratamos de vivirla y practicarla. Que no nos de miedo decir que somos católicos. Pero también es cierto que la fe no se presume, sino que se practica. Hay que mostrar la fe con obras. Yo sí creo que los católicos hoy más que nunca estamos a prueba, pero estemos siempre con la fe en alto, con frente en alto. No podemos dar la espalda, no podemos renegar de nuestros principios. Al contrario, siempre llevarla con mucho orgullo, siempre portarla con mucha humildad y vivirla con mucha devoción.

Finalmente, ¿cuál es su postura sobre el aborto?

Mi postura siempre ha sido muy clara, siempre estaré a favor de la vida. Lo he dicho, lo diré y así moriré, defendiendo la vida por encima de todo. Hay que agradecer la vida, agradecer a nuestros padres que nos dieron esta oportunidad y a Dios.

El Hijo del Hombre no ha venido a ser servido

Los capítulos 40-55 del Libro de Isaías forman una sección ampliamente conocida como “Libro de la Consolación” por el oráculo con el que se abre (Cfr. 40,1) y “Deuteroisaías”, según el título asignado por la exégesis crítica a partir de los s. XVIII-XIX (Döderlein, Eichhorn, Duhm) para diferenciar esta obra dentro del conjunto del libro en base a la distinción de autor, destinatarios, época, lenguaje, estilo, etc. El autor se describe como un profeta anónimo, diferente del Isaías de Jerusalén autor de 1-39, que ejerce el ministerio hacia el final del exilio en Babilonia (ca. 553-539 a.C.), dirigiéndose a los desterrados para anunciarles la salvación inminente que el Señor va a realizar en su favor bajo la imagen de un nuevo Éxodo, con un lenguaje poético de imágenes fuertes y bellas metáforas a través de la forma literaria del oráculo de salvación. “Dios actúa y salva, pero se sirve de los hombres. El profeta anónimo tiene la misión de proclamar la buena nueva. El exilio fue un castigo, pero está por terminar. Un soberano extranjero, Ciro de Persia, liberará a los exilados de Judá; se le declara «Ungido» del Señor, como si fuera uno de los descendientes de David. Por otra parte, al leer los textos surge una pregunta: ¿quién es el misterioso «siervo del Señor»? La respuesta no es fácil: ¿será el anónimo «profeta de la consolación»? ¿Será Jeremías? ¿Será Ciro de Persia? El cuarto y último de los cantos (Is 52,13-53,12) es particularmente importante; parece una anticipación de la obra de Jesús, que se entrega por los hombres «obedeciendo hasta la muerte y una muerte de cruz» (Flp 2,8)” (Loza Vera, Introducción al profetismo – Isaías [BBB 7; Estella 2011] 317). En efecto, los “Cánticos del Siervo de Yahweh” están insertos en esta sección, en la que desempeñan una función muy particular, presentándonos el perfil de este personaje – o mejor dicho “personajes”, en plural – enigmático. Estos textos plantean más preguntas que respuestas. “La palabra «siervo» o «servidor» en el lenguaje bíblico puede tener ecos muy distintos. Por su origen, evoca una situación de dependencia y humillación, incluida la esclavitud. Pero el «siervo» de un gran personaje – un rey, por ejemplo – es muchas veces su colaborador más próximo (su «ministro», palabra que quiere decir «servidor»). Por tanto, los «siervos de Dios» son con frecuencia los personajes más prestigiosos: Moisés (véase sobre todo Núm 12,7; Dt 34,5, en contextos que realzan especialmente al personaje) y también David (2Sam 7,5; etcétera). […] Finalmente, en 42,1; 50,10; 52,13; 53,11 no hay ninguna identificación concreta en el contexto. Se trata en cada ocasión de un personaje cercano a Dios, encargado de una misión importante. ¿Quién es?” (Wiéner, “El segundo Isaías”, CB 20 [81999] 47-48). Hoy escuchamos en la primera lectura dos breves versículos tomados del cuarto “Cántico” – el más extenso y el más complejo: “El Señor quiso triturar a su siervo con el sufrimiento. Cuando entregue su vida como expiación, verá a sus descendientes, prolongará sus años y por medio de él prosperarán los designios del Señor. Por las fatigas de su alma, verá la luz y se saciará; con sus sufrimientos justificará mi siervo a muchos, cargando con los crímenes de ellos” (53,10-11). En una primera lectura del texto podemos identificar a este “siervo”, caracterizado por una particular relación con Dios por el posesivo “mi siervo” (‘abdî, Cfr. v. 11), como la parte fiel del pueblo de Israel, que ha sufrido el justo castigo divino por sus pecados (Cfr. 40,2; 49,1-9a) y es ahora el destinatario del anuncio de salvación. Sin embargo, una lectura más detallada del texto nos permite descubrir en esta figura una función específica: sus sufrimientos se han realizado para “complacencia” divina (waYHWH ḥāphēṣ, v. 10; Cfr. Mt 3,17; 17,5). Se ha objetado fuertemente que esta afirmación describe una imagen cruel de Dios, proponiendo incluso traducir de una manera diferente: “Le agradó al Señor (cuando estaba) quebrantado por sus sufrimientos” (Cfr. 52,14; 53,3). Sin embargo, es preciso indicar que la complacencia divina no está en los sufrimientos en sí, sino en la actitud obediente del siervo que ha asumido sus padecimientos para cumplir la voluntad divina de salvación, ya que sus sufrimientos tienen un valor sacrificial expiatorio (’āšām, Cfr. Lv 5,19; 7,5; 14,21; 19,21): “Cuando entregue su vida como expiación (’im-tāśîm ’āšām naphšô)… y por medio de él prosperarán los designios (ḥēpheṣ) del Señor”. Los sufrimientos del siervo no concluirán en la muerte: al contrario, verá su “descendencia” (zéra‘) y “sus días se extenderán” (ya’ărîk yāmîm). “Las fatigas de su alma” (mē‘ămāl naphšô) serán recompensadas con la visión y la saciedad. Los sufrimientos de “mi siervo justo” (ṣaddîq ‘abdî), a los que ya se ha reconocido un valor sacrificial expiatorio, servirán también para “justificar” (yaṣdîq) “a muchos” (lārabbîm) – el siervo, siendo justo, es decir, inocente y libre de pecado, los justificará “cargando con los crímenes de ellos” (wa‘ăwōnōtām hû’ yisbōl). Se trata, en primer lugar, del tema bien conocido por la tradición veterotestamentaria del justo sufriente y perseguido a pesar de su inocencia (Cfr. Sal 22; Sab 2,12-22) quien, al final, ve recompensada su confianza en Dios que lo salva de las acechanzas de sus enemigos; la novedad está en que los sufrimientos del justo tengan un significado expiatorio y sean causa de justificación de los culpables. “La persecución que empezó ya en el capítulo 50 llegó hasta la muerte y una sepultura infame. Pero esta muerte no fue vivida pasivamente. El siervo mártir ha sufrido en solidaridad con el mundo pecador. Por la gracia del Señor que lo amaba, esta muerte ha sido un sacrificio eficaz, que conduce a una vida nueva al siervo y a la turba de pecadores por los que ha dado éste su vida. Evidentemente, es en Jesucristo donde se realiza en plenitud la personalidad del siervo. La confesión más antigua de fe cristiana – la que nos ha conservado Pablo en 1Cor 15 – se inspira ciertamente en Is 53, cuando dice que Cristo murió «por nuestros pecados según las escrituras». Y Jesús vivió sin duda su marcha hacia la muerte y su misma muerte en el espíritu de este texto. Se necesitaría una larga exposición para señalar todas las huellas de Is 53 en el Nuevo Testamento” (Wiéner, “El segundo Isaías”, CB 20 [81999] 57). En efecto, para nosotros, lectores cristianos del Antiguo Testamento y de este texto en particular, resulta evidente descubrir el sentido profundo, cristológico, que los Evangelistas señalan al relacionar el mesianismo de Jesús con la figura del siervo sufriente, como lo veremos hoy en la lectura evangélica.

El salmo (33 Biblia Hebrea/32 LXX y Vul) es un himno de alabanza a Dios por el poder de su palabra creadora – “Por la palabra del Señor fueron hechos los cielos, por el soplo de su boca sus ejércitos” (v. 6). “Es un himno de veintidós versículos como el número de las letras del alfabeto hebreo: un indicio de que el orante quiere dar a Dios una alabanza apropiada de la A a la Z, como invitaba el final del salmo precedente. Con un estilo sapiencial escruta los caminos de Dios para encontrar en ellos una regla de vida. El salmo se autodefine tehillâ, «canto de alabanza y de acción de gracias», como el siguiente Sal 34,2 y los Sal 22,26; 100,4; 145,1; 147,1. Quiere ser un concierto para coro y orquesta (vv. 1-3), una «ovación», terû‘â (v. 3), al Señor, que gobierna todas las cosas con amor, orden y medida. Está inspirado teológicamente de modo particular en Gn 1 e Is 40-55. Es un «canto nuevo» (v. 3) compuesto para responder a las maravillas siempre nuevas de Dios. Su ambiente original se puede encontrar entre los círculos sapienciales del post-exilio, que tenían continuamente ante los ojos la revelación de Dios testimoniada por las Escrituras” (Lorenzin, I Salmi, 151-152). Los v. 1-2, de la primera estrofa, son una invitación a la alabanza divina y la acción de gracias, compuesta en tono sapiencial, dirigida a “los justos” (ṣaddîqîm) y “los rectos” (yəšārîm). La segunda estrofa (v. 4-5) son el principio del himno dedicado a la alabanza de la palabra divina cuyos atributos son la rectitud y la lealtad (yāšār/’ĕmȗnāh), ya que el Señor ama la justicia y el derecho y actúa siempre con misericordia (ṣədāqāh/mišpāṭ/ḥésed): “Sincera es la palabra del Señor y todas sus acciones son leales. El ama la justicia y el derecho, la tierra llena está de sus bondades”. En los siguientes versículos se pasa de la alabanza del Dios creador por su palabra a la consideración de la justicia divina que gobierna la vida de los pueblos y de los hombres, “los hijos de Adán” (v. 13), entre los que se cuenta incluso “el rey” (v. 16). “Cuida el Señor de aquellos que lo temen y en su bondad confían; los salva de la muerte y en épocas de hambre les da vida” (v. 18-19): ante la mirada escrutadora y providente del Señor no valen títulos ni poder, sino la actitud fundamental de confianza y obediencia: “el temor del Señor” (hinnēh ‘ên YHWH ’el-yǝrē’āyw), que es también el principio de la sabiduría (Cfr. Pr 1,7). La confianza del justo no está en sus propias fuerzas, sino en la “misericordia” del Señor (lǝḥasdô), que le libra de toda peligro, incluso de la muerte (mimmāwet) y de la hambruna (bārā‘āb, Cfr. Gn 41,36; Job 5,20). Después de esta instrucción sobre el modo de obrar del Señor respecto de sus fieles, el salmo termina con una profesión de fe y una petición: “En el Señor está nuestra esperanza, pues él es nuestra ayuda y nuestro amparo. Muéstrate bondadoso con nosotros, puesto que en ti, Señor, hemos confiado” (v. 20.22). La profesión de fe es una declaración absoluta de confianza en Dios, invocado como “nuestra ayuda” (‘ezrēnû) y “nuestro escudo” (ûmāginnēnû, Cfr. Sal 59,12; 84,10; 89,19). La profesión de fe no es una declaración teórica de principios, sino la declaración solemne de la experiencia que Israel como pueblo y cada uno en lo particular ha tenido con el Señor a lo largo de su propia historia: por este motivo, la súplica es una nueva invocación del “amor misericordioso” (ḥasdǝkā) del Señor sobre el orante, que se dirige a Dios de tú a tú en la intimidad de la plegaria. “En el proceso de revelación del antiguo pacto, Israel ha estado entrando en contacto con el poder la «palabra» y del «consejo» de Yahvé, y se ha ido sintiendo seguro por ellos. El pueblo de Dios ha aprendido que sólo bajo la atención eficaz del «ojo de Dios» se encuentra protección y ayuda. Y ahora, en el himno, se desvelan realidades ocultas, a la luz del poder de la revelación. Se ilumina una suprema y fundamental realidad. La creación y la historia dependen enteramente de Yahvé. Ningún poder puede subsistir junto a él. […] Para el himno, el señorío ilimitado y «supremo» de Dios es un acontecimiento presente que transforma la visión superficial del mundo y ofrece en perspectiva nuevas realidades” (Kraus, Los Salmos I, 580).

La Carta a los Hebreos continúa con su contemplación de Cristo, Sumo Sacerdote “misericordioso y digno de fe” (Cfr. 2,17). Es el Hijo de Dios glorificado por su obediencia a la voluntad del Padre, que ha entrado en el descanso de Dios – “que ha penetrado en los cielos” (Cfr. 4,14) – y se ha convertido así en un ejemplo de fidelidad (Cfr. 3,1-4,14). Ahora el discurso pasará a considerar la misericordia como elemento característico de Cristo sacerdote: “Cristo ha llegado a su gloria actual por el camino de la compasión, que le ha llevado a una solidaridad completa con sus hermanos en los sufrimientos y en la muerte. Su gloria, lo repetimos, no tiene ninguna relación con la de los ambiciosos y de los conquistadores opresores. Es la gloria de un amor llevado hasta el extremo. En consecuencia, ésta lo establece en una actitud de misericordia ilimitada y le otorga los medios para venir en ayuda de forma muy eficaz. De esto se sigue que su mediación es de una cualidad insólita. Ésta no consiste absolutamente en buscar un arreglo entre dos adversarios, sino más bien en cubrir todo el espacio que se extiende desde el fondo de la miseria humana hasta la cima de la santidad de Dios” (Vanhoye, La Lettre aux Hébreux [2001] 84). Encarnación y Pascua son las dimensiones esenciales del sacerdocio de Cristo: habiéndose hecho hombre como nosotros, el Hijo ha experimentado el sufrimiento que le ha llevado a la perfección de la misericordia (Cfr. 2,10; 5,8-9). Siendo el Hijo de Dios hecho hombre es fiel al Padre, que lo ha constituido en tal carácter, y es fiel a los hombres, como intercesor suyo y salvador, capaz de empatía y solidaridad con los pecadores manteniéndose Él mismo alejado del pecado: “Así es el Sumo Sacerdote que nos convenía: santo (hósios), inocente (ákakos), incontaminado (amíantos), apartado de los pecadores (kejōrisménos apó tōn hamartōlōn), encumbrado por encima de los cielos (hypsēlóteros tōn ouranōn genómenos), que no tiene necesidad de ofrecer sacrificios cada día, primero por sus pecados propios como aquellos Sumos Sacerdotes, luego por los del pueblo: y esto lo realizó de una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo” (Cfr. 7,26-27). Jesús se mantiene alejado de los pecadores en cuanto Él no es un pecador, aunque ha venido a llamar a los pecadores, come con ellos y no le importa ser considerado amigo suyo (Cfr. Mt 11,19; Mc 2,17; Lc 5,8). El texto litúrgico del este domingo es el comienzo de la sección dedicada a contemplar a Cristo como Sumo Sacerdote misericordioso que, en cuanto tal, es para nosotros un estímulo para la perseverancia en la fe: “Hermanos: Puesto que Jesús, el Hijo de Dios, es nuestro sumo sacerdote, que ha entrado en el cielo, mantengamos firme la profesión de nuestra fe. En efecto, no tenemos un sumo sacerdote que no sea capaz de compadecerse de nuestros sufrimientos, puesto que él mismo ha pasado por las mismas pruebas que nosotros, excepto el pecado. Acerquémonos, por tanto, con plena confianza al trono de la gracia, para recibir misericordia, hallar la gracia y obtener ayuda en el momento oportuno” (4,14-16). Cristo, “el Hijo” (tón hyión tóu Theóu) asimilado al Siervo sufriente, ha sido exaltado y glorificado como meta de su itinerario pascual: ha cruzado el umbral y entrado definitivamente en el santuario del cielo (Cfr. 9,24) para ejercer ahí como “Sumo Sacerdote” (arjieréa mégan). Éste es el motivo principal para “mantener firmemente la profesión de nuestra fe” (kratōmen tēs homologías): la contemplación de Cristo glorificado a través del sufrimiento es un motivo para mantenernos firmes en el camino de la fe hasta llegar a participar también nosotros de esa gloria. Además, Cristo Sacerdote intercederá por nosotros en virtud de la profunda solidaridad que le une con nuestra condición humana por el misterio de la encarnación, ya que sabe de primera mano lo difícil que es este camino y la dureza de las pruebas a las que se ve sometido quien quiere recorrerlo. Por eso comienza una nueva sección (Cfr. 4,15-5,10) en la que el objetivo será ofrecernos una profunda meditación sobre la figura de Jesucristo mediador solidario de los hombres ante Dios. Una característica particular de nuestro Sumo Sacerdote desde el principio es la capacidad de “compadecerse” (dynámenon sympathēsai) de nuestras debilidades – debilidades que Él mismo ha experimentado al verse sometido a la tentación (Cfr. Mt 4,1-11): en efecto, “ha sido probado como nosotros, menos en el pecado” (pepeirasménon dé katá pánta kath’homoiótēta jōrís hamartías). El Hijo de Dios hecho hombre ha sido tentado, pero ha salido victorioso en su combate contra la tentación. “Dicho esto, se plantea una cuestión: ¿la ausencia de pecado no disminuye la solidaridad de Cristo con nosotros? A primera vista, podría pensarse que la disminuye, pero reflexionando con cuidado, nos damos cuenta de lo contrario. El pecado, en efecto, no contribuye absolutamente a fundamentar una verdadera solidaridad: muy por el contrario, crea la división, porque siempre es una manifestación de egoísmo. La experiencia lo demuestra y la Escritura lo confirma. […] La auténtica solidaridad con los pecadores no consiste en hacerse su cómplice, sino en asumir generosamente por ellos las desastrosas consecuencias de sus extravíos. Es ésta la solidaridad que Cristo ha tenido. Él ha tomado sobre sí las faltas de los hombres pecadores, sometiéndose él mismo al suplicio de los peores criminales, de tal suerte que este suplicio, transformado desde dentro por la fuerza del amor, se convierte en la fuente del perdón y de todas las gracias. De esto se sigue que ningún ser humano puede en adelante encontrarse en una situación de sufrimiento, incluso por su culpa, sin encontrar a Cristo a su lado” (Vanhoye, La Lettre aux Hébreux [2001] 87-88). Por eso podemos acercarnos confiadamente “al trono de la gracia” (tōi thrónōi tēs járitos). En el Evangelio de Mateo se nos dice que cuando venga el Hijo del Hombre a juzgar, “se sentará en su trono de gloria” (kathísei epí thónou doxēs autóu): el trono es signo de la autoridad de juzgar que le corresponde a Cristo por su misterio pascual; sin embargo, para el autor de la Carta a los Hebreos no hay motivo de temor por el juicio, más bien la actitud tiene que ser de “confianza” (meta parrēsías) porque el trono del juicio se ha convertido en trono de gracia. Este “trono” no es sino el mismo Jesús en su humanidad glorificada – una vez más, encarnación y pascua como elementos característicos del sacerdocio de Cristo. Sólo de Él podremos “recibir misericordia” (lábōmen éleos) y sólo en Él podremos “encontrar gracia” (járin héurōmen, Cfr. Jn 1,14.16), cuyo auxilio necesitamos para perseverar en la fe (Cfr. 10,19-12,4).

Hace algunas semanas escuchamos el segundo anuncio de la Pasión seguido de la pregunta de Jesús a sus discípulos acerca del tema que discutían “en el camino”: “ellos callaron, pues por el camino habían discutido entre sí quién era el mayor”. Jesús había advertido a sus discípulos que en el camino del discipulado y del Reino no hay más grandeza ni más precedencia que la del servicio: “Si uno quiere ser el primero, sea el último y el servidor de todos” (9,30-37; Cfr. Domingo XXV ciclo B). Inmediatamente después del tercer anuncio de la Pasión (10,32-34) Marcos inserta un episodio que proporciona a Jesús la ocasión de una nueva enseñanza a sus discípulos sobre el discipulado como servicio, proponiéndoles ahora su propio ejemplo – Jesús es el primer servidor en el cumplimiento de la voluntad del Padre mediante la ofrenda de su propia vida “por la redención de muchos” (10,35-45). Así, la enseñanza sobre el servicio es inseparable del tercer anuncio, que constituye su trasfondo particular: “Iban de camino subiendo a Jerusalén y Jesús marchaba delante de ellos; ellos estaban sorprendidos y los que le seguían tenían miedo” (10,32). Aquí se explicita la importancia teológica del tema del “camino” (en tēi hodōi) en este contexto del Evangelio de Marcos: es el camino “que sube” (anabáinontes) hacia Jerusalén y hacia la cruz, en el que Jesús “va delante” (ēn proágōn autóus ho Iēsóus) de sus discípulos, incapaces de comprender el destino de Jesús y temerosos de preguntar y comprometerse con Él, quien ya les había advertido que tendrían que compartir su camino de cruz si querían ser sus discípulos de verdad (Cfr. 8,34-37). Jesús se les adelanta en camino hacia la cruz, como también se les adelantará en Galilea, para manifestárseles después de la resurrección (Cfr. 16,7). “Esta predicción se dirige sólo a los Doce; es la más completa y no habla ya de un futuro indistinto, sino de lo que le espera al final del camino que están recorriendo. En la introducción el evangelista subraya que se trata del destino propio de Jesús, aunque luego habla del Hijo del Hombre. Si Jesús dice: «Subamos a Jerusalén» (10,33), ésta es la única declaración con el «nosotros» en todo el Evangelio de Marcos. Jesús subraya el camino común que lo une a los Doce. El camino es común; todo el resto sucede sólo al Hijo del Hombre. Contra él se desencadenan acciones múltiples de los hombres. El sanedrín lo condenará a muerte, entregándolo a los paganos, que se burlarán de él, le escupirán encima, lo flagelarán y lo matarán. Cada acción de los hombres está dirigida a deshonrarlo y a matarlo. Pero al inicio y al final está la obra de Dios. Corresponde al plan de Dios (cf. 8,31; 9,31) que Jesús sea entregado al sanedrín. Y cuando los hombres hayan cumplido su propia obra de destrucción, después de tres días se tendrá la intervención de Dios: Jesús resucitará” (Stock, Marco [2003] 207-208). A pesar de la claridad con la que Jesús habla a sus discípulos sobre su propio destino, los hijos de Zebedeo se atreven a hacerle una petición que contrasta absolutamente con la enseñanza de Jesús, revelando así que no han comprendido nada – ellos esperan el momento de la glorificación de Jesús como la llegada a una situación de poder y no como el momento de la Pasión. “En aquel tiempo se acercaron a Jesús Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, y le dijeron: «Maestro, queremos que nos concedas lo que vamos a pedirte». El les dijo: «¿Qué es lo que desean?» Le respondieron: «Concede que nos sentemos uno a tu derecha y otro a tu izquierda, cuando estés en tu gloria». Jesús les replicó: «No saben lo que piden. ¿Podrán pasar la prueba que yo voy a pasar y recibir el bautismo con que seré bautizado?» Le respondieron: «Sí podemos». Y Jesús les dijo: «Ciertamente pasarán la prueba que yo voy a pasar y recibirán el bautismo con que yo seré bautizado; pero eso de sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; eso es para quienes está reservado»”. “Santiago y Juan, los hijos del Zebedeo” (Iákōbos kái Iōánnēs hoi hyiói Zebedáiou) son de los primeros discípulos llamados por Jesús, quienes generosamente han dejado todo para seguirlo (Cfr. 1,19-20); son del grupo de los más íntimos, testigos de la curación de la hija de Jairo (Cfr. 5,37.40) y de la Transfiguración (Cfr. 9,2) – en contraste, Jesús también los llevará consigo a la agonía del huerto de Getsemaní (Cfr. 14,33). Su petición indica que, al igual que Pedro (Cfr. 10,28) se sienten acreedores a una recompensa por haberlo dejado todo para seguir a Jesús – no quieren perder la oportunidad de exigir lo que les corresponde: un lugar privilegiado (hína… kathísōmen, v. 37 / tó kathísai, v. 40), de influencia y poder, “cuando estés en tu gloria” (en tēi dóxēi sou). Se imaginan que el Reino del que Jesús les ha hablado es un reino mundano, en el que podrán ocupar puestos importantes (Cfr. 2Sam 16,6; Sal 110,1) por formar parte de este grupo exclusivo, cercano al Maestro (Cfr. 9,38). La respuesta de Jesús pone en evidencia lo desproporcionado de la petición: “no saben lo que piden”. Para participar de la gloria de Jesús es preciso participar primero de la cruz – “¿Podrán pasar la prueba que yo voy a pasar y recibir el bautismo con que seré bautizado?”. La “prueba” – literalmente “el cáliz” (tó potērion, Cfr. Is 51,17; Jr 25,28; 49,12; Ez 23,32-34; Ap 16,19) – y el “bautismo” (tó báptisma, Cfr. Sal 42,8; 69,2-3) se refieren a la Pasión que Jesús acaba de anunciar. El cáliz, que generalmente hace referencia al banquete, a la alegría y a la acción de gracias (Cfr. Sal 116,13), se convierte en símbolo de juicio y de prueba. Jesús invitará a sus discípulos a beber del cáliz que contiene la sangre de la alianza en la última cena (Cfr. 14,23-25). Los discípulos deben estar dispuestos a realizar las mismas acciones que Jesús: “beber” (piéin) del cáliz y “ser bautizados” (baptisthēnai) como Él: la comunión con Jesús se extiende de la pasión a la gloria. Ambos discípulos responden con prontitud: “Sí podemos” (dynámetha). Jesús les anuncia que efectivamente participarán de su sufrimiento por el martirio (Cfr. Hch 12,2), pero no puede comprometerse a cumplir su petición, ya que es el Padre quien distribuye los lugares en el Reino: en la hora de la glorificación de Jesús, en la Pasión, “la derecha y la izquierda” serán ocupadas por dos malhechores (Cfr. 15,27). Los Doce se sentarán en doce tronos para juzgar a las tribus de Israel cuando llegue el momento de la justicia escatológica (Cfr. Mt 19,28), pero antes habrá que pasar junto con Jesús por el camino de la cruz. No se nos refiere la reacción de Santiago y Juan a la respuesta de Jesús, pero sí la de sus compañeros: “Cuando los otros diez apóstoles oyeron esto, se indignaron contra Santiago y Juan. Jesús reunió entonces a los Doce y les dijo: «Ya saben que los jefes de las naciones las gobiernan como si fueran sus dueños y los poderosos las oprimen. Pero no debe ser así entre ustedes. Al contrario: el que quiera ser grande entre ustedes, que sea su servidor, y el que quiera ser el primero, que sea el esclavo de todos, así como el Hijo del hombre, que no ha venido a que lo sirvan, sino a servir y a dar su vida por la redención de todos»”. Es evidente que al interno del grupo de los Doce había tiranteces sobre primacías y precedencias (Cfr. 9,33-35), de manera que la reacción del resto del grupo (hoi déka) es de indignación, ya que los hijos del Zebedeo han querido “comerles el mandado”, adelantándose a solicitar los puestos más importantes, más cercanos al Maestro. Jesús tiene que dar una nueva enseñanza con autoridad sobre el servicio, aduciendo esta vez su propio ejemplo (Cfr. Jn 13,13-15). Hay un contraste absoluto entre la manera como se conducen “los jefes de las naciones” (hoi dokóuntes árjein tōn ethnōn) y “los grandes” (hoi megáloi autōn), quienes no buscan otra cosa que someterlas a su señorío (katakyriéuousin autōn) y ejercer su autoridad despótica sobre ellas (katexousiázousin autōn), y la conducta de los discípulos de Jesús, llamados a seguir su ejemplo de servicio. “Pero no debe ser así entre ustedes” (ouj hóutōs dé estin en hymín): al contrario, la única “grandeza” en el Reino es la del servicio – el título más grande que puede haber en el Reino es el de “servidor” (diákonos). La única ambición que cabe en el corazón de los discípulos de Jesús es la de imitar el modelo del Maestro y hacerse “esclavo” (dóulos, Cfr. Flp 2,7) de los demás por voluntad propia. La última frase de la enseñanza de Jesús resume todo el significado de su misión salvífica: “así como el Hijo del hombre, que no ha venido a que lo sirvan (ouk ēlthen diakonēthēnai), sino a servir (allá diakonēsai) y a dar su vida por la redención de todos”. La misión de Jesús es interpretada en clave de servicio – es el “Siervo” por antonomasia porque es el Hijo amado “en quien Dios se complace” (Cfr. 1,11; Is 42,1) porque obedece en todo la voluntad del Padre y realiza su designio salvífico haciendo ofrenda de su propia vida (dóunai tēn psyjēn autóu) como “rescate por muchos” (lýtron antí pollōn). “En el NT sólo encontramos el vocablo lýtron en la sentencia de Jesús de Mc 10,45 (= Mt 20,28), que ponen fin a la conversación sobre el servicio: Jesús, el hijo del hombre, no ha venido al mundo para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por «todos» (lit.: por «muchos»). […] Para la interpretación de Mc 10,45 se ha aludido también a Is 53, el capítulo del siervo de Dios sufriente, espec. a los vv. 10-12. No se puede negar un cierto parentesco entre ambos pasajes, pero, con todo, se trata de concepciones diferentes: Is 52,13 habla del siervo de Dios, no del hijo del hombre, Is 53,10, de «sacrificio por el pecado», no de rescate, etc. No obstante, debemos admitir que la palabra «rescate», conforme al significado del vocablo hebreo fundamental kopher, alude al sentido expiatorio de la pasión de Cristo. «Jesús murió por nuestros pecados, como lo anunciaban las Escrituras», dice la fórmula más antigua del mensaje apostólico, que era corriente también en la comunidad primitiva (1Cor 15,3). Por eso podemos muy bien seguir a autores como Schlatter y Schniewind (NTD), que ven en Mc 10,45 el testimonio del Jesús histórico sobre el sentido de su muerte” (Mundle, “Redención [lýtron]”, DTNT IV, 57). Jesús es el siervo inocente que sufre y entrega su vida como precio de redención, como rescate de los pecadores a todo lo largo de su misión, pero en particular en su pasión y su muerte (Cfr. Is 53,10-11: la primera lectura de este domingo) – por eso Jesús se refiere a sí mismo en esta frase conclusiva como “el Hijo del Hombre” (ho hyiós tóu anthrōpou): la misma expresión con la que se designa en los anuncios de la Pasión (Cfr. 8,31; 9,31; 10,33). “Con la propia misión de servicio Jesús da fundamento al deber de los discípulos de servir. No les impone ninguna ley extraña, sino que se hace ejemplo para ellos (cf. Jn 13,15). Ellos no pueden ser discípulos de quien ha venido para servir, si se niegan a servir. Seguir a Jesús quiere decir servir a todos. El servicio de los discípulos hunde sus raíces en la misión de Jesús, y con esto, en la voluntad de Dios; de tal manera los discípulos participan de la misión de Jesús y la continúan. Seguir a Jesús y servir junto a él no es sólo una tarea difícil, sino también una gran vocación. Tomando las actitudes de Jesús, también para los discípulos servir significa liberar de las necesidades espirituales y corporales, ofrecer ayuda, hacer progresar en la vida, reconciliar. Para esto deben empeñar todas sus fuerzas y su propia vida sirviendo, según el ejemplo y en la medida de Jesús, a todos los hombres” (Stock, Marco [2003] 213-214). En el corazón del hombre se encuentra enraizado un gran deseo de ser “grande”, incluso de “ser más grande” que los demás. Esta ansia es causa de graves conflictos y puede hacer al hombre esclavo de su propia ambición (Cfr. Sant 4,1-3), un apego que impide responder a la propia vocación (Cfr. 10,17-27). Jesús conoce la fragilidad de sus discípulos y la dificultad que experimentan para asimilar su enseñanza sobre el servicio: por eso no los reprende con dureza. Tampoco les dirige un profundo discurso teórico sobre el valor del servicio y el altruismo: les pone delante su propio ejemplo y les pide imitarlo para acreditar la autenticidad de su vocación. El discípulo verdadero debe arrancar de su corazón toda mezquindad y egoísmo para actuar como Jesús, en una entrega total de su vida unida a la entrega amorosa y confiada del Hijo en las manos del Padre – sólo así, despojado del peso de sus propios sueños de grandeza mundana, podrá seguir fielmente a Jesús en el camino de la pasión y de la cruz hacia la gloria y el Reino.    

Frases del encuentro eclesial de familia

Frases del encuentro eclesial de familia

“Ante esta sociedad, que ha cambiado, no solo después de este cambio de época, no solo después de la pandemia. Se escuchan otras ideologías, otras voces que no tienen que ver con el modelo o con lo instituido por Dios, con lo respetado por la naturaleza. Un hombre y una mujer abiertos a la vida.

La sociedad actual nos propone otros modelos de familia que son parte del cambio de época, y ya no podemos solamente pensar como los otros, la tarea de la iglesia es presentar que el matrimonio como Dios lo instituyó es válido, y es el que responde a las esperanzas, a la formación y el crecimiento del ser humano.

Con respeto a lo que opinen las otras personas, La tarea de la iglesia es dar testimonio que tiene sentido lo que Dios ha instituido y es lo que la iglesia promueve.”

Padre Roberto Licea

 “Hablando de la familia, las realidades es que tenemos familias diferentes, familias donde la mamá es la jefa de la familia, o donde solo existen papás, las circunstancias han producido diferentes tipos de familias. Hay que romper esa barrera ideológica. Tenemos realidades muy diversas”.

Tere Vergés

Coordinadora de Radio Cristo Rey

Viven en encuentro eclesial de las familias

Viven en encuentro eclesial de las familias

El Pasado 2 de octubre, se llevó a cabo el Encuentro Eclesial sobre la familia, en las instalaciones del Centro de pastoral de la Arquidiócesis, con el objetivo de encontrar respuestas comunes a los problemas emergentes sobre la familia en nuestra Arquidiócesis y en el país.

El encuentro es una respuesta al llamado del Papa Francisco a los obispos de México de atender las realidades pastorales del país. Ya que no es posible convocar un encuentro masivo, se hicieron presentes representantes de cada zona pastoral, así como de Movimiento Familiar Cristiano, Schoenstatt, Familia Educadora en la fe, y Familia unida, quienes expresaron las necesidades que identifican ellos entre las familias.

VIRGEN DE GUADALUPE

El Padre Roberto Licea, también identifica la coyuntura como un momento para preparar la iglesia mexicana para los festejos de los 500 años de las apariciones de la Virgen de Guadalupe en 2031. De esta manera es que se busca generar estos espacios de diálogo en las diferentes diócesis del país: “la meta es llegar a 2031 y 2033 con una iglesia renovada… el plan global de pastoral es una oportunidad para conocer la realidad, escuchar otras voces, reconocer la dignidad de las personas y reconstruir el tejido social. Reconocer el papel de la familia en la reconstrucción de la sociedad… recuperar la confianza en la familia entre los amigos, los vecinos, los compañeros de trabajo. Tener una sociedad donde haya muchos lazos, muchos vínculos de apoyo, de ayuda”.

A nombre del comité organizador, Karla y Jessica Muñoz comentan: “Tenemos que respetar, como nos ha dicho el Papa Francisco, en el contexto de la construcción de la “casita”, acoger a esas personas que, por algún motivo u otro, a lo mejor no están casados, son madres solteras, son divorciados vueltos a unirse, pero que no dejan de ser hijos de Dios. Nosotros debemos acogerlos, dar esa ayuda que ellos necesitan y están solicitando. Antes estábamos muy cerrados en esa parte, pero el Papa nos llama a ir a ellos, a acercarnos para conseguir que nuestra casa común también incluya a esas personas”.

DIALOGO SOCIAL

Como parte inicial de la reflexión, se presentó la conferencia “Diálogo social hacia una nueva cultura”, impartida por Tere Vergés, directora de Radio Cristo Rey, reconocida periodista con más de 20 años de trayectoria.

Tere Vergés explica: “el diálogo y la comunicación son diferentes, en un dialogo estamos hablando de un compromiso… me atrevería a decir que hoy hemos perdido el respeto a los demás, el respeto a que pueden tener una opinión diferente a la mía. También hemos perdido el respeto a la dignidad”.

Desde este punto de partida, reflexionó sobre el diálogo dentro de la familia y la construcción de las relaciones entre los miembros de la misma.

Festejan al Santo de Asís

Festejan al Santo de Asís

La comunidad parroquial de San Francisco de Asís en San Francisco del Rincón festejó a su santo patrono, llevando a cabo una preparación espiritual y de expresiones de piedad popular por parte de los fieles de dicha comunidad parroquial.

El día principal de la festividad, en la Misa de las 8 de la mañana los nuevos seglares que pertenecen a la 3era Orden Franciscana Seglar fueron admitidos. A las 12 del día presidió la Eucaristía el Arzobispo Alfonso Cortés.

Por la tarde, ya como conclusión de la festividad, se tuvo la Acción de Gracias presidida por el Sr. Cura de la Parroquia Padre Roberto Carrillo, quien estuvo acompañado por el Padre Cruz y el Padre Efraín.

DIOS TOCÓ SU CORAZÓN

En la homilía el Padre Efraín señaló que “Francisco, al escuchar la voz de Dios, había encontrado lo que le haría dejar todo y vivir cabalmente a plenitud el Evangelio. Dios tocó su corazón para transformar su vida, Francisco nos enseña a nosotros un camino seguro para el seguimiento de Jesús: la vivencia radical del Evangelio”.

Al final de la Misa el Padre Carrillo resaltó el agradecer a Dios y a San Francisco por concedernos la salud en este tiempo de la pandemia.

Preparan Proceso Juvenil Vocacional

Preparan Proceso Juvenil Vocacional

Con la participación de 25 jóvenes y señoritas se llevó a cabo el retiro de desierto e integración por parte de los integrantes del proyecto PROJUV (Proceso Juvenil Vocacional) de la Dimensión Vocacional de la Arquidiócesis.

El retiro se llevó a cabo en San Felipe Torres Mochas en la ex casa del Seminario Auxiliar de San Felipe. Durante un par de días los jóvenes recibieron temas relacionados con la espiritualidad y el encuentro con Jesús vivo y Resucitado.

Ya para el último día se tuvieron momento de convivencia y cuestiones prácticas de logística en vistas de ir preparando el retiro que se llevará a cabo en la mismo lugar en San Felipe los próximos días 15, 16 y 17 de octubre. Siendo el primer día solamente de manera virtual.

Los jóvenes ya se encuentran listos para comenzar este PROJUVE 2021 enfocado a jóvenes y señoritas de 16 a 30 años.

Informes:

  • 477 154 3072.
  • 477 588 1915.
  • 477 407 4728.

Se manifiestan a favor de la vida

Se manifiestan a favor de la vida

Bajo el lema “a favor de la mujer y la vida”, más de 1000 personas se congregaron en el Arco de la Calzada de la ciudad zapatera para manifestarse a favor de la vida.

En punto de las 10:30 de la mañana caminaron rumbo a la plaza principal por la calle Madero para posicionarse frente al palacio municipal y expresar su postura de defensa en torno a la vida de los aún no nacidos. Niñas, niños, adolescentes, jóvenes y adultos vestidos de blanco se pronunciaron con porras, cartulinas y mensajes en las redes sociales.

EL ABORTO NADA SOLUCIONA

Fabiola López, una de las convocantes señaló: “El aborto no soluciona ninguno de nuestros problemas. Nos deja en una situación aún más vulnerable. Nosotras queremos un México que acoja con misericordia a la mujer, también a la mujer que fue empujada a abortar, y que dé plena protección ante la ley a la vida de su hijo desde la concepción y durante toda su existencia, antes y después de nacer. Queremos respeto a la conciencia de los médicos. Queremos opciones de vida para la madre y su hijo, y libertad de conciencia para los médicos.”

Silao

Un contingente de más de 300 personas también se manifestó en Silao. Partieron de las antiguas instalaciones del DIF y se enfilaron por las Avenidas Álvaro Obregón y 5 de mayo hasta llegar al Templo de Tercera Orden, que es la sede de la Campaña 40 días por la vida.

Con globos, cartulinas, porras y aplausos las personas se manifestaron a favor de salvar las dos vidas; tanto la de la mamá como la del hijo. Varias de ellas fueron rezando el Rosario y pidiendo a Dios que cesen las políticas en favor del aborto.

No olvidemos rezar a los ángeles

No olvidemos rezar a los ángeles

Luego de un año de no poder celebrarlo, una representación de las Milicias de San Miguel acudió a San Felipe para festejar al Arcángel el pasado 29 de septiembre, día de los Arcángeles Gabriel, Rafael y Miguel. Varios de los estandartes de las corporaciones lucían moños negros en memoria de muchos miembros de las milicias que lamentablemente ya no pudieron seguir peregrinando en esta vida y están ya en la presencia de Dios.

En punto de las 12:30 del día se llevó a cabo la Santa Misa presidida por el Padre Miguel Darío Nache Rodríguez, Vicario Episcopal de la II Zona Pastoral “Beato Mártir José Trinidad Rangel Montaño”. También estuvo presentes el Sr. Cura Rodrigo Salazar y el vicario Miguel Ángel Ramírez, así como varios sacerdotes de la misma Zona Pastoral.

CAMINO AL CIELO

En su homilía el Padre Darío señaló: “Hoy que celebramos la fiesta de los Santos Arcángeles, tengamos presentes que en nuestro camino al Cielo ellos nos van a ayudar a seguir adelante… Nunca olviden que todos tenemos un ángel que va delante de nosotros; no se olviden de rezar a los ángeles porque ellos nos ayudan en esta lucha contra el mal. En ese camino hacia el Cielo, hay que vencer todos los obstáculos con la gracia de Dios, por la ayuda de los ángeles. San Miguel es nuestro mejor modelo para vencer al Demonio. No se rajen hermanos y hermanas en la lucha contra el mal, no se enamoren del pecado”, concluyó.

Durante la Consagración las bandas de guerra de los batallones ahí presentes se manifestaron en un acto de amor y adoración al Santísimo Sacramento. Finalmente se retiraron con la convicción de seguir luchando contra Lucifer con la ayuda de San Miguel.

¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?

¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?

El camino que Jesús recorre con sus discípulos hacia Jerusalén es el camino de la cruz, marcado por sus enseñanzas sobre el destino que le espera allá para cumplir el designio salvífico, la voluntad del Padre que Jesús asume absolutamente como el Hijo y el Siervo obediente y, en consecuencia, por la enseñanza sobre las exigencias del discipulado: “si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame” (Cfr. 8,34-38; 9,33-37; 10,35-45). Los discípulos no comprenden el significado de la enseñanza de Jesús y, como Marcos nos informa, “temían preguntarle” (ephobóunto autón eperōtēsai, Cfr. 9,32). Por el contrario, los fariseos han puesto a prueba a Jesús “preguntándole” sobre el divorcio, como escuchamos el domingo pasado (pharisáioi epērōtōn autón, Cfr. 10,2-16). Hoy escuchamos este episodio (10,17-30) en el que un hombre desconocido, rico, se acerca a Jesús con un interés urgente muy particular, para “preguntarle” (epērōta autón) sobre la conducta necesaria “para heredar la vida eterna” (hína zōēn aiōnion klēronomēsō). “En aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó corriendo un hombre, se arrodilló ante él y le preguntó: «Maestro bueno, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?» Jesús le contestó: «¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios. Ya sabes los mandamientos: No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no levantarás falso testimonio, no cometerás fraudes, honrarás a tu padre y a tu madre»”. Quien se acerca corriendo a Jesús es simplemente “uno” (héis): un individuo cualquiera que se postra ante Jesús para indicar su necesidad (Cfr. 1,40), en este caso, de alguien que lo guíe con autoridad – necesita un maestro. Por este motivo, habiendo escuchado acerca de Jesús, “que enseña con autoridad” (Cfr. 1,22.27), lo llama “maestro bueno” (didáskale agathé). Jesús remite a la bondad divina el título que se le atribuye: “nadie es bueno sino sólo Dios” (Cfr. Sal 100,5; 106,1; 118,1; 136,1; 145,9). Dios ha creado todas las cosas que, por eso, reflejan la bondad y belleza del Señor, que las hizo (Cfr. Gn 1,4).

 

VIDA ETERNA

La pregunta que este hombre plantea a Jesús es una pregunta ética – tiene que ver con el comportamiento, con la conducta recta y buena – pero también es una pregunta religiosa, porque lo que este hombre busca, su objetivo, no es simplemente el reconocimiento de su integridad moral o la satisfacción del deber, sino la “vida eterna” (Cfr. Veritatis Splendor 12), que consiste en una relación íntima y particular con Dios a través de su enviado, Jesús, el único capaz de enseñar con autoridad el camino del bien (Cfr. Jn 17,3). Esta vida eterna no se alcanza por propia iniciativa, ni es fruto de la disciplina moral o la ascesis: es, ante todo, un don gratuito divino – por eso se “hereda” (klēronomēsō), término que remite al don de la Tierra Prometida, que Dios da en posesión perpetua a su pueblo Israel, para que ahí pueda vivir en libertad conociendo, amando y sirviendo a Dios en el cumplimiento de sus mandamientos. Teológicamente en el Deuteronomio se establece una relación muy estrecha entre la observancia de los mandamientos – el don de la Ley – y la Tierra Prometida (Cfr. 5,32-6,3.10-13): el olvido del Señor, la desobediencia de sus mandamientos, será castigado con el exilio (Cfr. 28,36.63-65). En esta lógica, Jesús responde en primer lugar remitiendo a los mandamientos que rigen la relación con el prójimo y que, en realidad, suponen y expresan la relación con Dios (Cfr. Ex 20,12-16; Dt 5,16-20), citando al final el IV mandamiento del Decálogo: “honra a tu padre y a tu madre” (tíma tón patéra sou kái tēn mētéra), el único mandamiento al que va unida una promesa de vida y felicidad en la tierra que el Señor le da a su pueblo (Ex 20,12; Dt 5,16; Cfr. CatIgCat 2196-2200). Enseguida escuchamos la respuesta del hombre a la enseñanza de Jesús y la nueva respuesta del Maestro: “Entonces él le contestó: «Maestro, todo eso lo he cumplido desde muy joven». Jesús lo miró con amor y le dijo: Sólo una cosa te falta: «Ve y vende lo que tienes, da el dinero a los pobres y así tendrás un tesoro en los cielos. Después, ven y sígueme». Pero al oír estas palabras, el hombre se entristeció y se fue apesadumbrado, porque tenía muchos bienes”.

 

LOS MANDAMIENTOS

Las palabras de este hombre suenan presuntuosas: ¿quién puede decir, cabalmente, que ha cumplido los mandamientos? Es más, afirma que todo eso lo ha cumplido “desde muy joven” (ek neótētós mou). La mirada de Jesús penetra en lo más profundo de este hombre, contemplando el profundo deseo de perfección que le inspira, porque “lo miró con amor” (emblépsas autōi ēgápēsen autón). Es un hombre generoso porque, a diferencia de sus discípulos, que han sido llamados por Jesús, éste se ha acercado espontáneamente a Él buscando su enseñanza. Enseguida, Jesús le abre la perspectiva del discipulado (kái déuro akolóuthei moi), el camino exigente que conduce al Reino: el camino de la “perfección” de la vida cristiana (Cfr. Mt 5,48; Lc 6,36). Jesús redirecciona la pregunta ética y religiosa hacia el Reino y el discipulado – es preciso desprenderse de todo lo que estorba para seguir a Jesús, como lo han hecho los discípulos en su vocación: “dejándolo todo lo siguieron” (Cfr. 1,18.20). A pesar de su búsqueda espontánea, Jesús ha descubierto con su profunda mirada el apego al que este hombre debería renunciar para poder seguir el camino del Reino: su riqueza (Cfr. Mt 6,19-21; Lc 12,33). Incapaz de tal desprendimiento, el hombre se va “apesadumbrado” (lypóumenos), con los bolsillos llenos, pero habiendo perdido la oportunidad de ser discípulo de Jesús. El Reino de Dios no es algo que se obtenga con los propios recursos – se entra en él por medio de la conversión y la fe, pasando por la “puerta estrecha”, la única que lleva a la vida (Cfr. Mt 7,13-14). La vida eterna y la entrada en el Reino no se ganan, pero es preciso decidir, elegir: dejar algo, aunque valioso, para ir en busca de algo mucho más valioso.

De este caso particular Jesús propone una enseñanza para sus discípulos acerca de los peligros de la riqueza. Ahora la mirada de Jesús se dirige a sus discípulos (periblepsámenos… légei tóis mathētáis autóu). “¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el Reino de Dios!” – Jesús señala la “dificultad” (dyskólōs), mas no la imposibilidad. La riqueza en sí misma no es un pecado, porque puede tener un origen honesto – el trabajo honrado, por ejemplo. El problema es el apego, como lo ha puesto en evidencia el caso del hombre rico que no pudo renunciar a sus bienes por el Reino de Dios. Los discípulos se sorprenden ante las palabras de Jesús – el texto litúrgico matiza la afirmación de Jesús explicitando una interpretación en este sentido: “¡qué difícil es para los que confían en las riquezas, entrar en el Reino de Dios!”. Jesús en realidad enfatiza el tema de la dificultad para entrar en el Reino, ampliando esta dificultad a todos, en una afirmación universal que abarca ricos y pobres y cualquier otra categoría sociológica: ¡para todos es difícil entrar en el Reino de Dios! El Reino pertenece a los pobres, a quienes sufren persecución por causa de la justicia (Cfr. Mt 5,1.10; Lc 6,20) y, en realidad, a cada una de las categorías enunciadas en las Bienaventuranzas, a quienes se hacen dóciles y obedientes, como los niños (Cfr. 10,14-15). Los discípulos captan la imagen hiperbólica con que Jesús expresa el centro de su enseñanza: la dificultad de entrar en la dinámica del Reino por la fe y la conversión, la dificultad del desprendimiento y el abandono en las manos del Padre en el seguimiento de Jesús pobre que exige pobreza a sus discípulos incluso al enviarlos a la misión (Cfr. 6,8-10) para que se vea claramente que el éxito de la misión no depende de los recursos humanos y materiales de que dispongan los enviados, sino de su confianza y su íntima unión con Jesús.

 

¿QUIÉN PUEDE SALVARSE?

Parece imposible que haya alguien dispuesto y capaz de tal renuncia, lo que hace a los discípulos exclamar: “Entonces, ¿quién puede salvarse?” (kái tís dýnatai sōthēnai?) – Sólo Dios, el único bueno y el único que puede señalar a los hombres el camino del bien, puede hacerlos capaces de tal generosidad y es también el único que salva: “Es imposible para los hombres, mas no para Dios. Para Dios todo es posible”. Todavía queda algo más por puntualizar: la llamada al seguimiento y el camino del discípulo no pueden entenderse en una dinámica del “do ut des” – “te doy para que me des”, como dice la antigua sentencia del Derecho Romano – sino en la dinámica de la gracia. No se trata de un intercambio ni una paga, como lo sugiere la pregunta de Pedro: “Entonces Pedro le dijo a Jesús: «Señor, ya ves que nosotros lo hemos dejado todo para seguirte». Jesús le respondió: «Yo les aseguro: Nadie que haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o padre o madre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, dejará de recibir, en esta vida, el ciento por uno en casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y tierras, junto con persecuciones, y en el otro mundo, la vida eterna»”. Pedro se ubica a sí mismo y a sus compañeros en el supuesto de la renuncia y la respuesta positiva a la llamada de Jesús – exactamente lo que el hombre rico no ha sido capaz de hacer. La respuesta de Jesús es una sentencia solemne – “Yo les aseguro” (amēn légō hymín): quienes hayan actuado así recibirán una recompensa generosa y desbordante, porque es el modo como Dios actúa con sus siervos. Dejarlo todo “por mí y por el Evangelio” (héneken emóu kái héneken tóu euangelíou) tendrá su recompensa “en esta vida” (nýn en tōi kairōi tóutōi) – una familia abundante, la Iglesia, y campos extensos, todo el mundo para evangelizar (Cfr. 16,15). Jesús deliberadamente añade “junto con persecuciones” (meta diōgmōn, Cfr. Mt 5,11-12): participar de la misión es una dicha, como lo será también sufrir persecución por causa de Cristo (Cfr. Hch 5,41) – sólo entonces los discípulos estarán en condiciones de recibir la “grande recompensa” (ho misthós hymōn polýs) “en el otro mundo, la vida eterna” (kái en tōi aiōni tōi erjoménōi zōēn aiōnion). La conclusión nos lleva nuevamente al tema de la “vida eterna”, a la que el hombre rico quería hacerse acreedor a través de una conducta determinada; no se consigue por el mérito propio, como si Dios le debiera algo a los hombres – como Pedro lo había entendido equivocadamente – ya que en realidad es un divino para quienes responden positivamente a la gracia de la vocación al discipulado, desprendiéndose de todo lo que estorbe su entrega confiada a la voluntad del Padre, siguiendo los pasos de Jesús.

Celebran a Nuestra Señora de la Merced

Celebran a Nuestra Señora de la Merced

Con mucha fe y entusiasmo la comunidad parroquial de Nuestra Señora de la Merced, llevó a cabo los festejos de su Patrona.

En este año la celebración de la fiesta se buscó hacer de manera espiritual. Previamente se tuvo la Misa por los diferentes sectores en el contexto del novenario. En esos momentos se ofreció el Sacramento de la Reconciliación. El 24 de septiembre antes de iniciar la Misa, la comunidad rezó el Santo Rosario y al finalizar la Eucaristía el Sr. Cura Claudio Ramírez Arenas impuso el escapulario de Nuestra Señora de las Mercedes.

La Misa principal de la festividad fue presidida por el Padre Roberto Licea Herrera. En su homilía destacó el papel de María Santísima como mediadora de gracias y favores antes su Hijo, Jesucristo.

El Arzobispo invita a no dejar morir la fe

El Arzobispo invita a no dejar morir la fe

La comunidad parroquial de Nuestra Señora de la Merced, recibió la visita del Arzobispo Alfonso Cortés, Arzobispo de León. El prelado con mucho gusto acudió a la comunidad para compartir la Sagrada Eucaristía el pasado domingo a las 7:30 de la noche.

En su homilía el Arzobispo invitó a los fieles a que como católicos seamos unidos, no solamente que estemos juntos. Señaló además que al interior de la Iglesia existen muchos grupos cerrados: “Esto se llama integralismo y se da mucho en la Iglesia Católica en determinados grupos. Que quien no confiesa mi fe, está condenado. Y eso no es así. Y hacen grupos que hacen la religión a su medida, a como ellos piensan. Pero no se une el Evangelio. ¿Saben qué es lo que pasa con esos grupos integralistas cerrados? La fe se va muriendo poco a poco. Y la fe se hace como un cemento duro… Hoy se necesita que estemos todos unidos, que todos reconozcamos que podemos hacer el bien”.

 

AMOR MATERNAL

Sobre nuestra Señora de las Mercedes el Arzobispo señaló: “La belleza de tener a María Santísima como patrona de esta comunidad es aprender de sus sentimientos, aprender de su capacidad de escucha de la Palabra. Su capacidad de cómo acompañar a Cristo creciendo en edad y sabiduría delante de Dios y delante de los hombres. Necesitamos el amor maternal en esta sociedad.”

Al término de la Misa varias personas se acercaron al Arzobispo para pedirle su bendición y darle a bendecir imágenes de a Nuestra Señora de la Merced y de nuestro Señor Jesucristo.

El peligro de la ideología de género

El peligro de la ideología de género

Con la participación de más de mil 500 personas se llevó a cabo en la Velaría de la Feria la presentación del Dr. Pablo Muñoz Iturrieta, quien presenté una conferencia donde trató sobre la Ideología de Género y la Batalla de los padres en el Siglo XXI.

La conferencia inició en punto de las 6:30 de la tarde y de inmediato el ponente fue explicando cada uno de los motivos y personajes clave para comprender la Ideología de Género tan de boga en estos días. Dicha ideología presupone o pugna por el no reconocimiento del ser humano. Y de ahí este movimiento ha buscado negar la identidad de cada uno, sea como mujer o como hombre y así intervenir en las familias para que cada niño elija su identidad, negando la realidad biológica, bajo el pretexto de los derechos humanos. Señaló que este tipo de pensamiento lleva a la destrucción de la familia y de las sociedades por el odio con el que se busca establecer.

EL PELIGRO

Invitó a los asistentes a formarse y ser conscientes del peligro de esta ideología, así como de todas estas legislaciones y cambios que vienen a destruir nuestra civilización occidental y nuestra tradición católica. Animó a los padres de familia a no desfallecer en su tarea de seguir educando y formando a sus hijos en los valores cristianos.

Abortemos el aborto

Abortemos el aborto

Con la finalidad de salvar vidas en Silao, inició la campaña “40 días por la vida” en el Templo de Tercera Orden en la zona centro de Silao. En el marco de esta campaña los organizadores invitaron a Lourdes Varela coordinadora de la campaña a nivel Latinoamérica.

ESFUERZO HUMANO

La ponente resaltó que esta campaña nace “de la frustración del esfuerzo humano. Ya anteriormente era ‘coalición por la vida’ y lo que se trataba era evitar que las chicas tuvieran abortos, pero veían que el aborto no disminuía, sino que por el contrario aumentaba. De ahí se pregunta a Dios qué hacer y así surge la campaña de 40 días por la ayuda”.

Esta propuesta se basa en 3 pilares: Oración y Ayuno, Vigilia Constante y Alcance Comunitario. Para Lourdes explica así el origen del problema del aborto: “En 40 días por la vida nosotros abortamos el tema del aborto como una batalla espiritual, creemos que nuestro enemigo no es la mujer que va a abortar, tampoco las feministas, tampoco el gobierno, tampoco las marcas que promueven y realizan el aborto. Nosotros creemos que el enemigo es Satanás. Por eso hacemos vigilia y ayuno de forma pacífica. Nosotros queremos ser ese rostro misericordioso de Cristo y mostrar alternativas.”

La campaña se realizará del 22 de septiembre al 31 de octubre. Los horarios de la vigilia en Tercera Orden son de 8:00am a 8:00pm. Para mayores informes y apoyo al movimiento lo pueden hacer al teléfono 472 726 27 24 o al correo silao.40diasxlavida@outlook.com

Y tu sacerdote, ¿practica deportes?

Y tu sacerdote, ¿practica deportes?

Hay dentro de la feligresía de nuestra iglesia católica la duda o la inquietud de saber si más allá de su “vida clerical” y de realizar labores sociales y de misericordia, los sacerdotes son “tan humanos” como nosotros y de ahí se desgrana una de las preguntas en el sentido de que si los religiosos (en todas sus acepciones) además de vestir los hábitos, pueden dedicarse a la práctica de los deportes, independientemente de que sean aficionados a tal o cual de ellos.

Y para saber un poco más, diremos y escribiremos ¡Claro que sí!, los religiosos, sacerdotes, seminaristas, ministros y cualquier otro dentro de la iglesia, están en absoluta y completa libertad para practicar el deporte de su elección con la obviedad de que no obstaculice en sus labores eclesiásticas y no interfiera en su desempeño como tal.

Ya lo ha dicho el Papa Francisco en el año 2018: “El deporte puede abrir camino hacia Cristo en aquellos lugares o ambientes donde por varios motivos no es posible anunciarlo de manera directa; y las personas, con su testimonio de alegría, practicando el deporte en forma comunitaria, pueden ser mensajeras de la Buena Noticia”, a raíz de la publicación de su documento “Perspectiva cristiana del deporte y de la persona humana”, donde hace referencia a que el deporte mismo puede ser de mucha ayuda en la formación y misión de santidad de la juventud en particular, considerando que son los niños y los jóvenes quienes buscan en la cercanía de los deportes, aquel ídolo o héroe como ejemplo de vida para un desarrollo más sano y que les abra caminos rectos dentro de la vida.

Proveniente de una nación 100% deportista y obviamente futbolera, el Papa Francisco ha encontrado en el deporte y el futbol en particular, un medio de comunicación con la niñez y juventud actual, tan necesitada de orientación fuera del seno familiar; en ocasión de una reunión con altos jerarcas del futbol, Francisco quiso ser muy enfático de lo que significa el deporte en sí, apartado del afán mercantilista que hoy por hoy se quiere encumbrar, el Papa Francisco dijo: “En el fútbol, como en el resto de los deportes, debe prevalecer el ser sobre el tener”; recalcando que el deporte debe ser la meta principal que sirva de soporte a la educación de los niños, agregó: “El fútbol es un método excelente de promover la solidaridad en un mundo afectado por las tensiones raciales, sociales y económicas”.

San Juan Pablo II también dio importancia al deporte como parte de la vida de una persona, quien lo consideró como un medio adecuado para la educación de la persona; él era un deportista en sí, practicó fútbol, ciclismo, esquí, natación, hockey, etc., de lo cual se enorgullecía y de hecho por haber jugado futbol, usaba dicho deporte de ejemplo para en sus alocuciones como Papa, enfatizar e impulsar en la multitud que le escuchaba, la amistad, el espíritu de sacrificio, el trabajo en conjunto, el respeto, la lealtad, como valores para la vida.

Juan Pablo II decía que los entrenadores son a la vez educadores porque son maestros de deporte, pero también maestros de vida porque a la par de enseñar habilidades deportivas, son “enseñantes” de una existencia inculcada por la verdad y el amor, de ahí su gran responsabilidad, de ahí que se le llamara coloquialmente “el primer santo del deporte” luego de su canonización.

Escúchanos en DOS en el ÁREA por Radio Cristo Rey todos los viernes a las dos de la tarde.

Lo que Dios unió, que no lo separe el hombre

Lo que Dios unió, que no lo separe el hombre

El texto del Evangelio de Marcos que escuchamos este domingo (10,2-16) es de tono polémico: desde el principio, la intención de los “fariseos” (pharisáioi epērōtōn autón), a quienes ya hemos encontrado como adversarios de Jesús, acosándolo y cuestionándolo (Cfr. 2,16.18.24; 3,6; 7,1.3.5; 12,13), es “ponerlo a prueba” (peirázontes autón, Cfr. 1,13), como lo hace también Satanás. “En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba: «¿Le es lícito a un hombre divorciarse de su esposa?». El contenido de la pregunta es un tema candente en el debate rabínico contemporáneo de Jesús y también en nuestros días – “¿Le es lícito a un hombre divorciarse de su esposa?” (ei éxestin andrí gynáika apolýsai). En la legislación mosaica estaba previsto el divorcio (Cfr. Dt 24,1-4). Muchas discusiones se centraban en las causales válidas del divorcio y, por lo tanto, en la interpretación de esta expresión hebrea: ‘erwat dābār (“carencia de algo”/“una cosa vergonzosa” LXX), no en la licitud de divorcio. El trasfondo de la pregunta no es una simple discusión académica, sino una cuestión política: debemos recordar que la causa original de la muerte del Bautista es la denuncia de la unión ilegítima entre Herodes y Herodías, la mujer de su hermano Filipo (Cfr. 6,17-29). Juan había dicho claramente a Herodes que “no te es lícito tener la mujer de tu hermano” (ouk éxestín soi éjein tēn gynáika tóu adelphóu sou) – éste es el principio del enfrentamiento que llevó a su condena a muerte por decapitación. La pregunta de los fariseos es un eco de este conflicto: preguntan sobre la licitud del divorcio y no sobre las causales que lo justifican para involucrar a Jesús en un conflicto político.

Volverán a la carga de una manera similar cuando pregunten sobre la licitud del pago del impuesto (Cfr. 12,13-17). Jesús comienza a responder la pregunta desde la perspectiva exegética: “¿Qué les prescribió Moisés?” (tí hymín enetéilato Mōÿsēs?), remitiéndose a la máxima autoridad – la Tôrāh escrita, sin entrar en las discusiones de escuela y el debate rabínico. Los fariseos responden con la práctica común, que se desprende del texto citado del Deuteronomio: el divorcio es una concesión – algo “permitido” (epéthepsen) – que prescribe escribir un “acta de divorcio” (biblíon apostasíou) y proceder a despedir a la mujer. Enseguida, Jesús propone su propia interpretación de la legislación mosaica “con autoridad”: el divorcio no es una institución legal querida por Dios, sino tolerada por Moisés “debido a la dureza del corazón de ustedes” (prós tēn sklērokardían hymōn). “Sklērokardía se desconoce en el griego profano; sale en los LXX: Dt 10,16; Eclo 16,10; Jer 4,4 (el equivalente hebreo es ‘ōrlat lēbāb), y fuera de esto sólo en el NT (Mc 10,5 par; 16,14; análogamente: Rom 2,5) y en escritores de la antigüedad cristiana. Dureza del corazón es la cerrazón del hombre centrado en sí mismo frente a Dios, su ofrecimiento y sus exigencias, y lo mismo cara al prójimo. El hombre posee por naturaleza un corazón duro como la piedra, separado de Dios y del prójimo, hasta que se le dé un corazón nuevo, obediente (cf. Ez 36,26s)” (Sorg, “Corazón”, DTNT I, 341). Sin invocar la autoridad de la tradición rabínica, Jesús se remonta hasta “el principio” (apó de arjēs): la interpretación correcta de los relatos de los orígenes, contenidos en las primeras páginas del libro del Génesis (bǝrē’šît/en arjēi, Gn 1,1). Jesús se remite al proyecto original de Dios quien, “al crearlos, los hizo hombre y mujer” (ársen kái thēly epóiēsen autóus). “La antropología cristiana tiene sus raíces en la narración de los orígenes tal como aparece en el Libro del Génesis, donde está escrito que «Dios creó al hombre a su imagen […], varón y mujer los creó» (Gen 1,27).

 

HOMBRE Y MUJER

 

En estas palabras, existe el núcleo no solo de la creación, sino también de la relación vivificante entre el hombre y la mujer, que los pone en una unión íntima con Dios. El sí mismo y el otro de sí mismo se completan de acuerdo con sus específicas identidades y se encuentran en aquello que constituye una dinámica de reciprocidad, sostenida y derivada del Creador. Las palabras bíblicas revelan el sapiente diseño del Creador que «ha asignado al hombre como tarea el cuerpo, su masculinidad y feminidad; y que en la masculinidad y feminidad le ha asignado, en cierto sentido, como tarea su humanidad, la dignidad de la persona, y también el signo transparente de la ‘comunión’ interpersonal, en la que el hombre se realiza a sí mismo a través del auténtico don de sí». Por lo tanto, la naturaleza humana, para superar cualquier fisicismo o naturalismo, debe entenderse a la luz de la unidad del alma y el cuerpo, «en la unidad de sus inclinaciones de orden espiritual y biológico, así como de todas las demás características específicas, necesarias para alcanzar su fin»” (Congregación para la Educación Católica, “Varón y Mujer los Creó”. Para una vía de diálogo en la cuestión del gender en la educación [2 febrero 2019] 31-32). Dios ha creado a la pareja humana y ha constituido a la persona con una identidad sexuada orientada a la íntima complementación de vida y misión: el hombre y la mujer, diferentes pero complementarios, de la misma dignidad, están llamados a completar la imagen de Dios que es amor y da vida. La profunda e íntima comunión de vida y amor de la pareja humana exige una madurez suficiente para el desprendimiento de la familia de origen para que el hombre esté en condiciones de “unirse a su esposa y ser los dos una sola cosa” (kái proskollēthēsetai prós tēn hynáika autóu). “Dejar a su padre y a su madre” – exigencias muy similares a las que implica el discipulado: “El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí” (Cfr. Mt 10,37-39). No se trata de despreciar a los propios padres – habiendo un mandamiento que nos pide “honrarlos” (Cfr. Ex 20,12) – porque, después de Dios, ellos nos han dado la vida, sino de ubicar en su propio lugar cada amor que ayuda a integrar una personalidad humana madura. Madurez significa ser dueño de sí mismo para poder realizar el acto de libertad más grande, que es entregarse completamente por amor y comprometerse con otra persona – el amor hace libres al hombre y a la mujer para entregarse recíprocamente cada día.

 

UNA SOLA CARNE

 

Como consecuencia de esta íntima complementación psicológica, afectiva y sexual, el hombre y su mujer se convierten “en una sola carne” (eis sárka mían) sin disolver su individualidad, sin confundir su respectiva personalidad, sin renunciar a su propia dignidad, sino complementándose a nivel existencial. “Carne y sangre” hacen referencia a un parentesco estrecho, cercano (Cfr. Gn 2,24; 1Sam 5,1). Jesús resume solemnemente el contenido de su enseñanza con autoridad sobre el tema en un principio fundamental: “Por eso, lo que Dios unió, que no lo separe el hombre” (ho óun ho Theós synézeuxen ánthrōpos mē jōrizétō) – Dios consagra con un sacramento especial el amor esponsalicio de la pareja humana para hacerlo espiritualmente fecundo y convertirlo en un camino de santificación para los cónyuges, que así ven fortalecidos los lazos del amor que los llevan a la celebración del matrimonio pero, como todo don de gracia, la vivencia del matrimonio cristiano exige de los esposos las disposiciones previas necesarias y la permanente voluntad de honrar los compromisos adquiridos, es decir, el amor, el respeto y la fidelidad que implica el don libre y absoluto que han hecho de sí al cónyuge propio. Ya como un corolario, Marcos añade la enseñanza de Jesús a sus discípulos “en casa” (eis tēn oikían pálin), ya que ellos también “le preguntaron” (epērōtōn autón): ahora se completa la enseñanza sobre el matrimonio y el divorcio con el tema del adulterio – “Si uno se divorcia de su esposa y se casa con otra, comete adulterio contra la primera (moijátai ep’autēn). Y si ella se divorcia de su marido y se casa con otro, comete adulterio (moijátai)”. En estas palabras de Jesús se basa la enseñanza y la disciplina de la Iglesia sobre los divorciados vueltos a casar (Cfr. CatIgCat 1650). El Santo Padre, Papa Francisco, ha señalado que la tarea pastoral de la Iglesia, como Madre amorosa, es “acompañar, discernir e integrar la fragilidad” respecto a las personas que viven situaciones matrimoniales irregulares (Amoris Laetitia [10 marzo 2016] 293-312): se trata de ofrecer acompañar el camino de fe de las personas que sufren, ayudándoles a discernir la voluntad de Dios en sus vidas para reconstruir su identidad cristiana con la misericordia y la exigencia del Evangelio – un camino que puede ser doloroso y difícil, el único que ayuda verdaderamente a sanar.

 

LOS NIÑOS Y JESÚS

 

“Después de esto, la gente llevó a Jesús unos niños para que los tocara, pero los discípulos trataban de impedirlo. Al ver aquello, Jesús se disgustó y les dijo: «Dejen que los niños se acerquen a mí y no se lo impidan, porque el Reino de Dios es de los que son como ellos. Les aseguro que el que no reciba el Reino de Dios como un niño, no entrará en él».

Después tomó en brazos a los niños y los bendijo imponiéndoles las manos”. Este episodio concluye la enseñanza de Jesús sobre el servicio, en donde encontramos una escena similar, cuando Jesús pone “a un niño” (paidíon) en medio de los discípulos abrazándolo e identificándose con él: “El que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe” (Cfr. 9,33-37). Concluye también la enseñanza sobre el matrimonio, ya que la apertura a la vida y la educación integral, humana y cristiana, de los niños, es un elemento propio de esta realidad – la familia humana se funda sólidamente sobre el matrimonio sacramento. La familia, y toda la comunidad cristiana, tiene la misión de acercar a los niños a Jesús, a través de la catequesis y el testimonio de vida. Ahora los niños no solamente son propuestos a los discípulos como objeto del cuidado amoroso y la acogida de quienes pretenden seguir a Jesús – ahora son modelo para los discípulos, que deberían asemejarse a ellos: “Les aseguro que el que no reciba el Reino de Dios como un niño, no entrará en él” (hós án mē déxētai tēn basiléian tóu Theóu hōs paidíon, ou mē eisélthēi eis autēn), ya que los niños son los únicos capaces de dejarse llevar dócilmente, de la mano de sus padres, sintiéndose seguros por la protección paterna, como deben hacerlo quienes invocan a Dios como “Padre” y la piden en la plegaria, “venga tu Reino”. Por último, Jesús “abraza” (enagkalisámenos autá, Cfr. 9,36) a los niños y “les impone las manos” (tithéis tás jéiras ep’autá), no porque estén enfermos y necesiten curación, sino como signo del amor misericordioso y el poder divino que “los bendice” (kateulogéi) – los niños son tocados por las manos de Jesús y reciben, así, la tierna caricia de Dios.

Agradecidos por estas vivos

Agradecidos por estas vivos

La comunidad parroquial del Señor de la Salud en la Colonia Cuauhtémoc en San Francisco del Rincón festejó a su Patrono. Dicha festividad fue preparada con un novenario espiritual así como eventos culturales.

La Misa principal de la festividad se llevó a cabo el pasado domingo en punto de la 1 de la tarde. Fue presidida por el Padre Roberto Carrillo Rodríguez y estuvo acompañado por el Señor Cura de la comunidad Padre Víctor Terrones así como por el Padre Hernán Vázquez y el R.P. Eleazar OP.

AGRADECIDOS

En su homilía el Padre Roberto señaló: “De una manera muy especial en este domingo ustedes, como comunidad parroquial, se reúnen para celebrar la fiesta patronal. Al reunirnos para celebrar esta fiesta tenemos una grande oportunidad de agradecerle al Señor de la Salud. Especialmente en este año le debemos agradecer que nos haya conservado la salud a cada uno de nosotros. Él, por su infinita gracia y su poder, nos ha dado oportunidad de librar esta enfermedad, de esta pandemia que atacó a toda la humanidad. Tenemos que tener un corazón muy agradecido al Señor de la Salud porque nos ha conservado la vida”.

Al final de la Misa el Padre Terrones se unió a la idea expresada en la homilía por parte del Padre Carrillo en el sentido de agradecer al Señor de la Salud por todos los bienes y favores recibidos durante el año.

El Espíritu Santo nos ayuda a crecer

El Espíritu Santo nos ayuda a crecer

Como parte del proceso de educación integral y formación en la fe, el Colegio Miraflores llevó a cabo la administración del Sacramento de la Confirmación a algunas niñas, niños y adolescentes de su comunidad educativa.

La Misa fue presidida por el Padre Juan Rodríguez Alba, Vicario General de la Arquidiócesis de León y estuvo acompañado por el Sr. Cura Salomé Lemus, párroco de San Maximiliano de Kölbe, comunidad a la que pertenece el Colegio

En su homilía el Padre Juan resaltó el valor del bautismo en la vida del cristiano así como la importante presencia, callada y poderosa, del Espíritu Santo como parte del proceso de Educación en la Fe: “El Espíritu Santo nos ayuda a mejorar nuestra fe, a crecer como cristianos, a ser mejores personas”, y recalcó que Dios nos creó para “participar en su Gloria” y en esa tarea nos ayuda el Espíritu Santo.

RENOVADOS EN SU FE

Enseguida los que serían confirmados tomaron sobre sus manos las velas y con ellas renovaron sus promesas bautismales. Enseguida el Padre Juan y el Padre Salomé les impusieron las manos y se realizó la Oración. Finalmente fueron ungidos con el Santo Crisma y con ello la gracia del Espíritu Santo en plenitud se derramó sobre ellos.

Fiesta en Nuestra Señora Santa María Madre Dolorosa

Fiesta en Nuestra Señora Santa María Madre Dolorosa

La comunidad parroquial de Nuestra Señora Santa María Madre Dolorosa festejó a su santa patrona y por tal motivo invitaron al Arzobispo Alfonso Cortés a ser partícipe de este acontecimiento.

En punto de las 12 del día del pasado miércoles 15 de septiembre y respetando las medidas de higiene, la comunidad parroquial se reunió encabezados por su Párroco José Netzahualcóyotl Chávez y el Diácono Gabriel Núñez Vázquez, quien a nombre de la comunidad agradeció la visita del Arzobispo.

En la homilía Mons. Alfonso reflexionó sobre María Santísima como fuente de consuelo y comprensión para los cristianos. Señaló además que como católicos debemos de apoyar a las mujeres, especialmente a las que sufren y que no encuentran el respaldo que necesitan.

Complementos alimenticios: ¿Qué necesitó saber?

Complementos alimenticios: ¿Qué necesitó saber?

El consumo de completos alimenticios es cada vez más frecuente entre población. Pero, ¿qué son? Los completos alimentarios son fuentes concentradas de nutrientes como vitaminas, minerales, aminoácidos y enzimas que tienen como objetivo complementar la ingesta diaria de estos.

 Y es que, aunque la manera ideal de obtener todos los nutrientes necesarios para el buen funcionamiento del organismo  es mediante una dieta equilibrada, esta situación ideal no se da en todos los grupos de la  población como las mujeres embarazadas o que están proporcionando lactancia materna, los atletas de alto rendimiento, las personas sometidas a altos niveles de estrés, los adultos mayores. Además desafortunadamente algunas personas, por distintas razones no logran cubrir los requerimientos necesarios para gozar de una alimentación correcta, por lo que pueden presentar carencias nutricionales de distintos tipos y padecer enfermedades.

Es importante recalcar que, bajo ningún concepto, los complementos alimenticios pueden sustituir por completo a las comidas que son necesarias  para una dieta equilibrada, por lo que sigue siendo necesario seguir una dieta variada y rica, sobre todo, en frutas y verduras, ya que estas pueden proporcionar todos los nutrientes (vitaminas y minerales) que el cuerpo necesita.

En este sentido, para que los complementos alimenticios no sean contraproducentes y perjudiciales para la salud, es necesario establecer unos niveles adecuados para garantizar su buen uso. Estos niveles se identifican como la ingesta diaria recomendada ara la población mexicana.

DEFICIENCIAS NUTRICIONALES

Los complementos al tener como objetivo corregir deficiencias nutricionales o mantener un nivel adecuado de ciertos nutrientes, por lo que, los productos comerciales deben contener una parte de esta ingesta diaria recomendada, para así, complementar la alimentación. 

¿Y cómo debe ser su etiquetado? La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición manifiesta que, de forma obligatoria, en el etiquetado debe figurar: la dosis recomendada del producto; la advertencia de no superar dicha dosis; la denominación de las categorías de nutrientes o sustancias que caractericen el producto; la indicación de que este producto debe mantenerse fuera del alcance de los niños; y la indicación de que estos complementos no deben sustituir a una dieta equilibrada.

Por otra parte, para un consumo seguro y responsable, el Ministerio de Sanidad recomienda poner atención a los ingredientes para verificar que no contenga alguno al que usted sea intolerante.

 

Todo aquel que no está contra nosotros, está a nuestro favor

Todo aquel que no está contra nosotros, está a nuestro favor

Continuando este domingo la lectura del Evangelio de Marcos (9,38-43.45.47-48) nos encontramos con dos temas diferentes, que de alguna forma prolongan la enseñanza de Jesús sobre el servicio que se desprende del segundo anuncio de la Pasión, que escuchamos el domingo pasado. En efecto, son los discípulos de Jesús quienes discutían por el camino acerca de quién era el mayor entre ellos – precisamente después de haber escuchado la enseñanza de Jesús sobre el destino que le espera al Hijo del Hombre. Enseguida, Jesús adopta la postura del maestro – “habiéndose sentado” – para convocar a “los Doce” y pronuncia la enseñanza sobre el servicio, ya que el verdadero sentido de la autoridad en la Iglesia es el servicio, y no hay más precedencia que la del amor: “si uno quiere ser el primero, sea el último de todos y el servidor de todos” (Cfr. 9,35). Ahora Jesús responde a un problema planteado por Juan, uno de los discípulos más cercanos a Jesús, testigo con Pedro y Santiago de la Transfiguración (Cfr. 9,2): “En aquel tiempo, Juan le dijo a Jesús: «Hemos visto a uno que expulsaba a los demonios en tu nombre, y como no es de los nuestros, se lo prohibimos». Pero Jesús le respondió: «No se lo prohíban, porque no hay ninguno que haga milagros en mi nombre, que luego sea capaz de hablar mal de mí. Todo aquel que no está contra nosotros, está a nuestro favor»”. Juan se refiere a Jesús con el título de Maestro (didáskale) – le plantea una situación particular sobre la que espera una respuesta definitoria de Jesús. Han visto a un hombre que expulsa demonios “en tu nombre” (en tōi onómatí sou). Los exorcismos forman parte de la manifestación del poder de la palabra de Jesús en su enseñanza y también sobre los espíritus impuros desde el principio: no olvidemos que el primer milagro de Jesús en el Evangelio de Marcos es la expulsión de un demonio en la sinagoga de Cafarnaúm, episodio en el que se manifiesta su identidad por boca del demonio – “Sé quién eres tú: el Santo de Dios” – y la gente expresa su reconocimiento: “¿Qué es esto? ¡Una doctrina nueva, expuesta con autoridad! (didaj kain kat’exousían) Manda hasta a los espíritus inmundos y le obedecen” (1,27).

 

EXPULSANDO DEMONIOS

En el primer resumen de la actividad de Jesús en Galilea se señala que Jesús recorrió la región “predicando en sus sinagogas y expulsando los demonios” (1,39). Cuando Jesús llama a los Doce y cuando luego los envía en misión, la expulsión de los demonios se enumera entre las tareas que les serán confiadas (Cfr. 3,15; 6,7.13), aunque no siempre podrán hacerlo de manera exitosa, por falta de fe y de oración (Cfr. 9,14-29). En ninguna de estas ocasiones se nos informa cómo hacen los discípulos de Jesús para expulsar a los demonios, qué fórmula usen o de qué rituales se valgan. Es muy probable que este exorcista anónimo y extraño (hóti ouk ēkolóuthei hēmín) haya tenido conocimiento de la fama creciente de Jesús y haya considerado suficiente invocar su nombre para obtener la liberación de los posesos (Cfr. Hch 19,13-17). Juan y los demás se sienten lesionados en sus prerrogativas como discípulos de Jesús, a quienes estaba reservado el uso de la potestad exorcista – Jesús responde con una gran libertad y generosidad: no es preciso pertenecer formalmente al grupo de los discípulos para hacer el bien, en este caso, para sanar y liberar a los que están sometidos al poder del demonio. En el Evangelio de Juan se nos cuenta un episodio similar, cuando los discípulos de Juan el Bautista le refieren la actividad que estaba realizando Jesús: “Fueron, pues, donde Juan y le dijeron: «Rabbí, el que estaba contigo al otro lado del Jordán, aquel de quien diste testimonio, está bautizando y todos se van a él». Juan respondió: «Nadie puede recibir nada si no se le ha dado del cielo»” (3,26-27). En ambos casos se informa al “maestro” sobre una actividad considerada ilícita, motivados por celos profesionales y reclamos de exclusividad. La respuesta es similar en cuanto que tanto al Bautista como a Jesús lo que les importa es que se realice el plan de Dios: si Dios le concede a ese hombre extraño la potestad exorcista por la invocación del nombre de Jesús se está realizando entonces el plan divino, al que los discípulos de Jesús no deben oponerse prohibiéndole el ejercicio del servicio a un desconocido. A los discípulos se les ha confiado una tarea y el poder necesario para realizarla, pero el único Maestro y Señor es Jesús – el único que llama y envía con autoridad: los discípulos no son dueños del carisma. La identidad del verdadero discípulo no está en la predicación y en la realización de exorcismos, sino en la obediencia a la voluntad del Padre para hacer el bien (Cfr. Mt 7,21-23). Jesús zanja definitivamente la cuestión enunciando un principio de discernimiento de tono sapiencial: “Todo aquel que no está contra nosotros, está a nuestro favor” (hós gár ouk éstin kath’hēmōn, hypér hēmōn estin).

 

ENSEÑANZA CARITATIVA

Aquí se inserta el principio de la enseñanza sobre la manera caritativa de tratar a los discípulos – “a los que son de Cristo” (hóti Xristóu este): “Todo el que les dé a beber un vaso de agua por el hecho de que son de Cristo, les aseguro que no se quedará sin recompensa. Al que sea ocasión de pecado para esta gente sencilla que cree en mí, más le valdría que le pusieran al cuello una de esas enormes piedras de molino y lo arrojaran al mar. Si tu mano te es ocasión de pecado, córtatela; pues más te vale entrar manco en la vida eterna, que ir con tus dos manos al lugar de castigo, al fuego que no se apaga. Y si tu pie te es ocasión de pecado, córtatelo; pues más te vale entrar cojo en la vida eterna, que con tus dos pies ser arrojado al lugar de castigo. Y si tu ojo te es ocasión de pecado, sácatelo; pues más te vale entrar tuerto en el Reino de Dios, que ser arrojado con tus dos ojos al lugar de castigo, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga”. Aquí encontramos un fuerte contraste entre la “recompensa” (misthón) prometida a quien la diese de beber a los discípulos de Jesús y el castigo con que se amenaza a los responsables del escándalo: “más le valdría que le pusieran al cuello una de esas enormes piedras de molino y lo arrojaran al mar”. “Dar de beber” (potísēi) es un acto humanitario y caritativo – una obra de misericordia (Cfr. CatIgCat 2447) – dirigido a los sedientos, a los indigentes, identificados con Cristo, que serán materia del juicio final (Cfr. Mt 25,35.37). Por el contrario, “escandalizar” (skandalísēi) a uno de los “pequeños que creen en mí” (héna tōn mikrōn tóutōn tōn pisteuóntōn eis emé), merece pagar con la vida su pecado. El “escándalo” es, en efecto, un impedimento, un tropiezo puesto en el camino de la fe de los sencillos porque les aparta de Cristo (Cfr. CatIgCat 2284-2285). Enseguida, Jesús pasa del escándalo que es ocasión de pecado para los pequeños y sencillos a la ocasión de pecado que los propios miembros representan para la persona, el “escándalo” que brota de su propia concupiscencia: “tu mano” (hē jéir sou), “tu pie” (ho póus sou), “tu ojo” (ho ophthalmós sou) – partes integrales del cuerpo humano, dotados de un enorme valor para una vida plena y feliz, ya que verse privado de cualquiera de ellos implica un grave detrimento de la calidad de vida. Jesús se mostrará siempre sensible y disponible para curar la condición de aquellos que sufren por una carencia física, curándolos y devolviéndoles la dignidad necesaria para vivir en plenitud. En la curación del hombre de la mano seca, Jesús lo coloca “en el centro” (eis tó méson) para indicar que el centro de la mirada de Dios no está la observancia vacía e inmisericorde de los mandamientos, sino la compasión y la ayuda al necesitado – su gesto le atraerá la animosidad y la confabulación de fariseos y herodianos para matarlo (Cfr. 3,1-6). Jesús cura a un paralítico (Cfr. 2,1-12) y al ciego de Betsaida (Cfr. 8,22-26) como un signo de su poder que sana integralmente al hombre y le dispone a ser testigo y discípulo del Reino, contemplando las maravillas que Dios realiza en Jesús y caminando con Él rumbo a su Reino. La vida plena que Jesús promete a sus discípulos implica renuncias exigentes: “el que quiera salvar su vida la perderá, pero el que la pierda por mí y por el Evangelio la salvará” (Cfr. 8,35). Valiéndose de una hipérbole – una figura literaria basada en la exageración – Jesús nos dice que esa vida que Él promete, su Reino, vale más que la misma integridad física (Cfr. Mt 5,29-30).

 

TENTACIONES

Estos dichos de Jesús no se refieren únicamente a las tentaciones de tipo sexual, ni implican un desprecio del cuerpo, obra de Dios que debe ser valorada y atendida con cuidado (Cfr. 1Cor 6,15-17). Cuidar nuestras acciones, nuestras miradas y deseos, nos servirá para entrar en el Reino de Dios (eiselthéin eis tēn basiléian tóu Theóu), mientras que dejarnos llevar por las ocasiones de pecado nos llevará a “ser arrojado – por Dios – al lugar de castigo” (blēthēnai eis tēn géennan, Cfr. CatIgCat 1034). El v. 48 es una adaptación de Is 66,24: la última frase del Libro de Isaías – el castigo a los rebeldes contra Dios será la muerte y en sus cadáveres se podrán ver los signos de la putrefacción, “el gusano no muere” (ho skōlēx autōn ou teleutāi) y “el fuego que no se extingue” (tó pýr ou sbénnytai, Cfr. Am 1,4.7.10; 2,2.5), elemento tradicional que significa el castigo divino. Es mucho lo que está en juego en estos dichos sapienciales y proféticos de Jesús sobre el escándalo: lo único que puede conducirnos a la vida eterna – al Reino – es la adhesión a Jesús. El escándalo, que es ocasión de pecado que extravía a los sencillos del camino de la fe, ha de ser evitado a toda costa porque nada de lo que podamos experimentar o realizar en este mundo, por placentero y satisfactorio que sea, puede compararse con la plenitud de vida que nos espera en el Reino. A nivel personal, el discipulado, la vida cristiana, exige de nuestra parte una ascesis, una vigilancia permanente sobre nuestros sentidos y deseos, no para eliminarlos, sino para encauzarlos al único objeto valioso y adecuado que les corresponde: Jesús, sus palabras y hechos, su Evangelio de vida y el camino del Reino.

La Parroquia Jesús del Monte: una historia

La Parroquia Jesús del Monte: una historia

La parroquia de Jesús del Monte, también conocida como Señor de Chalma, se ubica en San Francisco del Rincón y fue erigida un 28 de abril de 1967. Pastoralmente se ubica en el Decanato de San Pedro y en la Zona I “Inmaculada Concepción”. Colinda con las parroquias de Señor de la Buena Muerte, Nuestra Señora de la Candelaria y Señor de la Expiración.

Las personas de esta comunidad son muy cálidas y muy sencillas. Se tiene una población aproximada de 11,500 personas. Comprenden 24 comunidades. Son 4 zonas pastorales. Esta parroquia en su mayoría pertenece a San Francisco del Rincón, León y Romita.

SEÑOR DE CHALMA

La parroquia está dedicada al Señor de Chalma. Cuenta que el Señor de Chalma, Crucifijo que preside el Templo Parroquial, fue encontrado por unas personas. La imagen está hecha de pasta de maíz y tiene entre 250 y 200 años de existencia. Cuenta que al encontrarla, algo deteriorada, se las presentaron a unos restauradores que pasaban por la comunidad y se ofrecieron a repararla. Cuando la gente los buscó para darles su pagó, estos ya se habían ido. Años más tarde el Cristo se cayó y se le quebró su cabecita. La gente asustada solo pegó la cabecita al cuerpo. Se le tiene por milagrosa. Mucha gente que ha emigrado a los Estados Unidos le tiene mucha fe.

Además de la devoción al Señor de Chalma, la comunidad tiene las devociones a San Miguel Arcángel, San José, Sagrado Corazón de Jesús, Nuestra Señora de Guadalupe, Nuestra Madre Santísima de la Luz, Nuestra Señora del Rayo, La Asunción y el Corazón Inmaculado de María.

Actualmente la comunidad es atendida por el Sr. Cura Rafael Macías Frausto quien se encuentra acompañado por el Diácono Juan Manuel Méndez Bárcenas, que dicho sea de paso es la primera vez que esta comunidad cuenta con un Diácono.

COVID – 19

Durante la pandemia con mucho dolor la comunidad parroquial tuvo que seguir las medidas sanitarias. Se abrió una cuenta de Facebook para transmitir la Misa. Algunas personas se acercaban al jardín a hacer oración y escuchar la Misa.

El Padre Rafa nos da el siguiente mensaje: “Que la alegría del Señor de Chalma se muestre en su gente. La gente tiene situaciones difíciles, en Estados Unidos solamente ellos saben lo que están viviendo allá para hacer su patrimonio acá en su comunidad. El mensaje que yo les doy es que tengamos mucha esperanza en estos tiempos difíciles. Es ahora cuando más se debe de manifestar la esperanza. La gente busca a Dios y eso llena de esperanza. Nunca pierdan su fe y no permitan que nada ni nadie les arrebate esa fe tan linda que tienen. Sigan con su fe muy arraigada, con sus bonitas tradiciones. Somos una familia, somos la familia de Dios. Sigamos adelante con nuestra fe y con el amor a Jesús y a María. Que Dios les de paz en el corazón a ustedes y a toda su familia”.

10 de septiembre, día mundial de la prevención del suicidio

10 de septiembre, día mundial de la prevención del suicidio

Tanto la organización mundial de la salud, como la asociación internacional para la prevención del suicidio, tienen el objetivo de crear conciencia acerca de la prevención del suicidio en todo el mundo.

El tema o lema del año 2021 es “crear esperanza a través de la acción”, por lo que todos podemos tomar acción para prevenir el suicidio.

ESTEMOS ALERTA

Como familia y sociedad debemos estar alertas a aquellas manifestaciones que se presentan en las personas que tienen en primer lugar una idea de muerte o suicidio. Los pensamientos de las personas pueden ser expresados por un deseo de morir y/o  pueden expresar un plan.

Se cuenta con registro de que en el año 2019, se suicidaron en la región de las américas un total de 97,339 personas.

Mientras que algunas de las muertes por suicidio ocurren sin ninguna señal de alerta, la mayoría de la gente que muere por suicidio muestra dos o más de las señales que se mencionan a continuación:

Declaraciones o amenazas de suicidio. Estos cometarios en su mayoría son ignorados, pues luego se cree que estas personas solo quieren llamar la atención y por ese motivo suelen ignorar aunque en realidad por ese motivo se deben considerar esos comentarios de manera muy seria ya que estas personas que hablan sobre el suicidio lo hacen para encontrar a alguien en quien apoyarse y no cometer el acto, buscan ayuda.

Preocupación por la muerte y la falta de esperanza. Las personas que suelen hablar de la muerte hacen comentarios como “desearía estar muerto”, o “esto sería mucho más fácil si yo no viviera”. En muchas ocasiones lo expresan de manera verbal pero también lo hacen de manera escrita o en dibujos o gráficas.

Uso de drogas o alcohol. Este riesgo se incrementa entre los adolescentes y adultos jóvenes.

Se deshacen de objetos personales. Comienzan a regalar sus pertenencias u objetos muy queridos.

Se despiden de sus seres queridos. Hay quienes pedirán perdón como despedida, hay quienes dejaran encargos a sus familiares o amigos.

Se aíslan y descuidan su aspecto personal. No contestan llamadas, dejan de convivir con los demás, ya no les interesa el arreglo personal, también deja de interesarle todas aquellas actividades que realizaba normalmente y que eran de su agrado.

LA FAMILIA

Los suicidios afectan no solo a la persona sino también a la familia, a la comunidad y sociedad en general, por eso se debe estar muy alerta ante estas señales.

Los factores que se asocia al suicidio, como la pérdida de empleo, los trastornos mentales, el uso de sustancias adictivas, antecedentes de suicidio en la familia, se han ampliado aún más con la presencia de la COVID-19 viéndose incrementado el pensamiento de muerte y/o los intentos de suicidio, así como los suicidios consumados.

Como medidas incluyen el mantener una comunicación, escuchar a quien pide ser escuchado, buscar ayuda familiar, profesional y en su momento hasta escolar. Siempre que la persona se encuentre en un lugar confortable y con la persona a quien le tiene confianza será una opción de prevención. Debemos recordar que si la persona ya nos habló de sus pensamientos de muerte o de querer matarse es importante no juzgar el dolor ni el pensamiento de aquella persona, ni minimizar su problema, así como tampoco ponernos de ejemplo ante su situación, porque cada persona experimenta un dolor, una sensación o un problema de manera diferente, por tanto su resolución será diferente y habrá quien sienta que no encuentra salida ni solución a sus problemas. Por lo que como amigos, familiares y sociedad debemos ser apoyo para aquella persona y no señalar, ni juzgar, ni minimizar el dolor ajeno.

¿México será pro abortista?

¿México será pro abortista?

Que los congresos estatales no pueden definir cada uno de los derechos humanos, porque violaría el principio universal establecido por el artículo 1 de la Carta Magna, fue lo que dijo la ministra Esquivel Mossa en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Esto se da en el marco de la controvertida discusión sobre la constitucionalidad de la protección a la vida del ser humano desde su concepción. Esto, sienta un precedente no sólo en nuestro país, sino en América Latina, dado que México es uno de los países más poblados en esta zona, y con mayor número de cristianos, quienes, se supone, en razón de doctrina, están a favor de la vida.

 

¿Qué es lo que aquí sucede? Cualquiera podría pensar que, por el hecho de ser católicos (o cristianos), todos piensan igual, y que todos saludan con la misma bandera. La triste realidad es que esto no es así. La pluralidad nos ha alcanzado no sólo en materia religiosa, sino que aún en una misma religión, muchos, piensan distinto. ¿Qué quiero decir con esto? Que si hacemos un censo sobre la religión que profesan quienes son los protagonistas en este asunto, nos llevaremos una gran sorpresa, así como si se realiza sobre las personas activistas en favor del aborto. Muchos de ellos son creyentes o profesan alguna religión cristiana, pues casi el 90 % del país profesa alguna religión (INEGI 2020). Entonces, ¿Por qué si la gran mayoría de la población profesa una religión que está a favor de la vida, la agenda abortista ha ganado tanto terreno?

 

PENSEMOS

 

1.No todos piensan igual. En la actualidad, aunque la gran mayoría profesa una religión, no profesan la misma doctrina. Kant, decía “¡sapere aude!” (atrévete a pensar) y en estos tiempos, es lo que la sociedad actual está haciendo. Está pensando. Bien o mal, pero está pensando. Ya no estamos en tiempos antiguos, en donde los demás pensaban por los ciudadanos, y todo se regulaba con normas y decretos. La gran mayoría de las personas eran iletradas, y no tenían argumentos para exigir sus derechos; era más bien en razón de la sensibilidad, que del intelecto. ¿Por qué siendo la gran mayoría cristianos, no logramos ponernos de acuerdo? Porque aunque siendo cristianos, cada quien tiene su propio pensamiento. Muchísimos coinciden con la doctrina cristiana, otro no.

  1. Ya no preocupan las condenas. Antiguamente, se podía condenar a alguien desde este mundo a las penas del infierno, sentenciarle a la excomunión, u otras puniciones y era una verdadera tragedia. Esto tocaba hasta reyes y magistrados. Ahora, para muchos, esto les tiene sin cuidado, pues dado que no son sentencias punitivas temporales, para muchos, creyentes o no, les da igual; su conciencia, por más que sorprenda, no les remuerde.
  1. El ser es, el no ser, no es. El Estado, a través de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, no tiene la facultad para determinar cuándo comienza la vida ni quién es persona. Esto, es única y exclusivamente competencia de la naturaleza. Las cosas son lo que son, y no son, lo que no son. Un principio filosófico reza: “el ser es, el no ser no es, no existe término medio” Es decir, no porque la SCJN diga: “este es persona” o “esto no es persona” por eso va a ser o dejar de ser. Eso, aplica a tenor del derecho positivo, no a tenor de la naturaleza quien tiene su propia ley natural.
  1. El Estado, no obliga a abortar, pero sí concede el “derecho”. Me explico: Si la SCJN determina que el aborto es legal, no quiere decir que es una obligación de todas las mujeres practicarse el aborto, sino que el Estado no perseguirá a aquellas que lo procuren. Entonces, aquí tenemos dos elementos: uno, queda a la formación de cada quien, no tener que acudir a la necesidad de abortar, con una formación sexual responsable; y dos, el criminalizar a la mujer que aborta, no es la solución; si no hay formación de conciencia responsable, no habrá poder que impida los embarazos no deseados.

 

TENGAMOS CONCIENCIA

  1. Formación de la conciencia. Aunque la Constitución proteja el aborto, si hay formación integral de la conciencia en la vida sexual, no habrá necesidad de recurrir a la protección del Estado para abortar, pues sería un artículo oneroso. Un país bien formado y bien consciente de su compromiso y responsabilidad ética, no tendría que recurrir a normas regulatorias cuando su conciencia no le permite una transgresión de la ley natural.

 

  1. Diálogo se sordos. Ni ellos (pro abortistas) nos van a convencer a nosotros (pro vida), ni nosotros a ellos. En realidad, es un diálogo de sordos. Nosotros decimos que tenemos la razón y que tenemos los suficientes argumentos ya expuestos en la Corte en el 2007, con sustento jurídico, filosófico, científico, sociológico, psicológico, etc., y que no quisieron escuchar. Ellos tienen sus propios argumentos que dicen que son muy válidos, y que para nosotros no tienen ninguna validez, puesto que decimos que en contra de la vida, no hay argumento que valga.
  1. Objeción de conciencia. La resolución a favor del aborto no es lo peor, sino lo que se viene: la objeción de conciencia. Esto es, obligar a trabajadores del Estado a practicar obligatoriamente el aborto a quien lo solicite, en contra de lo que le dicte su propia conciencia. Ese sí va a ser un gran problema, y un verdadero dolor de cabeza. Pues si nosotros creemos que la conciencia es el sagrario del hombre en donde se manifiesta la voz de Dios, y que nadie puede vulnerar – ni el Estado- no estaríamos en condiciones de tener que realizarlo. Pero si el Estado lo legisla, y obliga a sus ciudadanos a hacer algo que no quieren, en razón de conciencia, entonces creo que sí será un verdadero caos y tal vez hasta confrontamientos lamentables. Si el Estado legisla a favor de la práctica del aborto hasta en las mismas conciencias, estaremos al borde del precipicio. Y lo peor serán las consecuencias: despidos, discriminación, represalias…. Veamos qué dice la Corte.
  1. La SCJN en estos temas no siempre es imparcial. Tiene la presión de poderosos colectivos y de organismos internacionales. Además, es de todos sabido que los ministros de la Corte son propuestos por los presidentes en turno, y avalados por los legisladores de acuerdo a los intereses de partido, o según las ideologías. Obviamente, esto hace pensar que no siempre legislan movidos por el verdadero espíritu de la ley, sino por la conveniencia imperante. Estoy seguros que ni siquiera la Comisión Nacional de los Derechos Humanos se va a pronunciar, ¿A quién le dan pan que llore? Todo tiene su precio.

 

DERECHOS DE LA MUJER

  1. Los derechos de la mujer. Esos, nadie los discute. La mujer tiene derechos, y éstos deben ser respetados. Pero ante todo, deben -ella y él- llevar proyecto de vida, no una vida de inmediatez. Todos debemos de hacernos cargo de nuestras acciones y actuar con responsabilidad. No esperemos siempre que el Estado asuma nuestra falta de responsabilidad. Hay honrosas excepciones, eso sí.
  1. Responsabilidad del Estado. Hasta cierto punto, el Estado tiene también cierta responsabilidad que esto se salga de control, pues promueve un despertar demasiado temprano en la sexualidad, quiere quitar el derecho a la educación de la misma a los padres de familia, reparte preservativos en lugar de aumentar la calidad de la educación integral. Promueve, y luego se lamenta. No hay equilibrio.

 

Estos puntos de vista, son muy personales y creo que son expresados con verdad y responsabilidad. No es cuestión de una sola persona o institución. Es responsabilidad de todos. 

La historia de una joven provida

La historia de una joven provida

Myriam Ponce

Lia, una pequeña de 12 años de Toronto, Canadá, se convirtió en toda una estrella en Youtube al haber presentado un discurso sobre el aborto en un concurso escolar en el año 2009. Su intervención, de tan solo cinco minutos, resultó ser totalmente pro-vida, algo que se presentaba como «políticamente incorrecto» en el país que reside.

Por esta razón, sus profesores intentaron orientarla en la elección de otro tema «menos controvertido». Pero su madre decidió apoyarla, y sí que dio frutos su esfuerzo, porque 10 años después, su lucha sigue en pie. Te compartimos el emotivo video con el que su historia en favor de la vida inició.

DISCURSO DE LIA

¿Y si te dijera en este momento, que alguien está eligiendo si vas a morir o vivir? Independientemente de lo que tú hagas, hayas hecho o puedas hacer en el futuro. ¿Y si además tú no puedes hacer nada para evitarlo?

Estos fueron los interrogantes con que Lia inició su discurso y con los que nosotros podríamos iniciar una gran reflexión sobre el valor de la vida. Te compartimos su discurso para que toda la información que menciona te pueda ser útil:

«Compañeros y maestros:

Miles de niños están ahora en esta situación. Alguien decide, sin que ellos lo sepan, si vivirán o morirán. Ese «alguien» es su madre y esa “decisión” se llama aborto.

Cada día, mueren 115,000 niños a causa del aborto. 115,000 niños. Eso significa que 5,000 niños mueren cada hora. Todas esas vidas han acabado. Todas las posibilidades se han ido, para ellos ya terminó toda esperanza.

Sé que algunos podrían pensar que no es un asesinato, pues el feto no es un niño, ¿no?, ¿y porque un feto no pueda hablar o hacer lo que tú haces no es un ser humano? La palabra «feto» proviene del latín y significa «joven».

Algunos bebés nacen después de solo cinco meses, ¿acaso no son humanos? El aborto no solo se hace con cinco meses, se permite en cualquier momento. Entonces, ¿solo somos seres humanos si somos queridos?

No, los fetos son seres humanos, unidos a su madre. Seres a los que su Creador conoce por su nombre. Algunos dicen que como el aborto es legal, no es asunto nuestro, no importa. Pero esto es algo injusto, no debe ser ilegal para que nos afecte y desgraciadamente, este «derecho» tiene un gran impacto en la sociedad.

En 1997 hubo más de 1 millón de abortos solo en USA. En el 2008 más de 42 millones de abortos en el mundo. Eso es un gran impacto. Algunos dicen que la madre tiene derecho a abortar, al final su vida cambia por el bebé.

Pero piensen en los derechos no reconocidos del niño. Que la madre tenga derechos no significa que podamos negar los del bebé. Hablando de derechos de la madre, ella pudo elegir no tener relaciones sexuales responsables. Nuestros derechos conllevan responsabilidades. No hay derechos que eviten nuestras responsabilidades.

Es ahora donde se plantea la eterna cuestión: ¿y si la madre no quiso tener relaciones sexuales?, ¿y si fue violada? Pero, veamos los hechos de USA, por ejemplo. Solo 1% de los abortos ahí son «casos límite» que incluyen la violación, el incesto y el peligro de vida para la madre. Un 1 %, algo que difícilmente justifica la preocupante cantidad de abortos que se producen.

EFECTOS EMOCIONALES

Pero, quizá los peores efectos sean los emocionales. La mujer que aborta tiene trastornos psíquicos por lo que llegan a herirse a sí mismas. Además, la mujer que aborta tiene cinco veces más probabilidades de tener problemas con las drogas o el alcohol.

El aborto deja en la mujer una sensación de pérdida y de incertidumbre sobre su futuro. Casi 1/3 de las mujeres que abortan no están satisfechas con su decisión. Ciertamente no es la mejor solución.

Leí un testimonio en la web de «Focus on the Family», sobre una mujer que abortó. Ella escribe: «yo aborté a los 17 años y fue la peor cosa que hice en la vida. Jamás lo recomendaría porque es algo que se vuelve a ti» —Sharon Osbourne. Esta es solo una historia que me destroza el corazón y nadie lo habla en nuestros días. Estas son cosas que debemos escuchar.

Gracias por dedicar este tiempo a pensar sobre el aborto, por pensar en los no nacidos y en los efectos del aborto en la madre. Si este discurso no te ha afectado, puede que te afecten estas palabras: «¿Conoces el cuento de Horton, el elefante que arriesgó su vida para salvar una pequeña «mancha»? Acuérdate de su singular frase: «aunque no puedas verles o escucharles, una persona es una persona, independientemente de su tamaño».

LIA MILLS 10 AÑOS DESPUÉS

En Canadá, desde 1988, el aborto es legal y se practica sin límite de gestación, como un procedimiento gratuito. Como resultado, desde el 2015, se puede estimar que se han practicado cerca de medio millón de abortos, una cifra alarmante. Esto, aun cuando algunos políticos canadienses difieren al confirmar verdaderamente la existencia de una ley federal que lo permita. Lo cual es sumamente triste, porque pareciera ser un tema que no tiene la importancia debida.

Hace dos años, Lia, quien se denomina como una activista pro-vida, grabó un video justificando el por qué se consideraba así y cómo esto en realidad significaba estar del lado de la mujer. También, el año pasado, fue entrevistada en la televisión canadiense por su experiencia sobre la libertad de expresión escolar. Todo esto además de ser expositora en múltiples eventos que apoyan la causa que defiende.

Ante la reciente historia de Greta Thunberg y su discurso en favor de la protección ambiental, valdría la pena recordar a más jóvenes que, desde pequeñas, han luchado por defender otras causas sumamente nobles, como lo es la protección de los seres humanos desde el vientre materno.

Ante esta realidad, Lia resplandece como un rayo de esperanza que, por medio de un discurso firme y emotivo, despierta el interés internacional por retomar el tema y darle la relevancia que merece. En la entrevista que le hacen en este segundo video, somos testigos de que Dios es el autor de nuestros más grandes anhelos. Su tenacidad, entrega y pasión por luchar por la vida es como una llama que no se extingue.

Recemos para que más jóvenes como Lia sean testimonio de fe en nuestros tiempos y acompañemos, también con nuestras oraciones, a quienes han entregado su esfuerzo y dedicación a la lucha por la vida. Que seamos muchos más los que unidos a Cristo y la Virgen podamos ver su triunfo.

Si alguno quiere ser el primero, que sea el

Si alguno quiere ser el primero, que sea el

La segunda parte del Evangelio de Marcos, desde el punto de vista narrativo y teológico, es el camino de Jesús hacia la cruz y de los discípulos con Él. El domingo pasado escuchamos en la lectura del Evangelio el punto de inflexión del Evangelio: la pregunta de Jesús a sus discípulos sobre su propia identidad, seguida del primer anuncio de la Pasión-Resurrección y la advertencia sobre el seguimiento de Jesús que se desprende del intento de Pedro de disuadirlo (8,27-38). La Transfiguración (9,2-10) representa un intento de Jesús de apartar de sus discípulos el escándalo de la cruz, completando el tema de la revelación de su identidad – “Este es mi Hijo amado, escúchenlo” – y su destino: “y cuando bajaban del monte les ordenó que a nadie contasen lo que habían visto hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos”, aunque los discípulos aún son incapaces de comprender qué significa “resucitar de entre los muertos”. La pasión y la cruz son el único camino hacia la resurrección y la vida eterna con Jesús. “A la subida (9,2) corresponde el descenso (9,9), que significa también el regreso a las circunstancias de la vida ordinaria. La iniciativa es nuevamente de Jesús, el cual ordena callar a los tres discípulos. Hasta la resurrección del Hijo del Hombre de entre los muertos ellos no deben referir a nadie lo que han visto.

 

IDENTIDAD DE JESÚS

La última orden de callar se refería a la identidad de Jesús, como había sido declarada por Pedro (8,30); ahora se trata de aquello de lo que sobre el monte los tres discípulos han tenido experiencia respecto a Jesús. Pero esta vez se pone un límite a su silencio: la resurrección del Hijo del Hombre de entre los muertos” (Stock, Marco [2003] 171). El episodio de la expulsión del demonio que atormentaba al muchacho epiléptico (9,14-29) pone en evidencia la debilidad de los discípulos y el poder de Jesús, al mismo tiempo que el poder de la fe y de la oración, condición indispensable para el milagro la primera, mientras que la segunda es la única capaz de expulsar a tales demonios. La fe es un don cuyo crecimiento debe pedirse, como lo hace el padre del joven ante el reproche de Jesús. Así se llega al segundo anuncio de la Pasión-Resurrección y su prolongación en la enseñanza sobre la grandeza y el servicio, que hoy escuchamos (9,30-37). “En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos atravesaban Galilea, pero él no quería que nadie lo supiera, porque iba enseñando a sus discípulos. Les decía: «El hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; le darán muerte, y tres días después de muerto, resucitará». Pero ellos no entendían aquellas palabras y tenían miedo de pedir explicaciones”: éste es el primer momento de la enseñanza de Jesús, mientras Él y sus discípulos “iban caminando a través de Galilea” (pareporéuonto diá tēs Galiláias). Jesús no desea ser reconocido porque se está dedicando a la enseñanza de sus discípulos en privado. Una vez más, el anuncio de la Pasión es caracterizado como “enseñanza” (edídasken, Cfr. 8,31), interpretando las Escrituras con autoridad, refiriéndolas al destino de sufrimiento y exaltación que le espera – la presencia de Moisés y Elías, representantes de la Ley y los Profetas en la escena de la Transfiguración, representan este testimonio y argumento escriturístico: Lucas nos revelará el contenido de la conversación que sostienen entre ellos – “hablaban de su partida (élegon tēn éxodon autóu), que iba a cumplir en Jerusalén” (Cfr. 9,30-31). La enseñanza de Jesús es breve e incisiva: “El hijo del hombre va a ser entregado (ho hyiós tóu anthrōpou paradídotai) en manos de los hombres; le darán muerte (kái apoktenóusin autón), y tres días después de muerto, resucitará (kái apoktanthéis metá tréis hēméras anastēsetai)”. “Por el contenido, esta segunda predicción es la más breve. La parte conclusiva es casi igual en las tres predicciones (8,31; 9,31; 10,33-34): se refiere al asesinato del Hijo del Hombre, y dice que él resucitará después de tres días. La primera predicción ponía en relieve la actividad del sanedrín (8,31), y la tercera referirá muchos particulares sobre los protagonistas y sus acciones (10,33-34). En contraste, la segunda dice muy secamente: «El Hijo del Hombre es entregado en las manos de los hombres». Es lo que Jesús repetirá casi literalmente poco antes de su captura: «El Hijo del Hombre es entregado en las manos de los pecadores» (14,41).

 

ASÍ DEBE SER

El pasivo del verbo se entiende como pasivo teológico y alude a la disposición de Dios. En 8,31 Jesús había dicho: «Así debe ser, corresponde a la voluntad de Dios…». También en 9,31 comunica que así ha establecido Dios” (Stock, Marco [2003] 178-179). Ya en la lista de los Doce se mencionaba a Judas Iscariote como “el mismo que le entregó” (hos kái parédōken autón, Cfr. 3,19; 14,44). Los hombres matarán a Jesús, pero Dios lo resucitará al tercer día (Cfr. 1Cor 15,3-8). Ante esta enseñanza los discípulos reaccionan con perplejidad – son incapaces de comprender en este momento el significado de las palabras de Jesús y la revelación sobre su destino (hoi dé ēgnóoum tó rhēma). Además, “tenían miedo de pedir explicaciones” (ephobóunto autón eperōtēsai), quizá porque han intuido, después del primer anuncio y la enseñanza sobre las exigencias del discipulado, que el destino de Jesús les atañe también a ellos. De ahí la importancia de la enseñanza sobre el servicio que sigue al segundo anuncio de la Pasión: “Llegaron a Cafarnaúm, y una vez en casa, les preguntó: «¿De qué discutían por el camino?» Pero ellos se quedaron callados, porque en el camino habían discutido sobre quién de ellos era el más importante. Entonces Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo: «Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos». Después, tomando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: «El que reciba en mi nombre a uno de estos niños, a mí me recibe. Y el que me reciba a mí, no me recibe a mí, sino a aquel que me ha enviado»”. En lugar de discutir sobre el significado de la enseñanza de Jesús y el sentido de sus palabras, los discípulos se han enfrascado en una estéril discusión sobre las precedencias humanas al interno del grupo. No han comprendido que para seguir a Jesús es preciso renunciar a las propias ambiciones mundanas para salvar la propia vida entregándola (Cfr. 8,34-36). Jesús vuelve a interrogar a sus discípulos (epērōta, Cfr. 8,27): “¿De qué discutían por el camino?” (tí en tēi hodōi dielogízesthe?). El “camino” es el camino de Jesús hacia Jerusalén y de los discípulos con Él, hacia la cruz, que simboliza en sí misma la plenitud del servicio y del amor, la entrega de sí mismo según la voluntad salvífica del Padre. De ahí el absurdo y la absoluta contradicción que significa discutir “en el camino” (en tēi hodōi) acerca de “quién es el más grande” (tís meizōn), cuando Jesús habla de sacrificio y obediencia a la voluntad divina – ahora el silencio no expresa perplejidad, sino vergüenza.

 

JESÚS A SUS DISCÍPULOS

Ahora Jesús no reprende a los discípulos: más bien les aclara las implicaciones de sus palabras anteriores sobre las exigencias del discipulado. Adoptando la postura propia del maestro – “habiéndose sentado” (kathísas, Cfr. Mt 5,1; 13,1; Lc 5,3; Jn 8,2) – Jesús llama a voces a los Doce y les habla claramente sobre el significado de la primacía en la comunidad de Jesús: “Si alguno quiere ser el primero (éi tis thélei prōtos éinai), que sea el último de todos y el servidor de todos (éstai pántōn ésjatos kái pántōn diákonos)”. El primado en el Reino de Dios sólo puede ser el del servicio – una enseñanza rotunda que echa por tierra cualquier ambición mundana y cualquier comprensión errónea de la autoridad en la Iglesia, como Jesús lo reiterará con ocasión del tercer anuncio de la Pasión, en base a su propio ejemplo: “tampoco el Hijo del Hombre ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos” (Cfr. Mc 10,41-45). Jesús concretiza enseguida el contenido del principio que ha enseñado a sus discípulos con un gesto ejemplar: “tomando a un niño (kái labōn paidíon), lo puso en medio de ellos (éstēsen autó en mésōi autōn), lo abrazó (kái enagkalisámenos autó)”. Jesús toma a un niño, símbolo de la indigencia y de lo inacabado, y lo coloca “en medio”: en el centro de la atención de los discípulos (Cfr. Mc 3,3), distraídos en las cuestiones de la primacía y el poder, en la misma posición donde Jesús está “en medio” de sus discípulos, “como el que sirve” (Cfr. Lc 22,27). Jesús abraza al niño como un gesto de amor efusivo y protector (Cfr. 10,16). Este “niño” (paidíon) es el modelo del “siervo” (en arameo talya) dócil, sin ambiciones propias que, al mismo tiempo, se identifica con Jesús: “El que reciba en mi nombre (epí tōi onómatí mou) a uno de estos niños, a mí me recibe” (Cfr. Mt 18,1-5). Jesús, siendo el Hijo amado (Cfr. 1,11; 9,7), no pierde la consciencia de ser “el enviado” para realizar el máximo servicio de dar la vida en rescate por muchos. Acoger al indigente, al desvalido y al pobre, identificado como Jesús (Cfr. Mt 25,34-40), es preciso para entrar en el Reino como auténtico discípulo: aquí no vale otra precedencia más que la del servicio amoroso. “Como es la vía directa hacia la comunión con Jesús y con Dios, así el servir es también la vía directa hacia la grandeza. No hay cosa más grande para un hombre que su comunión real con Jesús y con Dios; nada puede elevarlo más. A su modo, los discípulos buscan la máxima cercanía posible con Jesús; desean para sí los puestos a su derecha y a su izquierda (10,37). Jesús quiere abrirles los ojos, mostrándoles la vía que conduce, sin posibilidad de error, a tal meta. Les corresponde a ellos aceptar y seguir la vía de Jesús” (Stock, Marco [2003] 186). Es muy difícil para los discípulos comprender a Jesús: es el Mesías, el rey ungido, el salvador esperado por Israel y, sin embargo, no ha venido a ocupar una posición de privilegio o a disputar el poder a los grandes de este mundo. En lugar de prometer a sus seguidores puestos importantes y posiciones de poder, les exige renuncias radicales y servicio desinteresado, siguiendo el ejemplo que Él mismo les da. Jesús nos pide cambiar nuestra manera de pensar (Cfr. Mc 1,15) para mirar a los débil e indigentes con los ojos de Dios y descubrir, así, la grandeza del servicio, asemejándonos a Él, el siervo obediente a la voluntad del Padre.    

Celebran a Nuestra Señora de los Remedios

Celebran a Nuestra Señora de los Remedios

La comunidad de fieles del Templo de Nuestra Señora de los Remedios, perteneciente a la Parroquia de la Divina Providencia en León, festejó a su patrona el pasado fin de semana.

En el marco de la festividad se llevaron a cabo primeras comuniones y confirmaciones además de una carrera atlética para involucrar a los miembros de la comunidad. En las vísperas se tuvo a las 7:30 am un Acto Mariano a Nuestra Señora de los Remedios y a las 10 de la noche se tuvo una Vigilia de Adoración ante el Santísimo Sacramento para a las 12 de la noche tener las mañanitas.

Al día siguiente la Misa de la festividad fue a la 1 de la tarde contando con una gran afluencia de personas que, guardando las precauciones de higiene, participaron en la celebración.

A las 7 de la noche la Misa fue presidida por el Padre Mauricio Hernández, quien exhortó a la comunidad a practicar y vivir la Caridad. En ella también pidió encomendarse y seguir la devoción de la Santísima Virgen.

Feligreses se despiden del Padre Jesús Salvador

Feligreses se despiden del Padre Jesús Salvador

Con mucha tristeza y fe en Jesús Resucitado, la comunidad parroquial de Nuestra Señora de Guadalupe en Nuevo Valle de Moreno, despidió las cenizas del que fuera su párroco desde hace 3 años, el Padre Jesús Salvador Rodríguez Santos, quien fue llamado a la presencia de Dios el pasado sábado 3 de septiembre.

La banda de guerra, banda de viento, fieles y personas del equipo de liturgia y monaguillos esperaron a la entrada del pueblo a los familiares del Padre Salvador que traían sus cenizas. Se prepararon unas andas adornadas con flores blancas. En ellas trasladaron sus restos hasta el Templo Parroquial que lo recibía con un repique de campanas. En el interior ya aguardaba una pequeña mesa donde fueron colocadas y el coro de la comunidad entonó un par de cantos.

La misa se llevó a cabo en un patio anexo a la Parroquia y fue presidida, a nombre del arzobispo Alfonso Cortés, por el padre Miguel Darío Nache Rodríguez, Vicario Episcopal de la Zona Norte y el Padre Juan Antonio Rodríguez Lázaro, Párroco de Ocampo. Durante la Misa varias personas aún lucían consternadas.

HOMILÍA

En su homilía el Padre Darío señaló: “Hoy lo entregamos a Dios, hoy le damos a gracias a Dios por el ministerio sacerdotal del Padre Jesús Salvador, que estuvo sirviendo en varias parroquias de nuestra Diócesis durante 33 años. Dios nuestro Señor lo eligió para ser sacerdote… Por eso le damos gracias a Dios, porque en Jesús Salvador nos dio un sacerdote, un apóstol, un servidor de la Iglesia”. Pidió además que nunca olvidaran al sacerdote y que pidieran por él en Misa cada día 3 de septiembre.

Encuentro Eclesial

Encuentro Eclesial

La II Zona Pastoral “Beato Mártir José Trinidad Rangel Montaño”, llevó a cabo su encuentro eclesial el pasado miércoles 1 de septiembre. La sede de este encuentro fue la parroquia de San Juan Bautista en Ocampo.

En el encuentro participaron las parroquias de Laguna de Guadalupe, Nuevo Valle, San Pedro de Almoloya, San Juan Bautista de Ocampo, San Juan de Llanos, San Pedro Apóstol, San José del Tanque y de la Quemada, San Felipe, San Miguel Arcángel, Santa Bárbara, San Bartolo y Jaral de Berrio.

Se inició con una oración y enseguida los Decanos, Padre Rodrigo Salazar y Felipe de Jesús realizaron una recapitulación de lo que entregaron las parroquias de los Decanatos San Felipe y San Juan Bautista respectivamente.

Después se trabajó en equipos y se presentaron las conclusiones en una plenaria, dichas conclusiones se presentarán en el Encuentro Eclesial de la Arquidiócesis de León a celebrarse en noviembre de este año.

Kerigma Juvenil Vocacional

Kerigma Juvenil Vocacional

Con la participación de 59 chicas y chicos de las parroquias de los municipios de San Francisco y Purísima del Rincón se llevó a cabo el Kerigma Juvenil Vocacional (KJV) en el Seminario de los Misioneros Combonianos en San Francisco.

La experiencia inició desde el día sábado y se contó con la participación de religiosas de diversas congregaciones así como de jóvenes que apoyan el proyecto como panelistas o staff en los diferentes momentos que se viven.

EL RETIRO

A lo largo del retiro se vivieron varios momentos de adoración a Dios, así como de reflexión en torno al llamado de Dios en su vida. Al inicio del Retiro una pareja del Movimiento Familiar Cristiano les invitó a que reflexionaran en torno del gran amor que Dios les tiene. Para el domingo se tuvo el rally vocacional, donde se dividió a los participantes en varios equipos y fueron pasando por diferentes espacios donde se les habló de la vida matrimonial, sacerdotal, religiosa y vida soltera.

Cabe señalar que el siguiente KJV se realizará en la Zona Pastoral “María Reina de los Mártires” que comprende las parroquias de Guanajuato capital, Silao y Romita.

Confirmaciones en la Parroquia en San José María de Yermo y Parres

Confirmaciones en la Parroquia en San José María de Yermo y Parres

La parroquia de San José María de Yermo y Parres en León I llevó a cabo la confirmación de niñas, niños, adolescentes y jóvenes.

La celebración comenzó a las 6 de la tarde y fue presidida por el Arzobispo Alfonso Cortés, quien estuvo acompañado por el Sr. Cura Pablo Escalera, el Vicario Padre Francisco Javier, Padre Marcial y el Diácono Arturo.

En la homilía el Arzobispo resaltó el papel primordial de los padres de familia en la educación de los hijos y sobre las lecturas dominicales indicó: “La presencia de Dios en la historia, en el tiempo, en nuestra vida es un motivo de esperanza, es un motivo de alegría, es un motivo de liberación”. Resaltó además la importancia del Espíritu Santo en la vida del cristiano y más en el contexto de los problemas de esta sociedad.  

Después de la homilía con la vela encendida los que serían confirmados con la vela encendida renunciaron a Satanás y renovaron sus promesas bautismales, sus padres y padrinos se comprometieron a darles buen ejemplo cristiano. Acto seguido, Mons. Alfonso realizó sobre ellos la oración y les impuso las manos para pedir que el Espíritu Santo se derramara sobre ellos. Después el Arzobispo y sacerdotes ungieron con el Santo Crisma en la frente a los confirmados.

 

 

 

Confirmaciones en San Marcos Evangelista

 

La parroquia de San Marcos Evangelista llevó a cabo la confirmación de algunos miembros de su comunidad parroquial. El Sacramento fue aplicado por el Arzobispo de León, Mons. Alfonso Cortés quien estuvo acompañado por el Sr. Cura Pedro Ramírez Zapatero.

En su homilía el Arzobispo señaló: “Estos niños van a ser fortalecidos en su corazón para proclamar que Jesucristo es el Señor, que Jesucristo es su salvador. Por eso también la esencia del cristianismo no son los mandamientos, la esencia del cristianismo es proclamar que Dios me ha amado, que Dios me ha salvado, que Dios es mi Padre”, recalcó además que “los Sacramentos, en este caso, la Confirmación son un acontecimiento de salvación, son un acontecimiento que eleva la vida persona. La vida cristiana no es una moda, la vida cristiana no es una costumbre, la vida cristiana es una gracia, es algo profundamente distinto que afecta la vida. Por eso los sacramentos deben formar personas dignas, justas, honestas, verdaderos ciudadanos, debes formar padres de familia responsables.”

Enseguida los que serían confirmados reafirmaron sus promesas bautismales y renunciaron a Satanás. Después el Arzobispo realizó sobre ellos la oración y les impuso las manos. Enseguida los confirmados fueron crismados en la frente con el Santo Crisma y con ello recibieron el don del Espíritu Santo.

¡Tú eres el Mesías!

¡Tú eres el Mesías!

El tema de la identidad de Jesús es una línea conductora del Evangelio de Marcos desde el inicio: “Principio del Evangelio de Jesucristo (Iēsóu Xristóu), hijo de Dios (hyióu Theóu, Cfr. 15,39)” (1,1). En la medida en que asistimos a la manifestación de Jesús, de su predicación y sus milagros, se va poniendo en evidencia que la pregunta que está de fondo es sobre la identidad de Jesús: “¿Quién es éste que hasta el viento y el mar le obedecen?” (Cfr. 4,41). Esta pregunta la plantean los discípulos ante el milagro de la tempestad calmada, pero la gente debía también tener una opinión, al oír hablar de Él al extenderse su fama (Cfr. 1,28). Los discípulos son testigos privilegiados de la intimidad de Jesús al haber sido llamados a “estar con Él” (Cfr. 3,13-14), compartiendo las fatigas de la misión. Lógicamente, la estrecha cercanía de los discípulos les da la oportunidad de tener un conocimiento más profundo de Jesús para identificarse con Él y adquirir sus actitudes. Sin embargo, la respuesta que Pedro dará, haciéndose portavoz del grupo, no estará inspirada meramente en la experiencia humana que ha tenido de Jesús (8,27-35). “En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se dirigieron a los poblados de Cesarea de Filipo. Por el camino les hizo esta pregunta: «¿Quién dice la gente que soy yo?» Ellos le contestaron: «Algunos dicen que eres Juan el bautista; otros, que Elías; y otros, que alguno de los profetas». Entonces él les preguntó: «Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?» Pedro le respondió: «Tú eres el Mesías». Y él les ordenó que no se lo dijeran a nadie”. Sin indicarnos la razón de su desplazamiento, Marcos nos informa que Jesús y sus discípulos, partiendo probablemente de Betsaida (Cfr. 8,22), se dirigen hacia el norte, “a las aldeas de Cesarea de Filipo” (eis tás kōmas Kaisaréias tēs Philíppou). Algunos identificarán enseguida el Hermón con el lugar de la Transfiguración: “un monte muy alto” (eis óros hypsēlón, Cfr. 9,2).

 

LOS DISCÍPULOS

 

El propósito de este viaje puede ser la instrucción de sus discípulos en privado, lejos de las multitudes que le asedian constantemente en Galilea; de hecho, a partir de 8,27 sólo aparecen en el relato Jesús y sus discípulos – salvo el v. 34 –, hasta que, bajando del monte de la Transfiguración para reunirse con el resto del grupo, ven “a mucha gente que los rodeaba y a unos escribas que discutían con ellos” (Cfr. 9,14). Así, el diálogo se desarrolla “en el camino” (en tēi hodōi): el camino de los discípulos con Jesús que se prolongará en el camino hacia Jerusalén y hacia la cruz (Cfr. 9,33-34; 10,32.52). Se trata de una metáfora del proceso difícil del seguimiento de Jesús en el que se experimenta la dificultad de la comprensión de su persona y su misión y el miedo de permanecer con Él. La primera pregunta (epērōta, v. 27) de Jesús tiene las dimensiones de un sondeo: ¿cuál es la opinión de la gente sobre Jesús? Aparentemente una opinión muy positiva, ya que lo consideran “uno de los profetas” (héis tōn prophētōn). “Uno” entre los profetas, quizá entre los grandes profetas, como Juan el Bautista (Cfr. 6,17-29) y Elías (Cfr. Mal 3,23-24; Mc 9,4-5), ambos precursores del juicio divino y testigos de la identidad del Mesías; de hecho, Juan el Bautista será identificado con Elías (Cfr. Mc 9,9-13; Jn 1,21). La segunda pregunta (epērōta, v. 29) es la verdaderamente importante para Jesús y para sus discípulos: “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?” (hyméis dé tína me légete éinai?). Esta pregunta se dirige a la experiencia personal que los discípulos han tenido con Jesús – se les hace como grupo: “ustedes” – y será también la medida del compromiso que éstos tendrán con su Maestro. Con su acostumbrada concisión, Marcos nos refiere escuetamente la respuesta de Pedro, quien toma la palabra a nombre de todos: “Tú eres el Mesías” (sý éi ho Xristós). Así, sin más explicaciones ni pistas para profundizar en la comprensión de su afirmación, Pedro reconoce a Jesús como el Mesías.

 

IDENTIDAD DE JESÚS

Sin embargo, teológicamente para Marcos esta afirmación es muy importante, porque define la identidad de Jesús y su misión tan profundamente, que desde el principio se ha fundido con su nombre: “Jesu-cristo” (Cfr. 1,1). “El «Cristo» (en griego: christos), o el Mesías (en hebreo mashiah), significa el «Ungido». La unción era un acto decisivo en la entronización de un rey (cf. 1Sam 10,1; 16,13; 1Re 1,39). El «ungido» es el rey (cf. 15,32). Con su afirmación Pedro expresa la importancia que Jesús tiene para el pueblo de Israel. Lo reconoce como el rey que Dios, según las promesas mesiánicas (cf. 11,1-10, Zc 9,9), da a su pueblo; el rey que se ocupa como un pastor de este pueblo (cf. 6,34; 14,27; Zc 13,7), conduciéndolo a la plenitud de vida. Con esto se aclara también la diferencia entre las opiniones de la gente y la confesión de Pedro. La gente considera a Jesús un profeta, uno entre muchos; es también tarea primaria de los profetas el anuncio. Pedro reconoce a Jesús como el único y el último, el rey definitivo; después de él ya no vienen otros (cf. 12,1-12; Hb 1,1-2), y él no sólo es el portador de un anuncio, sino que cuida a su pueblo con todo su poder, y hace bien todas las cosas (cf. 7,37)” (Stock, Marco [2003] 155). La imposición absoluta de silencio con la que Jesús reacciona a la afirmación de Pedro no es una descalificación, sino la insinuación de la necesidad de completarla antes de proclamarla a las multitudes: es cierto que Jesús es el Mesías, el Ungido con la fuerza del Espíritu y enviado a Israel con una misión evangelizadora (Cfr. Is 11,1-9; 42,1-9; 61,1-9), pero la forma concreta de esta misión no es lo que el pueblo judío habría esperado – es la ocasión del primer anuncio de la Pasión. Los discípulos tendrán que dejar a un lado cualquier sueño de poder y gloria mundana (Cfr. 9,33-37; 10,35-45) para comprometerse en el “camino” con Jesús hasta la cruz y la resurrección. “Luego se puso a explicarles que era necesario que el Hijo del hombre padeciera mucho, que fuera rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que fuera entregado a la muerte y resucitara al tercer día. Todo esto lo dijo con entera claridad. Entonces Pedro se lo llevó aparte y trataba de disuadirlo. Jesús se volvió, y mirando a sus discípulos, reprendió a Pedro con estas palabras: «¡Apártate de mí, Satanás! Porque tú no juzgas según Dios, sino según los hombres»”: el primer anuncio de la Pasión (Cfr. 9,31; 10,32-34) desarrolla y complementa la revelación de la identidad de Jesús: es el Mesías siervo-sufriente que debe afrontar un destino trágico. “Es necesario” (déi): se trata de una necesidad histórico-salvífica, para que se cumpla el designio del Padre al que Jesús ha entregado plena y conscientemente toda su libertad (Cfr. 14,36).

 

LA PASIÓN

El anuncio de la Pasión es una “enseñanza” (ērxato didáskein autóus, Cfr. 9,31) de Jesús, basada en una interpretación particular y autorizada de la Sagrada Escritura. Pedro no puede comprender cómo es posible que Jesús, el Mesías, tenga que afrontar un destino como el que se les ha anunciado: “padecer mucho” (pollá pathéin), “ser rechazado” (apodokimasthēnai) por las autoridades del pueblo y, por último, “ser asesinado” (apoktanthēnai) y “resucitar al tercer día” (kái metá tréis hēméras anastēnai). En la persona de Jesús se conjugan el “Hijo del Hombre” – el Mesías celeste de Dn 7,13-14, “cuyo reino no será destruido jamás” – y el “siervo” sufriente de los cánticos del Deuteroisaías. Esta paradoja es inadmisible para Pedro, que trata de desviar a Jesús de su misión, “reprendiéndolo” (ērxato epitimán autōi): por eso Jesús a su vez lo “reprende” (epetímēsen) delante de los demás discípulos con las palabras más duras que encontramos en sus labios en todo el Evangelio – “¡Apártate de mí, Satanás!” (hýpage opísō mou, Sataná). En el evangelio se usa este verbo para referirse a la manera como Jesús “reprende” a los demonios al expulsarlos (Cfr. 1,25; 3,12; 9,25). Pedro se hace portavoz de un espíritu maligno, el espíritu que juzga humanamente a Jesús y su misión; por su parte, Jesús “exorciza” este espíritu maligno de Pedro y lo pone nuevamente en su lugar, “detrás de” Él, como discípulo. Jesús no engaña a sus discípulos con falsas promesas: les habla claramente (parrēsíāi tón lógon elálei) de su propio destino y les plantea con la misma claridad las exigencias del discipulado, que se desprenden de la “enseñanza” sobre el destino que le espera a Él: “Después llamó a la multitud y a sus discípulos, y les dijo: «El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y que me siga. Pues el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará»”. Jesús convoca a “la multitud” (tón ójlon) juntamente con los discípulos para advertirles sobre las exigencias de su seguimiento porque estas exigencias no solamente atañen al grupo de los discípulos que ya están con Él, sino a cualquiera que quiera seguirlo: “si alguno quiere seguirme detrás de mí…” (éi tis thélei opísō mou akolouthéin…). Las condiciones son muy exigentes, comenzando con la “renuncia a sí mismo” (aparnēsásthō heautón), condición de posibilidad del discipulado auténtico: es preciso renunciar a las propias expectativas y proyectos, a los propios sueños y ambiciones, para adherirse plenamente a Jesús – como el Maestro, el discípulo también habrá de “vaciarse” de sí mismo para poder abrazar la cruz y disponerse a recorrer el camino de la Pascua con Él (Cfr. Flp 2,5-11).

 

CARGAR SU CRUZ

Aligerado de su propio egoísmo y sus ambiciones mundanas, el discípulo podrá “cargar su cruz” (arátō tón staurón autóu) y seguir a Jesús para “salvar su vida” (tēn psyjēn autóu sōsai) perdiéndola por Él y por el Evangelio (Cfr. Mt 10,38-39): sólo así se puede ser discípulo de Jesús, sin reservas y hasta las últimas consecuencias. Después de la Transfiguración (Cfr. 9,2-8) Jesús y sus discípulos retomarán su camino – un camino mucho más largo que el que los llevará desde la región de Cesarea de Filipo hasta Jerusalén, ya que es el camino del discipulado, en el que tendrán que despojarse de todo lo que les estorba para seguir a Jesús con la radicalidad evangélica del don de sí mismo. A nosotros, como a Pedro, nos cuesta trabajo comprender que para alcanzar la plena realización de nuestra vida debamos entregarla, como Jesús, afrontando un destino desagradable e incómodo, incluso violento, por causa del Evangelio. No podemos sacarle la vuelta a la cruz – eso sería desvirtuar nuestro ser cristiano: un Cristo sin cruz es falso; un cristiano sin renuncia y sin cruz, es falso también.

Encuentro Eclesial en San Francisco del Rincón

Encuentro Eclesial en San Francisco del Rincón

Parroquias asistentes:

  • San Francisco de Asís.
  • San Pedro y San Pablo.
  • Señor de la Piedad.
  • Purísima Concepción.
  • Nuestra Señora del Carmen.
  • Madre Santísima de la Luz.
  • Sagrado Corazón de Jesús.
  • Nuestra Señora de Guadalupe.

El Decanato de San Francisco de Asís, que comprende las parroquias de los municipios de Purísima y San Francisco del Rincón, realizaron su Encuentro Eclesial.

La sede fue la parroquia del Señor de la Salud. Estuvieron presentes laicos y sacerdotes de la parroquias de: San Francisco de Asís, San Pedro y San Pablo, Señor de la Piedad, Purísima Concepción, Nuestra Señora del Carmen, Madre Santísima de la Luz, Sagrado Corazón de Jesús, Nuestra Señora de Guadalupe tanto del Barrio como de la Colonia Morelos.

La reunión comenzó con una introducción por parte del Padre Juan Ernesto Castro, Decano. Se presentó un video con un resumen de lo que en los Encuentros Eclesiales Parroquiales se dialogó. El Padre Francisco Javier Díaz de León organizó el trabajo en equipos para compartir diversas preguntas en torno al Decanato. Al final se pudieron todas las respuestas en común y se detectaron ideas claves para compartir en el Encuentro de Zona próximamente a realizarse.

Anacleto González Flores. De la palabra a la transformación social

Anacleto González Flores. De la palabra a la transformación social

Desde el Teatro Fray Pedro de Gante, Rafael Becerra González, seminarista de la arquidiócesis de San Antonio, Texas presentó su libro “Anacleto González Flores. De la palabra a la transformación social”.

En la presentación de su obra, el seminarista Rafael Becerra, expresó su afecto a León, Guanajuato, debido a que recordó que en el año 2010 los jóvenes de todo el mundo pudieron manifestarse a favor de la vida y su deseo de defenderla desde la concepción hasta la muerte natural.

OBRA

“Anacleto González Flores. De la palabra a la transformación social. Es un libro innovador y de avanzada, en el he querido presentar una visión completa de la figura de Anacleto, hasta ahora hemos narrado los hechos, los escritos y las palabras de nuestro beato, pero es necesario ir más allá, entender que es lo que Anacleto nos enseña con su vida, sus palabras y obras, más aún, que nos enseña con su martirio”.

El autor comentó que en su obra podremos entender como Anacleto utilizó la PALABRA para transformar, así como el modelo de nueve pasos duales desde el encuentro hasta el martirio que Anacleto ha utilizado para transformar a la sociedad con la PALABRA. Aseguró que tras leer el libro, el lector querrá amar a Dios sin medida.

El libro fue editado en primera ocasión por la Universidad de Vasco de Quiroga, la segunda edición se realizó a cargo de la agrupación “Los Cristeros” quienes promueven obras entorno a la época de la Revolución Cristera.

“Presento este libro con la intención de invitar a cada uno de los que puedan tener acceso al libro para acércanos y conocer más profundamente el pensamiento de Anacleto” dijo Rafael Becerra y continuo: “Anacleto González Flores, pese a no ser un teórico de la filosofía, sí es un filósofo practico capaz de encarnar su pensamiento”.

ACCIÓN Y PALABRA  

Se recordó que Anacleto detuvo el avance del positivismo y la mazonería en occidente y con ello transformó a la sociedad. Fue el intento liberal de descristianizar a la sociedad, motivo a la acción de Anacleto mediante la resistencia no violenta y el boicot económico, convirtiéndose en un modelo para México y el mundo.

“Anacleto va de la juventud al movimiento, ya que sabe es la juventud es la hora de los grandes riegos, donde se encuentra la fuerza para entregarlos todo. Por eso es que forja a los jóvenes y los invitó a unirse en un gran movimiento. Él llevó el movimiento a la protesta y de ahí la gesta” Rafael Becerra mencionó que Anacleto llegó hasta el martirio y que es necesario un sentido profundo para la transformación, un para qué “Anacleto quería formar católicos de verdad (…) luchó por la civilización, creía que la civilización es la máxima expresión del desdoblamiento del espíritu humano, donde se encuentra el progreso. Él quería que todos pudieran amar a Dios sin medida, formar la aristocracia del talento, de aquellos que se atreven a forjar su propia personalidad, siendo capaces de entregarse totalmente a la caridad, creando también la revolución de los eterno, la revolución de Cristo”.

El libro puede adquirirse a través de las tiendas virtuales de Amazon, mercado libre y en la página de www.loscristeros.mx

Desean ser Presbíteros

Desean ser Presbíteros

90 niños, adolescentes y jóvenes iniciaron su proceso de Seminaristas en Familia (SEMFAM) en el ciclo 2021-2022 en vistas a esclarecer su inquietud por ingresar al seminario para clarificar si Dios les llama para el Sacerdocio.

En punto de las 5 de la tarde inició la Misa presidida por el Rector del Seminario, Padre Julio Alejandro Fuentes Rodríguez, quien estuvo acompañado por el Padre Juan de Dios Rodríguez, responsable de la promoción vocacional del Seminario y el Padre Mauricio Hernández, responsable de la Dimensión de Vocaciones de la Arquidiócesis.

VIDA CRISTIANA

En su homilía señaló: “La vida cristiana se entiende como una vocación; Dios que a través de su Hijo Jesús nos llama inquietando el corazón para conocerlo o seguirlo. Por otro lado, el deseo que brota del corazón de responder a la llamada de Jesús para seguirlo… en este camino Jesús nos llama a ser sus discípulos y a dar testimonio de Él, un testimonio auténtico en medio del mundo… Ustedes están aquí porque en su corazón ustedes tienen el deseo de seguir a Jesús”.

Al término de la homilía los tres sacerdotes entregaron un morral con los instrumentos que durante su proceso lo Seminaristas en Familia utilizarán, tales como libro de oraciones, Liturgia de la Horas para los de prepa y universidad y la playera oficial.

Desde la trinchera del Covid – 19

Desde la trinchera del Covid – 19

Nunca creí que iba a escribir estas palabras… el 16 de agosto amanecí con lo que yo llamé “una gripa”. Para el jueves la molestia no cedía. Platicando con un amigo del Sector Salud me dijo -Chuy, eso es COVID, Hazte la prueba ya!

El 23 se confirmó el diagnóstico y con el alma en un hilo, ya con dificultades de oxigenación leves. Me internaron en el hospital General de Silao.

Nada más entrar me hace una tomografía y me instalan en una sala especial. Antes de que se retire mi hijo Ángel, que fielmente me acompañó, alcanzamos a agitar nuestras manos en un saludo emocionado…!espero volver a ver a los míos!

 

EN MANOS DE EXPERTOS

Por la tarde llega el Doctor Flores. Muy joven, pero con la impronta del experto rubricando su rostro. Se presenta, me explica que pasa y con tomografía en mano me dice -Llegaste con 50% de daño pulmonar.

Con realismo que agradezco añade -No te puedo decir que te vas a salvar… tampoco que vas a morir. Si tienes buen ánimo, sigues indicaciones, dejas que corra el tiempo. Puedes salvarte. Pero deberás tener mucha paciencia. Serás increíblemente aburrido para ti. ! Pero vamos a ponerle los kilos!

Como no tengo otra cosa mejor que hacer… además en ese momento estaba muy desorientado, acepto.

La primera noche, obviamente fue la peor. Varias veces me auxiliaron para tomar unos sorbos de agua. Se convirtió un reto personal para mi poder levantarme y hacerlo por mi propio esfuerzo.

Lloré… mucho, pensé… no muy eficientemente… recé… sigo rezando… poco a poco… el increíble equipo de profesionales que hay aquí me han ayudado a tener un ánimo muy sereno y positivo.

Naturalmente,  ayuda tener un celular la mano y poder comunicarse con tus seres queridos. Los primeros días fueron muy angustiantes además porque mi esposa también tuvo que hospitalizarse. Afortunadamente más leve todo. Mis hijos están bien. Angel es un  verdadero arcángel para nosotros.

Tengo amigos increíbles que no dejan de rezar y animarme… me falta  fuerzas humanas para agradecerles. Ustedes saben quiénes son.

 

CON ESPERANZA

En este momento, el horizonte pinta favorable para mí. El Doctor Flores, todavía no sonríe… pero dice que en 10 días, tal vez… si sigo igual, iré a casa.

Aprendizajes… como testigo involuntario desde esta primerísima fila. Veo pacientes intubados… si ustedes son de los que escucharon rumores y opiniones de WhatsApp… olvídenlo. Los doctores no están ávidos por intubar a quien llegue. Es un proceso muy delicado y muy serio. De hecho, muchos pacientes si se salvan gracias a esta terapia.

Carlos Alberto Ramos, enfermero general nos explica:

“Datos reales de aquí, el 95% de los vacunados que se contagian, se salvan con oxigenación y cuidados. El 70% de los no vacunados contagiados, no lo consiguen. La intubación es una técnica que se propone de manera muy profesional. Pero es una decisión muy personal y se respeta al que no la quiere.”

Consejos. Si no te has contagiado… no le busques. Cubre bocas, sana distancia, gel, vacuna salvarán tu vida.

Si sientes el menor síntoma… no lo pienses, corre a hacerte la prueba sin dilación. Acude al hospital antes de que comiencen las molestias respiratorias.

Si eres parte de lo que Umberto Eco llamó “la invasión de los necios”, hazle un favor al mundo… cierra tu WhatsApp.

 

!Que Dios te perdone el daño que estás haciendo!

¡He dicho!

 

La Violencia contra la mujer en situación de pandemia

La Violencia contra la mujer en situación de pandemia

Psic. Claudia Pérez Romo

En México, cada día mujeres de todas las edades viven en riesgo constante de vivir algún tipo de violencia y, prácticamente todas, en algún momento de su vida han sido víctimas de violencia, o se les ha amenazado por el simple hecho de ser mujeres.

La violencia contra mujeres, niñas y adolescentes es una violación a los derechos humanos. Frente al contexto de confinamiento por la pandemia del COVID-19 la violencia contra las mujeres ha aumentado desproporcionadamente dentro del hogar, llegando a causar cientos de muertes por el hecho de ser mujeres.

VIOLENCIA DOMESTICA

Entre las situaciones que ha desencadenado esta problemática pandémica se encuentra la violencia doméstica y de género.

La violencia contra las mujeres en todas sus formas es una grave violación a los derechos humanos, afectando directamente a mujeres, adolescentes y niñas, así como a las familias, la comunidad y la sociedad en su conjunto y ante esta contingencia en materia de salud la COVID-19 ha posibilitado un incremento de casos de violencia contra las mujeres originadas por el aislamiento forzoso en el marco de la pandemia.

El aislamiento forzoso a enfrentado a las mujeres a un riesgo muy alto de que se extreme la violencia en su contra al convivir tiempo completo con sus victimarios, así como que las y los niños y otras personas vulnerables se expongan a la misma de forma directa o indirecta.

La ONU-Mujeres informa las manifestaciones de violencia hacia las niñas, adolescentes y mujeres, agravándose principalmente la violencia en el ámbito familiar, y que con la persona generadora de violencia en casa, no tiene la posibilidad de realizar llamadas de emergencia o acudir a los centros de atención.

La violencia contra las mujeres constituye un grave problema de salud pública y una violación a los derechos humanos de las mujeres

Es posible afirmar que el lugar más peligroso para las mujeres es su propio hogar. De este modo, es preciso explicitar la relación potencial entre la violencia contra las mujeres

FEMINICIDIO

En el ámbito familiar y la violencia feminicida, es decir, aquella que puede llegar a su expresión máxima y detonar en el asesinato de una mujer. El feminicidio, reconocido como el delito que engloba las características del asesinato de mujeres por razones de género, es también una categoría política que refiere a la violencia extrema ejercida contra las mujeres. También se ha generado en los niños, niñas y adolescente violencia y embarazos por generación de abuso sexual.

La Pandemia por COVID-19 ha tenido repercusiones negativas en la vida de las mujeres, entre otras cuestiones, por la carga desproporcional en el trabajo de cuidados y el aumento de la violencia contra las mujeres.

Es importante que podamos comprender que es la violencia familiar, la cual, podemos definir como: “Hecho o acción que integra a todas aquellas figuras presente en el hogar y que para su configuración, el victimario (agresor) realiza en forma reiterada y continua actos de violencia física, verbal, moral o psicológica en contra de algún miembro de su familia”.

El hecho de que las mujeres que sufren algún tipo de violencia este más tiempo cerca de su agresor imposibilita para ellas el solicitar ayuda ya sea con la familia, con una institución o a una simple llamada de emergencia, incrementándose así la vulnerabilidad y la dificultad para solicitar ayuda especializada a las instituciones o centros de atención en apoyo a las personas que sufren violencia.

#NOESTASSOLA

Debido a lo anterior es importante mencionar que el INMUJERES empezó la campaña llamada #NoEstásSola, la cual invita a todas las mujeres que viven violencia a no sentirse solas y llamar al 911 para poder atender y dar seguimiento a sus casos.

Hace oír a los sordos y hablar a los mudos

Hace oír a los sordos y hablar a los mudos

Después de la discusión con los fariseos y “algunos escribas venidos de Jerusalén” acerca del valor de la tradición de los padres y la interpretación de las leyes sobre la pureza y la impureza ritual, Jesús comienza un recorrido por regiones paganas – consideradas lugares impuros, habitados por gente ignorante de la Ley y sometida a poderes demoniacos. Jesús se dirige primero a la región de Tiro, donde tiene lugar la curación de la hija de una mujer pagana, caracterizada como “sirofenicia” (7,24-30). De ahí, Jesús se encamina luego hacia la Decápolis: “[Jesús] va a la región de Tiro, en la costa fenicia. Frecuentemente se menciona Tiro conjuntamente con Sidón (ya en 7,31). Sin embargo, la entrada de Sidón en bastantes testimonios de textos es secundaria y se debe a la conexión frecuente. Inequívocamente, la región de Tiro es tierra pagana, lo que para Marcos es importante respecto de lo que vendrá a continuación. Los habitantes de Tiro eran los fenicios que peor reputación tenían para los judíos, como testifica Josefo y como da a entender una prehistoria que se remonta muy atrás (cf. Is 23; Joel 4,4-6; Zac 9,2). Sin embargo, existieron también promesas de salvación para Tiro y para otros pueblos vecinos (Sal 87,4). […] En una nota de transición se dice que Jesús – no se menciona su nombre como tampoco a los discípulos – abandonó de nuevo la región de Tiro. Su andadura le conduce a Sidón, es decir, a la región de Sidón, y retorna al mar de Galilea, a la región de la Decápolis. Se ha considerado esta sorprendente y zigzagueante línea como expresión del desconocimiento de la realidad geográfica y se ha pensado que el evangelista consideró la Decápolis como parte del territorio de Galilea. Pero no se habla de Galilea, sino de su mar. Y el evangelista da a entender que conoce el emplazamiento de esta región en este mar.

 

REGIONES PAGANAS

Las numerosas indicaciones no pretenden sino dar nombre a las regiones paganas que rodean a Galilea. Con ello también quieren dejar clara la apertura del evangelio a la tierra pagana” (Gnilka, El Evangelio según San Marcos I 339.345-346). Después de la ruptura definitiva con las autoridades del judaísmo ortodoxo jerosolimitano, Jesús emprende un viaje misionero por tierras paganas, donde encuentra la confianza insistente de una madre angustiada que alcanza la curación de su hija – “Por lo que has dicho, vete; el demonio ha salido de tu hija” (7,29) – y el reconocimiento de los testigos de la curación del sordo tartamudo – “¡Qué bien lo hace todo!” (7,37). “En aquel tiempo, salió Jesús de la región de Tiro y vino de nuevo por Sidón, al mar de Galilea, atravesando la región de Decápolis. Le llevaron entonces a un hombre sordo y tartamudo, y le suplicaban que le impusiera las manos. El lo apartó a un lado de la gente, le metió los dedos en los oídos y le tocó la lengua con saliva. Después, mirando al cielo, suspiró y le dijo: «¡Effetá!» (que quiere decir «¡Abrete!»). Al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y empezó a hablar sin dificultad. El les mandó que no lo dijeran a nadie; pero cuanto más se lo mandaba, ellos con más insistencia lo proclamaban; y todos estaban asombrados y decían: «¡Qué bien lo hace todo! Hace oír a los sordos y hablar a los mudos»” (7,31-37). Pasamos, pues, al escenario de la Decápolis (aná méson tōn horíōn Dekapóleōs), donde Jesús ya ha estado antes y ha liberado a un endemoniado quien, al no ser admitido como discípulo de Jesús, “se fue a proclamar por la Decápolis todo lo que Jesús había hecho con él, y todos quedaban maravillados” (Cfr. 5,1-20). “Decápolis (región de las diez ciudades), grupo de ciudades a oriente del Jordán, de población predominante o exclusivamente helenística, territorialmente bajo soberanía judía, liberadas en el año 63 a.C. por Pompeyo y puestas bajo el gobierno directo del gobernador romano de Siria, probablemente con el fin de favorecer la helenización de otras regiones o por lo menos de obstaculizar su judaización. Es probable que aquellas ciudades constituyeran una liga de ciudades libres… La D. perduró hasta el s. II d.C.; en el año 106 d.C. varias ciudades importantes de la D. fueron incorporadas a la provincia romana de Arabia. El número de ciudades de esta liga varió. Plinio (V,18) enumera diez ciudades: Damasco, Filadelfia, Rafaná (Rafón), Escitópolis (Bet-San), Gadará, Hipo, Dión, Pela, Gérasa y Canatá” (Haag-van den Born-de Ausejo, “Decápolis”, Diccionario de la Biblia, 448). Es probable que debido a esta proclamación la fama de Jesús se haya extendido por la región, dando como resultado que le lleven un enfermo, un “sordo y tartamudo” (kōphón kái mogilálon, Cfr. 9,25; Is 35,6 LXX), con la confianza de que bastaría que Jesús “le impusiera la mano” (hína epithēi autōi tēn jéira, Cfr. 5,23; 6,5; 8,23.25; 16,18) y quedaría curado. “Sordo y tartamudo”, este hombre está privado de la capacidad de comunicarse y limitado para interactuar con el mundo de los hombres y de la palabra – la acción poderosa de Jesús lo sacará de ese aislamiento.

 

EL MILAGRO

La descripción del milagro contiene elementos que algunos exégetas han identificado como rasgos comunes con los relatos helenísticos de milagros y curaciones en el entorno pagano: el gesto de llevarse aparte al enfermo para ocultar los procedimientos del terapeuta, el tocamiento de los órganos enfermos, la aplicación de saliva, la mirada dirigida al cielo, así como el suspiro del taumaturgo, tendrían paralelos en relatos, rituales y creencias paganos. Sin embargo, debemos señalar el contraste con las reservas de Jesús respecto a la súplica de la mujer sirofenicia con la prontitud con que acoge la súplica de quienes le llevaron el enfermo, procediendo a tratarlo con atención y cuidado: siendo sordo, no valen con él explicaciones, sino gestos de cercanía y atención. La curación no se verifica por la introducción de los dedos de Jesús en los oídos y el tacto de la lengua con su propia saliva (Cfr. 8,23; Jn 9,6), sino en el momento siguiente, cuando Jesús “mirando al cielo, suspiró” (anablépsas eis tón ouranón esténaxen): es la única vez que Jesús realiza este gesto en el Evangelio de Marcos, asociándolo a una curación (Cfr. Mc 6,41; Jn 11,41). Es un gesto de plegaria, de íntima comunión con el Padre y de acción de gracias. “Ningún otro evangelista recuerda el suspiro de Jesús; sólo Marcos en 7,34 y 8,12. En el suspiro se expresa emocionalmente que no se está contento con una situación y se desea cambiarla (cf. Rm 8,23.26; 2Cor 5,2.4). El suspiro de Jesús muestra su participación interior del estado digno de compasión de este enfermo” (Stock, Marco [2003] 133). Enseguida, el suspiro – expresión vehemente de los sentimientos de Jesús – se convierte en una palabra poderosa y eficaz: “«¡Effetá!» (que quiere decir «¡Abrete!»)”. Como en el caso de la resurrección de la hija de Jairo (Cfr. 5,41), la palabra pronunciada por Jesús se nos presenta primero trasliterando la expresión aramea en caracteres griegos y luego traducida a esta lengua: “¡Effetá!” (Ephphatha) – “¡Ábrete!” (dianóijthēti). “Abrirse ampliamente, totalmente” – éste es el efecto portentoso de la palabra de Jesús en el enfermo, que “inmediatamente” (euthéōs) puede oír y “hablar correctamente” (kái elálei orthōs).

 

CRISTIANISMO PRIMITIVO

La interpretación litúrgico-sacramental del cristianismo primitivo y los Padres de la Iglesia incorporó estos elementos en el ritual previo del Bautismo, incluyendo una unción en los oídos con saliva que luego fue sustituida por óleo santo, acompañada de la palabra ritual “Ephpheta” – abrir los oídos y liberar los labios para poder escuchar la Palabra y pronunciar enseguida las renuncias al pecado y la profesión de fe (Righetti, Historia de la Liturgia II, 676-678). Esta interpretación sacramental del milagro de Jesús sigue siendo válida (Cfr. CatIgCat 1151.1504). Aunque Jesús impone absoluto silencio, pero obtiene lo contrario: “ellos con más insistencia lo proclamaban” (autói mállon perissóteron ekērysson, Cfr. 5,20). Una vez más se plantea un fuerte contraste ante el resultado de la predicación y los milagros de Jesús: mientras que los fariseos y los escribas cuestionan y dudan, los paganos acogen con entusiasmo la manifestación del poder divino de Jesús. La reacción de la gente ante esta curación y su posterior proclamación es impresionante: “todos estaban asombrados” (hyperperissōs exeplēssonto) – nuestra traducción litúrgica no le hace justicia a la expresión, ya que no hay otra alusión a un asombro tan grande en los Evangelio, ni siquiera en Marcos en particular. Del asombro se pasa a la declaración, que tiene el tono de una profesión de fe en labios de los paganos que habitan la Decápolis: “¡Qué bien lo hace todo! (kalōs pánta pepóiēken) Hace oír a los sordos y hablar a los mudos”. Jesús ha hecho todo “bien”: una alusión a la obra divina de la Creación – “vio Dios que era bueno” (Cfr. Gn 1,4.10.12.18.21.25.31). Los milagros de Jesús, signos de la llegada del Reino, son el principio de la nueva creación. La segunda parte de la frase implica una constatación, ya que la salvación escatológica anunciada por los profetas comienza a realizarse por la palabra poderosa de Jesús: “Se iluminarán entonces los ojos de los ciegos y los oídos de los sordos se abrirán” (Cfr. Is 35,5). “Por lo que concierne al proceder de Jesús y la reacción de las personas, esta curación tiene un carácter único. Parece que aquí él obtiene que no se despierten, en base a los prodigios realizados, ulteriores deseos, más bien que se comprenda el sentido de su misión. Entre lo que Jesús anuncia: «el reino de Dios está cerca» (1,15), y lo que la gente confirma: «Él ha hecho bien todo» (7,37), hay afinidad, por cuanto concierne al carácter definitivo y la importancia universal.

 

POTENCIA DE DIOS

En Jesús la potencia de Dios está definitivamente presente. Con esto la nueva creación está – en principio – ya realizada, y todo es bueno” (Stock, Marco [2003] 135). A veces nosotros también vivimos en la misma situación de este hombre ya que, aunque podemos oír y hablar, permanecemos indiferentes ante el anuncio gozoso del Evangelio y no proclamamos nuestra fe, no damos testimonio de las maravillas que Dios realiza en nuestras vidas cada día. Dejémonos tocar por Jesús para que Él cure nuestra sordera y nuestra mudez, de manera que abramos nuestro corazón a su acción salvadora y nos dejemos sorprender por su gracia, que nos constituye como interlocutores de un diálogo de amor con Dios. Dejémonos tocar por la gracia salvadora de Jesucristo para poder cumplir nuestra vocación y misión cristiana, como se dice en la fórmula que acompaña al rito del “Effetá” en la liturgia bautismal: “El Señor Jesús, que hizo oír a los sordos y hablar a los mudos, te conceda, a su tiempo, escuchar su palabra y profesar la fe, para alabanza y gloria de Dios Padre”.

Probióticos y prebióticos

¿Dónde encontrarlos y sus beneficios?

Los probióticos y los prebióticos, aunque pueden parecer términos similares a simple vista, presentan grandes diferencias.

Por un lado, los probióticos son microorganismos vivos que, administrados de forma adecuada, pueden aportarnos numerosos beneficios para la salud, especialmente por su capacidad de mejorar el equilibrio entre bacterias benéficas y otras patógenas.  Por otro lado, los prebióticos son alimentos, generalmente con alto contenido en fibra, que son utilizados por la microbiota intestinal para aumentar la presencia de bacterias beneficiosas.

Los probióticos están en presentes en la composición de algunos alimentos como los yogures, el kéfir, el chucrut y el kimchi, entre otros. Por otra parte encontramos prebióticos en alimentos como la miel, la cerveza, cebolla, espárragos, centeno, avena, alcachofas, plátanos y la chicoria.

BENEFICIOS DE LOS PROBIÓTICOS

Entre los beneficios que presentan los probióticos, destaca su uso para reducir los síntomas que provoca el síndrome del intestino irritable (dolor de estómago y molestias frecuentes, distensión abdominal, cambios en la frecuencia de las deposiciones), ya que ayudan a equilibrar la actividad del aparato digestivo, favoreciendo el tránsito y las deposiciones.

El yogurt y las leches fermentadas con probióticos son mejor tolerados que la leche por personas intolerantes a la lactosa.

Los probióticos, además de frenar el desarrollo de patógenos, refuerzan la acción del intestino como barrera, con lo que evitan que los microorganismos perjudiciales puedan pasar al torrente circulatorio.

Recientemente se ha encontrado una relación inversa entre el riesgo de presentar diversos tipos de cáncer y el consumo de dietas que incluyen alimentos probióticos. Éstos pueden reducir las enzimas que transforman los procarcinógenos en carcinógenos e inhibir el desarrollo de tumores malignos.

También, algunos estudios han demostrado que los probióticos pueden reducir el peso o la grasa corporal y, además, disminuir las concentraciones de colesterol malo en sangre.

De igual forma, la Organización Mundial de Gastroenterología destaca que los probióticos pueden prevenir la dermatitis atópica y reducir los patógenos orales y las caries dentales.

BENEFICIOS DE LOS PREBIÓTICOS

En cuanto a los prebióticos, según la Organización Mundial de Gastroenterología, su uso es frecuente para la prevención y el tratamiento de la encefalopatía hepática.

Asimismo, ayudan a favorecer la digestión, a mejorar la absorción de minerales y a prevenir problemas cardiovasculares.

Por último, al igual que los probióticos, los prebióticos también ayudan a regular el tránsito intestinal y, por tanto, a mejorar problemas como la enfermedad inflamatoria intestinal.

El amor, origen y fundamento de la familia

Luis Antonio Vázquez Parra

Hola estimados lectores de Gaudium. En los artículos anteriores, a la luz del tercer capítulo de la exhortación apostólica Amoris Laetitia, hemos mostrado la realidad actual que viven las familias leonesas.  Sin duda alguna la realidad no es nada alentadora, pero la esperanza vuelve a surgir si las familias vuelven a su esencia que es el amor y acuden a la fuente y medida del amor verdadero, a la buena nueva que se encuentra en Cristo Jesús, que siempre alienta y conforta.

Precisamente el Papa Francisco en el capítulo cuarto de Amoris Laetitia ofrece una reflexión sobre las características del amor verdadero a partir del himno a la caridad escrito por San Pablo en la primera Carta a los Corintios (1 Co 13, 4-7) donde se manifiesta el evangelio del amor; un evangelio bello que puede estimular la consolidación y profundización del amor conyugal y familiar. A lo largo de los siguientes artículos estaremos reflexionando sobre estas características del amor en base a este hermoso himno de la caridad.

Sin embargo, no será vano preguntarnos ¿para qué reflexionar y conocer sobre el amor? ¿de qué sirve a los matrimonios y familias saber sobre el amor? ¿qué no es acaso un tema sabido y comprendido por todos?

EL AMOR

Definitivamente el tema del amor es un tema de interés para todos, todo ser humano desea amar y ser amado. Este anhelo humano se ha expresado desde siempre en innumerables cosas y formas de arte como poemas, cantos, novelas, pinturas y esculturas, la música, etc. En la actualidad no es raro ver el tema del amor en las telenovelas o películas, en las redes sociales, en las parejas que a muy corta edad empiezan a cortejarse o simplemente en parejas que aún siguen contrayendo el matrimonio.

A pesar de esto, el amor es siempre un misterio que los seres humanos nunca comprendemos del todo. En un momento nos sentimos felices por el amor, pero en otro nos sentimos tristes, heridos, incomprendidos y de forma lamentable desilusionados por alguna traición. Todos sabemos de alguna forma qué es el amor, pero también es cierto que nos resulta difícil amar y ser amados de verdad, mayormente en una sociedad donde reina el éxito vestido de narcisismo y de relaciones superfluas, sin embargo, a pesar de esas condiciones sociales e históricas que nos ha tocado vivir, es innegable que ese deseo profundo de encontrar la felicidad en amar y ser amados de verdad nunca se apagará.

“Amar y ser amados de verdad es un arte” y todas las culturas de todos los tiempos nos han mostrado caminos a través de los cuales se puede llegar a amar. Amar es un arte porque no se sabe amar de verdad de un momento a otro, exige su tiempo, su esfuerzo, sus modos y su paciencia; no admite reglas rígidas ni demasiado flexibles, necesita libertad y compromiso; requiere una dosis de incoherencia y de dolor, pero también de confianza y de esperanza; amar de verdad exige fuerza, pero también delicadeza.

La evidencia de lo difícil que es amar y ser amados de verdad lo hemos constatado de manera negativa en los desafíos y retos de los matrimonios y las familias, sobre todo en los episodios de familias envueltas de mucha violencia, de divorcios, de rupturas, de traiciones.

UN SOLO CAMINO

Nuestra fe cristiana a lo largo de estos siglos, ha profesado que tiene un solo camino, una fuente y una medida del amor verdadero que se encuentra en Cristo Jesús, el amigo fiel; da cuenta de innumerables testimonios de familias que han encontrado ese amor verdadero, un amor que, aunque es un arte siempre se sabe que viene primero de Dios como un don totalmente gratuito.

Por eso conocer a Jesús, el amor hecho carne, el amor cercano a nosotros pecadores es el verdadero arte de conocer el amor en Persona, ya mismo San Juan en su primera carta en el capítulo cuarto nos habla sobre esto, y espero que al igual que todos los que lo lean, se llenen de ternura, de alegría y esperanza saber que Dios es la fuente del amor porque Dios mismo es amor.

“Queridos, amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor. En esto se manifestó entre nosotros el amor de Dios; en que Dios envió al mundo a su Hijo único, para que vivamos por medio de Él. En esto consiste el amor: no en que hayamos amado a Dios sino en que Él nos amó y nos envió a su Hijo como víctima de expiación, para el perdón de nuestros pecados.

Queridos, si Dios nos ha amado de esta manera, también nosotros debemos amarnos unos a otros. A Dios nadie le ha visto nunca. Pero, si nos amamos unos a otros, Dios mora en nosotros, y podemos decir que su amor ha llegado en nosotros a la perfección.”

Se ordena sacerdote

Un acontecimiento histórico vivió la comunidad parroquial de San Juan Bautista en San Juan de Llanos. Por primera vez en los 53 años de vida parroquial, se llevó a cabo la ordenación sacerdotal de un hijo de esa comunidad en su comunidad.

La plaza principal de San Juan de Llanos se equiparó para llevar a cabo la Ordenación Sacerdotal del ahora R.P. José Vitoriano de la Madre de Dios, de la Orden de Escuelas Pías. Su ordenación se llevó por manos del Obispo de Cuernavaca Mons. Ramón Castro.

En punto del medio día comenzó la Misa a la que acudieron personas de Campeche, Ciudad de México, Celaya y comunidades de la parroquia de San Juan de Llanos quienes expectantes y con mucho júbilo presenciaban la ordenación sacerdotal de uno de los suyos. El neo sacerdote se aproximó al altar acompañado de sus papás: Sra. Francisca Floriano y Sr. Jesús Carreras.

 

Después del Evangelio el Provincial P. Fernando Negro, de la Provincia de Estados Unidos y Puerto Rico, presentó al Obispo a José para que recibiera el Orden Sacerdotal. En su homilía el Mons. Castro señaló: “Bendito sea Dios que nos permite vivir este momento de gracia. Indudablemente la orden de los Padres Escolapios está de fiesta, celebramos una vez más la fidelidad de Dios, nuestro Señor, que nunca nos deja solos. Nos alegramos en el Señor al poder levantar la vista y poder ver que todavía hay jóvenes dispuestos a afrontar el reto de seguir radicalmente a Jesucristo, de enamorarse plenamente de Él.”

Después de la homilía el neo sacerdote profesó sus promesas bautismales y realizó sus votos de pobreza, castidad y obediencia. Se pidió la intercesión de los santos mediante la letanía. Enseguida se realizó sobre el nuevo sacerdote la imposición de manos y la oración de consagración sacerdotal. Enseguida su Superior P. Fernando Negro y el Sr. Cura Isidro le ayudaron a revestirse con la estola y casulla. Inmediatamente después el Obispo le ungió con el Crisma y le entregó el cáliz y la patena. Finalmente fue felicitado por Mons. Castro y los sacerdotes ahí presentes.

Al final de la Misa el Padre José Victoriano agradeció a Dios y a sus padres el Don del sacerdocio y el apoyo de sus papás y 12 hermanos. Recordó todo el proceso de formación en la Orden de José de Calasanz a la edad de 30 años. Recordó sus vicisitudes académicas y el como Dios le fue reforzando su llamado a través de diferentes momentos. Al siguiente día celebró su cantamisa en su comunidad, la Deseadilla. Su destino de misión será Cuba.

¿Cómo evangelizar en casa?

Una experiencia muy común entre quienes nos hemos encontrado con el Señor Jesús y tenemos una vida de fe es la inquietud de cómo compartir lo que vivimos con nuestra familia. Cuando ellos (aunque creyentes) están un poco alejados de la práctica de la fe, cuando sus creencias son débiles, cuando tienen rechazo a las cuestiones de Dios y prejuicios con la Iglesia y su doctrina. En definitiva, se trata de responder a la pregunta de ¿cómo tener mayor influencia en la vida de fe de mi familia que no es practicante? ¿Cómo evangelizar en mi propio hogar?

Aquí les comparto algunos consejos que pueden llevarse a la vida cotidiana y ayudarnos a ser portadores de la luz de Cristo en nuestros hogares.

SIN CRÍTICAS

Puede sucederle a aquel que va avanzando en la vida cristiana y que va teniendo mayores conocimientos doctrinales que quiera (aunque con buenas intenciones) que los que no han encontrado este camino sean como él piensa, o actúen como él actúa. Y estas expectativas podrían llevar a que se juzgue el actuar de otros con mucha rigidez. Aparecen entonces las “sermonerías”, los famosos “deberías hacer así o no hacer esto”, con lo cual se termina generando más rechazo. Es importante recordar que la fe que Dios nos regala y el camino que Él nos propone está fundada en el amor y no en el deber y el temor. Dios nos invita a vivir una vida feliz y plenamente libre.

SEAMOS EJEMPLO

Ya lo diría san Juan Bosco «la prédica más eficaz es el buen ejemplo». Y es que no pocas veces nos sucede que pensamos que se trata de convencer a los otros con nuestros argumentos y nuestros discursos. La conversión de los otros no depende de lo qué digamos, de cómo lo digamos. Nosotros no somos el centro de atención. Es como si dijéramos “véanme a mí, vean que yo si sé lo que sigo y tengo razón”. Recordemos que una virtud muy importante es la humildad: reconocer que, si bien podemos saber mucho, no somos todopoderosos. Nuestra labor es la de ser servidores e instrumentos de Dios. Él se vale de cada uno de nosotros, de nuestro humilde y pequeño servicio para llevar su Buena Nueva. Y, por otro lado, más que unas palabras bonitas, lo que más convence y arrastra es el testimonio de nuestro obrar, de una vida coherente, recta, justa y alegre.

VIVAMOS LA FE

Muchos santos, a pesar de sus dificultades, de sus vidas marcadas por el dolor y el sufrimiento, han podido experimentar la alegría auténtica y la esperanza que viene de Dios. Como dice el Papa Francisco: «la alegría que se vive en medio de las pequeñas cosas de la vida cotidiana». Una sonrisa sin fingimientos es contagiosa y llena el corazón del deseo de poder vivir así. Aquel que pueda experimentar, incluso en medio de los momentos difíciles, una serena alegría, es porque ha recibido la bendición de Dios, es la manifestación más concreta que esa persona tiene a Dios en su vida. Quien quiera ser testigo del Señor y lo quiera comunicar ha de trasmitir alegría y esperanza, como también el Papa, dejar las caras avinagradas y llenas de amarguras y contagiar a otros de la alegría del Evangelio.

EMPIEZA POR LO SENCILLO

No pensemos que cuando hablamos de dar ejemplo con nuestro obrar, en que tenemos que hacer cosas grandiosas y extraordinarias necesariamente. Pensemos en lo que vivimos cada día en nuestro hogar, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. ¿Saludo y agradezco con amor y respeto? ¿Estoy dispuesto a servir y a ayudar en las labores de la casa? ¿Estoy atento a las necesidades que tienen los otros? Si de pronto me peleo o discuto, ¿perdono o pido perdón? Son pequeños gestos, que si se hacen todos los días, tendrán una fuerza extraordinaria para iluminar a nuestra familia con la luz de Cristo y de su Evangelio. Pensemos en esta frase de san Francisco de Asís: «Empieza haciendo lo necesario, continúa haciendo lo posible; y de repente estarás haciendo lo imposible».

COMPARTE

No hay experiencia más hermosa para el cristiano que nutrirse del amor de Dios a través de la oración y de la Eucaristía. ¡Cómo no compartir esta dicha con los que más queremos! Me viene la imagen de la Virgen visitando a su prima Isabel. Cuando uno encuentra un tesoro quisiera compartirlo inmediatamente con las personas más significativas. Podemos, de manera creativa y poco a poco, invitar a que nuestros familiares vayan experimentando estos preciosos momentos de oración y de encuentro con Dios: por ejemplo proponer bendecir los alimentos, o rezar en algún momento en que estemos reunidos. También podemos compartirles alguna cita de la Palabra que escuchamos en la Misa o compartirles algún texto espiritual, alguna frase de un santo, entre otras.

Espero que estas ideas puedan ayudarte a ser testimonio en tu hogar del amor de Dios. Ten paciencia, no te desanimes. Recuerda que el que obra la conversión es Dios, que siempre toca la puerta de los corazones y no desampara a nadie.

Transformando Negocios a Paso Firme: SAPICA

Bajo el lema “Transformando Negocios a Paso Firme”, con la presencia física de 290 expositores y Con la presencia del Gobernador del Estado Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, el Alcalde Héctor López Santillana y empresarios zapateros se llevó a cabo la inauguración de la 85 Exposición de negocios de calzado y marroquinería más grande de México, SAPICA Otoño-Invierno en el Poliforum de León. Al evento también fue invitado Alfonso Cortés, Arzobispo de León.

En su intervención el Alcalde señaló: “A través de la hemos ido forjando nuestro carácter para nunca darnos por vencidos; SAPICA representa ese espíritu emprendedor, ese espíritu de lucha, ese espíritu de adaptación constante para beneficiar y fortalecer el desarrollo de nuestras familias. Aquí estamos hoy nuevamente reunidos, después de haber enfrentado una de las situaciones más adversas, más inesperadas de los años recientes de nuestra historia… trabajando unidos hemos sabido salir adelante”.

El responsable de SAPICA, Mauricio Battaglia Velázquez, señaló que esta Exposición apuesta a la innovación, por eso se repite la participación del Pabellón del Conocimiento y el E-Commerce para apoyar a los productores y hacer llegar el calzado a más y más lugares del mundo. Señaló que mediante el comercio electrónico se pudo sostener la industria del calzado durante este tiempo de pandemia. Para estos días la exposición más importante del país contó con la presencia de Jessica Marmolejo, Juan Lombana, Gustavo Prado, Ana Victoria y Bernardo Bazúa quienes brindaron un panorama de las nuevas tecnologías para expandir más el negocio del calzado.

Por su parte, Alfredo Padilla Villalpando, Director de la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato (CICEG) agradeció también a los zapateros el esfuerzo que realizan y les reconoció como pieza clave de la Industria del Calzado en Guanajuato. Pidió además, al delegado de la Secretaría de Economía presente, el comercio y competencia justa. Aseguró que una competencia leal ayuda al sector a ser mejor.

En su uso de la palabra, el subsecretario de Industria, Comercio y Competitividad de la Secretaría de Economía Héctor Guerrero, a nombre de la titular de la dependencia Tatiana Clouthier pidió a los empresarios zapateros defender “el contenido de valor del calzado leones”, se manifestó y rechazó contundentemente el contrabando, subvaloración y competencia desleal del calzado.

En esta ocasión fueron galardonados como el vendedor del año Ernesto Sánchez Maldonado, quien después de unas emotivas palabras concluyó: “¡Viva Cristo Rey, Viva el Calzado, Viva León Guanajuato! Como detallista del año, se condecoró a David Coppel Calvo y a todas las tiendas Coppel que venden más de 50 millones de pares de zapatos al año. Siendo el 80% de ellos de manufactura nacional. David Coppel señaló que es importante ir mejorando la calidad de vida de las personas,

GOBERNADOR DE GUANAJUATO

El Gobernador del Estado, Diego Sinhue Rodríguez, reconoció el trabajo del ramo del calzado para seguir buscando alternativas para seguir expandiendo el negocio del calzado en el mundo a través de distintas estrategias y plataformas. señaló: “Queremos apostar al conocimiento, por eso apostamos a esta estrategia del valle de la mentefactura… SAPICA es esa punta de lanza de ese Guanajuato emprendedor, ustedes significan mucho para Guanajuato, porque no solo son una industria que genera una gran cantidad de empleos, porque hay que decirlo: las Mipymes son las que generan la mayor cantidad de empleos. Ustedes generan algo muy importante, ustedes son un tema de identidad y de orgullo. Nos generan un tema de identidad de una gran ciudad que ha desarrollado esta región gracias al cuero, calzado y moda. Así pues, cuenten con el Gobierno del Estado. Ustedes están agarrando esa ruta de reinventarse ante los retos globales y los vamos a seguir apoyando con la generación de estos eventos. Un agradecimiento a todos los empresarios que día a día luchan para que Guanajuato sea un mejor estado”.

Nada que entre de fuera puede manchar al hombre

Este domingo retomamos la lectura del Evangelio de Marcos (7,1-8.14-15.21-23). Todo el cap. 7 de este Evangelio está dedicado a la controversia sobre la interpretación farisaica de la Ley y la enseñanza de Jesús sobre temas tan importantes para el judaísmo contemporáneo de Jesús como lo son las leyes sobre lo puro y lo impuro y las normas alimentarias (Cfr. Lv 11-15.17). “Puro” (ṭāhōr/katharós) e “impuro” (ṭāmē’/akáthartos) no son categorías morales – no tienen que ver necesariamente con el pecado y la virtud – sino rituales, cuya finalidad es clasificar aquellos elementos y conductas que deben evitarse para garantizar la pertenencia y el acceso al ámbito divino, a la comunicación con Dios, que es “santo” por naturaleza, como se afirma en la clave teológica del Libro del Levítico: “Porque yo soy el Señor, su Dios: santifíquense y sean santos (wǝhitqaddištem wihyîtem qǝdōšîm), pues yo soy santo (kî ’ānî qādôš). No se hagan impuros (wǝlō’ tǝṭammǝ’û) con ninguno de estos bichos que se arrastran por el suelo. Pues yo soy el Señor, el que los hizo subir de la tierra de Egipto, para ser su Dios. Sean, pues, santos porque yo soy santo (wihyîtem qǝdōšîm kî qādôš ’ānî)” (11,44-45). Cuando alguien incurre en la impureza ritual, la manera de recuperar la pureza y, de esta forma, el acceso al ámbito de lo divino, son las abluciones y los sacrificios. De ahí la importancia que adquieren los baños rituales en el judaísmo contemporáneo de Jesús y en la época posterior a la destrucción del Templo de Jerusalén: sin sacrificios, la única forma posible de purificación es a través del baño ritual. Así, podemos comprender la importancia que este tema tendría en las primitivas comunidades judeocristianas, en las que la observancia de las normas rituales serían un escollo permanente en la relación los cristianos procedentes del paganismo (Cfr. Hch 10,1-11,18; 15).

 

DOCTRINA DE JESÚS

Desde el principio del ministerio de Jesús en Galilea, enseñando en la sinagoga de Cafarnaúm, la gente se admiraba por su manera de enseñar: “quedaban asombrados de su doctrina, porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas (ēn gár didáskōn autóus hōs exousían éjōn kái ouj hōs hoi grammatéis)” (1,22.27). La enseñanza de Jesús no recurre a la autoridad de los rabinos antiguos y famosos, como la enseñanza de los escribas que necesariamente es de escuela – Jesús enseña con tono profético y con la autoridad del “Yo” divino: el mismo “Yo” que sacó a Israel de Egipto y les dio los mandamientos en el Sinaí (Cfr. Ex 20,2; Dt 4,8): “antes se dijo… pero ahora Yo les digo (egō dé légō hymín)…” (Cfr. Mt 5,21-45). Hay una enorme diferencia entre la interpretación de la Ley que hace Jesús y la que se hace en el seno del judaísmo farisaico, cuyo criterio hermenéutico de la Tôrāh escrita era la “tradición de los padres”. El conflicto entre Jesús y los escribas se manifiesta en diversos textos de la tradición evangélica. “En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los fariseos y algunos escribas venidos de Jerusalén. Viendo que algunos de los discípulos de Jesús comían con las manos impuras, es decir, sin habérselas lavado, los fariseos y los escribas les preguntaron: «¿Por qué tus discípulos comen con manos impuras y no siguen la tradición de nuestros mayores?» (Los fariseos y los judíos, en general, no comen sin lavarse antes las manos hasta el codo, siguiendo la tradición de sus mayores; al volver del mercado, no comen sin hacer primero las abluciones, y observan muchas otras cosas por tradición, como purificar los vasos, las jarras y las ollas)”. Los interlocutores – adversarios – de Jesús son definidos: “los fariseos (hoi pharisáioi) y algunos escribas venidos de Jerusalén (kái tines tōn grammatéōn elthóntes apó Ierosolýmōn, Cfr. 3,22)”, es decir, un grupo de expertos en la Ley y en su interpretación aplicada a las diversas circunstancias de la vida, representantes de la ortodoxia jerosolimitana, que tienen la intención de entablar una polémica con Jesús acerca de la conducta de sus discípulos, en abierto contraste con las costumbres judías estrictas. Es cierto que en ningún texto de la Tôrāh está mandado lavarse las manos de manera general para purificarse: se trata de una extensión del mandato de lavarse contenido en Lv 15,11 para evitar el contagio de la impureza en un caso muy particular, convertido ahora en un ritual que debe realizarse antes de partir el pan. En los v. 3-4 Marcos explica el ritual para los lectores de su Evangelio que no proceden del ámbito judío y desconocen sus prácticas. Marcos también nos explica el motivo de esta práctica: “la firme adhesión a la tradición de los ancianos” (kratóuntes tēn parádosin tōn presbytérōn). Esta práctica se extiende a toda la persona, que debía purificarse “al regresar del mercado”, sobre todo en el seno de comunidades judías que habitaban entre los paganos en la Diáspora, por el riesgo de contraer la impureza en el contacto con una enorme gama de productos y enseres impuros y el trato con los paganos, así como a todos los objetos: “los vasos, las jarras y las ollas”, incluso “los lechos” (kái klinōn), como indica una variante textual en el v. 4. Los discípulos de Jesús, en su mayoría provenientes del ámbito del judaísmo galilaico y alejados de las discusiones casuísticas farisaicas, seguramente descuidan el cumplimiento de tales tradiciones – probablemente las ignoran. De ahí la pregunta intencionada de los fariseos y escribas que desencadena la polémica: “«¿Por qué tus discípulos comen con manos impuras (koináis jersín) y no siguen la tradición de nuestros mayores?” (diá tí ou peripatóusin hoi mathētái sou katá tēn parádosin tōn presbytérōn?, v. 5). No es la única vez en que se plantea una discusión similar (Cfr. 2,15-17.18-22.23-28). “Los fariseos y los escribas piden cuentas al propio Jesús: «¿Por qué tus discípulos no se comportan según la tradición de los antiguos, sino que comen el pan con manos impuras?» (7,5). El maestro debe ser responsable del comportamiento de los discípulos. En lo puro y lo impuro está en cuestión la relación con Dios. «Puro» significa santo, ligado a Dios, agradable a Dios. «Impuro» significa profano, separado de Dios, en oposición a Dios. La tradición de los antiguos se remontaba, según el concepto de los escribas, a la revelación del Sinaí, y se continuaba en la tradición oral.

 

PRECEPTOS DE PUREZA

 

Contenía muchos preceptos de pureza (cf. 7,3-4), pero también otras prescripciones (cf. 7,11-12). Según los escribas, la relación con Dios depende de la observancia de estas prescripciones; quien las descuida se opone a Dios. La pregunta que dirigen a Jesús se refiere la relación de Jesús y sus discípulos con Dios” (Stock, Marco [2003] 126). La respuesta de Jesús es de tono profético, con una cita de Isaías (29,13 LXX) que denuncia la hipocresía y el vacío de la actitud religiosa del Israel de su tiempo por sus apegos a “preceptos humanos” (miṣwat ’ănāšîm/entálmata anthōrpōn, v. 7): “Jesús les contestó: «¡Qué bien profetizó Isaías sobre ustedes, hipócritas, cuando escribió: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. Es inútil el culto que me rinden, porque enseñan doctrinas que no son sino preceptos humanos! Ustedes dejan a un lado el mandamiento de Dios, para aferrarse a las tradiciones de los hombres»”. Es la crítica profética y la denuncia del culto vacío, del ritualismo formalista que prescinde de la verdadera observancia de los mandamientos divinos, cuya esencia es el amor – ésta debe ser la “tradición” auténtica, la enseñanza fundamental a transmitir (Cfr. Dt 6,4-7). “Ustedes dejan a un lado el mandamiento de Dios (aphéntes tēn entolēn tóu Theóu), para aferrarse a las tradiciones de los hombres”, como en el caso del qorbān: la ofrenda que se convierte en pretexto para descuidar las obligaciones respecto a los propios padres (v. 9-13).

 

NORMAS ALIMENTICIAS

El capítulo concluye con una nueva enseñanza de Jesús sobre las normas alimenticias: “Después, Jesús llamó a la gente y les dijo: «Escúchenme todos y entiéndanme. Nada que entre de fuera puede manchar al hombre; lo que sí lo mancha es lo que sale de dentro; porque del corazón del hombre salen las intenciones malas, las fornicaciones, los robos, los homicidios, los adulterios, las codicias, las injusticias, los fraudes, el desenfreno, las envidias, la difamación, el orgullo y la frivolidad. Todas estas maldades salen de dentro y manchan al hombre»”. Como “maestro”, Jesús enseña con autoridad exigiendo la escucha y la asimilación de su enseñanza (akóusaté mou pántes kái sýnete). Su interpretación de los preceptos y las tradiciones apunta a la interioridad y a la autenticidad. El cumplimiento de las normas que, aunque derivadas de alguna manera de la Tôrāh, pretendían garantizar la observancia correcta de los mandamientos divinos, no es suficiente porque Dios mira el interior del hombre y, a diferencia de los seres humanos, le juzga por el corazón (Cfr. 1Sam 16,7; Job 10,4; Jr 11,20; Pr 15,11). Jesús menciona a continuación una impresionante lista de pecados que salen de “del corazón del hombre” (ek tēs kardías tōn anthōrpōn). Jesús elimina así la categoría de la impureza ritual, de la que nunca tuvo cuidado alguno, señalando que lo único que “mancha al hombre” es el pecado, que sale del corazón. De esta manera, Jesús reafirma su absoluta libertad y señorío respecto a los preceptos de la Ley y la interpretación de sus mandamientos – no se deja envolver en las redes de los escrúpulos y de la casuística. No es un “rabino” experto en la Tôrāh para aplicarla en las circunstancias específicas de la vida de las personas para garantizar su cumplimiento, sino el modelo y la medida del amor que es entrega total de la propia vida por los amigos (Cfr. Jn 15,13). Su criterio de interpretación es fundamentalmente teológico: la imagen de Dios Padre que es amor, exigente pero misericordioso al mismo tiempo, que a través de la Buena Noticia de salvación nos invita a entrar en la dinámica del discipulado camino hacia el Reino, que es el principio básico de interpretación de la moral cristiana. Si la finalidad de las normas sobre la impureza ritual era garantizar la permanencia de la relación con Dios, Jesús nos enseña que esta relación se vive desde la interioridad y no desde el ritualismo. Jesús no desprecia ni la Ley ni sus mandamientos, porque son expresión de la voluntad de Dios: al contrario, ha venido para darles cumplimiento y plenitud (Cfr. Mt 5,17-20).

Estamos llamados al Reino de Dios

Estamos llamados al Reino de Dios

La parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, ubicada en la comunidad de Comanja de Corona Jalisco, festejó a su santa patrona el pasado 15 de agosto. Debido a la pandemia, la comunidad parroquial decidió hacer un festejo discreto y con todas las precauciones sanitarias.

En la misa de la mañana, el Sr. Cura Federico Rocha señaló: “Acuérdense que es muy diferente a Ascensión del Señor, donde Jesús sube al Cielo por su propio poder; María sube al Cielo por el poder de su Hijo Jesucristo. En el Evangelio de hoy escuchamos las palabras hermosas dirigidas a la Santísima Virgen… Santa Isabel se da cuenta de que María es la Madre de Dios y por eso se siente indigna: ‘¿Quién soy yo para que la madre de Dios venga a verme?’ Ella se siente pequeñita porque María Santísima va a visitarla, sino que va a socorrerla durante su embarazo… Y la misma Palabra de Dios dice de la Virgen María que ‘la llamarán dichosa todas las generaciones’”.

UN RECORDATORIO

“La festividad de la Asunción es un recordatorio para todos nosotros, ¿de qué? De que estamos llamados al Reino de Dios. Pero esta invitación no basta solamente con decir que sí, sino que debemos de decir que sí, con la vida”. El párroco invitó a los fieles a que se encomendaran y pidieran a María Santísima el que interceda por nosotros para lograr la santidad.

Al término de la Misa a las afueras del templo se regaló chocolate y pan de azúcar. Se pusieron algunos puestos de vendimia tradicional para recibir algunos visitantes que tradicionalmente acuden en estas fechas a esa comunidad parroquia, más la festividad solamente se celebró de manera espiritual.

Reciben al Espíritu Santo

Reciben al Espíritu Santo

Recibieron el sacramento de la confirmación 144 niños, adolescentes y adultos de la Parroquia del Señor de la Expiración en emotiva ceremonia celebrada en la comunidad de San Judas, perteneciente a la misma parroquia.

La ceremonia fue presidida por el Padre Juan Rodríguez Alba, quien exhortó a los nuevos confirmados a dejar guiar su vida por la inspiración del Espíritu Santo, que hoy han recibido.

CATEQUISTAS

Por su parte, el Padre Diego Alejandro Porras, cura de la comunidad, agradeció el trabajo de los catequistas: “agradezco por todos estos jóvenes, adolescentes y niños, a todos aquellos que han hecho posible que esta celebración haya tenido lugar, aquí, y con las condiciones excelentes que se han dado. A los papás y padrinos que habiéndose comprometido en el bautizo de sus hijas e hijos se han comprometido en esa conciencia de seguir educándolos en la fe.

Agradezco al padre Juan Rodríguez Alba, que ha tenido a bien celebrar esta eucaristía en nombre del Señor Arzobispo”.

Por su parte, Lucía Medel, encargada del Centro de Catequesis comentó: son 144 niños, de San Cristóbal, de San Judas, del Capricho, del Consuelo y de la Correa. La semana pasada fueron de la comunidad de Providencia, en total casi 300 niños”.

Escuela de formación de agentes

Escuela de formación de agentes

La Parroquia de Nuestra Señora de San Juan de los Lagos desde 1999, por iniciativa del Padre Fidel Hernández Lara, abrió un espacio de formación para laicos. Con el paso de los años se le nombró “Instituto San Justino” con el objetivo de ofrecer una formación integral, cristiana y humana para las personas que pertenecen a esta comunidad parroquial. Con el paso de los años esta experiencia académica y de formación se abrió a toda la comunidad diocesana.

La formación de agentes en fundamental para poder dar un mejor servicio a Dios y ese fue uno de los primeros motivos para la fundación de esta escuela de formación. Es así que este espacio de formación está abierto a todas las personas de los grupos apostólicos y a personas de buena voluntad que busquen profundizar en su fe y formarse cristiana y humanamente.

El inicio del curso es el próximo martes 7 de septiembre. Se ofrecen 2 horarios: matutino de 9:00 am a 11:00 am y el nocturno 8:00 pm a 10:00 pm. Los cursos se imparten en el Centro de Servicio a la Comunidad (CESECO) Av. León #123 Col. Jardines del Moral. Las inscripciones se pueden hacer de 11 a 1 de la tarde y de 6 a 8 de la noche en la librería parroquial ubicada a un costado de la capilla del Santísimo del Templo parroquial y la última semana de agosto en CESECO. Informes al WhatsApp 477 190 79 37. 

Los diplomados 2021-2022

  • Teología: Ofrece el conocimientos sobre los tratados y verdades de nuestra fe. Aquellas verdades de fe sobre Cristo, María, la Iglesia, sobre los dogmas de nuestra (Duración 3 años).
  • Biblia: Intentaremos adentrarnos en el conocimiento de la Sagrada Escritura. Se ofrece un estudio sobre los libros y bloques de la Biblia así como el conocimiento general de la historia de salvación. (Duración 3 años)
  • Espiritualidad Católica: Tenemos un acercamiento a la vida y espiritualidad de los santos en la Iglesia. Reflexionaremos sobre nuestro trato y acercamiento con Dios. (Duración 2 años).
  • Teología del Cuerpo: Tiene la finalidad de ofrecer una visión humana y cristiana sobre la sexualidad y amor humano, guiados por la antropología del Papa San Juan Pablo II. (Duración 2 años).
  • Tanatología: Nos lleva de la mano para asimilar y procesar todos aquellos duelos que vamos teniendo: la pérdida de un ser querido o de alguna etapa de nuestra vida. Es un enfoque cristiano. (Duración 2 años).
  • Desarrollo Humano: Se enfoca en la persona y en el autoconocimiento de las cualidades y crecimiento como ser humano.

25 años de fe

25 años de fe

La comunidad parroquial de la hoy parroquia Madre Santísima de la Luz comenzó en 1976 a congregarse a celebrar la Misa en el lienzo Charro de Margarito, con la aprobación del Abad de la Basílica de Nuestra Señora de Guanajuato, Padre Eleazar Martínez. Actualmente ese lugar son las canchas deportivas del centro recreativo los Encinos. Esto fue durante un año.

En 1977 el R.P. Rafael Reina Romero C.O. asume el hacerse responsable de la celebración de la Misa y la atención pastoral de las personas de este año hasta 1993. Es en 1979 que se les dona el lugar actual donde se ubica el Templo. El Padre Reina Organiza a la comunidad, se crea un comité, siendo la primera Presidente la Señora María Dolores de Acosta y el Sr. Florencio Yebra y varios locales. Ellos ayudan a organizar a la comunidad para recaudar fondos para la construcción del Templo Parroquial. Se recibieron donativos de compañías mineras de Guanajuato y algunos empresarios de León. A la par, los seminaristas de la Congregación del Oratorio apoyaban impartiendo catecismo. El 28 de marzo de 1982 se inicia la colocación de la primera piedra, siendo Obispo de la Diócesis de León Mons. Anselmo Zarza y Bernal. Con alegría toda la comunidad se involucró en la construcción del templo: los niños cargaban ladrillos, las señoras llevaban en sus mandiles arena y el padre también ayudaba a subir material. Todos con mucha alegría se involucraron en esta tarea. En 1993 llega el R.P. José Aguirre C.O., mejor conocido como el Padre “Pollo”.

El 10 de noviembre de 1996 Mons. José Guadalupe Martín Rábago erigió como parroquia a esta comunidad y nombró como primer párroco al Padre Teodoro Zárate. Fue revelado por el Padre Alfonso Arenas Gallardo, enseguida el Padre Julio Reyes Suárez, luego el Padre Eliseo Guadalupe y actualmente el párroco es el Padre Ricardo Macías Quijas. En este año esta comunidad cumplirá 25 años de haber sido erigida.

GRUPOS APOSTÓLICOS

La parroquia cuenta con 14 grupos apostólicos: Archicofradía de la Madre Santísima de la Luz, Ministros Extraordinarios de la Sagrada Comunión, Coros, Adoración Nocturna, Medalla Milagrosa, Catequesis, Monaguillos, Grupo Juvenil, Liturgia, Milicias de San Miguel. Durante este tiempo de pandemia la catequesis se implementó por plataformas digitales.

Para celebrar sus 25 años, la parroquia ha venido realizando varias actividades. Como una actividad, se está buscando que acudan los sacerdotes que han pasado por esta comunidad ya que todavía aún están vivos todos. Se tuvo también el Jubileo de las 40 horas.

Artemia, Secretaria del Concejo refiere que la fe de las personas esta comunidad está centrada en la Eucaristía, hay mucho acercamiento al Sacramento de la Reconciliación. Hay mucha práctica de la piedad popular, participan en las distintas peregrinaciones, Rosario Viviente y manifestaciones en favor de la vida.

El Sr. Cura Ricardo Macías ofrece el siguiente mensaje: “Invitarlos a que seamos muy responsables con nuestra salud y, a la par, confiar mucho en Dios, agarrarnos de la mano de Dios. Acerquémonos a la Eucaristía, pues es el centro de nuestra fe. ¡Dios los bendiga a todos! Y que este tiempo de pandemia nos lleve a vivir la caridad.”

Tener a cristo en el centro de las familias

Tener a cristo en el centro de las familias

Luis Antonio Vázquez Parra

En las reflexiones anteriores veíamos cómo las familias leonesas, sin excepción, enfrentan retos en primer lugar entre los esposos y luego educativos para con los hijos. También se dieron algunas propuestas de solución entre las más importantes son el dialogo y la comunicación constante y abierta entre los miembros de la familia, el ejemplo constante de los padres y un acompañamiento educativo, psicológico y espiritual de otras familias, de especialistas de la familia y de nuestros sacerdotes.

A las familias que se entrevistaron, se les pidió que brindaran una serie consejos fundamentales para las familias y futuras parejas que deseen formar una familia. Entre las respuestas que brindaron, existe una fundamental, que es pilar y base de la familia, y que sin ella nada tendría sentido y sería difícil que se sostuviera en las crisis. Esta verdad de fe fundamental es tener al centro de las familias a Cristo crucificado y resucitado.

Esta verdad de fe que expresaron las familias, “Cristo centro del matrimonio y la familia”, se encuentra en sintonía con lo que expresa la Iglesia y que el Papa Francisco la expone bellamente a lo largo del capítulo tercero de la exhortación Amoris Laetitia.

Decía una familia y lo pongo íntegramente: “Te hemos dicho que la comunicación es importante en el matrimonio y en la familia, porque nos ayuda a conocernos y entendernos más, pero nos conocemos más cuando nos comunicamos y conocemos más a Cristo, porque conociendo más a Cristo, conocemos más el matrimonio, la familia y hasta a nosotros mismos. Cristo es la medida de nuestro amor y nuestra entrega”.

MATRIMONIO

El matrimonio (incluyendo la sexualidad) a la luz de Cristo, es un don de Dios y es la base fundamental del matrimonio y la familia; la donación entre los esposos que fecundan la vida familiar lo son a ejemplo de la Santísima Trinidad que es comunidad de Personas, y de Cristo con su Iglesia que se donó y entregó hasta dar su vida por ella para redimirla.

Nuestro Señor Jesús cuando reafirma la unión indisoluble del matrimonio, nunca debe de verse ni entenderse como una carga pesada y lastimosa hecha por Dios a los esposos, sino que es un don gratuito al grado que lo elevó a signo sacramental para la santificación y salvación de los esposos y es al mismo tiempo representación real de la misma relación de Cristo con la Iglesia. Por esta razón el matrimonio es una vocación, un llamado específico a vivir el amor conyugal y, por lo tanto, la decisión de casarse y crear una familia debe ser el resultado de un discernimiento vocacional y toda familia y comunidad cristiana debe dar esta educación y acompañamiento a los hijos.

El sacramento del matrimonio es un don gratuito de Dios, y debe vivirse y experimentarse siempre entre los esposos, pues es la fuente del amor. El sacramento del matrimonio es llevar a plenitud en Cristo, el amor que los esposos se desean y manifiestan mutuamente. A partir de ese momento Cristo será la medida de su amor y la medida de su fortaleza, pues nunca estarán solos con sus propias fuerzas para enfrentar los desafíos que se presenten.

Ciertamente esto es nadar contracorriente en una sociedad que ve al matrimonio no como don sino como un proyecto personal, para las satisfacción y demanda de prestación de servicios entre los esposos e hijos, algo que puede ser desechable, algo que es de la suerte y si no se te acomoda renuncias y vuelves a empezar otra relación, algo de lo cual no debe tener nada de relación con la Iglesia ni con Dios. La sociedad que piensa y vive así, sufre más y es más infeliz, vive en la incoherencia, vaciando el verdadero sentido y esencia del matrimonio y la relación feliz a la cual Dios los invita siempre.

EVANGELIO

Es necesario difundir este bello evangelio en nuestra sociedad, porque es un derecho de todos que debemos difundirlo y preservarlo con alegría y entusiasmo: el matrimonio es un Don y debe recibirse y vivirse como tal, el matrimonio es un sacramento para la salvación y santificación de los esposos, es una vocación y todos deben prepararse para su discernimiento con capacidades que reflejen esa donación y que las expresa muy bien la exhortación: “El amor vivido en las familias es una fuerza constante para la vida de la iglesia. El fin unitivo del matrimonio es una llamada constante a acrecentar y profundizar este amor. En su unión de amor los esposos experimentan la belleza de la paternidad y la maternidad; comparten proyectos y fatigas, deseos y aficiones; aprenden a cuidarse el uno al otro y perdonarse mutuamente. En este amor celebran los momentos felices y se apoyan en los episodios difíciles de su historia de vida… La belleza del don recíproco y gratuito, la alegría por la vida que nace y el cuidado amoroso de todos sus miembros, desde los pequeños a los ancianos, son sólo algunos frutos que hacen única e insustituible la respuesta a la vocación de la familia, tanto para la Iglesia como para la sociedad entera. 

Señor, ¿a quién iremos?

Señor, ¿a quién iremos?

Hoy termina la lectura litúrgica del capítulo 6 del Evangelio de Juan (6,55.60-69) y llegamos así a la conclusión del itinerario de fe descrito en él. Por un lado, es preciso resaltar las reacciones de la multitud ante el “signo” de la multiplicación de los panes y las reacciones de Jesús, desde el principio de este capítulo hasta el final: del interés y la búsqueda de Jesús pasando por la murmuración y el escándalo, hasta el abandono de los discípulos. En un momento dado los oyentes se convierten en interlocutores planteando preguntas para comprender la enseñanza de Jesús, que tiene como tema central “el alimento que permanece para la vida eterna” (v. 38-31) y piden una nueva señal para creer en Jesús – el tema de la fe es el elemento estructurante de todo el capítulo. Cuando Jesús menciona por primera vez “el pan del cielo” (v. 32), la gente reacciona suplicando: “Señor, danos siempre de ese pan” – petición a la que Jesús responde con la revelación de su identidad: “Yo soy el pan de la vida” que proviene del cielo (v. 34.51), el don actual del Padre, el único alimento capaz de dar vida verdadera, a diferencia del maná del desierto, como efectivamente la dará en la resurrección del último día. Ahora (v. 41-42), la reacción es claramente negativa: la “murmuración” acerca de Jesús, acerca de su identidad y su origen. Ahora Jesús responde afirmando la necesidad de la gracia para el acercamiento creyente a su persona, abordando así la relación intrínseca entre gracia, fe y vida eterna con “el pan que baja del cielo”: su propia carne. Llegamos así a la última reacción de los oyentes de Jesús a sus palabras – un discurso absurdo, carente de lógica y sentido para ellos, repugnante al instinto humano: “¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?” (v. 52). Jesús profundiza en el sentido de su enseñanza y la necesidad de “comer la carne del Hijo del Hombre” para participar de la vida eterna y la resurrección: así concluye su “enseñanza” (didáskōn) en la sinagoga de Cafarnaúm (v. 59). Juan no nos refiere las reacciones posteriores de parte de “los judíos” o de la multitud anónima que escuchó la enseñanza de Jesús, aunque podemos imaginarnos el estupor y el “escándalo” (Cfr. v. 61) – en el más profundo sentido bíblico del término: la incapacidad y el rechazo de la fe en Jesús – que debió invadirles.

 

ESCÁNDALO EN

LA COMUNIDAD

 

Lo más grave, y es lo que provoca el último episodio de este complejo capítulo, es que el escándalo se ha introducido en el seno de la comunidad de los discípulos, incapaces de comprender una enseñanza tan ilógica: “En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: «Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida». Al oír sus palabras, muchos discípulos de Jesús dijeron: «Este modo de hablar es intolerable, ¿quién puede admitir eso?» Dándose cuenta de que sus discípulos murmuraban, les dijo: «¿Esto los escandaliza? El Espíritu es quien da la vida; la carne para nada aprovecha. Las palabras que les he dicho son espíritu y vida, y a pesar de esto, algunos de ustedes no creen». (En efecto, Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo habría de traicionar). Después añadió: «Por eso les he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede»”. El texto litúrgico retoma la conclusión de la enseñanza de Jesús en la sinagoga: “Mi carne (hē gár sárx mou) es verdadera comida (alēthēs estin brōsis) y mi sangre (kái tó háimá mou) es verdadera bebida (alēthēs estin pósis)” (v. 55) – como lo hemos señalado, el punto de partida de todo el discurso había sido la indicación de Jesús a sus oyentes: “obren, no por el alimento perecedero (tēn brōsin tēn apollyménēn), sino por el alimento que permanece para la vida eterna (allá tēn brōsin tēn ménousan eis zōēn aiōnion)” (Cfr. v. 27), don futuro de parte del “Hijo del Hombre”. Alimento y bebida, necesidades básicas del ser humano, interpretadas ahora con un profundo sentido teológico: el alimento y la bebida “verdaderos” son el cuerpo y la sangre del “Hijo del Hombre” (Cfr. Jn 3,13). Sólo Jesús es verdadero – Él es la “luz verdadera” (Cfr. 1,9) y la “verdadera vid” (Cfr. 15,1): en este sentido, sólo su cuerpo y su sangre son alimento suficiente, capaz de producir el efecto de dar vida eterna (Cfr. v. 27.55) y que realmente tiene que ser comido para obtener este efecto (Cfr. v. 56-57). “Somos lo que comemos”, suele decirse – la relación permanente con Jesús, que es el principio de la vida eterna por la fe, se realiza comiendo y bebiendo su cuerpo y su sangre. El discurso de Jesús es verdaderamente difícil (sklērós estin ho lógos hóutos) de digerir por su estructura y su contenido. Sus mismos discípulos – “muchos” (pollói… ek tōn mathētōn autóu) – terminan por participar de la “murmuración” (gongýzousin perí toutóu, v. 41) y del “escándalo” (tóuto hymás skandalízei?) que las palabras de Jesús han causado en los judíos y la multitud. Jesús sabe que a sus discípulos les espera todavía un escándalo mayor: el “escándalo” del Mesías crucificado, el “escándalo” del Hijo del Hombre, el Siervo obediente que será “exaltado y glorificado” (Cfr. Is 52,13 LXX) inseparablemente en la cruz y la resurrección – en efecto, los discípulos lo “contemplarán” (theōrēte, v. 62; Cfr. 14,19; 16,16-17.19). El discurso de Jesús, su “palabra” es difícil de comprender, de ser “oída” – “¿Quién puede escucharla?” (tís dýnatai autóu akóuein?, v. 60) – porque los hombres piensan de manera humana, “carnal”, mientras que Jesús habla “en el Espíritu”: “Las palabras que les he dicho son espíritu y vida” (pnéumá estin kái zōē estin). Es el contraste marcado por Jesús desde el principio del Evangelio (Cfr. 3,6) y que se refleja en los complejos discursos del IV Evangelio, en los que Jesús habla siempre desde el nivel “espiritual” y los oyentes no lo comprenden porque permanecen en el nivel “carnal”. Acoger las palabras de Jesús da “vida”, que comienza con la fe y la fe es un don del Padre por la acción del Espíritu: por eso se le llama “el que da vida” (tó zōiopoióun, Cfr. 1Cor 15,45), como lo decimos en el Credo (“Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida”).

 

MURMURADORES

 

Los que murmuran y se escandalizan de Jesús no participan de la fe (ou pistéuousin), y Jesús sabe quiénes creen y quiénes no creen – incluso sabe “quién lo entregará” (Cfr. Jn 6,70-71; 12,4; 18,2.5; 19,11). No basta haber visto signos milagrosos o haber escuchado la Palabra: es necesaria la gracia de Dios por la acción del Espíritu, que dispone a la fe (v. 65; Cfr. v. 44). Esta incomprensión, esta incapacidad radical de creer, tendrá como consecuencia el abandono de muchos de sus discípulos: “Desde entonces (“Por eso”: ek tóutou), muchos de sus discípulos se echaron para atrás (apēlthon eis tá opísō) y ya no querían andar con él (kái oukéti met’autóu periepátoun). Entonces Jesús les dijo a los Doce: «¿También ustedes quieren dejarme?» Simón Pedro le respondió: «Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna; y nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios»”. El discipulado es imposible sin la fe. Jesús se va quedando cada vez más solo – como en la fuga al monte ante el intento de hacerlo rey – porque los hombres son incapaces de escuchar su palabra “en el Espíritu”. Entre los discípulos, “los Doce” son los más cercanos y Pedro es el principal y el primero entre ellos – Juan entronca con la tradición sinóptica de la profesión de fe que marca el centro del Evangelio de Marcos (8,27-30; Cfr. Mt 16,13-20; Lc 9,18-21): la gente bien puede creer que Jesús es un profeta (Cfr. Jn 6,14) tan importante como Elías o Juan el Bautista, pero la fe en Jesús implica un paso más allá – implica conocerlo ya no “según la carne” (Cfr. 2Cor 5,16) sino “en el Espíritu”, según la fe, atraídos hacia Él por el Padre. Jesús es “el Santo de Dios” (Cfr. Mc 1,24): el Mesías, el Siervo “exaltado y glorificado” que debe cumplir un destino de cruz. Juan pone en evidencia las implicaciones de la pregunta de Jesús a sus discípulos sobre su identidad en la tradición sinóptica: no se trata de una pregunta teórica, sino del compromiso que se desprende de esta respuesta. Si Jesús de verdad es el “Santo de Dios” (sý ei ho hágios tóu Theóu), como lo confiesa Pedro con la fe (hēméis pepistéukamen kái egnōkamen), esta profesión de fe determinará de forma definitiva la opción de vida que los discípulos han hecho ante la llamada al seguimiento – una llamada que se renovará después de la Pascua, cuando el Resucitado a la orilla del Mar de Galilea vuelva a llamar a Pedro al seguimiento, a pesar de su negación. La pregunta sobre la fe en Jesús se complementa en la dinámica teológica del Evangelio de Juan con la pregunta sobre el amor: “Simón de Juan, ¿me amas más que estos?” (Cfr. 21,15-19). La fe es la condición de posibilidad del discipulado y el amor es la cumbre y perfección del camino de fe que hace capaz al discípulo de comprometerse con el Señor hasta participar de su cruz (Cfr. 21,18-19; Mc 8,34-38; Mt 16,24-28; Lc 9,23-26).

 

DISCÍPULOS DE JESÚS

 

Como los discípulos de Jesús, nosotros estamos llamados a caminar con Él, que nos ha elegido y debemos reconocer con humildad y sencillez que también nosotros a veces experimentamos la dificultad de creer: que sus palabras a veces nos parecen “duras” porque exigen un compromiso y una docilidad que desafía la lógica humana y sentimos la tentación de dejar el lugar del discípulo, “detrás de Jesús”, siguiendo sus huellas hacia la cruz y la resurrección. No hay otro camino de vida eterna y salvación. Hoy Jesús nos cuestiona profundamente sobre la fe y el amor que le tenemos – sobre el compromiso que vida que significa creer. La única respuesta posible debe brotar con humildad de nuestros labios y nuestro corazón: “Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna; y nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios”.

Humedales digitales, lo que propone El Cervantino 2021

Como una propuesta muy innovadora, en este tiempo en que lo híbrido y lo digital ya son palabras muy comunes. El Festival Internacional Cervantino, el Centro de Cultura Digital y La Colmena: Centro de Tecnologías Creativas Grace Quintanilla, presentaron lo que será el primer Festival de esta naturaleza.

El Festival se llevará a cabo bajo un ambiente al cual de manera poética lo han llamado “Humedales digitales”. Este ecosistema permanentemente humedecido, en el que se confunden la tierra y el agua, y aun así permite que la vida se abra paso y coexistan fauna y flora.

De la misma manera, el ambiente virtual se pretende que sea un humedal en el que las personas puedan participar activamente desde sus dispositivos o computadoras, mientras que algunos artistas y algunas personas más, en aforos muy reducidos, hacen también acto de presencia.

Un taller, una instalación interactiva en sitio, activaciones en línea, noches de juego, teatro y performance digital, serán parte de la programación que explora el territorio físico y virtual.

Los Entremeses de juegos en Cervantino vincularán al público durante tres noches de juego amistoso.

Tal vez la propuesta más vistosa, será la instalación Rastros/ Rostros que se proyectará en la fachada y las escalinatas de la Universidad de Guanajuato del 15 al 23 de octubre.

Consiste en una instalación de videomapping en tiempo real que proyectará las fotografías del público Cervantino, creada por el Laboratorio de Tecnologías Compartidas, del CCD, y La Colmena: Centro de Tecnologías Creativas Grace Quintanilla.

Con esta experiencia digital se busca evidenciar el cúmulo de información contenida en una imagen y las implicaciones en la privacidad de los individuos al difundirla en redes sociales, una práctica normalizada en la actualidad. La instalación interactiva estará abierta al público del 15 al 23 de octubre de 20 a 23 horas. La entrada será libre, con cupo restringido de acuerdo con las medidas para el cuidado de la salud.

Para ser partícipe de dicha instalación, el público podrá hacerlo de dos formas: la primera mediante la toma de una fotografía desde el módulo ubicado a un costado de las escalinatas y la segunda a través de la página web en el sitio oficial del CCD https://centroculturadigital.mx/actividad/Rastros-Rostros–WX9TwKZu, donde podrá capturar una imagen y mandarla en tiempo real a la instalación.

LA BELLEZA DE LA FAMILIA UN DESAFÍO EN LA ACTUALIDAD

LA BELLEZA DE LA FAMILIA UN DESAFÍO EN LA ACTUALIDAD

Luis Antonio Vázquez Parra

En el artículo anterior, mencionamos que la garantía de una buena familia, se encuentra en una buena relación entre los esposos, de tal forma que cuando en los esposos existe el compromiso de vencer el egoísmo, el individualismo, el distanciamiento y la infidelidad mediante la comunicación, la afectividad, la confianza, el diálogo abierto y humilde, la fidelidad y la exclusividad; los problemas y desafíos en las familias, se irán sobrellevando y solucionando.

En esta ocasión a partir del estudio que se realizó a algunas familias leonesas, se agregarán los desafíos que como familias (padres e hijos) han experimentado y las formas en cómo las han solucionado.

ESTABILIDAD EMOCIONAL

El primer reto que presentan las familias es la estabilidad primeramente conyugal y emocional que arriba se menciona, donde los esposos se aman no sólo de palabra sino con sus actos, su confianza, respeto y ayuda mutua. Posteriormente la estabilidad material que viene a través de un trabajo seguro que garantice las necesidades básicas, los servicios de salud y vivienda. También y no menos importante un ahorro previo ante cualquier emergencia. Cuando no se cuenta con una estabilidad material y un sincero compromiso entre los cónyuges, puede ser una fuente de conflictos familiares por no poder atender las necesidades básicas que exige la familia. Por eso si se desea formar una familia es importante visualizarla a futuro.

En este primer reto se recomienda mucho para tener esta estabilidad conyugal, emocional y material que los esposos sean austeros, garantizar y priorizar lo básico y tratar de evitar en la medida de lo posible vivir en la misma casa con los papás, ya que teniendo su espacio propio ayuda a que los esposos maduren, generen autoconfianza y capacidad de solucionar sus problemas como casados, evitando toda influencia externa que merme o condicione su capacidad responsable y creativa ante las crisis y problemas. Es importante que esto no se mal interprete como romper todo vínculo con la familia de origen sino tomar conciencia que los propios problemas no los deben solucionar alguien externo. No se debe confundir autonomía con autosuficiencia, pues la segunda es hija del egoísmo y la soberbia, que termina en orgullo pensando que no necesitamos de los demás ni de nadie, lo cual es un error personal, familiar y social. Todos necesitamos de todos. Nadie se basta así mismo. Está por demás pedir un buen consejo, ayuda, acompañamiento, un apoyo económico cuando exista una verdadera necesidad, un tiempo de atención y cuidado a la familia de origen.

El segundo reto es el cuidado, atención y educación de los hijos. Aquí es donde se comienza a ejercer la paternidad y la maternidad que no vienen en automático con el matrimonio, pero se pueden ir aprendiendo cuando existe un sincero compromiso con los hijos. Concuerdan las familias en que, si no hay un involucramiento de ambos padres, la familia poco a poco comenzará a tener fracturas, es decir, cuando empiece a existir un distanciamiento afectivo, emocional y educativo por ambos padres hacia los hijos, sobre todo muy recalcado en el papá, pues es un error muy común pensar que los hijos y la esposa sólo necesitan en el hogar cosas materiales o  un orden represivo, cuando en realidad la familia no necesita sólo eso sino principalmente el amor, el cuidado, el cariño y el tiempo (que en la actualidad se escatima mucho). La estabilidad material no debe contribuir a la inestabilidad afectiva y familiar, sino al contrario debe estimularla y sostenerla. De nada sirve buscar ansiosamente un futuro si no se cuida el presente.

EDUCACIÓN

En este reto de la educación de los hijos, las familias recalcaron que el ejemplo conductual de los padres es fundamental para que el hijo pueda aprender de ellos las conductas, los hábitos, las convicciones y los valores fundamentales que luego serán la base de su conducta en el entorno social. El concepto de “ejemplo” las familias lo entienden de la siguiente manera que agrego a manera de consejos prácticos, sobre todo para hacer frente a la influencia social:

  • Mucha firmeza en el estudio cuando son pequeños. Permitirles que yerran, pero enseñarlos a aprender de ellos.
  • Enseñarles hábitos de la casa, ponerles límites, a ser austeros, a ser autónomos empleándolos en las tareas domésticas.
  • No enseñarles el consumismo y los gastos innecesarios.
  • La comunicación y el diálogo abierto con ellos, no insultarlos no ofenderlos.
  • Convivir y jugar mucho con los hijos.

Para terminar, agrego que unas familias comentaron con tristeza que ellos siempre dieron buenos ejemplos, pero los hijos no los siguieron conforme iban creciendo, ante esto, conforme dice el Papa a partir de estas experiencias, nunca caminar solos y buscar siempre un acompañamiento en otras familias, en la parroquia e incluso con especialistas. Debemos buscar otras miradas más amplias para saber discernir, sobre todo la de Dios que es quien tiene la mejor mirada sobre nuestras vidas.

Nuevo Párroco en el Señor de la Expiración

Nuevo Párroco en el Señor de la Expiración

La comunidad parroquial del Señor de la Expiración recibió a su nuevo párroco, se trata del Padre Diego Alejandro Porras Rodríguez quien vino a suplir al Padre Juan José López al frente de los destinos pastorales de la comunidad parroquial.

La toma de posesión se llevó a cabo a las 6 de la tarde y fue presidida por el Padre José Márquez, Vicario Episcopal de la V Zona Pastoral “San José María de Yermo y Parres” y párroco de San Miguel Arcángel.

Al término de las lecturas el Padre José entregó al libro de los Evangelios al nuevo párroco para que por vez primera lo proclamara a su comunidad. Después de la lectura, el Padre Ignacio Arias, Decano del Decanato San Miguel, leyó el nombramiento por el cual el arzobispo Alfonso Cortés agradece al Padre Diego su ministerio como formador en el Seminario Diocesano de León en la etapa de Filosofía. Así mismo le encomendó el cuidado pastoral de su nueva parroquia y el que tengan a Jesús Eucaristía como centro de su vida parroquial.

REUNIDOS COMO  IGLESIA

En la homilía el Padre José agradeció al Padre Juan José su ministerio y entrega durante el tiempo que estuvo como párroco y sobre la llegada del Padre Diego señaló: “Tengamos conciencia de que estamos reunidos como Iglesia, congregados. Descubramos, como lo que nos está insistiendo con el Plan Global de Pastoral, que en esta Iglesia, que somos todos, somos el pueblo de Dios. Debemos de recordar que todos tenemos la misma dignidad como bautizados… En ese sentido, el Padre Diego es un pastor, es el ministro que está al servicio del sacerdocio común de los fieles, al servicio del pueblo de Dios. Tenemos el compromiso todos, no solo es el compromiso del Pastor, él está al frente de la comunidad y, precisamente, con la ayuda y esfuerzo de todos como cristianos el ir construyendo esta Iglesia, este Reino de Dios.”

A término de la homilía el Padre Diego recibió los Santos Óleos, Altar, Pila Bautismal y se le invitó a ocupar la Sede para desde ese momento quedar constituido canónicamente párroco de esta comunidad. Al final de la Misa, en sus primeras palabras hacia su comunidad señaló: “Me presento ante ustedes débil, temeroso y vacilante, pero sabiendo que el Señor sabe trabajar con instrumentos insuficientes, confiando que Él me llamó y me mandó aquí y me va a dar la fuerza para caminar con ustedes”.