Tanto la organización mundial de la salud, como la asociación internacional para la prevención del suicidio, tienen el objetivo de crear conciencia acerca de la prevención del suicidio en todo el mundo.

El tema o lema del año 2021 es “crear esperanza a través de la acción”, por lo que todos podemos tomar acción para prevenir el suicidio.

ESTEMOS ALERTA

Como familia y sociedad debemos estar alertas a aquellas manifestaciones que se presentan en las personas que tienen en primer lugar una idea de muerte o suicidio. Los pensamientos de las personas pueden ser expresados por un deseo de morir y/o  pueden expresar un plan.

Se cuenta con registro de que en el año 2019, se suicidaron en la región de las américas un total de 97,339 personas.

Mientras que algunas de las muertes por suicidio ocurren sin ninguna señal de alerta, la mayoría de la gente que muere por suicidio muestra dos o más de las señales que se mencionan a continuación:

Declaraciones o amenazas de suicidio. Estos cometarios en su mayoría son ignorados, pues luego se cree que estas personas solo quieren llamar la atención y por ese motivo suelen ignorar aunque en realidad por ese motivo se deben considerar esos comentarios de manera muy seria ya que estas personas que hablan sobre el suicidio lo hacen para encontrar a alguien en quien apoyarse y no cometer el acto, buscan ayuda.

Preocupación por la muerte y la falta de esperanza. Las personas que suelen hablar de la muerte hacen comentarios como “desearía estar muerto”, o “esto sería mucho más fácil si yo no viviera”. En muchas ocasiones lo expresan de manera verbal pero también lo hacen de manera escrita o en dibujos o gráficas.

Uso de drogas o alcohol. Este riesgo se incrementa entre los adolescentes y adultos jóvenes.

Se deshacen de objetos personales. Comienzan a regalar sus pertenencias u objetos muy queridos.

Se despiden de sus seres queridos. Hay quienes pedirán perdón como despedida, hay quienes dejaran encargos a sus familiares o amigos.

Se aíslan y descuidan su aspecto personal. No contestan llamadas, dejan de convivir con los demás, ya no les interesa el arreglo personal, también deja de interesarle todas aquellas actividades que realizaba normalmente y que eran de su agrado.

LA FAMILIA

Los suicidios afectan no solo a la persona sino también a la familia, a la comunidad y sociedad en general, por eso se debe estar muy alerta ante estas señales.

Los factores que se asocia al suicidio, como la pérdida de empleo, los trastornos mentales, el uso de sustancias adictivas, antecedentes de suicidio en la familia, se han ampliado aún más con la presencia de la COVID-19 viéndose incrementado el pensamiento de muerte y/o los intentos de suicidio, así como los suicidios consumados.

Como medidas incluyen el mantener una comunicación, escuchar a quien pide ser escuchado, buscar ayuda familiar, profesional y en su momento hasta escolar. Siempre que la persona se encuentre en un lugar confortable y con la persona a quien le tiene confianza será una opción de prevención. Debemos recordar que si la persona ya nos habló de sus pensamientos de muerte o de querer matarse es importante no juzgar el dolor ni el pensamiento de aquella persona, ni minimizar su problema, así como tampoco ponernos de ejemplo ante su situación, porque cada persona experimenta un dolor, una sensación o un problema de manera diferente, por tanto su resolución será diferente y habrá quien sienta que no encuentra salida ni solución a sus problemas. Por lo que como amigos, familiares y sociedad debemos ser apoyo para aquella persona y no señalar, ni juzgar, ni minimizar el dolor ajeno.